La lactancia materna: grandes ventajas para la madre y el bebé

La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, porque contiene los nutrientes que necesita (en su justa medida) y anticuerpos que lo protege contra las infecciones, alergias y otras enfermedades crónicas.

Además:

lactancia materna1 La lactancia materna: grandes ventajas para la madre y el bebé

Es importante:

El bebé tiene que estar de cara hacia ti (barriga con barriga), con la boca bien abierta y la parte de la areola adentro, la nariz y la barbilla tocando el pecho y tú has de tener el pezón orientado al paladar del niño.

Puedes adoptar la postura que te resulte más cómoda para dar de mamar.

Es importante que el bebé se alimente siempre que lo desee, y durante el tiempo que quiera, es decir a demanda.

Acabe completamente la leche del primer pecho antes de ofrecerle el segundo. De esta manera la madre aumenta la producción de leche y el bebé se alimenta mejor por que toma la leche que sale al final, que es la que tiene más grasas.

Recuerda:

No necesitas hacer ninguna preparación de los pechos.

Una buena higiene diaria es suficiente. No hace falta que te laves los pechos después de cada toma, ni que te pongas cremas, solo ponte un poco de tu misma leche.

Para evitar las grietas lo mejor es asegurar una correcta posición del bebé en el pecho.

Aliméntate de forma completa y equilibrada y toma liquidos. No tienes alimentos prohibidos.

Si la posición de la madre y del bebé son adecuadas y la lactancia es a demanda, la madre produce la cantidad de leche necesaria.

La mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia. Si tienes que tomar alguna medicación informa a tu médico que estás lactando.

Infórmate de los grupos de apoyo a la lactancia materna en tu ciudad, y no dudes en consultar siempre a los profesionales.

La lactancia materna, un experiencia enriquecedora que te hará crecer y te dará seguridad como madre y como mujer. ¡No te la puedes perder!

Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encima

Juan Jose consulta:

Mi hijo Lionel que va a cumplir 2 años nos pide pipi y nos pedía caca. Le sacamos el pañal hace 1 mes. La primera semana no hubo problema, a partir de la segunda se hacia a veces y otras pedía, lo mismo con la caca. Pero la ultima semana se hace encima ¿En qué estamos errando? Muchas gracias.

orinal comic Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encima¡Hola! Creo que lo más obvio de tu consulta es destacar que tu peque NO está aún preparado para dejar el pañal. Así que volver a ponérselo admitiendo (y diciéndole al peque) que habéis ido demasiado rápido y cuando esté preparado ya se lo intentareis de nuevo, podría ser una buena solución para relajaros los tres durante una temporadita.

La primera semana casi siempre suele ir bien pues el énfasis y la motivación que ponen los padres contagian mucho al niño. El niño se siente encantado con tanto protagonismo, tanto estar por él, tanto mimo y atención y felicitaciones por su nuevo logro. Pero cuando los papis creen que “ya está conseguido” dejan de estar “tanto” por el niño, darle “tanta” atención. Y sobre todo se baja la guardia en seguir llevándolo constantemente al vater para que haga pipi (o caca, lo que salga).

Juan Jose, yo creo que para tu peque aún es muy pronto (no llega a los dos años). Iniciar este proceso demasiado pronto supone mucho estrés emocional para el niño y para los padres. El niño quiere contentar a sus padres con algo para lo que todavía no está preparado (maduro) y eso le genera tensión, exigencia y estrés. Por su lado, los padres sienten frustración porque su peque no lo logra, dándose las incómodas escenas de los escapes (mudas, lavar ropa, lavar al peque, volver a lavar y cambiar, etc) y esta frustración se suele traducir inconscientemente en más exigencia para el hijo/a.

madre enseña hijo usar vater Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encimaPor otro lado, hay que tener muy presente que cuando se inicie el proceso de control de esfínteres, se ha de llevar al peque al lavabo cada 1h.30 aproximadamente (durante el día). Sin preguntarle si quiere o no y sin esperar su conformidad. Simplemente “cariño, ahora toca ir al lavabo a hacer pis”. Y además, si sabes, adornas este trayecto al lavabo con una canción.

Puede que esté jugando en ese momento y no quiera ir. Pero sin amenazarlo y sin enfadarte con él lo llevas “vamos un momento a hacer un pipi y enseguida estás de nuevo con tus juguetes. Vamos mi vida, que estás aprendiendo a usar el váter como papá (o mamá). ¡Que mayor eres!”. Y aunque lo tengas que llevar quejándose o lloriqueando, no te enfades ni le amenaces (¡como después te hagas pipi encima me enfadaré!). Simplemente no atiendas su queja y canta una canción durante el trayecto al lavabo, le ayudas a bajarse la ropa, lo pones en el váter u orinal y esperas un espacio corto a que salga el pipi. Si no sale, no fuerces la situación, pero tenlo presente. Así cada 1h.30 aprox (no más de dos horas).

Tampoco es válido preguntarle si tiene o no ganas de hacer pipi, pues muchas veces dirá que no sólo por no dejar de hacer lo que está haciendo. Y cuando le vengan las ganas no será capaz de aguantarse ni un segundo. Y eso es lo que hemos de prevenir.

Esta constancia implica: mucha presencia por parte de papa y mamá; dedicación y atención durante dos o tres semana como mínimo. Por eso siempre es tan importante empezar el proceso en un momento en el que la familia pueda abordarlo sin prisas y sin angustias. Mejor esperar que empezar demasiado pronto o en momento poco idóneo.

Cuidándote tú, cuidas a tu bebé… desde el primer día

1161587505 95231 Cuidándote tú, cuidas a tu bebé… desde el primer día

Si vosotros como pareja, estáis pensando en tener un bebé  es importante que tú mujer, realices una consulta al médico de cabecera, al ginecólogo/a o la matrona para conocer el estado de tu salud y los posibles problemas médicos  que pudieran existir antes de la formación del embrión.

Esta revisión conviene hacerla dentro del año anterior al comienzo del embarazo.

En esta primera consulta es importante:

. Conocer el estado de tu salud de manera general, toma de la tensión arterial, un análisis de sangre completo con estudio de anemia, el grupo sanguíneo y el Rh, la prueba de la toxoplasmosis para saber si estás o no inmunizada, la prueba de la rubeola  para saber si necesitas vacunarte, saber si has estado en contacto con el virus de la hepatitis B y de la hepatitis C, la prueba del sida o HIV y de la sífilis. También sería interesante incluir un análisis de hormonas tiroideas y de glucosa para descartar enfermedades tiroideas o diabetes.

. Actualización de la prueba de la citología de cuello de útero o Papanicolau  dentro de lo que marcan los protocolos en cuanto a salud sexual y reproductiva de cada país. Aquí en España la realizamos cada 3 años si es negativa para células malignas, es decir normal.

. Empezar a tomar ácido fólico en cantidad de 400 mcg. al día una pastilla antes de las comidas, si no ha habido antecedentes de malformación en gestación anterior, dos meses antes de empezar a intentar quedarte embarazada y hasta la semana 12 de gestación o sea hasta los tres primeros meses. Con ello reforzaremos el sistema nervioso del embrión en el momento de su  formación y la prevención de defectos del tubo neural.

La importancia de unos buenos hábitos:

. Si fumas intenta en este año dejar el tabaco, y si tu pareja fuma también intentadlo los dos juntos. Puede ser muy gratificante llegar a conseguirlo a la vez.

. Prohibido tomar alcohol u otras sustancias en el momento de la concepción y durante todo el embarazo.

. Duerme tus horas necesarias, aprende a comer sano, aumenta la cantidad de verduras y frutas, lácteos y cereales integrales.

. Sobre todo, evita en lo posible el estrés y mantén siempre un pensamiento positivo.

Un embarazo en las mejores condiciones físicas y psicológicas es el primer regalo que puedes ofrecerle a tu bebé junto con tu amor… desde el primer día.

Consulta:cuando su padre me acarica mi hijo lo rechaza

Antonella expone:

Estoy un poco preocupada porque mi hijo de 22 meses rechaza las caricias que me da su padre y a veces lo rechaza a él también cuando se le acerca. No sé cómo reaccionar cuando esto sucede. ¿Lo regaño? ¿Le invito a estar con su padre? Gracias.

Hola Antonella. Tu hijo está mostrando celos hacia su padre. Los hijos varones se “enamoran” (como explica la teoría del Complejo de Edipo) de la madre. En este proceso de enamoramiento que empieza desde la pequeña infancia, el niño varón quiere tener a la madre para él solo, y por tanto, papi se convierte en un supuesto rival.

Esta rivalidad con papá el niño la va mostrando de diferentes maneras: interponiéndose cuando papá besa, acaricia, atiende a mamá; mostrando enfado, rabia, mal humor sin motivo aparente con papá; llorando o mostrando un supuesto rechazo cuando es atendido sólo por su papá, reclamar a mamá constantemente y sólo querer estar con ella, etc.

¿Qué hacer? Entender que este proceso de “enamoramiento” forma parte de su crecimiento. Que TODO niño pasa por este proceso (y TODA niña también se enamora de su padre). Entenderlo como un proceso natural no significa que tengamos que seguir alimentando la conducta del niño (o niña), y por supuesto, no significa que tengamos que ceder ante sus deseos.

Cuando tu peque se enfade cuando su padre te acaricia o te atiende a ti no le prestéis mayor atención. Entiende que se siente frustrado por no poder tener a su mami para él solito. Si ante su conducta de enfado cortas el abrazo, el beso, la atención que te está dando tu esposo por atender a tu hijo, le estás dando a tu peque el poder de separaros cuando él lo desee. Y eso no le ayuda a crecer de forma sana. Debe ir entendiendo (con los años) que mamá le pertenece a papá y que la parcela de la pareja no es la suya.

padre e hijo Consulta:cuando su padre me acarica mi hijo lo rechazaTras vuestro abrazo, podéis decirle al peque (mamá o papá): “¿qué te pasa? ¿estás enfadado? Antes no te podía atender pues estaba hablando (abrazando, mimando, besando) a mi marido. Ahora si quieres, sí puedo estar por ti”.

Tal vez el peque continúe estando enfado por un largo rato, mejor lo dejas, no te disculpes ni intentes se le pase el enfado de forma inmediata. Déjale su tiempo de estar con él mismo enfadado, así le estarás ayudando a que vaya asimilando la frustración de no haber podido hacer ni obtener lo que él deseaba. Esta frustración le es dolorosa Y también le ayuda a crecer de forma sana y equilibrada.

Cuando tu peque no quiere que papá se le acerque, no debéis interpretarlo como que lo está rechazando o que no quiere a su padre. ¡Ni mucho menos! Todos los hijos quieren a sus padres y madres. Simplemente, vuestro hijo está enfadado por todo lo que he ido explicando antes. Ante este enfado papá le puede decir “vale cariño ya veo que no quieres que te toque, que me acerque. Pues te tiro un cariñoso beso volador tengo muchas ganas de estar contigo, cuando se te pase el enfado podríamos jugar a …. “ Y le dejas estar por unos minutos sin atenderlo más. Déjalo que poco a poco se le vaya pasando y no le deis mayor importancia. Él no te está rechazando, simplemente está enfado.

La figura del padre es muy importante para el buen desarrollo de los hijos y de las hijas. En este sentido, mamá debe dejar en muchas ocasiones que el padre intervenga y haga las cosas a su manera (aunque el niño/a llore, se queje, se enfade, grite…). Que el niño se enfade o grite no es nada malo ni perjudicial para él, y menos cuando está siendo atendido amorosamente por su padre.

Antonella, ante tu pregunta de ¿le invito a estar con padre? Te respondo que invites al padre a estar con su peque, a que intervenga siempre que pueda y que tú respetes su manera de hacerlo y también la reacción del niño. No es bueno que intervengas siempre como un acto de salvar la queja, el llanto, el enfado de tu hijo. El exceso de atención, la sobreprotección materna dificulta en muchas ocasiones la relación con padre con sus hijos.

Consulta: estoy embarazada y tengo miedo que mi bebé no esté bien

Daniela expone:

Hola estoy embarazada de un hermoso bebé de 35+3 semanas de gestación. Últimamente me han venido demasiados temores a saber como va a ser Julián, podrá escuchar, podrá ver ¿Tendrá todo? Sé que son miedos tontos, pero no puedo quitarlos. El doctor dice que todo esta muy bien. Han pasado muchas cosas y mi pareja sin trabajo, así que la única en aporte para el bebe soy yo. Estoy deprimida, pero a la vez trato de no transmitirle eso al bebé, aunque sé que igual lo siente, ¿Qué puedo hacer? Un abrazo

Hola Daniela. Las mamás embarazadas que asisten conmigo al grupo de acompañamiento emocional durante el embarazo, te dirían que lo que tú sientes no es ninguna tontería. En mayor o menor grado, cada madre del grupo te podría contar una experiencia similiar. Lo que trabajamos en el grupo es, sobre todo, mirar los sentimientos sin juzgarlos de “tontos o no”, de “buenos o malos”. Los sentimientos simplemente SON y en la aceptación y expresión está la salida.

embaraza cara tierna Consulta: estoy embarazada y tengo miedo que mi bebé no esté bienDetrás de tu miedo a si Julián nacerá bien, está tu gran deseo de ver su linda carita y comértelo a besos. Tienes tantas ganas de tenerlo en tus brazos que te da miedo no llegar a hacerlo. Acepta tu temor, no lo rechaces ni lo juzgues de tonto. Tras aceptarlo intenta quedarte en el momento presente: ahora llevas a tu bebé en tu vientre, lo sigues alimentando, cuidando, acunando, protegiendo…Y en eso estás poniendo ahora toda tu energía y alma.

El mañana es futuro y sobre el futuro no se puede actuar. Lo importante es el presente, el día de ahora, el momento actual: la gestación va bien y tu te estás cuidando y ocupando de tu bebé.

Dices que estás deprimida. Me imagino que estarás pasando por un momento de incertidumbre, de cambios y te hacen sentir triste e insegura. De nuevo te animo a que te des cuenta si esta tristeza viene de poner la mirada en el futuro ¿Qué será de mi y del bebé sin respaldo económico? Tal vez sientes un exceso de responsabilidad, miedo a cómo lo harás, cómo saldréis familiarmente adelante.

Date cuenta de tus temores, permítete aceptarlos sin juzgarlos de “malos o negativos” y luego pon la mirada en ti misma, en tu propia fuerza, en tu corazón. Contener los sentimientos, las emociones nunca es bueno ni para la madre ni para el bebé. Ni en el momento del embarazo ni después. De hecho, toda contención emocional, se convierte en una carga muy pesada que no hace más que bloquear. Este bloqueo no permite ver otras maneras de hacer, resolver, solucionar, cambiar, aceptar aquello que preocupa, entristece, debilita.

Que la madre esté preocupada o triste y llore por ello, se encuentre una temporada débil, apagada, sin muchas ganas de nada no le perjudica en nada al bebé. En cambio, si la madre intenta contener este estado de ánimo y no se desahoga le puede provocar aún más angustia, insomnio, falta de apetito, etc  y eso sí le puede perjudicar al bebé.

Como trabajo en las  sesiones grupales: sólo lo aceptación de tus miedos te puede ayudar a transformarlos en confianza.

Taller “Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer”

Dentro del proyecto “Sentirse Padres, Lenguaje emocional entre padres e hijos”, el pasado sábado 23 de enero realizamos en el Centro Arena el taller relacionado con los límites.

Un grupo reducido formado por un padre, madres y educadoras se apuntaron a este taller con el objetivo de descubrir o aprender algo nuevo que les ayudara en la relación con los hijos o alumnos.

Realizamos diferentes tipos de experiencias y dinámicas en un espacio cómodo, protegido y en confianza con la intención de que cada participante hiciera un viaje interior, en el que descubrir nuevas maneras, revalorizar las actitudes conocidas y darse cuenta de su mundo emocional.

sala centro arena Taller Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer

Los límites ayudan a crecer, tanto a quien los recibe, como a quién los pone. En este sentido cada miembro del grupo experimentó diferentes dinámicas para poner su atención en aspectos importantes como:

-. Cómo pongo yo los límites.

-. Cómo reacciono cuando los recibo.

-. Qué siento ante una reacción determinada, es decir, cuando el otro reacciona con firmeza o enfado o exigencia o seguridad o confianza, etc.

-. Cómo reacciono y qué siento ante una figura de autoridad.

Cada uno hizo sus propios descubrimientos, en función de su manera de ser y su propio bagaje emocional, para poder darse cuenta de aquello que les dificulta en la relación con sus hijos o alumnos o adultos.

limites 300x288 Taller Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecerComo siempre digo, para educar no hay varita mágica y por eso NO podemos dar una manera general y válida para actuar ante una situación “difícil” (difícil porque quiero que me haga caso y no lo hace, difícil porque pierdo la paciencia, difícil porque acabo chillando y luego me siento culpable; en definitiva, difícil porque acabo actuando como no deseo).

Cada uno de nosotros debe encontrar cuál es su propia manera de establecer los límites, ser figura de autoridad, relacionarse des de la responsabilidad, la seguridad , la confianza y el amor. Y para ello hemos de ir mirando en nuestro interior, pues es la clave para darse cuenta que mi manera de actuar o reaccionar no tienen que ver con la conducta del niño/a, si no que únicamente tiene que ver ¡conmigo!

“Cuando no me hace caso me pongo nerviosa, le exijo más, incluso le castigo y acabamos enfadadas las dos” Esta manera de reaccionar viene condicionada por lo que estás sintiendo ante la reacción de tu hija o alumna y NO por la manera de actuar de la niña”.

El taller es principalmente vivencial, pero a finales de esta semana entregaremos a los participantes un dossier en el que estarán recogidos y ampliados todos los aspectos tratados y experimentados en el encuentro. Gracias por vuestra participación y entrega. A nosotras también nos ayudó para aprender y madurar a nivel personal y profesional.

El movimiento libre del bebé favorece su autonomía

En los últimos post he tratado la importancia de permitir que el bebé se pueda mover libremente para poder ir descubriendo, probando, ensayando y consolidando sus capacidades motrices. Esta libertad de movimientos le permite al bebé aprender siguiendo su propio ritmo, su propia iniciativa, sus propias ganas. Y todo ello favorece su autoestima y su autonomía.

El niño pequeño que durante su primer año de vida es mantenido la mayor parte del tiempo en posturas que no puede adoptar ni abandonar por él mismo, se siente totalmente dependiente del adulto a lo largo de este periodo.

Si está sentado entre almohadones y deja caer el juguete que tenía en sus manos, no podrá por sí mismo recuperarlo pues se siente inmovilizado en esta postura. Por tanto dependerá del adulto para continuar su juego y para cambiar de postura (cuando, paradójicamente, sus habilidades y capacidades motriz son cada vez mayores pero no se le está permitiendo ejecutarlas).

bebe rie El movimiento libre del bebé favorece su autonomía

El niño con buena salud, necesita cada vez más de actividad para fomentar su desarrollo. Si está en una postura forzada por el adulto, por tanto inmovilizado, se encuentra condenado a la inactividad y la impotencia. “Estoy sentado en la sillita, trona y sólo puede mover un poco la cabeza, los brazos y piernas. Para alcanzar ese objeto que estoy viendo delante de mí necesito que mi mamá/papá me lo acerquen o que me desplacen hasta él (qué impotencia, ¿no?)”

En esta situación es normal que el bebé se sienta frecuentemente inquieto, insatisfecho, descontento. Está desmotivado, limitado y no lo queda otra solución que pedir constantemente la atención del adulto para que le acerque el juguete, para que le cambie de posición poniéndole sentado, de pie y haciéndole andar.  Llega un momento que esta dependencia se hace natural para el niño. El niño piensa y siente yo sólo no puedo, necesito del adulto para moverme, jugar, superar las dificultades, etc”

Ofrecerle al bebé el espacio adecuado (una base amplia, segura, confortable), la ropa adecuada (ancha, cómoda) para que pueda mover sus brazos, piernas, manos, cabeza, tronco, caderas, ponerse de lado, voltear, sentarse, ponerse a cuatro patas, etc.…. Será la mejor ayuda que le podemos ofrecer para:

-. potenciar su autonomía.: ¡Anda! Si yo sólo puedo. Si no necesito que mamá me acerque la pelota para seguir jugando. Yo solito puedo decidir hacia donde me giro, me desplazo, cómo me coloco, qué investigo, cómo lo cojo, cuándo lo suelto, etc…

-. Favorecer la construcción de una autoestima positiva (la imagen que tendrá sobre lo que puede hacer, cómo es): yo valgo, yo lo puedo intentar, yo sé hacerlo, etc.

-. Potenciar su propia iniciativa para probar, ensayar, repetir, equivocarse, esforzarse

-. Favorecer su buen humor.

¿Por qué es mejor colocar al bebé en posición boca arriba que boca abajo?

En el anterior post publicado comentaba que era ideal dejar al bebé en el suelo (en una base confortable) en posición boca arriba para que se sintiera libre de movimientos con su cabeza, brazos y piernas. Una lectora (o lector) del blog reflexionó sobre lo escrito y me hizo la siguiente pregunta:

Cristina por qué dices “y lo pones en posición boca arriba (jamás boca a bajo).” ¿Por qué no lo puedo poner boca abajo? Yo creo que así se ejercitan mejor los músculos… ¿o no?

En esta voluntad de ayudar al bebé los adultos (padres, educadoras, abuelos,…), solemos ir cambiando de posición al bebé. Ahora te pongo de lado, ahora boca abajo, boca arriba, etc. Como lo vemos tan pequeño e indefenso, incapaz de cambiarse el sólo de posición creemos que así lo estamos favoreciendo; tal como muestra la consulta de nuestro lector :“si lo pongo boca abajo le ayudo a que vaya ejercitando sus músculos.”

Bien, yo también creía que era bueno ayudar a los bebés cambiándoles de posición (ya que ellos por sí mismos no podían hacerlo) y en mi práctica profesional en guarderías así lo iba haciendo.

bebe desarrollo psicomotor1 ¿Por qué es mejor colocar al bebé en posición boca arriba que boca abajo?Por suerte, a través de un curso formativo para profesionales en activo, conocí la obra de la pediatra Emmi Pikler que tras años de estudio afirmó que el desarrollo motor surge de manera espontánea y que “ayudar” a los niños cuando ellos no están listos para realizar ciertos movimientos por sí mismos es perjudicial.

Lo que aprendí de su obra y de su método, Método Loczy, cambió mi manera de “ayudar” a los bebés en su buen desarrollo motor. Me explico:

Cuando ponemos a un bebé de 4 meses boca abajo, le estamos poniendo en una posición en la que él no ha llegado por sí mismo, por lo tanto, cuando esté incomodo dependerá de nuevo de nuestra intervención para cambiar. Si no ha adoptado por él mismo esta posición significa que aún no está preparado para estar así: los músculos de su cuello aún no están fuertes para sujetar bien el peso de la cabeza y su desarrollo motor aún no es lo suficiente maduro como para voltear, y por tanto, poder girarse. En esta posición “no natural” el bebé tensa toda su musculatura, fuerza la postura de su cuerpo, se siente muy limitado y por tanto, lo único que puede hacer es quedarse inmóvil. Apenas se puede mover por sí mismo, por lo que le estamos frenando su capacidad de movimientos.

En cambio, fíjate todo lo que podrá hacer este bebé boca arriba: cogerse las manos, cogerse los pies, mover sus brazos, mover sus piernas, girar la cabeza hacia una lado u otro, intentar tocar un juguete que ve cerca, ponerse el puño en la boca o incluso algún juguete. En todo momento se siente libre para ir desarrollando sus capacidades motrices y al ir practicando las va afianzando para poder llegar a otras nuevas.

Lo mismo ocurre cuando queremos poner en posición de sentado a un bebé de 4,5 o 6 meses. Lo sentamos protegido e incluso sostenido por almohadones para que no pueda caerse porque todavía no puede mantenerse erguido. Pero como no ha llegado a esta posición por él mismo, le estamos perjudicando porque: depende de nosotros para cambiarse; se siente indefenso y limitado en su movimientos pues no está preparado para aguantarse; su posición es forzada y tensa toda su musculatura.

Y lo mismo ocurre cuando los ponemos de pie pensando que ellos lo piden, que así fortaleceremos sus piernas, que así van practicando, etc. Pero su musculatura y su esqueleto aún no están preparados para aguantar su peso.

bebe desarrollo psicomotor ¿Por qué es mejor colocar al bebé en posición boca arriba que boca abajo?Como dijo la pediatra Pikler los niños se mueven y se desarrollan regidos por su propia iniciativa. Y así es como realmente les hemos de ayudar. Facilitándoles su movimiento libre para que se sientan motivados en ir ejercitando, afianzando sus posibilidades motrices y así llegar por ellos mismos a otras.

Es decir, el bebé que se siente a diario con libertad de movimientos (en una base firme, segura y amplia y no en el cochecito o sillita) irá practicando sus movimientos de piernas, brazos, hombros, pelvis. Irá ensayando, probando, repitiendo hasta que se encuentre preparado para ¡Mover el tronco y ponerse de costado! Este bebé seguirá moviéndose promovido por su misma motivación y seguirá probando, ensayando hasta que se vea capaz de por sí mismo ponerse ¡Boca a boca!

Al haber llegado autónomamente a esta posición también será capaz de modificarla cuando él quiera (y no estará condenado a depender de los adultos para cambiar su postura). Él mismo habrá desarrollado una nueva capacidad motora, siguiendo su motivación y su propio ritmo de desarrollo. ¡Papis, eso sí es ayudar!

Related Posts with Thumbnails