Consulta: mi hija rechaza a su padre

Erika consulta.

Hola estoy muy preocupada por que desde este domingo mi hija rechaza completamente a su papá (mi esposo). Él se esmera por llamar su atención pero ella no quiere a veces ni que la abrace. Se me hace extraño ya que ella adoraba a su papi e incluso siempre le gustaba más jugar con él y estar con él que conmigo. Ahora solo quiere estar conmigo y todo lo que hacia con él ahora lo hace con mama… Y dice que su papi no le gusta. Mi esposo está triste y se pregunta por qué esta enojada con él y además tantos días.

Hola Erika! ¿Te has enfadado alguna vez con tu madre? ¿Y con tu esposo? ¿Y con un amigo? Estoy segura que me dirás que Sí. Ahora la que está enfada en tu hija ¿Tiene derecho tu hija a enfadarse con su padre? ¿Tiene derecho a expresarlo? La respuesta es SÍ.

padre besando hija tristeVuestra angustia procede de la interpretación que estáis haciendo con respecto a la conducta de vuestra hija. Si interpretas enfado con rechazo duele ¿Verdad? Si interpretas que tu peque al no querer jugar ni estar con papá significa que ya no lo quiere, además de estar sufriendo os estáis bloqueando. Os animo a que veáis esta conducta desde otra perspectiva.

¿Cuándo tú te has enfadado con tu esposo has dejarlo de quererlo? Todas las veces que te has enfadado con tus padres ¿Los has dejado de querer?

Un peque jamás deja de querer a sus padres al igual que unos padres jamás dejan de querer a sus hijos. Así que partiendo de esta base podemos interpretar que cuando tu peque dice “papi no me gusta” quiere decir que está enfada, molesta por algún motivo. Y a través de su conducta de “supuesto rechazo” lo expresa. Pero enfadada o no ¡sigue queriéndolo!

Sin angustia, ni preocupación, respetando que vuestra peque puede enfadarse con quien sea lo mejor que podéis hacer es acompañarla en este proceso:

- ¿Quieres que te cuente un cuento papá? – No, tú no me gustas, ahora quiero estar con mami. – Vaya, veo que estás enfadada conmigo ¿puedo hacer algo para ayudarte? Cuando quieras me cuentas lo que te pasa, a mí me gusta mucho estar contigo y escucharte. Me gusta contarte cuentos, me gusta jugar contigo. Bueno, quiero que sepas que aunque estés enfadada conmigo yo te quiero igual.

- Me gustaría darte un abrazo . –No, yo no quiero. – A mí me gusta abrazarte y darte mi amor. Me gusta estar mucho contigo, tal vez cuando ya no estés enfadada me dejes darte un abrazo.

La idea es que no valores si tiene derecho a estar enfada, ni si los motivos son importantes. La idea es que tú le hables de ti: que la respetas, que la quieres, que te gusta estar con ella, que te has dado cuenta que está enfadada y que no quiere estar contigo, que tú igualmente la sigues queriendo, que puede contar contigo para jugar, hablar cuando ella quiera.

Los verdaderos motivos de su enfado sólo los sabe ella y puede que haya un motivo concreto o tal vez no. Lo importante es compartir con ella este momento respetando su sentimiento sin juzgarlo ni rechazarlo. Que ella y vosotros no dudéis nunca de vuestro amor y así podáis aceptar todos los demás sentimientos que vayan surgiendo: tristeza, enfado, miedo, alegría, sorpresa…

Consulta: cuando nos reímos mi hijo llora

Karina expone

No entiendo porque mi niño reacciona muy mal cuando se avergüenza o siente que se ríen. Estamos de lo más tranquilos viendo tv y de pronto nos reímos por alguna gracia y él en vez de reír nos lanza cosas o se pone a llorar muy enojado. ¿A qué se debe? Sólo tiene 3 años. Hace lo mismo cuando estamos en familia en la mesa asi este extraños se pone a llorar si ríen fuertemente

Hola Karina!

No hace falta entenderlo. Tu niño necesita que lo comprendas con tu corazón no que lo valores, juzgues de negativo, ridículo, tonto, vano….

niño cómic llorandoDa igual el motivo por el que él reacciona así, lo importante en su sentir. Su conducta te está transmitiendo que él lo siente mal, se siente confundido, tal vez asustado o atacado y por eso reacciona llorando y lanzando cosas. Su mundo interior sufre y él no sabe cómo encontrar consuelo.

Con tu respuesta le puedes ayudar a calma su sentir, a canalizar sus emociones de miedo o de rechazo hacia la aceptación y el confort. Si cuando reacciona así tu te dejas llevar por tu corazón y simplemente le abrazas y le trasmites palabras de paz “tranquilo cariño, todo está bien, no pasa nada”. Si sigue enfadado y pretende lanzaros cosas, no le grites, no le riñas, cálmalo con tus palabras, tus gestos amorosos “vaya veo estás enfadado” y mientras lo acoges en tu regazo le sigues diciendo “si nos lanzas cosas nos puedes hacer daño. Mejor no lo hagas. Nadie está enfadado contigo, nadie quiere hacerte daño. No pasa nada cariño, todo está bien”. Y te lo quedas un ratito en tu regazo para que se envuelva de tu amorosidad, tu calma, tu comprensión.

Busca tus propias palabras, tu propia manera de expresarle que comprendes que su interior está confundido y que necesita calma. Hazlo sin juzgarlo, sin valorar su conducta ni intentar entenderla.

Si ante su conducta tu reacción es de:

- invadirlo a preguntas: ¿por qué lloras?, ¿qué te pasa?, ¿por que te portas así? ¿por qué lanzas cosas? ¿qué te asustó? ¿a qué tienes miedo?
- de reñirlo: eso no se hace, no se grita ni se lanzan cosas de esa manera, eres un maleducado, esto no va contigo así que cálmate, ¡eres un consentido!
- de crítica: te estás comportando muy mal, es estúpido lo que haces, no entiendo qué te pasa pero no es para que te pongas a llorar así, no es para tanto.

Incrementarás aún más su confusión interior, pues si él aprende de tu conducta, con estas respuestas lo que puede aprender es que lo que “siente” no es bueno. Pero el pobre no puede evitar sentirlo… El mundo de los adultos es muy complicado y él aún no está preparado para entender muchas cosas. Necesita que los que saben más que él, que su padres, le ayuden a canalizar su sentir de confusión o susto o  miedo hacia la aceptación y seguridad.

Sabemos lo suficiente, su mundo interior está confundido y necesita de vuestro amor y acompañamiento para ir encontrando paz, tranquilidad y aceptación hacia él mismo.

Consulta: mi hijo se pega cuando se enfada

Silvia pregunta:

Hola: tengo un hijo de 1 año con 10 meses y desde hace como 3 o 4 meses cuando se enoja se da manazos en su cabecita o en sus manitas. Su papá y yo estamos extrañados porque nadie a su alrededor incluyéndonos a nosotros le pegamos, es un pequeño muy amado e inteligente. Hablamos con él y le pedimos que no se haga daño y ahora lo tratamos de ignorar cuando lo hace ¿Estará correcto? Gracias.

Se pega porque no sabe qué hacer con su enfado, así que opta por agredirse a él mismo aunque esta conducta no la imite de nadie de su entorno.

niño llorando-1

Una opción sería canalizar esta conducta hacia afuera en vez de hacia él mismo. Así que le puedes proponer que pegue a un cojín, al sofá, a una silla, al colchón, a un muñeco blando… Es una invitación para que saque su enojo pero sin hacerse daño a él mismo y sin pegar a otra persona.

Haces muy bien en no reprimirle su conducta de enfado pues la rabia, la ira se deben expresar y se deben permitir sacar hacia afuera sin censura. Tu peque se enfadará en muchísimas ocasiones, tantas como límites le pongáis, y en todas ellas debe sacar su enfado (sin que eso signifique que sea una estrategia para acabar obteniendo lo que le habéis negado).

“Cariño entiendo que estés enfadado, mira pega al sofá para sacar tu enfado (y le puedes mostrar cómo hacerlo)”. Con explicarle que no se pegue, se haga daño no será suficiente. Es necesario mostrarle una alternativa (como pegar a un muñeco blando, la cama, el cojín), cada vez que se pegue a sí mismo.

Es importante que seáis muy constantes, tengáis paciencia y le habléis con naturalidad (sin enfado, sin brusquedad). Veréis como en un tiempo irá canalizando su ira hacia afuera (y no hacia él mismo).

Consulta: mi hijo se enfada cuando su padre me abraza

Mirinda nos explica:

Hola mi hijo tiene casi 10 años y todavía no supera la etapa de los celos, se encela cuando su padre me hace cariños, se enoja mucho. Ya hemos hablado muchas veces con él pero al parecer es inútil. No sólo se enoja con el papá si no también conmigo. Es extraño porque en vacaciones suele dejarnos sin enojos para irse de vacaciones por algunas semanas con sus tíos y primos.

Vuestras muestras de afecto, de amor delante de vuestro hijo son muy buenas para que él pueda aprender cómo se relacionan los hombres y las mujeres, para además sentir cómo el amor de pareja también le nutre a él. Si mamá y papá se miman, se tratan cariñosamente y él lo puede ver, también puede compartir ese amor y sentirse parte de él.

pareja riendo cariñosos

Por otro lado, él tiene todo su derecho a enfadarse y a poder expresarlo. Se enfada con vuestros gestos cariñosos porque él quiere a mamá para él. Se siente celoso de papá y con su actitud quiere mandar y controlar vuestra parcela de pareja.

Respetad su enfado pero no le dejéis interfiera en vuestras acciones de pareja, no cambiéis vuestra conducta porque si él se sale con la suya en este aspecto habrá ganado en una parcela que no le corresponde. Y lo sano para la buena dinámica familar es que cada uno ocupe su lugar en la familia: el hijo en su puesto de hijoy papá y mamá en su puesto de padres pero también de pareja.

El trabajo de vuestro hijo consiste en ir integrando poco a poco que mamá es de papá y que en la parcela del matrimonio él no decide, y ni tiene voz ni voto.

Dices “Ya hemos hablado muchas veces con él pero al parecer es inútil”. Exacto, hacerle entender es inútil pues como siempre digo: los niños no entienden, sienten!! Él no entiende sus celos, los siente. Él no entiende por qué le enfada que papá bese a mamá; él siente celos, rabia, dolor cuando eso ocurre.

¿Cómo le podéis ayudar?

-. Comprendiendo y aceptando sus sentimientos (que forman parte de su camino de crecimiento).

-. Eso implica que cuando se enfade con vosotros, se lo podeis respetar pero sin hacerle mucho caso. Dejarlo que se exprese pero no le prestéis mayor atención “Vaya, ya veo que estás muy enfadado…” Sin reñirle, sin castigarlo, sin decirle eso no se hace, eso no es correcto, etc… No le deis más explicaciones.

-. No dejéis de mostraros vuestro cariño como pareja delante de él. Sería un grave error… Con vuestro amor le estáis ayudando a creer: él debe superar su Edipo, y además, va aprendiendo como el afecto es bueno cuando una pareja se quiere.

Recordad que él se nutre, se alimenta de vuestro amor!

Consulta: no entiendo ni tolero a mi hija

Ayme expone:

Tengo una niña de 5 años la cual no le hace caso a nadie. Es muy berrinchuda y siempre quiere llamar la atención de una manera que a la gente le cae mal. Es mi hija lo entiendo, pero hay veces que no la tolero. Ya no sé que hacer. Hay momentos en que lloro de desesperación porque ya nada me funciona. Ya asistí con un psicólogo pero a ella no le veo cambio alguno. Ayúdenme por favor, no sé que hacer.

La relación entre tu hija y tú no sólo depende de ella, si no sobre todo de ti. Ella aprende de tus respuestas. Con su conducta está provocando que tú la atiendas, está llamando tu (vuestra) atención. A ella no le importa nada quedar bien o mal con el resto de las personas.

Ella sólo quiere tu atención y siendo “berrinchuda” es como lo está consiguiendo. Pero claro, es una atención en negativo, con enfados, gritos, poca tolerancia. Una atención que os hace daño a las dos.

niña rebeldeEsperas el cambio en ella, por eso la has llevado al psicólogo (que seguro le habrá sido de ayuda) y aún así no ves que haya mejorado. Ayme, el cambio ha de venir sobre todo de ti.

Nuestros hijos, desde el mismo momento de la concepción son fruto de nuestra manera de sentir, de pensar, de reaccionar, de entender la vida. Así, en función de cómo seamos los padres y de cómo nos relacionemos con ellos, así son nuestros hijos.

Estoy segura que si aprendes a mirar a tu hija de otra forma mucho más amorosa, en positivo, tolerante, poniendo límites cuando sea necesario y siendo flexible en otros, seguro se establecerá entre vosotras otro tipo de relación. Ella captará que se siente más querida y respetada porque tú has cambiado y ambas empezareis a disfrutar más del día a día, del compartir momentos, cosas.

¿Cómo haces para aprender a mirar a tu hija de otra forma? Busca ayuda profesional. Un terapeuta, un psicólogo que te ayude a darte cuenta qué aspectos de tu hija te hacen sentir mal y te ayude a profundizar en ti misma para sanear esos puntos. El cambio no ha de venir de tu hija, si no de ti.

Esta tarea que te propongo no es fácil, pero sí vital. Confía que si te implicas, sesión tras sesión te irás dando cuenta de aspectos de tu carácter, de tu forma de ser que son tuyos pero que estas poniendo de forma inconsciente (proyectando) en tu hija. Cuando puedas sanear estos aspectos, limpiarlos desde ti, verás como poco a poco podrás acompañar a tu hija es su proceso de crecimiento con mucha más tolerancia ycompresión. Entonces ambas podréis disfrutar de una relación madre-hija en la que prime lo amoroso, lo positivo, las risas, la tolerancia y el respeto.

Ser padres no es nada fácil. Cuando fuiste madre no te otorgaron un manual de instrucciones de cómo hacerlo mas o menos bien, ¿verdad? Haces lo que puedes y cómo sabes. Ahora date la oportunidad de aprender más de tu interior, emprende un camino en el que no sólo saldrás tú muy beneficiada, sino que además tu hija lo necesita.

Consulta: cómo puedo decir “NO” a mi hija sin frustrarla.

Cecy pregunta:

Es cierto que los nenes todo lo piden y a ellos les gustaría que siempre fuera un sin medir las consecuencias. ¿Cómo le puedo decir a mi hija de dos años que NO sin frustrarla?

El “No” es por sí mismo una frustración. Y la frustración es necesaria para madurar, para crecer.

En la vida no todo es dulce, fácil, cómodo, divertido. Si a nuestros peques les mostramos únicamente la parte agradable de la vida ¿qué pasará cuando se encuentren con la parte desagradable?

EArthJillGgallery Consulta: cómo puedo decir “NO” a mi hija sin frustrarla.Si tú, mamá o papá se lo consientes todo, te esfuerzas por endulzarle demasiado la vida y evitas por todos los medios que se lleve un chasco, que se disguste, que se enfade por no tener todo aquello que desea o por no poder hacer las cosas como tu peque quiere ¿Qué pasa con la otra cara de la moneda? Cuando reciba una negativa de la maestra, o de sus compañeros del cole ¿Sabrá encajarla? ¿Sabrá integrarla?

Nuestros peques aprenden sobre todo de sus padres. El principal aprendizaje y el más importante se da en el núcleo familiar. Así que si tú no le muestras la parte desagradable de la vida, tu peque se esforzará por vivir siempre en el paraíso que le supone que todo se lo consientan.

Tu hijo aprenderá a desarrollar habilidades para obtener siempre sus deseos. Aprenderá que “si lloro muy fuerte mi mamá se cansará de oirme y al final consentirá lo que yo quiero”; “si grito, pataleo con todas mis fuerzas armando un gran escándalo mi madre se preocupará y me dará lo que yo quiero con tal que yo deje de hacerlo””si me enfado mi papá se entristece y al final cede a mis deseos”. De tal forma que estos peques se convierten un unos expertos manipuladores de sus padres, abuelos, tíos, del ambiente que se rodean para obtener sus deseos.

Lo bueno para nuestros hijos, para que sepan caminar por la vida afrontando e integrando los momentos buenos y los momentos malos, las subidas y las bajadas de la vida de ser niño, de ser adolescente, de ser adulto es que aprendan a tener respuestas ante las negativas; ante los momentos que ellos sienten rabia, tristeza; ante las situaciones que sienten miedo, desorientación, angustia, soledad.

Como padres podemos y debemos acompañar a nuestros hijos en estos momentos con abrazos, besos, compañía, respeto, mimo “sé que estás sufriendo porque… que estás enfadado porque…. te abrazo y te mimo para ayudarte en estos momentos”.

Como madre, la lección más difícil que he aprendido es que no puedo satisfacer absolutamente todas las necesidades de mis hijos, y por tanto, no puedo evitar que se disgusten, enfaden, incluso sufran. El dolor, la tristeza, la rabia, la soledad,etc. forman parte de la vida. Si su padre y yo no les mostramos esta parte de la vida les estaríamos estafando.

Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padre

Sylvia pregunta:

Hola, estamos preocupados. Nuestra hija, que está por cumplir los 2 años, es muy cariñosa todo el día habla de su papá pero cuando nos vemos, después de trabajar, sólo pelea con él, no se deja besar, ni abrazar. ¿Será que necesita más tiempo a solas con él? Gracias

Hola Sylvia. Tal y como redactas tu consulta, interpreto estás en una actitud abierta. Nunca hay una respuesta única, ni la adecuada. Siempre hemos de estar observando las conductas, reacciones de nuestros peques y preguntarnos qué está pasando en su interior para que se comporten así.

padre e hija Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padreObservas el comportamiento de tu hija y te das cuenta que esa manera de estar con su padre puede significar algo y haces muy bien en plantearte preguntas de forma abierta y flexible. Esta actitud te permitirá estar más paciente, respetuosa y comprensiva con tu hija.

Recuerda que tu hija está en una edad en que las emociones le inundan. Siente muchas cosas (tanto positivas como negativas), a las que no sabe poner nombre pero que sí necesita expresar. Y no siempre lo expresará en coherencia con lo que siente.

Efectivamente, puede estar deseando más atención de su papá y lo expresa con enfado. Pero puede también que detrás de este enfado haya rabia, frustración por no tener a su papá todo el día, o porque su papá no le presta absolutamente toda la atención que ella quiere (porque también presta atención a su esposa, o sea mamá, o porque también presta atención a otras cosas).

Comprender estos aspectos nos permite estar más respetuosos y compasivos con nuestros peques. Pero ello no significa que tengas que ofrecer a tu hija una atención exclusiva las 24h, si tú consideras que ya está suficientemente atendida.

Nuestros peques necesitan al día un rato de atención exclusiva, de compartir, escuchar, jugar. No vale eso de “mientras tú pintas yo miro el periódico”. Ellos son pequeños pero muy expertos y transparentes.

Si su papá y tú compartís con ella (por separado) un buen rato diario a jugar, dibujar, baño, caricias, risas de forma presente, como si no importara nada más en ese momento ella se sentirá realmente querida, atendida, mimada y será lo que le dé fuerzas para encajar las inevitables frustraciones.

Educar no es fácil y es un camino que se mueve entre la entrega amorosa y compresiva y la frustración.

Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matar

Maria expone:

Estoy muy preocupada porque mi hija de casi 6 años, desde hace unas 2 semanas solo tiene ganas de pegarme, a mi, a su hermana de 20 meses, y dice que todo lo hace a propósito. Dice que no nos quiere, que le da igual que nosotros le queramos. Pero lo más fuerte es que a raíz de escuchar una conversación donde se utilizaba la palabra matar, ahora dice que me quiere matar a mi o a su hermana. No sé si entiende el concepto de matar en si, o me lo dice porque sabe que no se debe decir. Todo esto ha ocurrido, creo, a raíz de estar regañándole constantemente durante un tiempo porque no se portaba bien. Me gustaría saber cómo actuar porque no me gusta que diga y piense esas cosas. No creo que tenga maldad, pero me gustaría que no lo dijera más. Qué debo hacer.

Maria tú hija no tiene ninguna maldad, no es mala. Tu hija no piensa lo que dice, lo siente. Siente enfadado con vosotros, siente rabia y así os lo está mostrando. La rabia se debe dejar expresar, hay que permitir que salga y es lo que está haciendo (afortunadamente) tu hija.

hija desafiante Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matarNuestros peques saben mucho más de salud emocional que nosotros, ella sabe que necesitar soltar la tensión, la frustración, el enojo que lleva dentro. Seguramente está harta de tanta riña, tanto exigirle se porte bien, además de los celos que debe sentir de su hermana. Se siente mal y lo necesita soltar.

Cada vez que dice “te voy a matar” está realmente expresando su dolor interior, su rabia. Tu cada vez que lo oyes lo interpretas de forma literal, con lo cual tienes miedo que tu hija pueda tener instintos asesinos y seguramente te de vergüenza lo oigan los demás papás (¿tal vez porque piensen es una mal educada o un niña mala?).

Cuanto más mayores dominan más el lenguaje por lo que suelen utilizar expresiones tales como ¡te odio, ¡eres mala! ¡mala madre! ¡tonta! ¡no te quiero! ¡te pegaré una paliza! Expresiones que los padres solemos cortar rápidamente porque nos parecen ofensivas. Pero lo ideal sería hacer “oídos sordos” en la mayoría de los casos y, si nos hacen daño, mirar qué nos está removiendo en nosotros.

Estas expresiones son una pista que nuestros hijos sienten dolor, frustración en su interior. Nos quieren por encima de todas las cosas, pero el proceso de maduración no es fácil, crecer es doloroso. Y nuestros peques pasan por muchos momentos de dolor.

Potencia todo lo positivo que hace tu hija de 6 años, sobre todo las pequeñas cosas, las rutinarias. Dale mucho contacto, besos, caricias, abrazos. Cógela, arrúllala como haces con la pequeña. Deja de prestar tanta atención a las conductas que no te gusten.

Te pega y te dice que te quiere matar porque necesita muchísimo tu atención. Cuando te pegue le puedes decir sin gritar, ni estar enfadada “no me gusta que me hagas daño. Pega a este cojín, saca tu rabia pegando al sofá”.Si pega a su hermana le puedes decir “así le haces daño a tu hermana, pega a las muñecas, a ellas no les harás daño”.

Cuando te diga “te voy a matar” intenta no hacer caso la mayoría de las veces. Si no para hasta llamar tu atención le puedes decir algo así “ya veo estás muy enfadada, ¿me cuentas por qué estás tan enfadada? Estoy dispuesta a escucharte, necesito escucharte”. Evita las reprimendas del tipo “eso no se dice, eso está feo, eres una mala educada” Pues cortarán toda posibilidad de conectar con tu hija y ayudaros mutuamente.

No se trata de consentirles todo para evitar estos episodios de enfado, frustración, dolor. Se trata de acompañar estos episodios con amor, paciencia, presencia y sobre todo entendiendo que necesitan expresar, sacar hacia afuera lo que sienten dentro.

Si esta expresión nos molesta a los padres, educadores, tíos, abuelos, entonces nosotros, nos hemos de mirar hacia adentro y averiguar qué sentimos, qué nos pasa con lo que nos han dicho, qué nos remueve.

Related Posts with Thumbnails