Las malas contestaciones de los niños | Edúkame

Las malas contestaciones de los niños

Niños con malos modos y contestones

1

Hay una etapa a partir de los cuatro años en que los niños comienzan a contestar mal a los padres, respuestas como “no quiero”, “déjame en paz” o “no me da la gana” son frecuentes ante nuestros requerimientos.

Aunque estas frases no contienen palabras mal sonantes o insultos, sí que van dirigidas a los padres como llamada de atención y provocación. Los niños prueban, tratan de llegar al límite y los padres, a veces, prefieren hacer que no escuchan porque temen que desaparezca el amor que su hijo siente por él.

Como padres no debemos tolerar las faltas de respeto, los chicos necesitan para un crecimiento sano ciertos límites, el no permitir las malas contestaciones es uno de ellos.

Cómo aparecen las malas contestaciones

En muchos casos el niño al responder de esa forma lo que hace es imitar, es algo que ve hacer a sus padres o a sus hermanos mayores, también les influyen los modelos aprendidos en la calle o de la televisión.

Al oírlo por primera vez nos puede producir gracia y tal vez lo comentemos con los más cercanos, con ello el niño se dará cuenta de que ha llamado la atención y tenderá a repetir esa conducta para que le hagan caso.

Muchos padres temen corregir a sus hijos en público, con tal de no reconocer una falta de autoridad ante terceros prefieren dejar correr la cosa, el pequeño es muy inteligente y se valdrá de esta circunstancia para despreciar a sus padres delante de otros y salirse con la suya.

Qué podemos hacer ante una mala contestación

Ante todo mantén la calma y no entres en su provocación, tú eres el adulto. Desde el primer momento no le rías la gracia y córtala de manera contundente. Dile que eso no está bien y no puede contestar así.

Siempre da buen ejemplo a tu hijo, si tú no le das malas contestaciones, probablemente él tampoco.

Cuando dé una de estas malas respuestas, enséñale cómo debe de contestar bien, sin menospreciar a nadie.

Demuéstrale que las malas contestaciones no sirven para salirse con la suya, sino que cuando las da solo pierde la razón.

Déjale bien claro que con los malos modos no va a conseguir nada y en cambio cuando responda correctamente estarás a su disposición para jugar, ir al parque o ayudarte a recoger los juguetes.

Si te ha gustado compártelo... Un pequeño gesto para ti, una gran ayuda a todos.

Si crees que puede interesar a otras mamás compartelo en tus grupos de Whastapp.

Escrito por:

María Nuez
María Nuez

Madre que habla a otras madres de igual a igual.

Perfil G+: ver

  • mamadeunaprincesa

    Pero ¿cómo se acaba con esas contestaciones? en mi caso no funciona nada, de hecho, si le digo que no se hace lo hace muchísimo más (aún así se lo digo, porque no creo que deba dejar pasar algo así), si la castigo (vive castigada) se enfada y lo hace más, aunque parece que sirve algo y que es más consciente de lo negativo de este comportamiento, pero tampoco quiero tenerla castigada continuamente, solapa unos castigos con otros, pero no veo alternativa. Ella va desde una mala contestación, a gritos, pellizco (a mi), tirar cosas, dar portazos, golpes, patadas, escupir.... esto me está superando, tengo la sensación de que va a más y no logro ver la causa.

    Siento a veces que si la castigo lo hace más, otras veces que lo hace menos una temporada, otras que la estoy reprimiendo (aunque siempre intento hablar de las alternativas que tiene como dibujar garabatos, romper alguna hoja de papel etc.. pero ella siempre dice que lo que quiere es hacerme daño a mi cuando se enfada o tirar cosas)

    Qué puedo hacer? me da miedo, es como si viera que esto, si sigue así, puede acabar mal en el futuro.

Relacionados