La depresión post-vacacional en los niños
En los últimos años se oye hablar cada vez del síndrome post-vacacional en los más peques. El fin de las vacaciones supone un retorno a la casa de siempre, con los juguetes de siempre, los amigos de siempre, volver a los horarios y rutina ya conocidos, y parecer que cada vez son más los niños que viven este retorno con decaimiento, tristeza, irascibilidad, mal humor o agresividad.

Si algo caracteriza a un niño es su gran poder de adaptarse a los cambios positivos. Así, si este cambio de vuelta a casa y vuelta al cole se vive como algo positivo, el peque sabrá encontrar enseguida la satisfacción de volver a estar en su casa, en su habitación, retomar sus juegos, volver al parque con su amiguetes, volver a ver sus amigos del cole y poder contarles cosas nuevas, nuevo material y ropa escolar, nuevos aprendizajes y aventuras escolares, etc.
Pero si otra cosas caracteriza a nuestros peques, es su gran necesidad y afán por imitar a sus padres. Si papá y mamá viven mal el fin de las vacaciones, la vuelta al trabajo, la organización familiar, las obligaciones… El peque se esforzará también por vivirlo mal. Para, de esta forma, vivirlo igual que sus padres.
El estado emocional y la actitud que se vive en casa, es algo que absorben con mucha facilidad nuestros hijos (tengan 2, 5, 11 años o más), y que además, tienden a imitar.
Los comentarios tipo “Que rollo tener que volver al trabajo” “No tengo ningunas ganas de volver a trabajar” “Que asco se hayan acabado la vacaciones” “Que pena volver a la rutina de siempre”,etc. Son comentarios que son interpretados por nuestros hij@s de forma negativa: “Si a mamá/papá le enfada o entristece volver a trabajar, a mí también me entristece volver al cole; para mí también es un asco volver al cole; a mí también me da rábia se hayan acabado las vacas, etc..”
La vuelta de vacaciones no es algo horrible, sino que es el fin de una etapa para poder vivir intensamente el inicio de otra nueva (se cierra una puerta para poder abrir otra). Son muchos los aspectos positivos a vivir de la nueva jornada profesional y escolar. Te animo a que conectes con estos aspectos positivos, y así puedas trasmitírselos a tu peque de forma franca a través de tu lenguaje, actitud y estado emocional.
Anímate a escribir en este blog con qué aspectos positivos afrontas esta nueva etapa post-vacacional. Seguro que de todos ellos seguiremos aprendiendo a vivir el presente de forma más creativa, sana y feliz (y con ello estaremos contagiando a nuestros hijos).
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Hola tengo una hija de 13 años que va a segundo de la eso y creo que tiene depresion postvacacional.Dice que no le pasa nada pero los primeros dias estubo llorando y decia que las niñas que le Habían tocado en su clase eran muy “chonis” y muy “pijas” como ella dice y que no contaban con ella.Hoy a la vuelta de vacaciones a venido con mala cara y se a ido a su habitación a llorar. Yo la e dicho que el instituto no es el mundo pero no me hace caso¿que puedo hacer?
Gracias Salu2 bcs =)