Cómo responder a las rabietas de los niños
Es cierto que oír llorar a un niño no es nada agradable y que nos puede hacer perder la paciencia en más de una ocasión, máxime si nos encontramos en medio de una rabieta, tirándose al suelo y pataleando solo porque o bien no quiere comer, no acepta un no por respuesta o es hora de irse a casa.
Lo cierto es que momentos como estos no nos resultarían tan difíciles de llevar, si fuésemos capaces de ver la rabieta como una etapa pasajera y normal que es parte del desarrollo evolutivo del niño y que por lo tanto, no es tan importante la rabieta en sí, sino como respondamos ante ella.
Tenemos que entender que a través de la rabieta, el niño expresa su frustración y que necesita nuestra ayuda para salir de ella.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Como ayudar a los hijos con palabras que sanan y conectan
Me pregunto si los padres somos conscientes del poder tan grande que tienen nuestras palabras a la hora de educar a nuestros hijos.
En pocos segundos podemos ayudar a desarrollar una autoestima sana y equilibrada o romperla en pedazos.
Si fuésemos conscientes de la influencia que tienen nuestras expresiones sobre la personalidad de nuestros hijos, nos morderíamos más de una vez la lengua pero muchas veces no somos capaces y en medio de una discusión parece que entramos en erupción descargando sobre nuestros hijos parte de nuestro enojo que no somos capaces de controlar para no dañar.
Comprender cómo se siente
Estoy segura que en alguna ocasión hemos podido experimentar como nuestro hijo se acerca llorando porque se ha caído, le han quitado un juguete o le ha pegado su amigo. Habitualmente solucionamos el problema quitándole importancia: ¡No pasa nada!, ¡No llores, seguro que ha sido sin querer! ¡Déjale tu juguete y así será tu amigo…! No siempre conseguimos calmar al niño, quizás porque no somos capaces de darle lo que busca: comprender que se ha hecho daño, que le da rabia quedarse sin juguete o que necesita nuestro consuelo.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Cómo enseñar a los niños a controlar el enfado
La etapa de las rabietas comienza muy pronto, hacia los dos años ya empezamos a ver niños que se tiran al suelo si no consiguen lo que quieren, si no entendemos lo que quieren decir, si ha llegado la hora de volver a casa después de haber estado toda una tarde jugando en el parque o si simplemente, si no se salen con la suya.
En algunos supermercados se repite la típica escena del niño que llora por los caramelos que su madre no quiere comprar.
Parece que conforme el niño va creciendo, las rabietas infantiles deben desaparecer pero a veces aumentan si no hemos sabido enseñar al niño a gestionar sus emociones negativas, a tomar un tiempo para reflexionar sobre los sentimientos que le han llevado a perder el control o simplemente a ser consciente de la capacidad que cada uno tenemos para decidir cambiar el pensamiento que nos lleva a permanecer enfadados por mucho tiempo y lo que ésta emoción nos lleva a hacer: pelear con otros niños, gritar, ofender a compañeros, hablar de forma tirana o exigente a los padres, etc.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Aprender a gestionar nuestras emociones
Mama, ¿Por qué cuando te enfadas pareces una bruja? Le preguntó su hija a una madre asistente al taller aprender a gestionar nuestras emociones que yo impartía. La madre asombrada por lo que acababa de escuchar, no supo reaccionar y se quedó petrificada pensando por un instante. ¿Es posible que mi hija me vea así?
No era tan importante lo que la hija había hecho para disgustar a su madre, lo único que le preocupaba a esa madre era saber qué podía hacer para que el enojo que le ocasionaba algunas conductas de su hija, dejarán de transformarla en una bruja delante de ella.
No cabe duda de que aquella madre ama por encima de todo a su hija y que quiere lo mejor para ella, pero inconscientemente estaba haciendo una mala gestión de sus sentimientos.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Mi hija cuando se enfada lanza las cosas al suelo
Edih consulta
Mi hija de 2 años cuando se disgusta por algo agarra cualquier cosa y lo lanza al suelo, incluso si está jugando con los legos y no los logra encajar los lanza. Toda su rabia la expresa lanzando las cosas, incluso le lanzó el tetero al papá por la cabeza cuando éste estaba sentado.
Edith, tu hija está intentando encajar la frustración que siente cuando algo le disgusta o cuando no le sale bien algo. Siente rabia, enfado y este sentir le invade de forma inmediata como un volcán apunto de erupcionar. No sabe qué hacer con él y ni mucho menos sabe cómo canalizarlo. Mejor enseñarle cómo canalizar sus frustraciones a no ponerle límites para evitar sus golpes de rabia, o despistarla con otras cosas y así no se enfade.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Cuando esté rabiosa y lance cosas te acercas a ella, te pones a su altura y puedes hacer una simple descripción de lo que ha ocurrido y de lo que tu hija quería: ¿querías construir algo?, o, ¿te estaba costando mucho esfuerzo encajar las piezas?, o ¿no te ha salido como tu querías? Y esperas a que ella pueda describirte a su manera su propia experiencia.
Mi hija es demasiado buena
Meritxell, una fiel seguidora de edukame desde sus inicios y que además, ha participado en nuestros talleres (uno lo hizo junto a su marido, Aure) ha sido recientemente mamá de Ivet y Mireia, lindísimas gemelas que han hecho que su primera hija, Txell se convirtiera en hermana mayor.
Tras dar a luz, Meritxell consulta:
Te quería preguntar una cosilla, Txell está super participativa, siempre quiere ayudarnos y nosotros no la obligamos sino que sale de ella. Hoy tenia ropa para guardar y me dice “mamá ya lo hago yo para que no te canses tanto”. Cada día alucinamos más con ella, aunque tengo miedo porque me han dicho que los niños que ayudan mucho lo hacen porque se sienten inferiores y creen que ayudando no lo son tanto. Cuando lloran las hermanitas las mece, incluso le quiere dar los biberones, vestirlas, ponerles el pañal y la verdad se le da bastante bien para tener 4 años. Nosotros no la obligamos y la felicitamos y le agradecemos que nos ayude.
Meritxell, ante todo felicidades por esa gran familia recién estrenada. Haces bien en sospechar que tanta bondad y ayuda no debe corresponder en una niña tan pequeña.
Tu hija puede estar cogiendo el rol de “ser muy buena, ayudar, colaborar, estar pendiente de lo que papá y mamá necesitan”. Con ello lo que consigue es ver vista por vosotros, ser atendida y elogiada de forma positiva. Porque además, con el super trabajo que ahora tenéis vosotros, esta actitud os facilita mucho.
El peligro de este rol es que Txell está interpretando que: ser buena, ayudar en todo a mamá, es igual a amor. Así recibo el amor que necesito de mis padres.
Por lo tanto para sentirse amada se desvive por ser servicial, intenta captar lo que vosotros esparáis de ella para poder ofrecerlo y así recibir reconocimiento por ello. Por eso está tan disponible, comprensiva, cuida, protege (como si fuera ya una adulta).
Continuar leyendo el resto de esta entrada »





