Cuentos para compartir la llegada de un hermanito
Autora: Marianne Vilcoq
Editorial Corimbo.
María va a tener un hermanito. Mamá se lo ha dicho.Pero María no está muy contenta…
Si levantamos las páginas de la derecha veremos crecer al bebé dentro de la barriga de mamá.
Un estrañable cuento para contar a nuestros peques que les ayudará a poder compartir sus dudas, fantasias sobre la barriga de mamá. Está muy indicado para los más pequeños (1 a 3 años) porque es muy visual. Pero también es útil para un niño de 5 años pues podemos crear una interesante conversación sobre qué se ve en cada imagen, qué opina él, qué dudas tiene, qué se imagina va a pasar, cómo lo siente,etc
Autora: Jeanne Ashbé
Editorial Corimbo
¿Qué hay en la maleta? Tendremos que abrirla para ver su interior.
¿Qué hay en el oso? Es mejor no abrirlo para ver en su interior.
Y en la barriga de mamá, ¿qué hay?
Un sencillo y divertido cuento de cartón que ofrece una sorpresa en cada página. Muy indicado para los más pequeños (1 a 3 años). Ofrece imágenes sencillas yclaras, y trata el tema con ejemplos muy cercanos a la realidad de nuestros peques. Con este cuento podéis compartir juntos el gran misterio de la barriga de mamá….
Autor: Fran Manushkin
Editorial: Rquer
¡Pero que agusto se está dentro de la barriga de mamá! Tanto, tanto que el bebé no quiere salir… Pero el resto de familia le está esperando y tiene ganas de verlo….
Primera edición en castellano de un encantador clásico infantil que ha sido traducido a ocho idiomas. Un libro ideal para compartir con los que ya no son tan peques ( a partir de 3 años). Ofrece la doble visión de lo que pasa dentro de la barriga de máma y de lo que pasa fuera : la espera y la inquietud que genera el futuro nacimiento. La viveza y sencillez de sus imagenes ofrece un acercamiento a las inquietudes y al sentir de los futuros hermanos/as mayores…
Cuentos infantiles para decir adiós a las cacas
El libro de los culitos
El libro de los culitos está dirigido para aquellos niños que se encuentran en la fase de control de esfínteres y empiezan a usar el orinal.
Mediante graciosas ilustraciones el niño se motiva y se familiariza con el nuevo objeto muchas veces rechazado.
Sin duda, una buena ayuda para decirle adiós a los pañales.
Adiós, cacas, adiós
Sergi Cámera
Ha llegado el momento de empezar a utilizar el orinal pero a Dani no le resulta nada fácil… Con paciencia y mucho cariño sus papás le ayudarán a despedirse de la señora Caca. Con este cuento y la guía para padres que lo acompaña, conoceremos el momento ideal, los miedos más habituales y las pautas básicas para ayudar a nuestro hijo a despedirse para siempre de los pañales y evitar el estreñimiento.
¡Adi
os a los pañales!
Dana Bentley
Colección Barry
Un libro para tocar, jugar y aprender a utilizar el orinal. Barry, el oso, nos contará su historia de cómo dejó de utilizar pañales. Ahora ya no es un bebé. Ya es mayor y su madre le enseña cómo utilizar el orinal. Después se lava las manos y se las seca bien con la toalla. Cuando ha aprendido a utilizarlo, su mamá le regala calzoncillos como los niños mayores y Barry está muy contento.
El libro de la caca
Pernilla Stalfelt
Este libro recorre festiva y llanamente la trayectoria de los excrementos, desde su expulsión hasta ser absorbidos como abono.
La caca adquiere distintas valoraciones en la vida de un niño y es, a partir de los dos tres años, cuando la atracción que muestran por el tema nos sorprende como adultos. Caca, culo, pedo, pis…., íntimamente vinculados a los procesos de aprendizaje (control de esfínteres), tendrán un tratamiento muy distinto según la relación que el niño tenga con su entorno. Las características de sucio, feo o maloliente o malsonante son atribuciones que nosotros, adultos, damos a las evacuaciones.Plantear la cuestión a modo de juego, de manera sencilla, desenfadada y absolutamente integrada en su vida diaria es una buena opción para facilitar el aprendizaje y fomentar de forma natural el autocontrol.
Miedo a hacer caca (II)
¿Qué les ayuda a superar su miedo? Estas pautas también sirven para enseñar el control de esfínteres.
1-. Aprenden mucho por imitación. Imitación de conductas y de actitudes. Si ellos ven cómo papá/mamá hacen caca, ven la caca y ven cómo se va por el váter mientras papá/mamá pone cara alegre y dice “-Adiós caca, ya no te necesito, buen viaje por las tuberías!” Ellos se van empapando poco a poco de esta actitud alegre y de normalidad. (No sufráis papis que sólo será por un periodo de tiempo determinado, cuando lo superen volveréis a tener intimidad en el lavabo).
2-. Para empezar mejor un orinal que un adaptador para el váter (es menos agresivo para el peque) y colocarlo en el lavabo cerca del inodoro (osea cerca del que usa papá/mamá). Comprarlo juntos. No hace falta sea el mejor. Sí que sea cómodo y le quepa bien su culete. Lo podéis adornar juntos con pegatinas de colores e incluso poner su nombre en mayúsculas y en color negro. Todo esto le hará sentir especial y feliz pues sus papás le están contagiando con naturalidad un “buen sentir” en eso de hacer caca.
3-. Animarlo que se asiente en el orinal como para probar si está cómodo, le gusta: “-¿A ver cómo te sientas en el orinal? Mira estarás a mi lado. Yo también me voy a sentar en el váter. Pero yo me quito la ropa y voy a probar si sale caca. ¿Quieres probar tú también? ¿Te ayudo a sacarte la ropa? Si él no quiere, no insistir en ese momento. Es mucho mejor ir probando a pequeños ratos durante el día que insistir y enfadarse. Pero sí te animo a que tú quedes tu haciendo lo que le has dicho.
4- No obligarle a sentarse en el orinal. Si el niño/a no quiere, hay que buscar la forma de motivarlo y darle seguridad. Los enfados, gritos, riñas, amenazas empeoran el proceso. Entiende que para tu peque está siendo un momento difícil y te necesita para superarlo.
5- No es bueno dejarles un largo rato hasta que salga la caca. El mensaje que se transmite es de amenaza: ¡Hasta que no hagas caca no saldrás de ahí!
6- Decirle “-Como te estás haciendo mayor cuando notes que sale la caca me avisas e intentamos hacerla en tu orinal”. Cuando tú observes que se está haciendo caca encima, no le grites ni te enfades, lo animas con una canción a ir al lavabo.
Seguramente cuando llegues al lavabo se habrá hecho ya encima. No importa, sigues alegre y cantando. Le quitas la ropa, tiras la caca la váter que él/ella lo vea y la despides alegremente “-¡Adiós caca, ya no me haces falta! ¿Quieres tirar tú de la cadena? ¿Le dices también adiós? No te preocupes cariño, otro día ya la harás en tu orinal”
“Tengo pipi, tengo caca, voy al orinal que se me escapa” (mis compañeras de promoción de Educación Infantil se inventaron esta canción y es muy pegadiza. Ponle un ritmo alegre y rápido. Repites la misma letra todo el rato que quieras, ayuda mucho a trasmitir alegría y naturalidad al proceso).
7- Cada vez que se haga caca encima, repetir la misma conducta y actitud. Si papá/mamá le transmiten seguridad, confianza y paciencia tarde o temprano lo conseguirá.
8- Que diga adiós a la caca y vea cómo se va por el váter (si no le asusta el ruido) es muy importante.
9- Cuéntale cuentos sobre decir adiós al pañal, decir adiós a la caca (en breve publicaré algunos titulos)
10 – Es muy importante que su caca no sea dura y que no vaya estreñido. Por tanto que su dieta sea rica en agua, fibras, verduras y frutas. Si al hacer fuerza ellos/as notan un poco de dolor, asocian el dolor con el hacer caca y entonces su miedo se agrava.
Si tu pequeño/a va estreñido hay alternativas homeopáticas, aceites o productos naturales muy buenos y sanos. Al igual que hacer diariamente masajes en la tripita. Los supositorios mejor no usarlos pues no suele ser plato de bueno gusto para los peques y empeora el miedo que sienten.
11- Es bueno tener en cuenta que es un proceso que necesita paciencia y tiempo por parte del peque y de los padres. Las prisas, las exigencias, las metas cortas sólo os aportaran estrés y muy mal humor.
Papis tranquilos, buen rollo, mucha paciencia y nada de prisas. Vuestro/a peque seguro, seguro, (¡seguro!) aprenderá a hacer caca solito/a, pero depende de vosotros que no sufra durante el proceso.
Consulta: ¿le vuelvo a dar el chupete?
M.Carmen explica la siguiente cuestión:
Tengo un problema con mi hija pequeña de 30 meses. Estaba pensando en quitarla el chupete, y llevaba algún tiempo diciendo que se lo íbamos a dejar a Papa Noel, para que nos dejara regalos. Mi marido se marchó con las dos niñas al pueblo unos días antes de Navidad, y cuando llegué yo me dijo que a la niña ya no se la daba chupete. Desde entonces la cuesta mucho dormir, tanto la siesta, como por las noches… no se despierta, pero tarda muchísimo en dormirse y se inventa mil excusas para no hacerlo… No sé qué hacer ¿la vuelvo a dar el chupete, seguimos como hasta ahora?… Muchas Gracias
Que tu peque esté ansiosa y no encuentre el momento de cerrar los ojos para dormir es muy normal.
Seguro que lleva desde que nació calmándose y relajándose con el chupete y es la primera vez que tiene que hacerlo sin él. Ahora las siestas ya no le atraen tanto pues le recuerdan que no tiene su querido chupete (cuando yo le quité el chupete a mi hijo estuvo dos meses sin querer hacer siestas).
Tú ya la has ido preparando al irle mencionando durante un tiempo que pronto dejaría el chupete. Ahora tu peque está pasando por el “periodo de abstinencia”, y es cuestión de unas semanitas (o tal vez un mes) que esté más nerviosa, intranquila a la hora de irse a dormir. Pero por lo que cuentas, una vez se duerme no se despierta y eso ya es mucho, pues son muchos los peques que se despiertan llorando buscando su chupete….
A ti y a tu peque os iría bien tratar el tema juntas a través de los cuentos cuyos protagonistas dicen adiós al chupete. El de Marta Munté tiene solapas y para la edad de tu peque le resultará divertido, y tal vez otro diferente para que también conozca y se pueda identificar con otra historia de despedidas (se encuentran en la mayoría de bibliotecas).
Aprovecha cualquier momento de la rutina diaria para destacar que ya es una niña mayor que duerme sin chupete. Aprovecha cualquier visita de familiares o amistades para decirles delante de ella
“felicitarla que se ha hecho un poco más mayor, ya duerme sin chupete!!”
Todo este protagonismo destacando su hazaña más reciente le irá convenciendo que dejar su chupete la ha convertido en una peque un poco más mayor.
Yo no creo erróneo dar marcha atrás cuando es necesario, pero con lo que me cuentas intuyo que no te hará falta.
Con unas semanitas de paciencia, abrazos, besos, cuentos, elogios tu peque poco a poco irá encontrando la manera de obtener el confort sin el chupete.
Cuentos para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete
Algunos cuentos para ayudar a nuestros peques a decir ¡adiós! a su querido (queridísimo para algunos) chupete…

Adiós, Chupete
Jordi Induráin
Colección Vox. Historias de Álex
Álex sigue encariñado con su chupete y sus padres buscan el modo de convencerle de que ya va siendo hora de dejarlo. Tras unas semanas de preparación en casa y con la llegada de la Navidad, Álex se dispone a entregar su preciado tesoro a los Reyes Magos…. Este cuento incluye al final una guía pedagógica.

Quiero mi chupete
Antonia Rodenas
Colección Sopa de Letras
Anaya
Su pequeño protagonista usa el chupete sólo para dormir hasta que un buen día su mamá decide que ya ha llegado el momento de dormir sin chupete….
El escrito es muy sencillo y suena a música pues riman sus frases. Las ilustraciones plasman perfectamente los momentos de paz y los momentos de desasosiego que el niño pequeño vive cuando ya no tiene el chupete para obtener confort.
Adiós, Querido Chupete!
Paule Alen
Colección Montaña encantada. Primeros lectores
Un pequeño tejón decide que ya no necesita más su chupete porque se ha hecho mayor. Así que busca a alguien para dárselo, pero le resulta más difícil de lo que pensaba.

¡Adiós al chupete!
Ilustrado por Marta Munté
Editorial Planeta, S.A
Cuando era pequeño, Carlos llevaba chupete todo el día, pero ahora es más mayor y mamá le ha dicho…. Un divertido libro con solapas y lengüetas que al moverlas le da mayor diversión a la historia de Carlos. Una historia que seguro gustará a tu peque y le servirá para poco a poco quererse parecer a Carlos….

¡Adiós, Chupete!
Patricia Geis
Colección Buenos Hábitos
Editorial Combel Editorial, S.A
Este libro es de imágenes muy sencillas. Incluye una tabla semanal para asignar tareas e ir sumando puntos con pegatinas de colores y una medalla de campeón. Cuando tu peque haya conseguido sumar muchas pegatinas por superar tres noches, o tal vez cinco noches sin chupete le podrás poner su medalla de Campeón!!
Juegos y juguetes para niños de 18 a 24 meses (II)
Continuando con el artículo anterior Juegos y juguetes para niños de 18 a 24 meses (I), os propongo más posibilidades:

Meter bolitas, piedras en botellas (qué divertido y económico!). Favorece muchísimo la motricidad fina (movilidad de los dedos, hacer la pinza). Al peque le gusta ver cómo se va llenando. Podéis experimentar juntos el ruido que con las piedras hace la botella, lo que pesa llena y lo que pesa vacia. Llenar y vaciar es una acción que les gusta pues van aprendiendo preconceptos matématicos (y es que les encanta aprender). En el mercado también hay juegos de ensartar bolas.

Túneles de tela o cajas de cartón grandes, de embalar abiertas por ambos lados para hacer un túnel. A esta edad necesitará ver la cara de mamá o papá al otro lado para atravesarlo. Es un buen juego para fomentar su motricidad gruesa, es decir, de todo su cuerpo y su seguridad.
Juegos con plastelina. Para esta edad es ideal la plastelina blanda y no tóxica. Siempre debe jugar contigo (u otro adulto).Favorece que el peque vaya adquiriendo habilidades motrices finas en sus dedos y manos y fortalezca su tono muscular (todo ello muy necesario para la escritura). Invítale a jugar con la pasta, dale un trocito y empieza amasando, haciendo marcas con los dedos o con los dientes de un tenedor de plástico. A estas edades les hace ilusión descubrir las cosas que están escondidas, por lo que puedes coger unas piedrecita (o lo que quieras) y esconderla en la masa para que tu peque la encuentre. Si es necesario le ayudas con tus dedos!
Cuentos con páginas de cartón para que las pueda manipular él sólo. Pueden ser de imágenes reales o dibujadas, en las que se vean objetos familiares para él como las frutas, árboles, flores, animales, cosas de la casa, juguetes, etc donde tú le vas diciendo los nombres (sin diminutivos!). El/ella estará encantado con oír lo que tú nombras del libro asociándolo a la imagen. Al final de esta etapa empezará a estar interesado/a en escuchar historias..

Mis primeros dibujos. A los 18 meses hacen garabatos y sobre los 24 meses será capaz de hacer un círculo. Los colores deben ser gruesos para que los puedan coger sin dificultad. Mejor de los que no manchan o se pueden lavar con facilidad para evitar enfados (hay muchos en el mercado). Muéstrale que se pinta en los folios, libretas grandes. Si se empeña en dibujar en otro sitio le retiras los colores diciéndole: “esto no es divertido, se pinta en el papel“. Si puedes ofrecerle papel grande (tamaño A3 como mínimo), engancharlo en alguna pared y que pinte de pié será mucho mejor. Ah! Y muy diver si pintas tú con él/ella.
Mi primer instrumento: el xilófono. Sentados en el suelo empiezas a tocar las teclas y verás como el niño/a te imitará con gran rapidez pues les encanta tocar objetos que emitan sonidos. Si sabes cantar y tienes conceptos musicales, genial! Cántale con música, será un buen regalo para su aprendizaje. Sino, muéstrale la escala musical (Do, Re, Mi, Fa,…). Da igual no sepas canciones infantiles, conozco papás que les cantan himnos futboleros, o las típicas canciones veraniegas. Los peques difrutan con la música y… “si papá está alegre y canta conmigo, que feliz soy”
Un tambor. Les encanta golpear y hacer sonido. Juega con él/ella a hacer golpes rítmicos: tam-tam; tam-tam-tam;
hacer marcha militar con el sonido del tambor; a cantar una sencilla canción acompañándote del tambor; ahora golpes fuertes, ahora golpes suaves; ahora cantamos alto con el tambor; ahora cantamos flojo con el tambor. Es un juego muy divertido para ambos (para el adulto muy desestresante pues anima a perder los papeles de tanta formalidad y gritar alivia tensiones).
Peluches o muñecas. Coge uno para ti y otro para tu peque. Puedes jugar a dormir el muñeco cantándole, acunándolo, mimándolo. Lo puedes acostar en una caja de zapatos y lo tapas con un trapito. También puedes jugar a darle de comer, a pasearlo en la caja. Jugar a dar amor a los peluches es ayudar a nuestros peques en su maduración afectiva. Les ayudamos a desarrollar la empatía, y a proyectar sus emociones positivas y negativas en los muñecos. Si se enfadan con ellos es bueno, y se les besan también. Todo ello les ayuda a liberar tensiones y plasmar lo que ellos sienten en sus peluches.
Enhebrando. Bolas, cuadrados, triángulos gordos con un agujero en medio. Al principio de la etapa mejor meter las
bolas por un alambre. Hacia el final de la etapa podéis usar un cordon grueso. Estos juegos ayudan mucho en la coordinación ojo-mano, y en preconceptos matemáticos (seriaciones por colores, tamaños…)
Es importante que cuando juguéis dejes tomar a tu peque la iniciativa. No le digas lo que tiene que hacer ni cómo hacerlo. Para enseñarle simplemente asegúrate de que te mira y entonces les muestras cómo se hace, así él/ella tiene la posibilidad de imitarte.
Si no te sigue, no te imita, ves que no le interesa el juego déjalo para otro momento. El jugar no es una obligación, es un disfrute, una manera de aprender y enseñar, de reforzar vínculos afectivos que te recomiendo ejercites mucho, mucho al día (si no tienes tiempo, la calidad gana a la cantidad…).
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