Consulta: se despierta por la noche y me pide un biberón
Pilar consulta:
Hola, soy madre de un niño de 26 meses y dentro de poco nacerá mi segundo hijo. Creo que con su edad debería dormir toda la noche de un tirón, pero se despierta más o menos a la misma hora para pedir el bibi, que suele ser a las 4 ó 5 de la mañana, a veces incluso, vuelve a pedirlo a las 7. Creo que he cometido el fallo de no habérselo quitado a tiempo y haberle enseñado que por la noche se duerme y que el desayuno es nada más levantarse. Obviamente no sé qué hacer, dejarle llorar y no atenderle, es la solución?, os agradecería que me dieraís un consejo porque yo también tengo que descansar. Un saludo y gracias de antemano.
Hola Pilar! Seguramente, cuando tu peque se despierta desea tu atención y sabe como conseguirla, cómo hacer para que le atiendas, lo mimes, estés por él. Te pide el biberón y tú complacientemente se lo das. Si su petición hubiese sido más “extraña” como ver la tele a las 4h de la madrugada te hubiera sido más fácil decirle “No. Ahora es hora de estar durmiendo”.
Romper este ciclo te va a suponer un tiempo de dedicación, esfuerzo, constancia. Tu peque se va a quejar pues cuando vea que su petición no es aceptada se va frustrar, y con ello, enfadar, llorar, patalear, no querer seguir durmiendo, etc.
No entiendas que tu niño actúa así por ser un malcriado, caprichoso, consentido, etc. Simplemente, él ha utilizado sus recursos para obtener sus deseos (ser atendido por la noche), y lo ha conseguido durante sus dos años de vida. Cuando quieras cortar este ciclo, obviamente, sus primeras reacciones no serán de silenciosa aceptación.
Plantéate cuándo quieres que se acaben estos despertares y le explicas que el biberón se toma antes de ir a dormir o al despertarse para el desayuno (aunque a los dos años ya no debería tomar en biberón, sino papilla en plato y con cuchara. Tal vez este podría ser un cambio que le motivara a querer hacerse mayor).
Tras esta explicación cuando se despierte por la noche le dices que le ayudarás a conciliar de nuevo el sueño pero que ya acordasteis que por la noche no se come ni se bebe “tranquilo te acaricio un poquito para que te venga de nuevo el sueño. Cuando sea de día desayunaremos juntos”.
Seguramente llorará. Acompáñalo en su sentir. No hace falta que te enfades con él, pero entiende que se muestre así y respétalo. Permite su expresión y anímale a concilar de nuevo el sueño. Para este nuevo aprendizaje necesitará tiempo, así que hazte a la idea que tal vez tengas que estar por unas semanas levantándote para acompañar a tu hijo en su frustración. Pero es un proceso que a la larga os ayudará a ambos. A él le ayudará a crecer, a hacerse un poquitín más mayor, y a ti, a que puedas dormir más (o a estar en breve por el nuevo bebé, que ya será mucho…).
Consulta: cuando nos reímos mi hijo llora
Karina expone
No entiendo porque mi niño reacciona muy mal cuando se avergüenza o siente que se ríen. Estamos de lo más tranquilos viendo tv y de pronto nos reímos por alguna gracia y él en vez de reír nos lanza cosas o se pone a llorar muy enojado. ¿A qué se debe? Sólo tiene 3 años. Hace lo mismo cuando estamos en familia en la mesa asi este extraños se pone a llorar si ríen fuertemente
Hola Karina!
No hace falta entenderlo. Tu niño necesita que lo comprendas con tu corazón no que lo valores, juzgues de negativo, ridículo, tonto, vano….
Da igual el motivo por el que él reacciona así, lo importante en su sentir. Su conducta te está transmitiendo que él lo siente mal, se siente confundido, tal vez asustado o atacado y por eso reacciona llorando y lanzando cosas. Su mundo interior sufre y él no sabe cómo encontrar consuelo.
Con tu respuesta le puedes ayudar a calma su sentir, a canalizar sus emociones de miedo o de rechazo hacia la aceptación y el confort. Si cuando reacciona así tu te dejas llevar por tu corazón y simplemente le abrazas y le trasmites palabras de paz “tranquilo cariño, todo está bien, no pasa nada”. Si sigue enfadado y pretende lanzaros cosas, no le grites, no le riñas, cálmalo con tus palabras, tus gestos amorosos “vaya veo estás enfadado” y mientras lo acoges en tu regazo le sigues diciendo “si nos lanzas cosas nos puedes hacer daño. Mejor no lo hagas. Nadie está enfadado contigo, nadie quiere hacerte daño. No pasa nada cariño, todo está bien”. Y te lo quedas un ratito en tu regazo para que se envuelva de tu amorosidad, tu calma, tu comprensión.
Busca tus propias palabras, tu propia manera de expresarle que comprendes que su interior está confundido y que necesita calma. Hazlo sin juzgarlo, sin valorar su conducta ni intentar entenderla.
Si ante su conducta tu reacción es de:
- invadirlo a preguntas: ¿por qué lloras?, ¿qué te pasa?, ¿por que te portas así? ¿por qué lanzas cosas? ¿qué te asustó? ¿a qué tienes miedo?
- de reñirlo: eso no se hace, no se grita ni se lanzan cosas de esa manera, eres un maleducado, esto no va contigo así que cálmate, ¡eres un consentido!
- de crítica: te estás comportando muy mal, es estúpido lo que haces, no entiendo qué te pasa pero no es para que te pongas a llorar así, no es para tanto.
Incrementarás aún más su confusión interior, pues si él aprende de tu conducta, con estas respuestas lo que puede aprender es que lo que “siente” no es bueno. Pero el pobre no puede evitar sentirlo… El mundo de los adultos es muy complicado y él aún no está preparado para entender muchas cosas. Necesita que los que saben más que él, que su padres, le ayuden a canalizar su sentir de confusión o susto o miedo hacia la aceptación y seguridad.
Sabemos lo suficiente, su mundo interior está confundido y necesita de vuestro amor y acompañamiento para ir encontrando paz, tranquilidad y aceptación hacia él mismo.
Consulta: mi sobrino es demasiado inocente y despistado
Pilar pregunta:
Hola. He leído lo del doble sentido, y me gustaría saber como puedo ayudar a mi sobrino a captarlo. Tiene diez añitos pero es que es demasiado inocente y despistado. No capta nada y cuando nos reímos de su inocencia llora. Cómo puedo ayudarle a descubrir la ironía. Saludos.
¡Hola Pilar! Percibo eres una tía preocupada por tu sobrino. Si realmente lo quieres ayudar puedes hacerlo:
-. Valorando su manera de ser “tal cual es”. Observa cómo es, lo que hace y cómo lo hace. Valora su inocencia en vez de querer cambiarla y dirigirla hacia una actitud y conducta más adulta.
Le queda mucho camino y muchos aprendizajes para llegar a ser adolescente y adulto. No quieras correr, no quieras que avance más rápido sólo por que tú consideras que debería de ser más ¿Despierto, tal vez? ¿Suspicaz? ¿Inteligente? ¿Espabiladillo?
Dices que te ríes de su inocencia y él llora ¿Qué te dice eso? ¿Qué sentimiento despierta en ti? Yo creo que él es feliz siendo así. Seguramente tú no pues te gustaría él fuera de otra manera…..
Si te ríes de sus gracias, de algo bonito que te haya dicho o hecho, algo destacado, algo simpático le estarás ayudando a crecer con autoestima. Pues se sentirá querido por su entorno siendo tal cual es.
Si te ríes burlándote de su forma de ser, le estás ayudando a crecer sin autoestima, a no sentirse valorado ni querido por su entorno. Por lo tanto, el capta que algo de su manera de ser no gusta, no hace bien, no es aceptada por sus seres más queridos. Todo ese sentir negativo hacia él mismo le está dañando mucho más de lo que te puede demostrar.
Al ponerse a llorar él te está expresando su dolor, su sentir de “no soy aceptado” ¿Qué te mueve a ti su llanto? ¿Te permites dejártelo sentir?
Tu sobrino es un niño que necesita la compañía de sus seres queridos para crecer. Necesita ser mirado con los ojos del corazón, porque así será realmente valorado como es (y no cómo te gustaría a ti o a sus padres que él fuera).
La inocencia de un niño es un rico tesoro que ojalá no se perdiera en el camino del crecer. Te animo a poner la mirada en descubrir cuántas cosas hace, dice tu sobrino que aún no te has permitido descubrir y seguro te gustarán (sobre todo, porque le quieres!).
Flores de Bach para ayudar a superar el miedo a hacer caca
Si queréis ayudar a vuestro peque a superar su miedo a hacer caca sobre todo no os riáis de su miedo, le haréis sentirse incomprendido, diferente, cobarde y ridículo. Explicarle qué pasa con su caca, dónde va y por qué ya no la necesita. Respetar su ritmo y recordar que cada persona necesita su propio tiempo.
Una ayudita externa pueden ser las flores de Bach.
¿Qué son las flores de Bach?
Son diluciones de plantas y flores obtenidas por maceración o decocción que antes de su toma se diluyen nuevamente en agua. Actúan en nuestra psique de una forma vibracional y energética similar a los preparados homeopáticos. Pueden administrarse largo tiempo y a cualquier edad ya que carecen de toxicidad y son compatibles con cualquier otra terapia o medicación. Os las prepararán en muchas herbodietéticas o farmacias. Decirles que son para vuestro peque y por lo tanto que no añadan conservante alguno. Dale 2 o 3 gotitas directamente en la boca de 4 a 6 veces por día separadas de las comidas y desecha el líquido sobrante transcurridos unos 15 días. Al no incorporar un conservante podrían contaminarse y estropearse por lo que es mejor que te vuelvan a hacer la fórmula. Si vas a suministrar flores a un bebé, diluye unas 4 gotas del preparado inicial en 50 ml de agua y dásela a tomar en 5 o 6 tomas a lo largo del día.
La duración del tratamiento la dará su mejoría. Cuando ésta se produzca podrás ir reduciendo paulatinamente las tomas a 3 diarias hasta darlo por finalizado. Decimos que “cuando no te acuerdas de tomarlas es porque ya no las necesitas”.
Pedir que mezclen:
ROCK ROSE: cubre la crisis de pánico. El niño se aterroriza al acercarse al váter. Se paraliza, tiramos de él pero permanece anclado al suelo. Sufre crisis de llanto, sudoración, temblores e incluso llega a provocarle pesadillas.
ASPEN: cubre el miedo existencial, a la muerte, a lo desconocido. Sufre angustia que degenera en pánico.
Si su crisis de pánico desemboca habitualmente en la pérdida del control sobre sus esfínteres, y se hace pipí o caca encima tras mucho aguantar ya que se niega a utilizar el váter, que añadan también CHERRY PLUM que cubre la pérdida y el exceso de control de uno mismo.
Y si se trata de un niño tímido, vergonzoso, asustadizo, con múltiples miedos (a los perros, a los insectos, a caerse, a los desconocidos… ), asociar también a MIMULUS que cubre el miedo a cosas terrenales conocidas.
Consulta: me he separado de su papá y no sé cómo actuar para que mi hijo no sufra
Vanesa expone
Hola! Llevo 5 años casada y tengo un niño de 2 años y medio. Me he separado de mi marido y no sé cómo actuar con mi hijo. Los dos le vemos todos los días, yo lo tengo por las mañanas y noches y él por las tardes. Mi hijo y yo nos hemos ido a casa de mis padres, pero no duerme por las noches preguntando por su papa y diciendo que quiere que vayamos a su camita. A mí se me rompe el alma y no sé qué decirle, porque no creo que entienda. Los dos nos llevamos muy bien por el niño pero estamos poco juntos porque es muy difícil. ¿Qué puedo hacer para que el niño lo note lo menos posible? Gracias.
Vanesa, tu hijo percibe y sabe que entre papá y mamá algo pasa. Él no sabe ponerle palabras a lo que su corazón siente, a las emociones que capta de ti, a las emociones que capta de su papá. Pero aunque no sepa ponerle palabras, su corazón siente. Su corazón sabe.

Para darle la paz que deseas (y que tu hijo se merece), empieza por ponerle palabras a lo que pasa entre papá y mamá. Dices “no sé qué decirle porque no creo que aún entienda mucho”. Pues entiende muchísimo. Tu peque es un experto emocional desde que llegó a este mundo, y de eso, sabe más que tú y su papá.
Tu peque necesita oírte “ papá y mamá ya no viven juntos. Tu y yo vivimos con los abuelos y papá vive en otra casa. Hemos decidido no vivir juntos porque no éramos felices como pareja. Pero aunque ya no seamos pareja siempre seremos tus papás. Tu papá siempre te querrá y yo también. Siempre estaremos a tu lado, siempre tendrás tu papá y tu mamá a tu lado”. “Tu camita ahora será esta, yo también tengo nueva camita. Ya sé que no será fácil este cambio. Poco a poco los dos lo iremos superando. Ya sé que echas de menos a tu papá, te entiendo mi amor. Mañana lo verás y te dará un fuerte abrazo”. Incluso le puedes ayudar haciendo juntos un dibujo para papá, llamarle por teléfono, hacer alguna manualidad juntos para papá.
Aunque hayáis tomado la mejor solución para los tres, puede que tu sentir en estos inicios del proceso de separación sea de tristeza, dolor, soledad. Tu peque lo sabe, tu peque lo percibe pues tu estado de ánimo, tu manera de estar con él seguro es diferente. Pero por esa fusión emocional que hay entre madre-hijo sería bueno le explicaras que él no tiene nada que ver con esa tristeza. Que esa tristeza es tuya y él no tiene nada que ver: “me siento triste, no tengo muchas ganas de sonreir pues me entristece mucho esta separación. Creo que hemos hecho lo mejor pero igualmente me duele”
Si le pones palabras a lo que sientes interiormente, a tus emociones tu peque al oírlas notará alivio. Al explicárselo con amor, de forma abierta él entenderá que él no es la causa de tu tristeza. Y tu también notarás alivio al tomar contacto con tu corazón y sacar tus emociones.
Las figuras más importantes (y muy necesarias) para vuestro hijo son Papá y Mamá, por lo tanto, aunque seái
s una pareja separada le podéis ayudar a que crezca con seguridad y amor si
-. Su papá y su mamá siguen estando a su lado siempre.
-. Si mamá respeta que para él su papá es muy importante.
-. Si papá respeta que para él su mamá es muy importante.
-. Por lo tanto es muy necesario un trato de respeto y jamás hablar mal el uno del otro delante de él.
-. Si papá y mamá colaboran para ayudarlo cuando él lo necesite.
-. Si dejáis a vuestro hijo totalmente al margen para tratar temas de ex – pareja.
Consulta: no sé cómo atender a mi hija cuando tiene rabietas
Iselda expone:
Tengo una niña de 22 meses y cada vez tiene un carácter más irritable, ante un NO por respuesta enseguida significa una rabieta o incluso estando a buenas pide las cosas con gritos y de malos modos. Aunque intento no prestar atención a sus malos modales o su rabia, no sé cómo parar ese círculo vicioso.
Te recomiendo te leas todo lo escrito sobre las rabietas. Tu peque está creciendo y por tanto pasará por diferentes fases como la de ir probando su autoridad, ir probando la reacción de papá y mamá en diferente momentos, intentar mandar, intentar hacer lo que desee y cuando desee. Imagino que es a lo que te refieres cuando dices que tiene un carácter más irritable, pues antes tendría un carácter de dulce bebé.
¿Qué hacer? Mostrarle con paciencia, amorosidad y de forma continuada cuáles son las buenas maneras y hasta dónde puede llegar (o sea, mostrar los límites).
Que chille ante un No, que grite o patalee porque no ha conseguido algo (tal vez quiere jugar con una muñeca y tú no lo dejas por ser el momento de ir a dormir), no es nada grave. No es malo, ni es de ser mal educada. Tu peque no es diferente a cualquiera de este mundo. Chilla, grita, patalea para mostrar su enfado y para demostrarse a ella misma que tiene poder, tiene autoridad y que lo quiere conseguir.
Respeta su actitud de enfado “ya veo estas muy enfadada. Lo siento, pero ahora no es el momento de jugar. Cuando te calmes te atiendo” Y la dejas en su enfado, no la atiendes más, no le insistes en que deje de llorar, en que así no se chilla. No le dices nada, la dejas tranquila que llore y saque su rabia. Cuando se acerque a ti, si lo hace gritando le dices de nuevo con naturalidad “si me chillas no te entiendo. Veo estás muy enfadada, saca tu rabia y cuando ya te encuentres menos furiosa hablamos”.
Cuando haya llorado, pataleado, gritado lo que ella necesite se irá calmando poco a poco. Entonces la tratas con dulzura (sin rencor, sin enfado. No ha hecho nada malo, así que no debes tratarla con mala actitud), la tocas con suavidad y entonces llevas a cabo lo que tiene que hacer (en este caso era irse a dormir sin jugar con la muñeca).
¡Ojo! Porque si después de la rabieta la peque obtiene lo que tanto deseaba (o sea, jugar con la muñeca en vez de ir a dormir), habrá aprendido que si llora y patalea con todas sus fuerzas conseguirá obtener sus deseos.
Y lo que debe aprender es que si está enfadada (porque le han dicho un NO) puede sacar su rabia, puede llorar, patalear, desahogarse gritando y llorando pero que igualmente debe cumplir con lo que dicen papá o mamá (pues ellos saben lo que es bueno y necesario).
Cuando estando a buenas, te pida las cosas gritando tú le puedes decir con voz muy suave y sin estar enfadada “a mi no me gusta que me hablen así. Cuando me hables bien te atiendo”. Y no lo haces más caso. Si sigue con este tono te apartas de ella, y como máximo le repites una vez más lo dicho antes (con voz suave). Cuando se dirija a ti con tono normal, entonces la atiendes amorosa, bien, contenta “ahora sí te atiendo, así te entiendo muy bien”.
Esta época es larga, se hace pesado para los padres y para los peques si se afronta con negatividad, si se generan demasiadas peleas, enfados, gritos, mal ambiente entre padres e hijos. Se suele perder la paciencia y se opta por etiquetar de “malcriados” a estos pequeños que lo único que están haciendo es crecer. Pero papá y mamá también necesitan descubrir cómo acompañar estos procesos.
Consulta: mi hijo no quiere besar a sus abuelos.
Yamina expone:
Estoy muy preocupada porque mi niño de 2 años. No quiere saludar ni deja que lo saluden con un beso, reaccionando con manotazos y llanto. Antes no era así pero cambió en una semana. No hablo de que salude a todo el mundo pero me refiero a los familiares más cercanos que tanto lo quieren como abuelos y tíos, a los cuales los ve muy a menudo. Yo le digo que salude a los abuelos pero cuando llega el momento de verlos reacciona muy mal, y no ha pasado nada significativo, ningún cambio ni nada en su vida. ¿Por qué reacciona así? Cómo corregirlo?. Les agradezco
Hola Yanina. No se trata de corregir la conducta de tu hijo, más bien se trata de que tú y papá le ofrezcáis otras respuestas para que pueda aprender desde lo positivo.
Tu niño se encuentra en la etapa de autoafirmación, por lo que verás como muchas conductas suyas van a cambiar hacia conductas de enfado, rechazo, autoritarias, desobedientes, caprichosas, gritos. Como el ejemplo que expones.
De un día para otro el peque decide no besar a los abuelos o familiares. Con esta actitud está probando su poder, prueba a ver qué pasa en su entorno cuando él expresa, su enfado, su autoridad.
También está expresando qué él también tiene algo que decir en cuanto a hacer todo lo que se le pide: “¿Por qué tengo que besarlos si a mí ahora no me apetece? ¿Es que yo no tengo nada que decir en este tema? ¿Si yo no quiero por qué tengo que besarlos?”.
En el tema de besar, ser besado, tocar, ser tocado es muy importante respetar lo que el peque expresa. Los besos, los abrazos jamás deben ser por obligación ni a la fuerza. Es bueno que integre que sólo se besa cuando se quiere y a quien se quiere. ¡Ni un beso a la fuerza! Da igual sea mamá, papá, el abuelo, la tía…. ¡Ni un beso a la fuerza!
Cuando él se niegue a besar, mejor respetarlo. Si no se siente obligado no gritará, ni dará manotazos, ni llorará. Así va integrando que él decide con quién quiere o no contacto, tocar, besar.
Si son los abuelos puedes optar por:
1) Respetarlo y no darle más importancia. No le insistas, no le critiques, no le obligues (dile a los abuelos que ya le pasará, que no se lo tomen como una muestra de rechazo).
2) Jugar con él y mostrarle una respuesta positiva. Ante su rechazo que el abuelo/ tío… diga “vale, vale no me beses ¿puedo darte yo a ti un beso de alegría? Tu a mí no me lo des, pero puedo dártelo yo a ti?”. Al principio puede que diga que ¡No! Pero con los días, y si percibe que es una propuesta sin chantaje y que se están teniendo en cuenta sus ganas y se siente respetado, tal vez le guste.
Esta faceta de negarse a dar besos, suele sentar peor a los padres, abuelos, tíos… que al propio niño. Se interpreta la conducta del niño como de rechazo hacia los familiares que tanto lo quieren… “Con lo que yo te quiero y no me das un beso. ¿Es que ya no me quieres? ¿Es que no me lo merezco?” Cuidado con estas ideas y pensamientos de los adultos, que lo único que hacen es forzar al peque y no respetar algo tan íntimo como es el contacto y los besos.
El peque no está rechazando vuestro amor (papá/mamá,abuelos, tío), pero tal vez vosotros sí os sentís rechazados. El peque está expresando su deseo a decidir a quién besa, el rechazo sólo es un sentimiento vuestro. Si es así, atiende este sentimiento tuyo de rechazo, de lo contrario no podrás acompañar a tu hijo en esta faceta.
Mi experiencia personal: Sufrir un aborto no deseado
Un aborto espontáneo durante los tres primeros meses de embarazo es algo bastante común. Tan común que los medicos lo ven como algo normal, algo así como pillar una gripe. Sin embargo, es muy traumático para la madre que esperaba ese bebé con ansias. No solamente se sufre un importante trastorno físico de hormonas, que en poco tiempo se han revolucionado primero por el embarazo y luego por el aborto, sino que a nivel emocional es una experiencia dolorosa para la que no estamos preparados.
Por eso he querido contar mi propia experiencia, para que le ayude a otras madres que han perdido a su bebé. Porque aunque el embarazo apenas había comenzado, si hemos decidido tener ese bebé en nuestra mente ya existía como tal, y es una pérdida real que requiere tiempo de sanación y duelo.
Lo que se suele hacer en caso de que el embarazo no prospere es intentar quitarle importancia. Algo en mi opinión totalmente contraproducente. Si se nos muriera cualquier otro familiar, a nadie se le ocuriría quitar importancia al asunto, sería una falta de respeto, una aberración. Pero en caso de un aborto espontanteo o no desado (el buscado tendrá sus otros traumas), desde los médicos hasta los familiares, todos intentan tratarlo como una gripe, como que eso no es nada o tampoco es para tanto.
Yo misma me fui a trabajar al día siguiente y me empeñé en seguir mi actividad como si tal cosa. La lentejita no había seguido creciendo y tuvieron que hacerme un legrado, pero al día siguiente a trabajar, para que no se diga. Yo, la superwoman que puede con todo.
Pero, ¡muy mal hecho! Porque me negé a sentir ese dolor que era natural y que tenía que sufrir, me negué a llorar por mi bebé, hacer el duelo, acostumbrarme a que ya no está, despedirme y dejar sanar la herida emocional. Como consecuencia me alejé de mi pareja, en el fondo le culpé porque intuí que no le importó tanto como a mi, le cogí rabia. Él pensaba que me ayudaba intentando no sacar el tema, quitándole importancia, animándome a seguir adelante. Decidimos esperar antes de buscar al siguiente. Y eso tal vez fuera otro error más, que desencadenó poco a poco otros errores y casi una ruptura.
Yo me sentía sola, sola en mi dolor, sola en mi pérdida. Pronto quise irme de casa, huir de todo, irme lejos, cambiar el rumbo de mi vida. Así por ignorar ese duelo, me inventé otros, y como perdí a mi pequeñín me asustaba siquiera pensar en el siguiente. Unos meses después, en plena crisis familiar, en vez de seguir huyendo decidí enfrenterme a mi interior y busqué ayuda de una terapeuta. Poco a poco, entendí que me quedaban muchas lágrimas que llorar y que ni siquiera podía mencionar el aborto sin deshacerme en lagrimones. Mi terapeuta me aconsejó hacer algún ritual para sanar esa herida, hacer un homenaje, un recuerdo, un adiós a ese bebé que había perdido hacía ya 5 meses.
Lo hicimos juntos, mi pareja y yo. Cogimos las primeras ecografías de nuestro botoncito y las llevamos a la montaña. A mi me pareció tétrico enterrarlas, así que durante horas buscamos un árbol bonito con un hueco. Y cuando encontré uno que me gustaba, las dejamos allí en un lecho de hojas verdes y lo tapamos con unas florecillas. Allí mismo empezé a imaginarme cómo iríamos de excursión a ese lugar otro año con nuestros futuros hijos. Lloré una vez más, pero me despedí.
A partir de entonces he trabajado duro en volver a estar a gusto en mi pareja, en aceptar ambos que cada uno tiene su tiempo y su manera de sufrir las pérdidas. Estamos intentando quedarnos embarazados de nuevo con ilusión y sobretodo con la seguridad, de que pase lo que pase, nuestra pareja ahora esta más fuerte y más unida.
Mi consejo a las madres que han tenido un aborto no deseado es primero llorar todo lo que nos de la gana y más, reconocer que nos duele y que es normal que nos duela y nos apene; quedarnos en casa el tiempo que necesitemos, hablar mucho con nuestra pareja, compartir los sentimientos, aunque no sean los mismos, respetarse entre los dos. También es bueno contar con ayuda de un terapeuta que nos pueda guiar para reconocer los verdaderos dolores y errores, antes de cometer demasiados y comprometer la relación.
Y al final, cuando estemos preparados es buena idea hacer alguna despedida, la que nos parezca adecuada y bonita – desde encender una vela, guardar las ecografías en un bonito sobre, hasta hacer un viaje con nuestra pareja o plantar un arbol. Cualquier cosa simbólica que nos sirva de recuerdo, que nos ayude en sanar la herida, despedirnos.
Seguramente pronto se creará de nuevo una vida en nuestro interior. Yo me lo voy a tomar con alegría, con mucha ilusión, sin miedo. Ya he aprendido que una vez concebida, esa vida tiene su propio destino y durará lo que dure, pero yo voy a cuidarla con todo mi amor y alegría. Y mi pareja estará allí para apoyarme.
Una lectora de Edukame






