Consulta: ¿Cómo tener paciencia con los niños?

Michelle escribió la siguiente consulta:

…tengo una niña de 15 meses que es muy traviesa y casi no tengo paciencia con ella. ¿Qué puedo hacer?

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De forma directa te diré que la paciencia la tienes en tu interior, sólo tienes que darle salida. Para empezar iría bien situarte en el periodo evolutivo de tu hija.

Cómo son los niños entre 12 y 18 meses

Entre los 12 y 18 meses, cuando han aprendido a caminar se produce un estallido de energía que se traduce en:

Todas estas acciones no las hace para darte a ti más trabajo, ni para enfadarte porque te ha desordenado todo o porque te ha tirado al váter la funda de tus gafas que tenías en la mesita del salón.

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Háblame mirándome a los ojos

padre e hijo mirandose a los ojos Háblame mirándome a los ojos

Algo evidente que nos diferencia a los adultos de los pequeños es la altura. Obvio, ¿verdad? Ellos son más bajitos y nosotros siempre seremos más altos que ellos (bueno, al menos durante la etapa infantil).

Para comprender mejor a nuestros peques, su mundo interior hemos de poner mucho de nuestro parte. Y es un trabajo que por el mero hecho de hacerlo, de entregarlo, de darlo ya trae muy buenas recompensas. No es un dar para esperar recibir, sino que un dar por dar. La recompensa está en el propio acto de DAR.

Dar a nuestros hijos cercanía, presencia, amorosidad, compresión (sin juzgar) se puede hacer de muchas maneras. Una de ellas es relacionarnos con ellos con contacto visual directo y acercándonos a su mundo interior, o sea “agacharnos a su altura y mirarles a los ojos”

No es lo mismo decir que transmitir. Le puedes decir “no me ha gustado lo que has hecho; no puedes jugar con mi ordenador, que tengas un buen día en el cole, etc”. O le puedes transmitir amorosidad y presencia al relacionarte con él/ella desde su misma altura y mirándole a los ojos para expresarle tu disgusto “no me ha gustado lo que has hecho”; o el límite de que hay cosas con las que no puede jugar “puedes jugar con tus juguetes, pero no con mi ordenador”; o tu deseo de que tenga un buen día.

El hecho de agacharte, tocarle con tus manos y con tu mirada es un gran paso para acercarte a su mundo interior. Para relacionarte más desde el corazón, la compresión, la amorosidad. Tanto para poner límites, cómo para compartir una alegría, una sorpresa, un gesto, una norma, una anécdota, un enfado, etc.

Con este gesto estás dando: “estoy aquí, a tu lado para acompañarte y enseñarte”. Y con este simple acto de dar, verás lo que pasa….

La paternidad/maternidad es un regalo que nos ayuda a crecer como personas, a madurar. Es un regalo de crecimiento personal.

Durante el embarazo es muy importante que el padre conecte con su hijo

No podemos subestimar la importancia que tiene el contacto de papá mientras su hijo/a todavía está en el útero.

Hay diferentes formas que los padres pueden participar en el proceso del embarazo y, de ese modo, “conectar” también con su hijo en ese estadio tan temprano. Junto con la evidente necesidad de colaborar con la madre en todo lo posible, tanto de un modo práctico (compartiendo tareas domésticas), como proporcionando apoyo y compresión emocional, el padre también puede contribuir al establecimiento del adecuado vínculo con su hijo desde el embarazo.

¿Cómo puedes conectar con tu hijo que aún no ha nacido? Pues hablándole y acariciándole a través del vientre de mamá.

manos en la barriga1 Durante el embarazo es muy importante que el padre conecte con su hijo

Los recientes descubrimientos realizados en el campo de la conciencia fetal parecen corroborar que, durante el sexto mes de embarazo –si no antes-, el feto es capaz de escuchar los sonidos externos y se halla más capacitado para percibir el tono grave de la voz del padre que el tono más agudo de la voz materna. Aunque yo estoy convencida que antes incluso de desarrollar su capacidad auditiva, el feto ya siente la atención, la presencia y la voz del padre.

El papá que ya habla con su hijo/a durante este periodo gestacional también le resulta más sencillo seguir comunicándose con él después de su nacimiento.

Para empezar a establecer el vínculo con tu hijo desde el embarazo, además de hablarle, toca el vientre de tu mujer para entablar una relación con tu hijo y expresar, de este modo, tu afecto y tu compromiso como marido y como padre.

Aunque no creas en estas sugerencias te animo a que las realices pues no tardarás en descubrir el goce de esta nueva relación. Papá, cuando tratas de establecer contacto con tu hijo no nacido, le estás impartiendo un trozo de vida – de tu propia vida- que tu bebé no dejará de percibir.

Novedades en Edukame: cita personal y nueva colaboradora

Cita personal

Cristina Garcia Novedades en Edukame: cita personal y nueva colaboradoraDesde hace unos días hemos incorporado en el blog una pestaña titulada Cita personal, donde se informa del servicio de consulta presencial con cita previa a cargo de Cristina García. Ofrece un espacio para resolver problemas de comportamiento infantil y disfrutar con tus hijos.

La primera sesión es gratis. La consulta está situada en la calle Aragón de Barcelona, España.

Además cristina está preparando unos talleres para padres que se realizarán el mes de octubre en el Centro Arena de los que ya avisaré de las fechas y el lugar, aunque puede adelantar que el primero será el mes de octubre y versará sobre el masaje infantil.

Nueva colaboradora

 Novedades en Edukame: cita personal y nueva colaboradoraTambién desde hace unas semanas tenemos una, entre comillas, nueva colaboradora en el equipo de Edukame. Y digo lo de “entre comillas” porque Noelia Murillo lleva con nosotros desde casi el principio. A pesar de que sus estudios y otras tareas no le dejan mucho tiempo, ahora en verano se ha puesto las pilas y se notan su aporte, sobre todo en los temas de expresión artísticas, aunque también toca otros temas.

Si quieres ver un poco más de su perfil personal puedes mirar en “Acerca de“, la página donde hablamos de nosotros mismos.

Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padre

Sylvia pregunta:

Hola, estamos preocupados. Nuestra hija, que está por cumplir los 2 años, es muy cariñosa todo el día habla de su papá pero cuando nos vemos, después de trabajar, sólo pelea con él, no se deja besar, ni abrazar. ¿Será que necesita más tiempo a solas con él? Gracias

Hola Sylvia. Tal y como redactas tu consulta, interpreto estás en una actitud abierta. Nunca hay una respuesta única, ni la adecuada. Siempre hemos de estar observando las conductas, reacciones de nuestros peques y preguntarnos qué está pasando en su interior para que se comporten así.

padre e hija Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padreObservas el comportamiento de tu hija y te das cuenta que esa manera de estar con su padre puede significar algo y haces muy bien en plantearte preguntas de forma abierta y flexible. Esta actitud te permitirá estar más paciente, respetuosa y comprensiva con tu hija.

Recuerda que tu hija está en una edad en que las emociones le inundan. Siente muchas cosas (tanto positivas como negativas), a las que no sabe poner nombre pero que sí necesita expresar. Y no siempre lo expresará en coherencia con lo que siente.

Efectivamente, puede estar deseando más atención de su papá y lo expresa con enfado. Pero puede también que detrás de este enfado haya rabia, frustración por no tener a su papá todo el día, o porque su papá no le presta absolutamente toda la atención que ella quiere (porque también presta atención a su esposa, o sea mamá, o porque también presta atención a otras cosas).

Comprender estos aspectos nos permite estar más respetuosos y compasivos con nuestros peques. Pero ello no significa que tengas que ofrecer a tu hija una atención exclusiva las 24h, si tú consideras que ya está suficientemente atendida.

Nuestros peques necesitan al día un rato de atención exclusiva, de compartir, escuchar, jugar. No vale eso de “mientras tú pintas yo miro el periódico”. Ellos son pequeños pero muy expertos y transparentes.

Si su papá y tú compartís con ella (por separado) un buen rato diario a jugar, dibujar, baño, caricias, risas de forma presente, como si no importara nada más en ese momento ella se sentirá realmente querida, atendida, mimada y será lo que le dé fuerzas para encajar las inevitables frustraciones.

Educar no es fácil y es un camino que se mueve entre la entrega amorosa y compresiva y la frustración.

Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matar

Maria expone:

Estoy muy preocupada porque mi hija de casi 6 años, desde hace unas 2 semanas solo tiene ganas de pegarme, a mi, a su hermana de 20 meses, y dice que todo lo hace a propósito. Dice que no nos quiere, que le da igual que nosotros le queramos. Pero lo más fuerte es que a raíz de escuchar una conversación donde se utilizaba la palabra matar, ahora dice que me quiere matar a mi o a su hermana. No sé si entiende el concepto de matar en si, o me lo dice porque sabe que no se debe decir. Todo esto ha ocurrido, creo, a raíz de estar regañándole constantemente durante un tiempo porque no se portaba bien. Me gustaría saber cómo actuar porque no me gusta que diga y piense esas cosas. No creo que tenga maldad, pero me gustaría que no lo dijera más. Qué debo hacer.

Maria tú hija no tiene ninguna maldad, no es mala. Tu hija no piensa lo que dice, lo siente. Siente enfadado con vosotros, siente rabia y así os lo está mostrando. La rabia se debe dejar expresar, hay que permitir que salga y es lo que está haciendo (afortunadamente) tu hija.

hija desafiante Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matarNuestros peques saben mucho más de salud emocional que nosotros, ella sabe que necesitar soltar la tensión, la frustración, el enojo que lleva dentro. Seguramente está harta de tanta riña, tanto exigirle se porte bien, además de los celos que debe sentir de su hermana. Se siente mal y lo necesita soltar.

Cada vez que dice “te voy a matar” está realmente expresando su dolor interior, su rabia. Tu cada vez que lo oyes lo interpretas de forma literal, con lo cual tienes miedo que tu hija pueda tener instintos asesinos y seguramente te de vergüenza lo oigan los demás papás (¿tal vez porque piensen es una mal educada o un niña mala?).

Cuanto más mayores dominan más el lenguaje por lo que suelen utilizar expresiones tales como ¡te odio, ¡eres mala! ¡mala madre! ¡tonta! ¡no te quiero! ¡te pegaré una paliza! Expresiones que los padres solemos cortar rápidamente porque nos parecen ofensivas. Pero lo ideal sería hacer “oídos sordos” en la mayoría de los casos y, si nos hacen daño, mirar qué nos está removiendo en nosotros.

Estas expresiones son una pista que nuestros hijos sienten dolor, frustración en su interior. Nos quieren por encima de todas las cosas, pero el proceso de maduración no es fácil, crecer es doloroso. Y nuestros peques pasan por muchos momentos de dolor.

Potencia todo lo positivo que hace tu hija de 6 años, sobre todo las pequeñas cosas, las rutinarias. Dale mucho contacto, besos, caricias, abrazos. Cógela, arrúllala como haces con la pequeña. Deja de prestar tanta atención a las conductas que no te gusten.

Te pega y te dice que te quiere matar porque necesita muchísimo tu atención. Cuando te pegue le puedes decir sin gritar, ni estar enfadada “no me gusta que me hagas daño. Pega a este cojín, saca tu rabia pegando al sofá”.Si pega a su hermana le puedes decir “así le haces daño a tu hermana, pega a las muñecas, a ellas no les harás daño”.

Cuando te diga “te voy a matar” intenta no hacer caso la mayoría de las veces. Si no para hasta llamar tu atención le puedes decir algo así “ya veo estás muy enfadada, ¿me cuentas por qué estás tan enfadada? Estoy dispuesta a escucharte, necesito escucharte”. Evita las reprimendas del tipo “eso no se dice, eso está feo, eres una mala educada” Pues cortarán toda posibilidad de conectar con tu hija y ayudaros mutuamente.

No se trata de consentirles todo para evitar estos episodios de enfado, frustración, dolor. Se trata de acompañar estos episodios con amor, paciencia, presencia y sobre todo entendiendo que necesitan expresar, sacar hacia afuera lo que sienten dentro.

Si esta expresión nos molesta a los padres, educadores, tíos, abuelos, entonces nosotros, nos hemos de mirar hacia adentro y averiguar qué sentimos, qué nos pasa con lo que nos han dicho, qué nos remueve.