Motivar para enseñar normas de conducta
No hace mucho me escribió una madre algo que me gustó mucho ya que refleja muy bien lo que deseo transmitir por medio de mis charlas sobre cómo educar a los niños motivando la conducta adecuada y corrigiendo la inadecuada con tiempo y paciencia
“… al apuntarme a estos grupos de padres, pensé que iba a aprender mucho sobre mi hija, pero no, estoy aprendiendo sobre mí , porque además veo que mi hija tiene reacciones normales de niña, lo que no es normal es que a veces seamos los mayores los que nos pongamos a su altura y no sepamos ocupar el lugar que nos corresponde. Las charlas me sirven para corregirme como mamá e intentar ser mejor madre para mis niños, que son lo mejor que tengo.
¿Por qué queremos recetas mágicas para educar?
Por lo general no tenemos paciencia para que el niño aprenda a ser obediente, dedicamos varios años al proceso de aprendizaje de la lectoescritura en los colegios pero sin embargo pretendemos que un niño se comporte como un adulto sin apenas cumplir seis años.
No siempre conseguimos que los niños obedezcan a la primera, ese hecho nos pone tan nerviosos que aplicamos un castigo con el fin de modificar la conducta de forma inmediata, si no lo conseguimos hablando, acabamos gritando y perdiendo los papeles y olvidando que una disciplina que pretende enseñar la conducta adecuada, tiene que hacer que el niño se sienta motivado para mejorar desde el control interno y en un entorno positivo ya que pocas veces el control externo mejora la conducta.
Juego de cartas para enseñar rutinas
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Aula Hogar: formación para madres y padres
He realizado el segundo encuentro de Aula Hogar con un grupo de madres que tienen mucho en común. Sus hijos e hijas son de edades similares, alrededor de los 3 años, muchas tienen que lidiar con los celos de un segundo hermano y todas ellas desean disfrutar con su maternidad y para ello han buscado orientación y ayuda. En este caso, la mía.
Para aprender nuevas maneras de relacionarnos y estar con nuestros hijos, primero hemos de aprender nuevas maneras de relacionarnos con nosotros mismos. Este aprendizaje implica un desaprender lo que hasta ahora venimos haciendo y no nos da buen resultado, pero es el fruto del modelo educativo que hemos aprendido y venimos repitiendo sin darnos cuenta.
Aprendizajes que implican desaprendizajes
Este proceso de desaprendizaje-aprendizaje nos irá encaminando hacia diferentes cambios de actitud, maneras de ser y estar, cambios internos que nos conducen hacia la dirección del amor y de ser mejores personas.
Ser mejores personas, deshacernos de aquello que cultiva en nosotros el miedo, el control, la inseguridad para apoyarnos en el amor, la confianza, el verdadero contacto es lo que hará que mejore la relación con nuestros hijos (es el efecto secundario que tiene este camino…).
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
¿Qué puedo hacer para entender mejor a mi hijo?
Ainhoa consulta:
He leído el post Siento, luego actúo pero no consigo identificar una reacción de mi hijo de 2 años y medio. Es un niño muy alegre, está siempre cantando y riendo, aunque ahora de vez en cuando tiene alguna rabieta. El caso es que cuando estamos hablando su padre y yo de cualquier tema y nos reímos él nos dice que se asusta y se echa a llorar. ¿Qué puedo hacer para ayudarle a superarlo y por entenderle mejor?
Muchísimas gracias.
Hola Ainhoa,
Lo primero decirte que haces muy bien en prestar atención a las emociones que siente tu hijo, en respetar su necesidad de expresar lo que siente aunque no siempre nos guste que griten o pataleen y por pararte a pensar en cómo entenderle mejor. ¡Vas por buen camino!
Hacía los dos años empezamos con la etapa de las rabietas, se viven momentos de mucha tensión para los padres como rabietas intensas en la calle, sentimientos de vergüenza ante terceras personas, momentos desagradables, etc.
Pero tenemos que pensar que los niños lo pasan peor porque carecen de las herramientas mentales necesarias para saber lo que les pasa y gestionar adecuadamente tantas emociones intensas que sienten.
También es importante conocer la necesidad emocional que hay detrás de las conductas de un niño, si pretende llamar la atención, si su intención es marcar su poder, vengarse o simplemente aislarse y que nadie perciba que existo.
Cuando vuestro hijo se asusta porque os ve reíros, habría que reflexionar sobre algunos aspectos:
Preguntas para reflexionar
- Cuándo estáis hablando y llora porque dice que se asusta, ¿obtiene toda la atención que no tenía antes de empezar a llorar?
- ¿Le falta lenguaje para expresar realmente lo que le pasa?
- ¿Se asusta solo cuando os oye reír o hay otros aspectos que le asustan también?
¿Qué podemos hacer?
- Validar su sentimiento de miedo: Hijo, entiendo que te asustes pero cuando nos oigas reír es porque estamos disfrutando, cuando te sientas así abrázame y verás cómo te sientes mejor.
- Tranquilizarlo: Hijo, sentir miedo es normal, pero no por qué papa y mama estén riendo, ¿Qué otras cosas te hacen sentir así?
- Abrazarlo: Hijo, ¿quieres que mama te abrace para que te puedas sentir mejor?
- Si ha interrumpido una conversación o algo que estabas haciendo enseñarle a esperar: Hijo, entiendo que ahora quieres estar con mama pero necesito terminar esto. ¿Has pensado que puedes hacer para entretenerte mientras mama termina lo que tiene que hacer?
- Enseñar herramientas para encauzar el miedo de forma adecuada: Hijo, ¿te gusta sentirte así? Vamos a pensar cinco cosas que puedes hacer cuando te sientas así: abrazarme, decirme que te asusta, dibujar lo que te hace sentir así, etc.
Leticia Garcés Larrea, Licenciada en Pedagogía,
Las rabietas nos ofrecen oportunidades para educar
Me llama la atención que cuando llega la época navideña bombardeamos a los niños con frases como: ¿has sido bueno este año?, ¿si no eres bueno los Reyes Magos no te traerán regalos?, ¡si tienes muchos regalos en el árbol es porque has sido muy bueno…!
Desde luego hasta el día de la entrega de los regalos gozamos de la compañía de “niños buenos” pero una vez abiertos los regalos volvemos a convivir con niños cuyo comportamiento transmite un mensaje que los adultos tenemos que aprender a descifrar: llamadas de atención, celos, miedo, falta de normas, carencias afectivas, aburrimiento, etc.
En general, tendemos a hablar en negativo sobre la etapa de las rabietas porque nos pone a prueba a diario, descubrimos la poca paciencia que tenemos y lo rápido que cedemos ante los caprichos del niño, bien sea por cansancio, por falta de tiempo, estrés u otros motivos.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo en medio de una rabieta?
Cambiando algunas pautas educativas inadecuadas del funcionamiento familiar podemos saber qué circunstancias pueden estar provocando las rabietas y quizás manteniéndolas más tiempo del necesario.
Si nos centramos en la respuesta que debemos ofrecer a nuestros hijos ante las rabietas y aprendemos a reducir algunos factores que las provocan, es posible que logremos eliminar algunos comportamientos inadecuados.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Enseñar a los niños habilidades de pensamiento para actuar
Quizás te haya pasado esperar a tu hijo a la salida del colegio y ver que entre sus cosas hay un juguete que no es suyo.
Cuando le preguntas de quién es te dice que se lo ha encontrado, que se lo han regalado o que no era de nadie. Ante tus sospechas de que lo haya cogido sin permiso decides actuar y le haces entregarlo a la profesora. Correcto pero incompleto.
¿Has aprovechado para enseñarle a identificar la emoción que le ha llevado a cogerlo? A lo mejor la envidia o la posibilidad de obtener de forma inmediata algo deseado. ¿Y por qué recurre a la mentira cuando le pides cuentas por su acción?
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Peleas entre hermanos, una oportunidad para conocerse mejor
Durante las vacaciones, fines de semana y festivos parece que los hermanos se pelean más, los padres tienen menos paciencia y estamos deseando que llegue el lunes para que la rutina y el orden eviten los enfrentamientos entre hermanos. Cuanto menos se ven menos riñen, suelen decir algunos padres, por lo tanto llegan a la conclusión de que mejor separados que discutiendo por todo.
¿Por qué motivos se pelean los hermanos?
- La diferencia de edad entre dos hermanos les puede llevar a no coincidir en los mismos gustos a la hora de jugar
- Si son muy pequeños pueden carecer de la empatía necesaria para comprender y respetar el juego del otro
- Si quieren llamar la atención del adulto y han aprendido que molestando al hermano la obtienen, harán todo lo posible por satisfacer su necesidad emocional.
- La falta de habilidades sociales y comunicativas para relacionarse de forma adecuada les puede llevar a la rivalidad entre hermanos.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »






