Consulta: cuando mi hija se enfada me quiere morder
Esther consulta:
Tengo una niña de casi un año y medio. He intentado siempre criarla lo mejor que he podido, bastante libre pero supongo que a la vez impidiendo esto no, esto no, esto no. Ahora le ha dado por morder. Sólo me muerde a mi y a su abuela (que somos las que mas tiempo pasamos con ella). Sólo lo hace en el momento que le niego algo o que tiene que dejar de hacer algo que ella no quiere: dejar de jugar con el abuelo para comer, sentarla en el cochecito porque tenemos que coger el tren,etc. No sé muy bien lo que tengo que hacer. Lle digo que no hay que morder, hago que la ignoro para que entienda que no ha hecho bien. Que seria lo más correcto…
Esther tu peque te está mostrando su rabia, su enfado, su frustración ante los límites y ante las propuestas poco placenteras que tú le ofreces (pero seguro que necesarias).
A partir de los 12-15 meses empiezan a verse más autónomos, ya no dependen tanto de mamá (o el adulto) para desplazarse, coger aquellos objetos que ellos desean, transportarlos, se saben comunicar. Así que empiezan a verse con capacidad para hacer cosas por ellos mismos. Y es cuando su actitud de dulce bebé que había sido hasta el momento se transforma en el pequeño rebelde que ya quiere decidir por él mismo cuándo hacer las cosas e incluso cómo hacerlas. (Este periodo dura hasta los tres años aproximadamente).
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Consulta: mi hija rechaza a su padre
Erika consulta.
Hola estoy muy preocupada por que desde este domingo mi hija rechaza completamente a su papá (mi esposo). Él se esmera por llamar su atención pero ella no quiere a veces ni que la abrace. Se me hace extraño ya que ella adoraba a su papi e incluso siempre le gustaba más jugar con él y estar con él que conmigo. Ahora solo quiere estar conmigo y todo lo que hacia con él ahora lo hace con mama… Y dice que su papi no le gusta. Mi esposo está triste y se pregunta por qué esta enojada con él y además tantos días.
Hola Erika! ¿Te has enfadado alguna vez con tu madre? ¿Y con tu esposo? ¿Y con un amigo? Estoy segura que me dirás que Sí. Ahora la que está enfada en tu hija ¿Tiene derecho tu hija a enfadarse con su padre? ¿Tiene derecho a expresarlo? La respuesta es SÍ.
Vuestra angustia procede de la interpretación que estáis haciendo con respecto a la conducta de vuestra hija. Si interpretas enfado con rechazo duele ¿Verdad? Si interpretas que tu peque al no querer jugar ni estar con papá significa que ya no lo quiere, además de estar sufriendo os estáis bloqueando. Os animo a que veáis esta conducta desde otra perspectiva.
¿Cuándo tú te has enfadado con tu esposo has dejarlo de quererlo? Todas las veces que te has enfadado con tus padres ¿Los has dejado de querer?
Un peque jamás deja de querer a sus padres al igual que unos padres jamás dejan de querer a sus hijos. Así que partiendo de esta base podemos interpretar que cuando tu peque dice “papi no me gusta” quiere decir que está enfada, molesta por algún motivo. Y a través de su conducta de “supuesto rechazo” lo expresa. Pero enfadada o no ¡sigue queriéndolo!
Sin angustia, ni preocupación, respetando que vuestra peque puede enfadarse con quien sea lo mejor que podéis hacer es acompañarla en este proceso:
- ¿Quieres que te cuente un cuento papá? – No, tú no me gustas, ahora quiero estar con mami. – Vaya, veo que estás enfadada conmigo ¿puedo hacer algo para ayudarte? Cuando quieras me cuentas lo que te pasa, a mí me gusta mucho estar contigo y escucharte. Me gusta contarte cuentos, me gusta jugar contigo. Bueno, quiero que sepas que aunque estés enfadada conmigo yo te quiero igual.
- Me gustaría darte un abrazo . –No, yo no quiero. – A mí me gusta abrazarte y darte mi amor. Me gusta estar mucho contigo, tal vez cuando ya no estés enfadada me dejes darte un abrazo.
La idea es que no valores si tiene derecho a estar enfada, ni si los motivos son importantes. La idea es que tú le hables de ti: que la respetas, que la quieres, que te gusta estar con ella, que te has dado cuenta que está enfadada y que no quiere estar contigo, que tú igualmente la sigues queriendo, que puede contar contigo para jugar, hablar cuando ella quiera.
Los verdaderos motivos de su enfado sólo los sabe ella y puede que haya un motivo concreto o tal vez no. Lo importante es compartir con ella este momento respetando su sentimiento sin juzgarlo ni rechazarlo. Que ella y vosotros no dudéis nunca de vuestro amor y así podáis aceptar todos los demás sentimientos que vayan surgiendo: tristeza, enfado, miedo, alegría, sorpresa…
Consulta: cuando nos reímos mi hijo llora
Karina expone
No entiendo porque mi niño reacciona muy mal cuando se avergüenza o siente que se ríen. Estamos de lo más tranquilos viendo tv y de pronto nos reímos por alguna gracia y él en vez de reír nos lanza cosas o se pone a llorar muy enojado. ¿A qué se debe? Sólo tiene 3 años. Hace lo mismo cuando estamos en familia en la mesa asi este extraños se pone a llorar si ríen fuertemente
Hola Karina!
No hace falta entenderlo. Tu niño necesita que lo comprendas con tu corazón no que lo valores, juzgues de negativo, ridículo, tonto, vano….
Da igual el motivo por el que él reacciona así, lo importante en su sentir. Su conducta te está transmitiendo que él lo siente mal, se siente confundido, tal vez asustado o atacado y por eso reacciona llorando y lanzando cosas. Su mundo interior sufre y él no sabe cómo encontrar consuelo.
Con tu respuesta le puedes ayudar a calma su sentir, a canalizar sus emociones de miedo o de rechazo hacia la aceptación y el confort. Si cuando reacciona así tu te dejas llevar por tu corazón y simplemente le abrazas y le trasmites palabras de paz “tranquilo cariño, todo está bien, no pasa nada”. Si sigue enfadado y pretende lanzaros cosas, no le grites, no le riñas, cálmalo con tus palabras, tus gestos amorosos “vaya veo estás enfadado” y mientras lo acoges en tu regazo le sigues diciendo “si nos lanzas cosas nos puedes hacer daño. Mejor no lo hagas. Nadie está enfadado contigo, nadie quiere hacerte daño. No pasa nada cariño, todo está bien”. Y te lo quedas un ratito en tu regazo para que se envuelva de tu amorosidad, tu calma, tu comprensión.
Busca tus propias palabras, tu propia manera de expresarle que comprendes que su interior está confundido y que necesita calma. Hazlo sin juzgarlo, sin valorar su conducta ni intentar entenderla.
Si ante su conducta tu reacción es de:
- invadirlo a preguntas: ¿por qué lloras?, ¿qué te pasa?, ¿por que te portas así? ¿por qué lanzas cosas? ¿qué te asustó? ¿a qué tienes miedo?
- de reñirlo: eso no se hace, no se grita ni se lanzan cosas de esa manera, eres un maleducado, esto no va contigo así que cálmate, ¡eres un consentido!
- de crítica: te estás comportando muy mal, es estúpido lo que haces, no entiendo qué te pasa pero no es para que te pongas a llorar así, no es para tanto.
Incrementarás aún más su confusión interior, pues si él aprende de tu conducta, con estas respuestas lo que puede aprender es que lo que “siente” no es bueno. Pero el pobre no puede evitar sentirlo… El mundo de los adultos es muy complicado y él aún no está preparado para entender muchas cosas. Necesita que los que saben más que él, que su padres, le ayuden a canalizar su sentir de confusión o susto o miedo hacia la aceptación y seguridad.
Sabemos lo suficiente, su mundo interior está confundido y necesita de vuestro amor y acompañamiento para ir encontrando paz, tranquilidad y aceptación hacia él mismo.
Consulta: mi hijo se pega cuando se enfada
Silvia pregunta:
Hola: tengo un hijo de 1 año con 10 meses y desde hace como 3 o 4 meses cuando se enoja se da manazos en su cabecita o en sus manitas. Su papá y yo estamos extrañados porque nadie a su alrededor incluyéndonos a nosotros le pegamos, es un pequeño muy amado e inteligente. Hablamos con él y le pedimos que no se haga daño y ahora lo tratamos de ignorar cuando lo hace ¿Estará correcto? Gracias.
Se pega porque no sabe qué hacer con su enfado, así que opta por agredirse a él mismo aunque esta conducta no la imite de nadie de su entorno.

Una opción sería canalizar esta conducta hacia afuera en vez de hacia él mismo. Así que le puedes proponer que pegue a un cojín, al sofá, a una silla, al colchón, a un muñeco blando… Es una invitación para que saque su enojo pero sin hacerse daño a él mismo y sin pegar a otra persona.
Haces muy bien en no reprimirle su conducta de enfado pues la rabia, la ira se deben expresar y se deben permitir sacar hacia afuera sin censura. Tu peque se enfadará en muchísimas ocasiones, tantas como límites le pongáis, y en todas ellas debe sacar su enfado (sin que eso signifique que sea una estrategia para acabar obteniendo lo que le habéis negado).
“Cariño entiendo que estés enfadado, mira pega al sofá para sacar tu enfado (y le puedes mostrar cómo hacerlo)”. Con explicarle que no se pegue, se haga daño no será suficiente. Es necesario mostrarle una alternativa (como pegar a un muñeco blando, la cama, el cojín), cada vez que se pegue a sí mismo.
Es importante que seáis muy constantes, tengáis paciencia y le habléis con naturalidad (sin enfado, sin brusquedad). Veréis como en un tiempo irá canalizando su ira hacia afuera (y no hacia él mismo).
Consulta: mi hijo se enfada cuando su padre me abraza
Mirinda nos explica:
Hola mi hijo tiene casi 10 años y todavía no supera la etapa de los celos, se encela cuando su padre me hace cariños, se enoja mucho. Ya hemos hablado muchas veces con él pero al parecer es inútil. No sólo se enoja con el papá si no también conmigo. Es extraño porque en vacaciones suele dejarnos sin enojos para irse de vacaciones por algunas semanas con sus tíos y primos.
Vuestras muestras de afecto, de amor delante de vuestro hijo son muy buenas para que él pueda aprender cómo se relacionan los hombres y las mujeres, para además sentir cómo el amor de pareja también le nutre a él. Si mamá y papá se miman, se tratan cariñosamente y él lo puede ver, también puede compartir ese amor y sentirse parte de él.

Por otro lado, él tiene todo su derecho a enfadarse y a poder expresarlo. Se enfada con vuestros gestos cariñosos porque él quiere a mamá para él. Se siente celoso de papá y con su actitud quiere mandar y controlar vuestra parcela de pareja.
Respetad su enfado pero no le dejéis interfiera en vuestras acciones de pareja, no cambiéis vuestra conducta porque si él se sale con la suya en este aspecto habrá ganado en una parcela que no le corresponde. Y lo sano para la buena dinámica familar es que cada uno ocupe su lugar en la familia: el hijo en su puesto de hijoy papá y mamá en su puesto de padres pero también de pareja.
El trabajo de vuestro hijo consiste en ir integrando poco a poco que mamá es de papá y que en la parcela del matrimonio él no decide, y ni tiene voz ni voto.
Dices “Ya hemos hablado muchas veces con él pero al parecer es inútil”. Exacto, hacerle entender es inútil pues como siempre digo: los niños no entienden, sienten!! Él no entiende sus celos, los siente. Él no entiende por qué le enfada que papá bese a mamá; él siente celos, rabia, dolor cuando eso ocurre.
¿Cómo le podéis ayudar?
-. Comprendiendo y aceptando sus sentimientos (que forman parte de su camino de crecimiento).
-. Eso implica que cuando se enfade con vosotros, se lo podeis respetar pero sin hacerle mucho caso. Dejarlo que se exprese pero no le prestéis mayor atención “Vaya, ya veo que estás muy enfadado…” Sin reñirle, sin castigarlo, sin decirle eso no se hace, eso no es correcto, etc… No le deis más explicaciones.
-. No dejéis de mostraros vuestro cariño como pareja delante de él. Sería un grave error… Con vuestro amor le estáis ayudando a creer: él debe superar su Edipo, y además, va aprendiendo como el afecto es bueno cuando una pareja se quiere.
Recordad que él se nutre, se alimenta de vuestro amor!
Consulta: no entiendo ni tolero a mi hija
Ayme expone:
Tengo una niña de 5 años la cual no le hace caso a nadie. Es muy berrinchuda y siempre quiere llamar la atención de una manera que a la gente le cae mal. Es mi hija lo entiendo, pero hay veces que no la tolero. Ya no sé que hacer. Hay momentos en que lloro de desesperación porque ya nada me funciona. Ya asistí con un psicólogo pero a ella no le veo cambio alguno. Ayúdenme por favor, no sé que hacer.
La relación entre tu hija y tú no sólo depende de ella, si no sobre todo de ti. Ella aprende de tus respuestas. Con su conducta está provocando que tú la atiendas, está llamando tu (vuestra) atención. A ella no le importa nada quedar bien o mal con el resto de las personas.
Ella sólo quiere tu atención y siendo “berrinchuda” es como lo está consiguiendo. Pero claro, es una atención en negativo, con enfados, gritos, poca tolerancia. Una atención que os hace daño a las dos.
Esperas el cambio en ella, por eso la has llevado al psicólogo (que seguro le habrá sido de ayuda) y aún así no ves que haya mejorado. Ayme, el cambio ha de venir sobre todo de ti.
Nuestros hijos, desde el mismo momento de la concepción son fruto de nuestra manera de sentir, de pensar, de reaccionar, de entender la vida. Así, en función de cómo seamos los padres y de cómo nos relacionemos con ellos, así son nuestros hijos.
Estoy segura que si aprendes a mirar a tu hija de otra forma mucho más amorosa, en positivo, tolerante, poniendo límites cuando sea necesario y siendo flexible en otros, seguro se establecerá entre vosotras otro tipo de relación. Ella captará que se siente más querida y respetada porque tú has cambiado y ambas empezareis a disfrutar más del día a día, del compartir momentos, cosas.
¿Cómo haces para aprender a mirar a tu hija de otra forma? Busca ayuda profesional. Un terapeuta, un psicólogo que te ayude a darte cuenta qué aspectos de tu hija te hacen sentir mal y te ayude a profundizar en ti misma para sanear esos puntos. El cambio no ha de venir de tu hija, si no de ti.
Esta tarea que te propongo no es fácil, pero sí vital. Confía que si te implicas, sesión tras sesión te irás dando cuenta de aspectos de tu carácter, de tu forma de ser que son tuyos pero que estas poniendo de forma inconsciente (proyectando) en tu hija. Cuando puedas sanear estos aspectos, limpiarlos desde ti, verás como poco a poco podrás acompañar a tu hija es su proceso de crecimiento con mucha más tolerancia ycompresión. Entonces ambas podréis disfrutar de una relación madre-hija en la que prime lo amoroso, lo positivo, las risas, la tolerancia y el respeto.
Ser padres no es nada fácil. Cuando fuiste madre no te otorgaron un manual de instrucciones de cómo hacerlo mas o menos bien, ¿verdad? Haces lo que puedes y cómo sabes. Ahora date la oportunidad de aprender más de tu interior, emprende un camino en el que no sólo saldrás tú muy beneficiada, sino que además tu hija lo necesita.

