Las rabietas nos ofrecen oportunidades para educar
Me llama la atención que cuando llega la época navideña bombardeamos a los niños con frases como: ¿has sido bueno este año?, ¿si no eres bueno los Reyes Magos no te traerán regalos?, ¡si tienes muchos regalos en el árbol es porque has sido muy bueno…!
Desde luego hasta el día de la entrega de los regalos gozamos de la compañía de “niños buenos” pero una vez abiertos los regalos volvemos a convivir con niños cuyo comportamiento transmite un mensaje que los adultos tenemos que aprender a descifrar: llamadas de atención, celos, miedo, falta de normas, carencias afectivas, aburrimiento, etc.
En general, tendemos a hablar en negativo sobre la etapa de las rabietas porque nos pone a prueba a diario, descubrimos la poca paciencia que tenemos y lo rápido que cedemos ante los caprichos del niño, bien sea por cansancio, por falta de tiempo, estrés u otros motivos.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo en medio de una rabieta?
Cambiando algunas pautas educativas inadecuadas del funcionamiento familiar podemos saber qué circunstancias pueden estar provocando las rabietas y quizás manteniéndolas más tiempo del necesario.
Si nos centramos en la respuesta que debemos ofrecer a nuestros hijos ante las rabietas y aprendemos a reducir algunos factores que las provocan, es posible que logremos eliminar algunos comportamientos inadecuados.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Aprender a tolerar la frustración
Una madre me preguntó en una charla que su hijo lloraba cada vez que ella se iba de casa y que las personas de su entorno le aconsejaban que se fuera sin despedirse para evitarle pasar un mal rato.
No dudo que esos consejos se den con el fin de mitigar el dolor del niño pero yo os invito a reflexionar sobre esta cuestión y os pregunto, ¿Realmente creéis que es negativo que un niño llore porque su madre se va o es que los adultos no soportamos su desesperación y reprimiendo la expresión de sus emociones creemos que sufren menos? Pensad sobre ello.
Baja tolerancia a la frustración
Está claro que en la vida nos vamos a encontrar con multitud de frustraciones que sin duda alguna van a fortalecer nuestro carácter. Hoy mama se va de casa, mañana un amigo no quiere jugar con él y en el cole no consigue la aceptación del grupo.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Siento, luego actúo
Una tarde soleada, la familia entera salió a pasear y aprovechando que andaban cerca del supermercado entraron a comprar. Una actividad que los padres necesitaban hacer en ese momento pero que al niño le resultaba aburrida y poco atractiva.
Mientras el padre miraba los productos que necesitaba, el niño de 5 años empezó a correr por los pasillos y a dar vueltas sin dejarles mirar con tranquilidad lo que necesitaban comprar.
La madre se detuvo, le miró a los ojos y le dijo. Hijo, ¿te das cuenta que el aburrimiento te hace hacer cosas que en un supermercado no se deben hacer? Sí quieres mientras mama y papa hacen la compra te propongo que busques en el pasillo de los juguetes un dinosaurio. Esta actividad motivó al niño y durante un buen rato estuvo jugando a buscar animales.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Enseñar a ver la emoción que hay detrás de una acción
El mundo emocional de los niños es complejo, actúan muchas veces movidos por una emoción, sienten tristeza y lloran, sienten enojo y pegan, sienten vergüenza y se ríen o miedo y gritan. Entre la emoción y la acción falta una herramienta que nos corresponde a los padres enseñar que es la capacidad de pensar antes de actuar para desarrollar el autocontrol necesario para la convivencia.
¿Por qué nos necesitan?
Nuestra labor educativa es muy importante porque el cerebro del niño se está desarrollando y carece de herramientas mentales suficientes para dominar sus emociones siendo muchas veces prisioneros de la inmediatez de su respuesta emocional.
Necesitan nuestra ayuda para desarrollar habilidades de pensamiento para no dejarse atrapar por las emociones, la mayoría de ellas muy intensas.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Cuando se enoja, tira todo y pega a los niños
César consulta:
Kenneth tiene 2 años 10 meses. Me preocupa su enojo, ya que a veces pone una expresión de reto. Esto ocurre, desde los 2 años y pasa cuando realiza alguna actividad y no le sale bien empieza a tirar todo. La verdad es que ahora empieza la guardería y me preocupa porque cuando se enoja, tira todo y pega a los niños. Gracias por la ayuda y que Dios los bendiga.
Antes de preocuparnos por un comportamiento de nuestro hijo debemos saber si es parte de su desarrollo evolutivo para considerarlo problemático o no.
En este caso, Kenneth tiene casi tres años y por lo tanto es probable que esté experimentando episodios de rabietas completamente normales a su edad.
Hacia los 2 años, el niño comienza la crisis de oposición, es positivo y necesario, a través de los berrinches se fortalece y se afianza su identidad recién descubierta.
Es habitual que hagan lo contrario de lo que se les indica, se oponen al adulto, se comportan con más rebeldía y sufren ataques de cólera, se tiran al suelo, quieren hacer las cosas solos y la palabra que más repiten es no, no y no.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Los niños saben solucionar sus conflictos
En la clase de psicomotricidad propuse a mis alumnos de 3-4 años un circuito con desniveles y saltos. El ejercicio consistía en recorrer este circuito y que experimentasen el equilibrio dinámico.
Durante el recorrido una niña llamada Edith interrumpe el paso a otra niña, Carla. Ella empieza llorar y a gritar mi nombre para que le ayudara a sacar del medio a Edith. A la vez, ésta también empieza a llorar porque decía que la otra le molestaba.
Las dos lloraban y gritaban:
- ¡Mira Noelia, mira me molestaaaaa….aaaaaaaaaaaaaaaa!.
Intuía que las niñas buscaban mi atención y querían que les sacase del problema. Así que me puse de espaldas a ellas pero las miraba por el reflejo de un espejo. Quería observar y darles la oportunidad de que resolvieran el conflicto por ellas mismas.
Al cabo de un minuto de estar gritando, Edith mira a Carla y le dice:
-¡Pero si estas llorando sin lágrimas!.
A lo que Carla para de llorar y le contesta:
-Y tú también.
Las dos se levantan y siguen su camino en el juego. Sin más. Me dí la vuelta, las miré y sonreí.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »







