Taller “Comunicación, Símbolo y Juego”
El pasado sábado 12 de Diciembre realizamos en el Centro Arena el taller Comunicación, Símbolo y Juego. Una propuesta divertida, dinámica y vivencial a la que se apuntaron matrimonios, papas solos y también educadoras.
El taller vivencial permite vivir, experimentar una situación para ponerle atención a lo que se siente o piensa en esos momentos. No es un taller para “hablar sobre” el juego, la fantasía, los cuentos, etc.. Si no que es un taller para recrear, vivir en primera persona momentos de juego, de ilusión y de imaginación. Para poder tomar conciencia de lo que cada uno siente o piensa en esas situaciones y darse cuenta de lo que dice acerca de uno mismo.
En un ambiente lúdico y muy cómodo fuimos entrando en confianza jugando con pelotas grandes, pequeñas, música, risas, distensión, etc. Al cabo de poco rato ya nos conocíamos lo suficiente como para realizar un viaje imaginario todos juntos, vivir diferentes experiencias e incluso ser algunos personajes de cuentos.
Cada uno de los participantes se vio guiado y acompañado a poner la atención en su vida imaginaria interior. Una experiencia fantástica que les permitió darle un poco de voz y forma a su niño o niña interior y también a su parte adulta para poder explorar y tomar conciencia de aquello propio que les aleja o acerca en la manera de relacionarse y comunicarse con los más pequeños (ya sean los hijos, nietos, alumnos, sobrinos, amigos…).
El Ser adulto está integrado por una parte “madre”, otra parte “padre” y otra “niño”. La parte “niño” es la que más nos acerca en la relación con los más pequeños.
Nuestra parte “niño” suele ser espontánea, imaginativa, muy emocional, sin normas, sin obligaciones y con disfrute. Es una parte que todos tenemos pero que al irnos haciendo adultos hemos ido silenciando e incluso castrando. Pero es una parte de nosotros que es importante que demos voz, que dejemos expresar pues nos pone en una relación “de tu a tu“ con los más pequeños. Pues los niños, sienten y piensan con magia, fantasía, espontaneidad, ilusión y lo expresan con el corazón y con todo su cuerpo.
En la manera de relacionarnos y comunicarnos con los niños les solemos pedir que suban a nuestro mundo adulto, es decir, les solemos pedir que entiendan, que cumplan, que obedezcan, que maduren y un largísimo etcétera. Esta relación puede ser más efectiva y amorosa si lo hacemos “bajando” y conectando con su mundo interior.
Por ejemplo, tu parte “adulta” y responsable sabe que tu hijo/alumno/nieto debe bañarse aunque a él no esté muy de acuerdo. Le vas a pedir que entienda y que obedezca, ¿Verdad? Si en esos momentos tú conectas con tu “niño interior” (o con alguna vivencia del taller), seguramente, la manera en que se dé esta relación será diferente. Diferente para ti y diferente para el niño o niña.
Jugar en la cocina
A nuestros peques les encanta seguirnos por la casa y ponerse a jugar cerca de nosotros.
Notar nuestra presencia les da seguridad y eso les anima a concertarse en el juego o a investigar.
En muchas ocasiones mientras ellos juegan nosotras/os tenemos que preparar comidas ¿Qué hacemos cuándo estamos cocinando? Ante todo tener bien presente las medidas de seguridad y evitar que se acerquen a los fuegos; si lo hacen, apartarlos diciéndole: “- No, aquí es peligroso para ti” (le pones límites).
Pero sí hay muchas otras cosas con las que pueden experimentar: abrir y cerrar los cajones, sacar los tuper de plástico, amontonar o hacer ruido con las tapas de las ollas, jugar con las ollas pequeñas, inventar juegos con las raseras, cucharas de madera, gatear por debajo de las sillas y la mesa, jugar con los imanes de la nevera, etc.
Para ellos es un placer experimentar e inventarse sus juegos mientras están a tu lado. Permíteles que investiguen su casa y den rienda suelta a su creatividad.
Los armarios y cajones que yo no quiero que abran les pongo seguros para niños y los productos tóxicos están en los armarios más altos. Se trata de adecuar al máximo la casa (durante una temporadita) para su seguridad, nuestra tranquilidad y así evitar los tan molestos: “- No toques aquí! Ten cuidado con! Esto no!
Sentirse Padres: talleres para padres y educadores
Edukame está a punto de cumplir un año y para celebrarlo vamos a estrenar una sección nueva que, por fin, va a traspasar la pantalla!
Vamos a realizar talleres orientados a papás, mamás, educadores, educadoras, abuelas, abuelos, tías, tíos, amigos…

Nuestro nuevo proyecto “Sentirse Padres” tiene como lema El lenguaje emocional entre padres e hijos y es un trabajo común entre Edukame y Centro Arena.
La directora del Centro, Maria Inés Gómez es una experimentada Terapeuta Corporal y Terapeuta Gestáltica que está tan entusiasmada como yo en poder ofrecer un espacio único para los padres y educadores que deseen abrir sus corazones, darse cuenta de su manera de actuar para así poder aprender otras maneras de relacionarse con los más pequeños.
Ser padres/ educadores implica caminar siempre al lado de nuestros peques y cuanto más conozcamos de nosotros mismos más podremos ayudar a nuestros hijos (o alumnos) y también disfrutaremos y nos nutriremos de este caminar.
Los Talleres empezarán el próximo Octubre y se irán haciendo de varios temas hasta finales del 2010.
No te pierdas la sesión inaugural gratuita (sábado 3 de Octubre), donde podrás conocer el Centro, la sala, a los colaboradores de Edukame y Centro Arena, y como no, nuestro nuevo proyecto en el que estoy segura encontrarás un espacio para ti y tus peques.
Puedes ver toda la información de nuestro proyecto, de los talleres, horarios, precios, temario en la pestaña ACTIVIDADES.
A continuación te dejo los títulos de los cuatro talleres con los que arrancamos:
- ¡Tócame! Taller familiar de contacto y vínculo emocional.
- Comunicación, juego y símbolo.
- Hazte amigo de los límites, ayudan a crecer.
- Conflicto: sólo dos necesidades que se oponen.
Consulta: mi hijo juega a pelear ¿Qué debo hacer?
Beatriz pregunta:
Tengo un niño de 7 años y siete meses y siempre juega a la guerra, a pelear, a tirar los juguetes. Eso me incomoda muchísimo. ¿Es eso normal? ¿Qué es lo que debo hacer?
¡Hola Beatriz! La pelea o la lucha es un comportamiento innato que tienen todos los animales, incluido el hombre. Algunos teóricos afirman que la pelea es un instinto de supervivencia. Por ejemplo, me viene la imagen los documentales de animales cuando la mamá leona lucha con otro león porque éste se ha acercado demasiado a sus crías. La mamá leona actúa instintivamente peleando para proteger a sus hijos. En el caso de los seres humanos también tenemos ese instinto pero, por el contrario que los animales, nosotros aprendemos con la inteligencia a controlar esa necesidad de pelear o esa agresividad que llevamos dentro para poder convivir en sociedad.
Por ejemplo, una situación que ocurre en numerosas ocasiones entre dos niños de tres años: Ana juega tranquilamente con un coche en el patio del colegio y de pronto Pablo da un manotazo a Ana y le quita el coche sin decir ni una palabra. En este momento, Ana se levanta y se dirige a Pablo dándole un bocado en la mano para coger el coche que ella tenía. Es una acción muy típica en estas edades ya que los niños actúan por instinto y los adultos somos quienes corregimos estas acciones violentas de los peques para que aprendan a convivir con las personas que les rodean.
Te explico todo esto para decir que es natural que a tu hijo le guste jugar a peleas ya que es un juego espontáneo, innato para él. A ti te puede incomodar porque has aprendido que las “peleas son malas” y controlas tu agresividad.
Ciertamente, la agresividad desmesurada es perjudicial para nosotros pero la agresividad la llevamos dentro y una ”lucha sana” en muchas ocasiones nos ayuda a conseguir lo que nos proponemos. Por ejemplo, Pablo quiere conseguir el coche de su compañera Ana y busca las estrategias que él va aprendiendo para pedir las cosas, como por ejemplo: “¿Me dejas el coche Ana? Si Ana le dice que no, Pablo sigue “luchando” para conseguirlo y le puede decir “¿jugamos juntos?” y Ana acaba aceptando.
En definitiva, te sugiero que dejes a tu hijo jugar a pelea. Prepárale un espacio en casa, por ejemplo en su habitación, donde no se pueda hacer daño. Explícale que vas a ayudarle a hacer un espacio de lucha. En ese espacio ponle cojines y preparad juntos unas espadas y unos escudos de cartón. 
Explícale las normas del juego: “ Aquí puedes jugar a peleas pero vigila de no hacerte daño ni hacer daño a la otra persona que juega contigo”. Los dos, madre e hijo, podéis jugar a pelearos con las espadas, a golpear los cojines, a gritar, a reíros, a hacer “lucha de cosquillas” y todo cuanto imaginéis.Es un juego en el que se descarga mucha energía y se canaliza la agresividad.
Ayuda al peque a sacar esa agresividad o esa necesidad de pelear físicamente que en otras ocasiones tiene que reprimirse. Como en el caso de Pablo que en vez de pegar a su amiga para conseguir el coche, aprende a reprimir esa acción violenta y se lo pide con palabras.
¡Seguro que después de este juego sanador estaréis los dos más relajados!
Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padre
Sylvia pregunta:
Hola, estamos preocupados. Nuestra hija, que está por cumplir los 2 años, es muy cariñosa todo el día habla de su papá pero cuando nos vemos, después de trabajar, sólo pelea con él, no se deja besar, ni abrazar. ¿Será que necesita más tiempo a solas con él? Gracias
Hola Sylvia. Tal y como redactas tu consulta, interpreto estás en una actitud abierta. Nunca hay una respuesta única, ni la adecuada. Siempre hemos de estar observando las conductas, reacciones de nuestros peques y preguntarnos qué está pasando en su interior para que se comporten así.
Observas el comportamiento de tu hija y te das cuenta que esa manera de estar con su padre puede significar algo y haces muy bien en plantearte preguntas de forma abierta y flexible. Esta actitud te permitirá estar más paciente, respetuosa y comprensiva con tu hija.
Recuerda que tu hija está en una edad en que las emociones le inundan. Siente muchas cosas (tanto positivas como negativas), a las que no sabe poner nombre pero que sí necesita expresar. Y no siempre lo expresará en coherencia con lo que siente.
Efectivamente, puede estar deseando más atención de su papá y lo expresa con enfado. Pero puede también que detrás de este enfado haya rabia, frustración por no tener a su papá todo el día, o porque su papá no le presta absolutamente toda la atención que ella quiere (porque también presta atención a su esposa, o sea mamá, o porque también presta atención a otras cosas).
Comprender estos aspectos nos permite estar más respetuosos y compasivos con nuestros peques. Pero ello no significa que tengas que ofrecer a tu hija una atención exclusiva las 24h, si tú consideras que ya está suficientemente atendida.
Nuestros peques necesitan al día un rato de atención exclusiva, de compartir, escuchar, jugar. No vale eso de “mientras tú pintas yo miro el periódico”. Ellos son pequeños pero muy expertos y transparentes.
Si su papá y tú compartís con ella (por separado) un buen rato diario a jugar, dibujar, baño, caricias, risas de forma presente, como si no importara nada más en ese momento ella se sentirá realmente querida, atendida, mimada y será lo que le dé fuerzas para encajar las inevitables frustraciones.
Educar no es fácil y es un camino que se mueve entre la entrega amorosa y compresiva y la frustración.
Consulta: mi hija quiere que cumpla todos sus deseos
Claudia pregunta:
Tengo a una pequeña de 3 años y 10 meses , llora mucho cuando la dejo en la escuela pero cuando lo hace su papa no llora. Siempre quiere que yo este con ella , piense en ella y cumpla todos sus deseos. ¿Qué puedo hacer, es normal a su edad?
Hola Claudia. Se podría decir que el principal empeño de nuestros peques (sobre todo hasta los 6 años) es conseguir todo aquello que desean, además de reclamar la total dedicación de sus padres. Por eso no es tarea sencilla educar, pues se ha de lidiar con la frustración.
Tu peque quiere que cumplas todos sus deseos. Y no sólo eso, seguramente también querrá que las cosas sean como ella dice, de lo contrario mostrará su decepción y enfado con lágrimas, gritos, llantos, rabietas, etc… Algo que nos suele costar encajar a los papás.
Ella puede pedir, reclamar, desear, incluso exigirte pues está en la edad de ir probando su autoridad. Y tú puedes comprender que necesita aprender con tu respuesta.
No se trata de evitar que pida, o de prohibírselo, si no de que vaya aprendiendo que no se puede obtener todo, de que vaya integrando las negativas y con ello la estarás ayudando a que tenga herramientas de superación ante las frustraciones (que en el proceso de crecimiento son muchas…).
Es muy habitual que la relación con la madre sea de más dependencia que con el padre. Con la madre hay más fusión emocional desde el mismo momento del nacimiento, hay más demanda, más reclamo, más emotividad. En cambio con el padre, a los peques les suele gustar comportarse de una forma más autónoma, menos dependiente, menos “infantil”.
Las mamás solemos atender a la mayoría de sus demandas (por insignificantes que sean) y tendemos hacerlos más dependientes. Los papás suelen hacer más la vista gorda, por lo que los suelen frustrar más y con ello les están ayudando a ser menos dependientes.
Deja que sea el papá quien la lleve al colegio todos los días. Será un bien para los tres: Tu peque se sentirá “mayor” junto a su papá; su papá tendrá un momento y protagonismo destacado, y tú no tendrás que verte sometida al chantaje emocional que tan bien sabe hacer tu peque.
Dices que tu hija siempre quiere que estés con ella, mira si este deseo puede corresponder a que pasa poco tiempo contigo o que ese tiempo no es de calidad. Tu hija necesita que la mires, la escuhes, que compartáis cosas juntas, jugar, hablar, el baño, la cena, los cuentos. Mira si le dedicas este tiempo o realmente intentas hacer tus cosas mientras estás con ella.
También necesita estar con su papá, compartir con él, que le muestre y enseñe cosas, verás que con él se establece una relación diferente que contigo. Un padre presente, entregado en su paternidad ayuda mucho a la separación emocional con la madre.
Encuesta: ¿Tienen los niños demasiados juguetes?
La cuestión que os propongo hoy es sobre la cantidad de juguetes que tienen los niños. ¿Acaso son demasiados?. ¿Están sobrestimulados ? o por el contrario ¿cuanto más estimulo es mejor? Tenemos enterrados en juguetes a los peques (como en el caso de la simpática foto)?
Como siempre puedes extender tu opinión dejando un comentario en este mismo artículo.
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Jugar en Biocultura
Este fin de semana visité Biocultura una de las ferias más importantes que se celebran en España y en toda Europa dedicada a los productos de alimentación ecológica y todos aquellos productos o servicios considerados respetuosos con el medio ambiente como textil, reciclaje, libros, juguetes, etc…
Me llamó mucho la atención el stand de Jugar i Jugar: un bonito espacio lleno de juguetes de madera, con colores vivos que invitaban a explorar, experimentar, tocar, probar disfrutando de todos los sentidos.
Los pequeños visitantes no dudaban ni por un momento entrar en el stand y ponerse a jugar con todo lo que allí había, y Claudia Díaz, la responsable del espacio sabía perfectamente cómo atenderlos para que disfrutaran del juego y fueran a la vez respetuosos con las normas.
Jugar i jugar es un portal en Internet dedicado al juego en los primeros años de vida. Los juguetes y juegos que proponen tienen muy en cuenta que el niño/a pueda desarrollar sus habilidades, potencialidades, capacidades a su propio ritmo, con libertad e imaginación.
Pikler, Montesori, Waldorf , nombres muy importantes dentro de la pedagogia infantil que demostraron la importancia del juego para el desarrollo de la pequeña infancia, inspiran la mayoría de los juguetes, informaciones, orientaciones que ofrecen.
Madres, padres, abuelas, educadoras, monitoras, directoras de espacios infantiles os animo visitéis esta página








