Taller “Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer”

Dentro del proyecto “Sentirse Padres, Lenguaje emocional entre padres e hijos”, el pasado sábado 23 de enero realizamos en el Centro Arena el taller relacionado con los límites.

Un grupo reducido formado por un padre, madres y educadoras se apuntaron a este taller con el objetivo de descubrir o aprender algo nuevo que les ayudara en la relación con los hijos o alumnos.

Realizamos diferentes tipos de experiencias y dinámicas en un espacio cómodo, protegido y en confianza con la intención de que cada participante hiciera un viaje interior, en el que descubrir nuevas maneras, revalorizar las actitudes conocidas y darse cuenta de su mundo emocional.

sala centro arena Taller Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer

Los límites ayudan a crecer, tanto a quien los recibe, como a quién los pone. En este sentido cada miembro del grupo experimentó diferentes dinámicas para poner su atención en aspectos importantes como:

-. Cómo pongo yo los límites.

-. Cómo reacciono cuando los recibo.

-. Qué siento ante una reacción determinada, es decir, cuando el otro reacciona con firmeza o enfado o exigencia o seguridad o confianza, etc.

-. Cómo reacciono y qué siento ante una figura de autoridad.

Cada uno hizo sus propios descubrimientos, en función de su manera de ser y su propio bagaje emocional, para poder darse cuenta de aquello que les dificulta en la relación con sus hijos o alumnos o adultos.

limites 300x288 Taller Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecerComo siempre digo, para educar no hay varita mágica y por eso NO podemos dar una manera general y válida para actuar ante una situación “difícil” (difícil porque quiero que me haga caso y no lo hace, difícil porque pierdo la paciencia, difícil porque acabo chillando y luego me siento culpable; en definitiva, difícil porque acabo actuando como no deseo).

Cada uno de nosotros debe encontrar cuál es su propia manera de establecer los límites, ser figura de autoridad, relacionarse des de la responsabilidad, la seguridad , la confianza y el amor. Y para ello hemos de ir mirando en nuestro interior, pues es la clave para darse cuenta que mi manera de actuar o reaccionar no tienen que ver con la conducta del niño/a, si no que únicamente tiene que ver ¡conmigo!

“Cuando no me hace caso me pongo nerviosa, le exijo más, incluso le castigo y acabamos enfadadas las dos” Esta manera de reaccionar viene condicionada por lo que estás sintiendo ante la reacción de tu hija o alumna y NO por la manera de actuar de la niña”.

El taller es principalmente vivencial, pero a finales de esta semana entregaremos a los participantes un dossier en el que estarán recogidos y ampliados todos los aspectos tratados y experimentados en el encuentro. Gracias por vuestra participación y entrega. A nosotras también nos ayudó para aprender y madurar a nivel personal y profesional.

Cómo convertir a tus hijos en fans de la velocidad

formula1 cama Cómo convertir a tus hijos en fans de la velocidadSi eres un gran fan de los deportes de velocidad, y especialmente de los coches de carreras,  he preparado unas ideas para que tu hijo siga tu pasión por  Fernando Alonso y compañía.

Investigando por la red he encontrado una gama de camas infantiles en forma de automoviles de todo tipo, incluyendo formula 1, coches descapotables,  camiones,  que harán las delicias de cualquier pequeño.

Incluso puedes acabar de dar un toque con el armario en forma de surtidor de gasolinera.

En el caso de la cama en forma de formula 1 las medidas del colchón son de 140 x 70 cm, e incluye un somier de madera. Las dimensiones externas son de 190 x 105 cm de ancho y 35 cm de alto.

Respecto al precio se sitúa alrededor de los 530 euros. Para otro tipo de coches y de bolsillos hay soluciones por alrededor de los 300 euros.

Seguro que ayudan a dormir  a los más pequeños a velocidad de formula 1.

moto mecedora Cómo convertir a tus hijos en fans de la velocidadtractor mecedoraRespecto a los fans de las motos quizá esta mecedora Harley Davidson ayudará. Tienen versiones para niños y niñas de 3 a 8 años,  están construidas en madera y contienen un chip con el sonido original de la mítica moto.

Por  último, si no has tenido bastante con todos esta gama de vehículos de cuatro ruedas, y lo que quieres es una solución más rural, la mecedora tractor Jhon Deere es sin duda lo que necesitas.

Consulta: cuando nos reímos mi hijo llora

Karina expone

No entiendo porque mi niño reacciona muy mal cuando se avergüenza o siente que se ríen. Estamos de lo más tranquilos viendo tv y de pronto nos reímos por alguna gracia y él en vez de reír nos lanza cosas o se pone a llorar muy enojado. ¿A qué se debe? Sólo tiene 3 años. Hace lo mismo cuando estamos en familia en la mesa asi este extraños se pone a llorar si ríen fuertemente

Hola Karina!

No hace falta entenderlo. Tu niño necesita que lo comprendas con tu corazón no que lo valores, juzgues de negativo, ridículo, tonto, vano….

niño cómic llorandoDa igual el motivo por el que él reacciona así, lo importante en su sentir. Su conducta te está transmitiendo que él lo siente mal, se siente confundido, tal vez asustado o atacado y por eso reacciona llorando y lanzando cosas. Su mundo interior sufre y él no sabe cómo encontrar consuelo.

Con tu respuesta le puedes ayudar a calma su sentir, a canalizar sus emociones de miedo o de rechazo hacia la aceptación y el confort. Si cuando reacciona así tu te dejas llevar por tu corazón y simplemente le abrazas y le trasmites palabras de paz “tranquilo cariño, todo está bien, no pasa nada”. Si sigue enfadado y pretende lanzaros cosas, no le grites, no le riñas, cálmalo con tus palabras, tus gestos amorosos “vaya veo estás enfadado” y mientras lo acoges en tu regazo le sigues diciendo “si nos lanzas cosas nos puedes hacer daño. Mejor no lo hagas. Nadie está enfadado contigo, nadie quiere hacerte daño. No pasa nada cariño, todo está bien”. Y te lo quedas un ratito en tu regazo para que se envuelva de tu amorosidad, tu calma, tu comprensión.

Busca tus propias palabras, tu propia manera de expresarle que comprendes que su interior está confundido y que necesita calma. Hazlo sin juzgarlo, sin valorar su conducta ni intentar entenderla.

Si ante su conducta tu reacción es de:

- invadirlo a preguntas: ¿por qué lloras?, ¿qué te pasa?, ¿por que te portas así? ¿por qué lanzas cosas? ¿qué te asustó? ¿a qué tienes miedo?
- de reñirlo: eso no se hace, no se grita ni se lanzan cosas de esa manera, eres un maleducado, esto no va contigo así que cálmate, ¡eres un consentido!
- de crítica: te estás comportando muy mal, es estúpido lo que haces, no entiendo qué te pasa pero no es para que te pongas a llorar así, no es para tanto.

Incrementarás aún más su confusión interior, pues si él aprende de tu conducta, con estas respuestas lo que puede aprender es que lo que “siente” no es bueno. Pero el pobre no puede evitar sentirlo… El mundo de los adultos es muy complicado y él aún no está preparado para entender muchas cosas. Necesita que los que saben más que él, que su padres, le ayuden a canalizar su sentir de confusión o susto o  miedo hacia la aceptación y seguridad.

Sabemos lo suficiente, su mundo interior está confundido y necesita de vuestro amor y acompañamiento para ir encontrando paz, tranquilidad y aceptación hacia él mismo.

Consulta: mi hijo enferma mucho desde que va a la guardería

Rocío pregunta:

Hola. Tengo un bebé de 2 años que hasta ahora mientras los papas trabajamos siempre ha estado con los abuelos En septiembre empezó a ir a la guardería 4 horas para desahogar a los abuelos y para que se fuera adaptando para el cole. Desde que ha empezado siempre está mala (gastroenteritis, placas, otitis). No sabemos que hacer. Si sacarla definitivamente o dejarla en casa el tiempo que haga falta hasta que se recupere del todo y volver a intentarlo. Gracias

guarderia2 Consulta: mi hijo enferma mucho desde que va a la guarderíaHola Rocío. La verdad es que uno de los aspectos más comunes en los niños con el inicio de la etapa escolar (ya sea guardería o escuela) son las repetidas enfermedades.

En la etapa inicial (maternal, guardería) las enfermedades son más frecuentes y recurrentes pues el sistema inmunológico de estos peques es más débil. Bueno, mejor dicho, está formándose. Los espacios cerrados en donde hay muchos niños/as es un buen caldo de cultivo para los virus. Un estornudo o el compartir algún juguete que luego se ponen en la boca son conductas habituales que favorecen la transmisión de virus y por tanto de posibles enfermedades.

No todos los niños/as, aún estando en la guardería, se contagian y enferman con la misma frecuencia. Hay niños que enferman muy a menudo (como tu peque), otros que enferman ocasionalmente, otros que apenas enferman e incluso están los que sin ir a la guardería enferman también con mucha frecuencia (como le pasaba a mi hijo Iván). Así que podríamos resumir, que independientemente del entorno donde esté el niño, mucho depende de los factores individuales de cada peque (de su propio sistema inmune, su propio carácter, su propia manera de irse adaptando a los cambios).

Cada vez que cae enferma es necesario se quede en casa (o con los abuelos), la cuidéis y mediquéis según digan los médicos y no vuelva a ir a la guardería hasta que esté bien recuperada. Es mejor hacer más días de reposo en casa que llevarla precipitadamente a la guardería sin estar absolutamente recuperada. Eso le perjudicaría a ella y a los otros peques de su clase.

niña enferma en cama

Puede que este año tu peque esté más tiempo en casa recuperándose de diversas y seguidas enfermedades que en la guardería. Si la llevas del todo recuperada no es malo para ella estar unas pocas horas en un espacio educativo con otros niños. Aunque eso no elimina el riesgo de que vuelva a enfermar al cabo de un mes o de … . Tal vez este año sea así de movidito para vosotros y el próximo sea más calmado.

Le puedes ayudar dándole mucha agua, una alimentación rica en vitamina C , própolis, equinácea u otros productos naturales que le ayudarán a ir reforzando su sistema inmunológico como explica Maite Landa. También la puedes ayudar teniendo paciencia cada vez que caiga malita pues es su manera de irse adaptando a los cambios, de irlos integrando, de ir expresando lo que no puede hacer por otra vía.

Solemos ver la enfermedad como algo negativo, que nos preocupa, nos trastorna y nos debilita pero realmente es un proceso interno que nos ayuda a sanar nuestro cuerpo y nuestra alma. A través de la enfermedad expresamos lo que no podemos expresar por otra vía, y por tanto, nos ayuda a madurar y a crecer (ya tengamos 6 meses como 80 años).

La importancia del vínculo con el padre

El vínculo con el padre proporciona al niño/a  algo que no puede obtener de su madre. Si un niño establece un vínculo profundo con su madre y no con el padre, puede crecer sintiéndose amado, pero se sentirá fragmentando y desequilibrado, como si careciese del algo.

padre hija La importancia del vínculo con el padreEl niño/a  necesita el rol del género opuesto que le sirva de modelo para equilibrar sus energías masculinas y femeninas que alberga en su interior.

El vínculo con el padre puede ser el factor individual más importante para la relación del niño tanto con su propia masculinidad, como con el resto de los hombres con que se encuentre durante el resto de su vida. Si el vínculo paterno se ha establecido correctamente, entonces, es muy probable que el niño se muestre más productivo, confiado, claro y capaz de buscar el calor y el compañerismo tanto de las mujeres como de las personas de su mismo género.

Por su parte, la niña que crece adecuadamente junto a su padre madurará en su propia feminidad, será fuerte al tiempo que delicada, mientras que su relación con los hombres estará basada en el respeto y la dignidad y no en el miedo o la condescendencia.

Todo se reduce al contacto. El niño y la niña  necesitan el contacto cariñoso de un hombre para sentirse seguros , arraigados y capaces.

padre e hijo cara a cara 300x200 La importancia del vínculo con el padreHay etapas en la vida de un niño/a  en que éste necesita una fuente de apoyo masculino y otros períodos, en cambio, en lo que necesita más el contacto femenino. Durante los primeros años de vida, el niño necesita  a su madre más que cualquier otra cosa. Sin embargo cuando llega el momento que el niño/a  se aleja del abrazo protector de la madre para adentrarse en el entorno – suele ocurrir a partir de los 6 años aproximadamente- necesita del padre o la presencia masculina que le ayude a soltar la válvula de seguridad y llevar a cabo la transición que acabará conduciéndole al mundo exterior.

En nuestra sociedad actual hay muchas familias formadas por un solo progenitor (por decisión propia o por fallecimiento), familias formadas por homosexuales. Aunque la madre no puede sustituir al padre y el padre no puede convertirse en madre, eso no tiene que suponer un obstáculo insalvable. Una opción en tales casos es la de apelar al apoyo de un amigo o de un pariente masculino que esté dispuesto a pasar su tiempo con el niño y sirva como mentor o modelo (abuelos, tíos, amigos íntimos de la familia, etc…).

Texto extraído del libro “Tocar es vivir” de   Mariana Caplan

¡Tócame! Taller familiar de contacto y vínculo emocional

hijos acariciando-contacto a su  padreEste taller está orientado a niños de todas las edades junto con sus padres, o abuelos, o… Es para cualquier persona que quiera o necesite despertar los sentidos, escuchar su piel, encontrarse con su corazón o relajar la mente, a la vez que profundiza la relación con su hijo/a,  nieto.

Forma parte del proyecto “Sentirse Padres”.Lenguaje emocional entre padres e hijos”, en el que trabajamos las relaciones con los más pequeños atendiendo principalmente el mundo de los sentimientos. Porque adultos y niños tenemos corazón, y cada uno de nuestros talleres ofrece una oportunidad de sintonizar nuestras vibraciones, y así, fortalecer el vínculo desde lo amoroso, la confianza y la seguridad.

¡Tócame! ofrece una experiencia vivencial, práctica de comunicación a través del contacto. Sin palabras. Nuestros peques saben muy bien expresarse con su cuerpo, con sus gestos, con sus toques, sus miradas.Y nosotros ¿Le ponemos atención a lo que nos están transmitiendo con su contacto? ¿Somos siempre conscientes que con su mano en nuestro brazo nos está diciendo algo, mostrando su ternura, pidiendo atención, regalándonos su inocencia, en definitiva transmitiendonos sus sentimientos? ¿ O que con sus miradas nos está dando su amor, su afecto?

En ¡Tócame! podrás darte cuenta dpadre e hijo contacto-masajeel poder del contacto para trasmitir. Los niños aprenden con la experiencia más que con las palabras. La manera como lo tocas, lo coges, lo bañas, lo vistes va dejando en su personalidad una huella. Al tocarlo puedes trasmitirle fuerza, miedo, seguridad, fragilidad o confianza. Esto irá formando la idea que él tiene de su propio cuerpo.  Ayúdalo a vivir su propio cuerpo con seguridad, fuerza, ternura y la confianza lo acompañará toda la vida.

En ¡Tócame! Los sentidos, el cuerpo, el instinto, la emoción serán los ingredientes que utilizaremos para generar un ambiente sanador y de comunicación. Esta comunicación será del niño hacia la madre/padre y de la madre/padre hacia el niño/a . Ambos tocarán y serán tocados. Ambos darán y recibirán.

Este taller lo dividimos en dos días porque nuestra propuesta es que un sábado el peque venga con mamá y el siguiente sábado venga con papá (o viceversa). Tu hijo no se relaciona igual con papá que con mamá. Cada uno de vosotros es diferente y le aporta aspectos diferentes para ir creciendo.

Mamá es ternura, protección, feminidad… Papá es fuerza, seguridad, masculinidad… Esta diferencia lo enriquece y le enseña a relacionarse con fluidez con su entorno, aún más allá de la familia.

madre e hijo caricias-contactoPara facilitarte tu organización familiar, puedes escoger entre estos cuatro días para seleccionar las dos sesiones que mejor te convengan:

17 de octubre, 31 octubre,  14 noviembre, 28 noviembre


Si nuestra propuesta no se ajusta a tu realidad familiar (mamá trabaja y sólo puede el papá, tengo más hijos, etc.), igualmente ¡Tócame! Es para ti. Ponte en contacto con nosotras y lo concretamos.

Fotos extraídas del libro Masajes para bebés y niños de Margarita Klein

El poder curativo del contacto

Tu hijo se mama abraza bebecae y se hace daño. Se te acerca llorando y gritando como si el mundo fuera a terminarse.

- Maaamaaaa, pupa!

- Que te ha pasado, te has caído? Ven, ya verás, mamá te cura!

Y mientras le frotas o acaricias el golpe con tu mano invocas aquellas milagrosas palabras:

- Cura sana, cura sana, si no curas hoy te curarás mañana…

Y tu hijo sorbiéndose los mocos y frotándose las lágrimas con su puño te dice:

- Ya tá!

Y se va corriendo como si no hubiese pasado nada.

Esta enternecedora imagen nos ilustra perfectamente el poder curativo del contacto. La base de muchas terapias cuyo origen se remonta más allá del tiempo. El masaje, que alivia tantos dolores, tiene su base en el contacto.

Científicamente su explicación es el calor que se desprende por la frotación de la zona dolorida y que actúa como antiinflamatorio y relajante muscular. Pero detrás está la transmisión de energía de la persona que lo realiza, su presencia y su entrega en ese momento. Y tu necesidad de contacto, de sentirte acompañado, de calor humano.

Así que cuando a tu hijo le duela su barriguita, o su cabeza, o quizás el oído o puede que una muela; acógelo en tu regazo, deja atrás todos tus pensamientos, tus quehaceres domésticos, las peleas con tu jefe y estate unos minutitos por y con él. Deposita suavemente tus manos en esa zona dolorida y transmítele tu cariño, tu ternura.

Envíale tu energía, tu luz y tu deseo de que mejore su dolor a través de tus manos. No necesitas moverlas, no necesitas saber, solo deja que hable tu instinto a través del contacto. Quizás surjan algunas palabras, quizás no. Y verás como mejora.

Pruébalo. Atrévete.

El mejor y más barato analgésico del mundo: tu amor

Consulta: mi hijo tiene miedo a lo nuevo

Ana Beatriz consulta:

Tengo un niño de dos años y tres meses y no sé cómo enfrentarme a sus miedos. Cuando vamos a un parque tiene miedo y no quiere ir si hay muchos niños y también tiene miedo a todo aquello que es nuevo. El mismo hecho de subir una cuesta un poco empinada le da miedo. Yo diría que le falta seguridad corporal y le da mucho miedo caerse. El caso es que alguna vez le he forzado y aunque ha llorado al principio luego le acaba gustando e incluso se siente orgulloso de haberlo hecho. Sin embargo cuando le digo vamos a intentarlo siempre dice no y no se si es bueno forzarle. No me gustaría que mi actitud le generara aún más miedo. Gracias por sus consejos.

Te invito a que cambies la palabra “forzar” por “animar y acompañar”.

Le puedes animar con actitud de respeto y acompañar en su sentir (o sea, en su miedo, en su inseguridad). Ello implica que estarás más abierta a aceptar su conducta, en el que caso que no quiera probar lo que tú tan amorosamente le estás animando. Él se niega a hacerlo y tú estarás respetuosa.

niño y tobogan en parqueEl miedo a lo nuevo, es lo mismo que el miedo a lo desconocido (o desconocidos). Un miedo absolutamente normal en la pequeña infancia. Hay niños que lo demuestran más que otros, pero en cualquier caso, se debe respetar y acompañar este sentir hasta que se supere (se supera con la edad).

Tu peque aprenderá mucho de tu actitud, de tus respuestas, de tus reacciones. Si tú lo “fuerzas” a que supere su miedo a lo nuevo, él lo intentará superar para gustarte a ti y con ello está integrando de forma inconsciente esta información “tener miedo no es bueno, tener miedo es no gustar a mamá”. Y los peques con tal de gustar a mamá, lo que sea.

Si el capta de ti que respetas su miedo, su inseguridad, su ritmo para familiarizarse con las cosas, estará integrando nuevos aprendizajes desde la seguridad, el amor, la confianza y el respeto a su propia manera de ser. No para gustar a mamá, sino para afianzarse en su propia manera de ser.

Que tenga miedo a estar con otros niños en el parque es normal. Y más si hay mucho ruido, alboroto, muchos niños de más edad que él corriendo, etc. Su seguridad la ve amenazada y él opta por protegerse de esta manera (muy listo ¿ no te parece?)

Le puedes respetar y animarle a juegue en un lugar un poco más apartado “aquí hay mucho niño y te asusta ¿verdad? Ven, vamos a jugar en este ladito que estarás más tranquilo”. Y tú te quedas a su lado (si juegas a hacer castillos o pastelitos en la arena con él mucho mejor). Ya verás como poco a poco irá ganando en seguridad y a los tres años no lo sacarás de los parques ¡aunque estén llenos!

A los dos años no tienen tanta habilidad motriz, aún se caen bastante a menudo cuando corren y sus cortas piernas no pueden con las subidas. Se les hacen literalmente pesadas. Mi hija Ruth (ahora tiene 25 meses) me dice ante una cuesta: “mama pesa muxo; coqueme”.

Este verano nos hemos hartado de subir cuestas. Cuando tenía  prisa la cogía en brazos, pero cuando no, la animaba proponiéndole canciones o jugábamos a caminar como los gigantes “pasos lentos pero largos” y así poquito a poquito y jugando la íbamos subiendo.

Dentro de un año, tu peque subirá las cuestas corriendo por delante de ti (pues estará en la etapa del gran movimiento motriz), y habrá ganado en seguridad y confianza si tu así se lo has ido enseñando con tu actitud, tus gestos, tu presencia.

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