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Contagio y tratamiento de la bronquiolitis

Cómo se contagia la bronquiolitis y cómo se trata

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La bronquiolitis es una enfermedad frecuente de las vías respiratorias bajas del lactante, que afecta sobre todo a bebés y niños pequeños (menores de 2 años). En esta edad los bronquiolos son de menor tamaño y se obstruyen más fácilmente. Tiene un pico de incidencia entre los 3 y 6 meses de edad y es más frecuente en varones. Durante los meses fríos es una de las patologías más frecuentes.

La vía de contagio es similar a la de un catarro. A través de las secreciones que quedan en el aire cuando uno tose o estornuda. Las manos también pueden hacer de transmisoras, porque los virus se quedan pegados en ellas. Por eso es muy importante lavarse las manos después de atender a niños con bronquiolitis o catarros, después de estornudar, toser, o sonarnos los mocos… Ver artículo del lavado de manos.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, mediante la historia clínica y la exploración física sobre todo la auscultación pulmonar.

No son necesarias pruebas complementarias (analíticas, radiografías...), aunque en determinados casos son útiles para descartar complicaciones, como pueden ser sobreinfecciones (infección bacteriana asociada), o atelectasias (tapones de moco)…etc.

Cómo se trata

El tratamiento es sintomático puesto que es una infección vírica, no hay ningún medicamento que erradique la infección. Las propias defensas del niño, son las que se encargan de eliminarlo.

Cuando tienen dificultad respiratoria el pediatra puede recomendar tratamiento broncodilatador (medicamentos para abrir los bronquios-bronquiolos) como el salbutamol o la adrenalina nebulizada, este último sólo es de uso hospitalario.

El salbutamol se puede administrar de dos maneras:

- Nebulizado con oxígeno o a través de máquinas de nebulización. El flujo de gas transforma el medicamento en partículas pequeñitas para que llegue mejor a la vía aérea (bronquios-bronquiolos).

- En forma de aerosol, es decir con los “puff”. Como los niños pequeños no saben utilizar estos dispositivos, se utiliza una cámara espaciadora con mascarilla para su correcta administración. Se coloca el envase de salbutamol en la cámara y se ajusta la mascarilla a la cara del niño. Se da un puff y se cuentan 10 segundos para que el niño respire e inhale el aerosol contenido en la cámara. Y así tantas veces como “puffs” haya pautado el pediatra.

En caso de que tengan fiebre pueden ser útiles los antitérmicos.

Es importante que el niño tenga un buen estado de hidratación, para que las secreciones sean lo más fluidas posibles, y sea más fácil eliminarlas. Se deben ofrecer líquidos con frecuencia.

Los niños pequeños tiene una respiración fundamentalmente nasal por eso se deben mantener limpias las narinas de los niños. Para ello se pueden realizar lavados nasales con suero salino fisiológico y aspirar las secreciones. Para mejorar la respiración del niño es útil elevar el cabecero de la cama/cuna, humidificar el ambiente... Ver artículo de medidas para aliviar los síntomas de un catarro en los niños.

Es una infección vírica, por tanto el uso rutinario de antibióticos no está indicado, ya que no elimina el virus ni previene las complicaciones bacterianas. Al contrario, el uso indiscriminado de antibióticos puede ser contraproducente ya que las bacterias aprenden a defenderse de los antibióticos y se hacen resistentes a ellos.

Hay que tener en cuenta que el humo del tabaco es muy dañino para los niños, pero en esta patología lo es aún más. Los padres no deben de fumar delante de ellos.

Recordad, como es una infección vírica se debe evitar dar aspirina por el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye una enfermedad grave que afecta al cerebro e hígado.

Y una vez que se recupera, ¿cuándo podría volver a la guardería? Es aconsejable, que una vez que haya terminado el tratamiento intentar posponer la vuelta a la guardería, para evitar nuevas infecciones, ya que se ha visto una mayor susceptibilidad si la reincorporación es inmediata.

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Escrito por:

Natalia Ramos
Natalia Ramos

Doctora en Medicina especialista en Pediatría

Web: UCI de Pediatría de Toledo

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