Aprender a ser mejores padres
Según leo en el magnifico blog de Eduard Punset, no hace tanto tiempo se pensaba que lo que les pase a los niños en su época infantil no tiene influencia en la etapa adulta. Cuando parece que la realidad es todo lo contrario: la educación, el cariño, la emotividad, el desarrollo de la inteligencia, etc., influye directamente en el comportamiento posterior, cuando sea adulto.
Hoy domingo 17 de mayo, en Redes, Eduard tratara este interesante tema con Jay Belsky, uno de los mejores especialistas del mundo en psicología familiar.
Los besos lo curan todo
Un golpe, una picada, una rascada, un culazo, un arañazo se alivian con un beso sincero y amoroso.
El niño llora señalándote la zona donde le duele para que le ayudes a pasar ese mal rato. Coges la parte dolorida con tus manos y con ternura la besas mientras le puedes decir pupita sana si no te curas hoy te curarás mañana (o lo que tú sepas).
Evita las reprimendas del estilo: ya te he avisado, si me hubieras hecho caso. El niño ya se ha dado cuenta lo acaba de vivir en sus propias carnes, tal vez más tarde y con serenidad se puede hablar del tema.
Tu amor, tu contacto le consuela mucho. Si además de tus besos le animas a que él mismo también se dé besitos donde le duele, le estás enseñando a cuidarse de él mismo y a quererse. “Mamá o papá no siempre van a estar para consolarme, yo también me puedo curar y mimar”.
El amor hacia nosotros mismos es vital para nuestro bienestar y para poder querer a los demás de verdad.
Si te apetece consolar así a tu peque, alumno, nieto, amigo, sobrino (de cualquier edad) debe ser sincero, que te salga del corazón.
Si lo haces como un puro trámite, si le besas y dices la cantarilla rápido para que deje de llorar le llegará así de falso y su alma no se calmará. A los niños no se les puede engañar pues sienten por todos los poros de su piel la ternura y la sinceridad.
Primer estudio internacional sobre educación emocional y social en el mundo
Es la primera vez que se sacan conclusiones sobre el impacto positivo que tiene la educación emocional y social en el bienestar y desarrollo integral de niños y jóvenes.
Basado en una investigación científica, el estudio de la fundación Botín señala que el llevar a cabo de forma sistemática programas de educación emocional y social en la escuela repercute positivamente en el bienestar emocional de los niños y jóvenes, en sus relaciones sociales, mejora su rendimiento académico y actúa como factor preventivo de problemas en su desarrollo. Por lo tanto, promueve el bienestar y desarrollo integral en la infancia y juventud.
Espero que las conclusiones de este estudio trasciendan lo antes posible a la realidad escolar de infantil, primaria y secundaria. Les ayudará más en sus relaciones con los amigos, la familia, un posible trabajo, una relación amorosa, el que aprendan y sepan poner nombre a lo que sienten y saber qué hacer con ello (la envidia, los celos, el amor, el respeto, la vergüenza….), que saber qué es un volcán o quién fue Einstein.
Si queremos niños felices y sanos debemos atender sus emociones. Entonces también tendremos una sociedad sana y feliz.






