Mi hijo no duerme bien. ¿Qué puedo hacer?

Aprende a atender emocionalmente el descanso de tu peque

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Es un problema bastante común que a los bebés y a los niños pequeños les cueste dormir o se despierten varias veces por la noche.

Debemos comprender que el patrón de sueño de los niños pequeños se va modificando progresivamente. Es un proceso evolutivo que completa su maduración hacia los 5 o 6 años. Poco a poco tu hijo pondrá en marcha sus propios recursos para dormirse solo y creará un buen hábito de sueño, pero mientras tanto deberás ayudarle a relajarse y sentirse seguro durante el tiempo de descanso.

Atender sus peticiones noche tras noche -y a veces varias veces a lo largo de una noche- es agotador. Los papás se van quedando sin ideas, e intentan aplicar diferentes métodos por recomendación de familiares, amigos y profesionales; esperando que alguno funcione y por fin todos puedan descansar debidamente. Pero el hecho de ir cambiando de estrategia tampoco ayuda, todo lo contrario. La falta de rutinas y de una respuesta coherente por parte de sus papás hará que el peque se sienta inseguro y no sepa que va a ocurrir, y eso agravará la situación.

Y es que, más que encontrar un método que funcione, se trata de entender y atender las emociones de tu peque.

Antes de continuar, pregúntate lo siguiente:

  • ¿Qué necesita tu hijo/a cuando te reclama por las noches?
  • ¿Cómo se siente en el momento previo a ir a dormir?
  • ¿Cómo se siente cuando se despierta en medio de la noche, a oscuras, sin poder ver a sus papás?

El motivo que suele haber detrás de esta dificultad para dormir está relacionado con la seguridad emocional.

Los papás deben facilitar que su hijo/a se sienta seguro y protegido durante el tiempo de descanso, para que por sí mismo pueda poner en marcha sus propios recursos para domir. Tu hijo ya sabe dormir, no necesita aprender cómo hacerlo; en cambio sí  necesita sentirse emocionalmente seguro para poder hacerlo.

Pautas imprescindibles para un buen descanso: rutinas y rituales

Las rutinas, los rituales de buenas noches y acudir siempre que lo necesite para dotarlo de seguridad son pautas imprescindibles que ayudan al buen descanso.

Tener una rutina que ayude a conciliar el sueño significa que, por ejemplo, cada tarde a partir de las 19.00 sigáis el mismo horario y realicéis las mismas actividades. Actividades que, por supuesto, ayuden al niño a estar relajado y sentirse amado y protegido.

Tener rituales que ayuden a prepararse emocionalmente para el sueño significa que siempre, antes de ir a dormir, realicéis juntos una actividad relajante que le ayude a desconectar de las emociones vividas durante el día y a prepararse para descansar: leer un cuento, arroparlo junto a su peluche preferido, cantar una canción con voz dulce y calmada, acariciarle mientras le deseáis dulces sueños…

Existen muchos rituales que podéis hacer para preparar el momento de ir a dormir. Pero tu actitud en estos rituales será lo que realmente determine los resultados. Si tú transmites calma y relajación a través de tu voz, tu respiración y tu actitud tranquila, el peque lo va a percibir y sentirá también estas emociones.

Todo esto va a facilitar que el bebé o niño/a vaya a la cama en un estado de relajación, sabiendo que es momento de descansar y que sus papás no le van a abandonar, que siguen ahí mientras él duerme. Sentirte cerca mientras se duerme le permitirá relajarse y sentirse protegido, y recordará esta sensación durante el sueño, siendo más sencillo que pueda dormir profundamente y sin miedo.

Cómo actuar cuando se despierta por las noches

Si se despierta por las noches, es importante acudir y no dejarlo llorar. Cuando un niño llora por la noche no lo hace por fastidiar ni por llamar la atención - como si de un capricho se tratara-. Lo hace porque se siente inseguro y necesita saber que sigues ahí y que vas a atenderle si te necesita.

No es necesario sacarlo de la cama, simplemente puedes tocarle, decirle palabras que le calmen y que le permitan relajarse. Tu serenidad, cariño y seguridad serán esenciales para que tu hijo o hija se tranquilice y vuelva a recuperar el sueño. No pienses que le estás malcriando por acudir a media noche. Todo lo contrario, le estás ofreciendo la seguridad que necesita para aprender a calmarse con la convicción que si te necesita te va a tener ahí.

Para seguir aprendiendo

reto dormir bien

Si no te convencen esos métodos de dejar llorar a tu hijo por las noches, pero necesitas un apoyo para aplicar las rutinas y los rituales que ayuden a tu hijo a dormir tranquilo, has llegado al lugar correcto.

Hemos creado el reto “Dormir bien”  donde aprenderás a atender emocionalmente el descanso de tu peque para que active sus propios recursos para dormir. Cada día harás alguna acción para facilitar que tu peque pueda dormir sintiéndose seguro y protegido, y así su sueño sea cada vez con menos despertares. Durante el proceso aprenderás muchos recursos que te ayudarán a crear un buen hábito del sueño y lograr ese descanso familiar que tanto necesitáis.

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Escrito por:

Irene Seguranyes Ventura
Irene Seguranyes Ventura

Psicóloga infantil, especialista en e-learning (educación y TIC)

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