Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matar

Maria expone:

Estoy muy preocupada porque mi hija de casi 6 años, desde hace unas 2 semanas solo tiene ganas de pegarme, a mi, a su hermana de 20 meses, y dice que todo lo hace a propósito. Dice que no nos quiere, que le da igual que nosotros le queramos. Pero lo más fuerte es que a raíz de escuchar una conversación donde se utilizaba la palabra matar, ahora dice que me quiere matar a mi o a su hermana. No sé si entiende el concepto de matar en si, o me lo dice porque sabe que no se debe decir. Todo esto ha ocurrido, creo, a raíz de estar regañándole constantemente durante un tiempo porque no se portaba bien. Me gustaría saber cómo actuar porque no me gusta que diga y piense esas cosas. No creo que tenga maldad, pero me gustaría que no lo dijera más. Qué debo hacer.

Maria tú hija no tiene ninguna maldad, no es mala. Tu hija no piensa lo que dice, lo siente. Siente enfadado con vosotros, siente rabia y así os lo está mostrando. La rabia se debe dejar expresar, hay que permitir que salga y es lo que está haciendo (afortunadamente) tu hija.

hija desafiante Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matarNuestros peques saben mucho más de salud emocional que nosotros, ella sabe que necesitar soltar la tensión, la frustración, el enojo que lleva dentro. Seguramente está harta de tanta riña, tanto exigirle se porte bien, además de los celos que debe sentir de su hermana. Se siente mal y lo necesita soltar.

Cada vez que dice “te voy a matar” está realmente expresando su dolor interior, su rabia. Tu cada vez que lo oyes lo interpretas de forma literal, con lo cual tienes miedo que tu hija pueda tener instintos asesinos y seguramente te de vergüenza lo oigan los demás papás (¿tal vez porque piensen es una mal educada o un niña mala?).

Cuanto más mayores dominan más el lenguaje por lo que suelen utilizar expresiones tales como ¡te odio, ¡eres mala! ¡mala madre! ¡tonta! ¡no te quiero! ¡te pegaré una paliza! Expresiones que los padres solemos cortar rápidamente porque nos parecen ofensivas. Pero lo ideal sería hacer “oídos sordos” en la mayoría de los casos y, si nos hacen daño, mirar qué nos está removiendo en nosotros.

Estas expresiones son una pista que nuestros hijos sienten dolor, frustración en su interior. Nos quieren por encima de todas las cosas, pero el proceso de maduración no es fácil, crecer es doloroso. Y nuestros peques pasan por muchos momentos de dolor.

Potencia todo lo positivo que hace tu hija de 6 años, sobre todo las pequeñas cosas, las rutinarias. Dale mucho contacto, besos, caricias, abrazos. Cógela, arrúllala como haces con la pequeña. Deja de prestar tanta atención a las conductas que no te gusten.

Te pega y te dice que te quiere matar porque necesita muchísimo tu atención. Cuando te pegue le puedes decir sin gritar, ni estar enfadada “no me gusta que me hagas daño. Pega a este cojín, saca tu rabia pegando al sofá”.Si pega a su hermana le puedes decir “así le haces daño a tu hermana, pega a las muñecas, a ellas no les harás daño”.

Cuando te diga “te voy a matar” intenta no hacer caso la mayoría de las veces. Si no para hasta llamar tu atención le puedes decir algo así “ya veo estás muy enfadada, ¿me cuentas por qué estás tan enfadada? Estoy dispuesta a escucharte, necesito escucharte”. Evita las reprimendas del tipo “eso no se dice, eso está feo, eres una mala educada” Pues cortarán toda posibilidad de conectar con tu hija y ayudaros mutuamente.

No se trata de consentirles todo para evitar estos episodios de enfado, frustración, dolor. Se trata de acompañar estos episodios con amor, paciencia, presencia y sobre todo entendiendo que necesitan expresar, sacar hacia afuera lo que sienten dentro.

Si esta expresión nos molesta a los padres, educadores, tíos, abuelos, entonces nosotros, nos hemos de mirar hacia adentro y averiguar qué sentimos, qué nos pasa con lo que nos han dicho, qué nos remueve.

Recopilación de entradas sobre rabietas en los niños

Son muchas las consultas que he recibido, sobre las pataletas, las rabietas, las negativas de nuestros pequeños desde los 18 meses hasta los 4 años aproximadamente. Papas y mamas, abuelas y educadoras me preguntan ¿cómo tener más paciencia en estas situaciones y no acabar gritando ni peleando con ellos?

nina enfadado1 Recopilación de entradas sobre rabietas en los niños

La paciencia no la venden en las farmacias (seria genial para todos ¿verdad?). Pero sí está en nuestro interior y para dejarla salir hemos de bajar en exigencia, centrarnos en nuestros hijos, dedicarles tiempo y delegar las demás cosas (al menos durante los primeros tres años). Abarcar trabajo, casa y familia es muy stresante y como no tenemos superpoderes ¿quién paga nuestro estrés y cansancio?

Tu peque no es él único que te pega y grita con sólo 20 meses, y tú no eres la única que te sientes impotente o que le riñes o pegas por perder la paciencia.

Estas situaciones conflictivas son propias de la edad (igual que el acné en la adolescencia), y todos los papás (abuelas y educadoras) del mundo se encuentran con ellas a diario. Por lo que hablar entre nosotros de estas situaciones también ayuda pues compartir aligera peso.

Lo importante: poner límites claros con seguridad y amor y dejar que pataleen para expresar y sacar su frustración, enfadado. Si os pone más nerviosos su pataleta y gritos, dejarlo sólo y  cuando esté más calmado y no grite le atendeis (pero se lo decis, “cuando estés más calmado te atiendo”).

A continuación os hago un listado de todos los post que he ido escribiendo hasta ahora y abordan este tema

No frustrar a nuestros hijos es malcriarlos

Evitar tener mal genio y no gritar a los niños

Mi hijo de dos años nos pega ¿qué debo hacer?

Mi hija dice a todo que NO

Mi hijo dice a todo que NO ¿Debo contar hasta tres?

Mi hija tiene mucho genio

El uso/abuso del No para poner límites

Consulta: se le ha roto el chupete y no quiere otro

Maria Eugenia expone:

Tengo una hija de 23 meses.  Su chupete está roto y no quiere otro. Ella con los dientes lo rasgó en dos lugares, pero no quiere dejarlo. Ahora sólo lo usa por las noches, pero a mi me preocupa que le haga mal porque por dentro no está limpio. ¿Qué puedo hacer?

¡Hola! Lamento el retraso pero son muchas las consultas que atender y también queremos tratar otros temas.

bebe durmiendo con chupete Consulta: se le ha roto el chupete y no quiere otroUn chupete roto jamás debe usarse pues es muy peligroso. Se lo puede tragar, además de ser muy poco higiénico como tú muy bien dices.

Cuando un niño/a se acostumbra a un chupete o la tetina de un biberón se aferra tanto a él que no admite cambios. Pero aprender a aceptar los cambios es un buen aprendizaje para ellos.

Siéntate a su lado y mirándola a los ojos le explicas -Tu chupete está roto y es peligroso que lo sigas usando. No es bueno para ti, así que lo voy a tirar a la basura. Si quieres seguir usando chupete para dormir te he comprado este otro. Este es ahora tu chupete. Si no te gusta no lo uses, tú decides”.

No hace falta que le des más explicaciones, ni que le insistas sobre el tema. Ella te habrá entendido perfectamente. Puede que llore, y llore, se enfade, se enrabie e incluso puede que durante unos días le cueste dormir. Será su manera de expresar y demostrar sus resistencias a los cambios.

Puedes estar a su lado acompañándola en este nuevo aprendizaje: “Entiendo tu malestar, cariño, aceptar los cambios cuesta. Sé que estás enfadada pero ya verás como lo superarás”. Pero ya no hables más del viejo chupete.

Tu ejemplo me sirve para relacionarlo con el tema de la frustración. Le estás enseñando a tu hija a aceptar los cambios, a que no todo es lo que nos gusta o queremos. Lo primero es su salud y por ello a debe sacrificar el apego que tiene con su chupete. Le estás enseñando a madurar y a hacerse un poquito más mayor.

Encuesta: ¿Crees que frustrar a nuestros hijos les ayuda?

Uno de los artículos que más comentarios ha recibido ha sido el titulado “No frustrar a nuestros hijos es malcriarlos“. Por este motivo, nos gustaría inaugurar con este tema la sección de Encuestas, donde iremos planteando semanalmente una nueva pregunta.

Te animo a participar, es muy fácil: sólo tienes que pulsar sobre la opción que prefieras y pulsar al botón “Votar“.  Si pulsas en Ver resultados puedes ver el recuento total y los porcentajes.

Autor de la foto: Niklas Hellerstedt

Autor: Niklas Hellerstedt

Frustrar a nuestros hijos, es decir, privarles de lo que les gusta o desean en un determinado momento no es plato de buen gusto para ningún padre. A veces, es necesario no ofrecerles lo que están reclamando porque no va a ser sano o bueno para su desarrollo.
Frustrar implica desilusionar y que nuestros hijos se rebelen, se enfaden, lo pasen mal… Y nosotros también.

Por eso muchos padres opinan que como la vida ya es lo bastante dura mejor ampliar el abanico de posibilidades e intentar privarles lo menos posible de lo que desean. Cuando sean mayores ya tendrán que luchar con los avatares de la vida, así que ahora mejor no castigar demasiado su tierna infancia.

¿Crees que frustrar a nuestros hijos les ayuda?

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Consulta: mi hija tiene mucho genio

Oihana expone:

Hola. Tengo una niña de 9 meses y medio. Esta muy espabilada, gatea desde los 6 meses y desde los 8 meses se pone de pie e intenta andar. Es muy movida. La verdad que tengo mucha suerte con ella, ya que duerme (desde el primer día) toda la noche de un tirón y come todo lo que le des. Es tan movida que después de todo lo que come solo pesa 6,50 kg. a sus casi 10 meses. Mi problema es que aunque sea una niña muy graciosa y simpática (ya que esta siempre riéndose) tiene mucho genio, tiene la mano muy rápida, si esta haciendo algo y le interrumpes o quiere hacer algo y no lo dejas enseguida te suelta la mano. Tengo un sobrino que es once días menor que ella y es muy cariñoso, pero en el momento que se acerca a la niña para darle un beso o un abrazo le da con toda la mano en la cara. Es decir, que si no se sale con la suya saca su genio.
Yo creo que de alguna manera tengo que enseñar a controlar su genio, ya que no quiero que se me escape de las manos. ¿Que puedo hacer? Muchas gracias.

Hola Oihana! Tener una niña que derrocha tanta energía y que encima coma y duerma estupendamente es una suerte para ti. ¡Felicidades!

Por lo que cuentas tu peque es una gran investigadora, que tiene muchas ganas de moverse y conocer su entorno, y que además se siente segura, querida y protegida para poder hacerlo.

Lo que tú llamas “mucho genio” yo te lo devuelvo como “carácter”. La misma fuerza que usa para gatear, para investigar constantemente y para arrancar a andar, también la usa para defender lo que ella quiere y como ella quiere. Todo ello va en el mismo paquete y forma parte de su carácter.

Un carácter que te animo no castres, sino que le enseñes con presencia dónde están los límites con seguridad, firmeza y respeto.

¿Qué puedes hacer?

madre enfadada 300x225 Consulta: mi hija tiene mucho genioCada vez que pegue a su primo o a otro niño, le muestras una cara seria, de desagrado a la vez que le dices con un tono contundente (sin chillar) “No se pega, le has hecho daño (pupa).Con las manos se dan caricias” y le coges su manita y le muestras cómo se acaricia al niño.

En ese momento pon cara alegre, de agrado “Ves, así es más agradable, tu primo quiere jugar contigo”.

Puede que la primera vez que le intentes mostrar cómo se acaricia ni tan sólo te deje que le cojas la mano y que por ello también se enfade. Tú insistes sin chillar, ni violentarte. Si coge rabieta, déjale unos minutos con su enfado y cuando veas se le ha pasado un poquitín le intentas mostrar que con las manos se dan caricias.

madre alegre 300x227 Consulta: mi hija tiene mucho genioPuede que también te pegue a ti cuando le frustres algún deseo. No le pegues, ni le chilles, simplemente muéstrale tu cara bien seria, de desagrado y le dices “No se pega! A mi me gustan las caricias” Le coges su mano y la pasas con suavidad por donde te ha pegado “Ves, así, caricias, eso sí es agradable. Y mientras le pones una cara bien alegre, eso sí te gusta!!

Ten paciencia, serán muchas (¡muchas!) veces las que le tengas que mostrar que no se pega, pero si cada vez le pautas la misma reacción iras canalizando su carácter hacia una actitud más productiva.

Yo desaconsejo rotundamente pegarle en la mano para mostrarle que eso no está bien hecho ¿Cómo se puede enseñar pegando que no se pega?.

Para tu peque, tu cara de desagrado y seriedad en el hablar es más contundente que un chillido o un cachete, además de ser más sano para su buen desarrollo. Si además le muestras enseguida con cara alegre lo que sí tiene que hacer le estás dando una alternativa y ayudando a entender.

Tampoco aconsejo dejar que el peque se salga con la suya para evitar que pegue a los demás, o para evitar se enfade. Te mostrará su disconformidad en muchas ocasiones, soltándote la mano, rabieta en el suelo, gateando en dirección opuesta a dónde tú quieres ir…. Déjala que llore, que se enfade está en su derecho, pero tú le muestras cuál es el camino a seguir.

No frustrar a nuestros hijos es malcriarlos

jill greenberg kid 251x300 No frustrar a nuestros hijos es malcriarlos

La parte menos grata y más difícil de ser niño/a en proceso de maduración es la frustración. La parte menos grata y más difícil de ser padre en proceso de educar es la frustración. Ni a los peques les gusta no salirse con la suya, ni a los padres nos gusta tener que desilusionarlos.

Fritz Perls (fundador de la Terapia Gestáltica), en su libro “Sueños y existencias” dice que en el crecer hay dos alternativas: o el niño crece y aprende a sobreponerse a la frustración o se transforma en un malcriado. Puede que resulte un “malcriado” porque los padres le contestan todas las preguntas. Puede que se eche a perder porque cada vez que desea algo lo consigue -porque el niño debe tenerlo todo, porque papi nunca lo tuvo, o porque los padres no saben como frustrar a los niños-. Cada vez que el niño es mimando para evitarle una frustración, se le está condenando. Porque en vez de usar su potencialidad para crecer, la usa para controlar a los adultos, para controlar el mundo.

Los niños saben pedir lo que desean, ya sea con palabras o con gestos: ir al parque ahora!, cógeme en brazos que no quiero andar, comer algo antes de cenar, meter las manos en el plato, no comer pescado, tocar el ordenador, ir a dormir tarde, quiero ahora una piruleta… y un larguísimo etcétera.

En muchas ocasiones para evitar el mal trago cedemos, ya sea porque no tenemos fuerzas para aguantar y oír la consecuente rabieta, ya sea porque nos apena se lleve un chasco.

Hemos de ser conscientes que al consentir no les estamos ayudando a crecer, les facilitamos demasiado las cosas. Lo bueno para su desarrollo es que busquen sus propios recursos, se esfuercen en buscar alternativas, conozcan mejor sus fuerzas, miren hacia dentro de sí y sepan qué pueden hacer (con lo creativos que son a estas edades!!).

El peque dice:

-Si no me coges aúpa porque no quiero caminar (y no atiendes a mi eufórica rabieta…), no me quedará más remedio que hacer el esfuerzo y caminar yo solito/a. Pero podré hacerlo? Pero no tengo ganas!… Anda! Pues resulta que sí he podido hacerlo!!

-Si no me dejas ver más dibujos en la tele (y no cedes ante mis múltiples insistencias), tendré que poner en marcha mi creatividad y jugar con algo.

-(Un bebé de 6 o 10 meses) Si no atiendes mi llanto para que estés siempre, siempre cerca de mí tendré que empezar a dirigir mi atención en lo que hay a mi alrededor. Tal vez yo solito pueda hacerlo… (en niños que reclaman mucho la atención, sería bueno dejarlos por momentitos).

-Si no me das esa piruleta que tanto deseo (y mira que la estoy armando en el súper!), tendré que aprender a conformarme…

Para frustrar no es necesario enfadarse, gritar, amenazar, NO! Con cariño, dulzura y firmeza les puedes decir las cosas. No le estas riñendo, por lo tanto, no le pongas mala cara para decirle que no le coges en brazos. Pese a la rabieta, mantente firme en tu postura pero no endurezcas tu cara. Entiende que lo único que tu peque puede hacer es quejarse.