Llenar el vaso emocional | Edúkame

Llenar el vaso emocional

Niños y familias felices

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En una ocasión una madre me dijo que cuando su hija mayor se pegaba con la pequeña, al no saber cómo manejar esa situación lo que le salía decirle era ¡cuando te comportas así no te quiero nada!   Lo más triste de todo, según esta madre es que  cuando se pelean se dicen ¡no te quiero nada…! y no solo eso sino que cuando juegan con las muñecas reproducen las palabras de su madre.

Falta de recursos propios y educativos

Muchas veces ante la falta de recursos para resolver una situación recurrimos al castigo, a la manipulación emocional, amenazas que pocas veces cumplimos, repetición de indicaciones hasta que acabamos gritando ¡ponte las zapatillas!, uso de la fuerza cuando no obedecen a la primera, etc.

Todas estas acciones por parte de los padres son un claro ejemplo de que no controlamos la situación, que no tenemos recursos para afrontarla de forma respetuosa  y  así es como demostramos tener poco domino sobre nuestros propios impulsos. Tranquilos, que no cunda el pánico, cosas más difíciles hemos aprendido así que también vamos a aprender a conocer nuestro mundo emocional y a gestionarlo adecuadamente.

Saber qué conducta es normal en cada etapa evolutiva

La mayoría de los padres amamos a nuestros hijos pero no siempre sabemos demostrar de forma adecuada ese amor.

Para poderlos amar incondicionalmente tenemos que conocer cómo se comporta cada niño en una etapa determinada.

Nos puede parecer intolerable que un niño mienta con 8 años pero comprenderlo con 4 años, que muerda con dos años puede considerarse normal pero no con 6. La edad es importante para saber si un comportamiento se considera normal o no dentro de su desarrollo evolutivo y saber cómo responder ante él.

Llenar al vaso emocional para educar

Es importante que los padres nos preocupemos en llenar el vaso emocional de nuestros hijos porque de lo contrario la disciplina que queremos enseñar daña, les rasga por dentro y lejos de educar provocamos rebeldía y rechazo.

Si un niño por muy amado que sea, no se siente querido por sus padres, en lugar de recibir la disciplina como una muestra de amor, huirá de ella.

Los cinco lenguajes del amor

Según el autor americano Gary Chapman hay cinco maneras en que los niños hablan y comprenden el amor:

  1. el contacto físico,
  2. las palabras de afirmación,
  3. el tiempo de calidad,
  4. los regalos (de vez en cuando y mejor sencillos)
  5. los actos de servicio, que se refiere a que el niño se siente amado cuando se le atiende con cariño y se le presta la atención que necesita atendiéndolo. Por ejemplo, cuando guiamos al niño para que aprenda a vestirse solito (segun la edad) está recibiendo la atención que necesita, además, de sentirse en esos momentos amado por sus padres. "Te demuestro que te quiero porque te atiendo y me importas, me gusta atenderte".

Los niños necesitan los cinco lenguajes para tener su vaso emocional lleno. Por lo que  si aprendemos a hablar el lenguaje del amor que entiende nuestro hijo, colmaremos la necesidad de amor que tiene y esto facilitará que les eduquemos con amor y firmeza.

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Escrito por:

Leticia Garcés
Leticia Garcés

Pedagoga. Orientadora y formadora familiar

Web: www.padresformados.es Perfil G+: ver

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