Frases divertidas y geniales de los niños
El papa de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo:«Cómetelo, que está muy rico». El niño tomó dos cucharadas y le contestó: «Papi, tú y yo tenemos gustos distintos».
Adriana, 3 años
Adriana, al meterse por primera vez en una piscina en la que hacía pie, exclamó: «¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!».
Eva, 6 años
El padre de Eva le preguntó: «¿Tienes ganas de que empiece el colegio?».
La niña le respondió:
«No». «¿Y por qué?», insistió su padre. Y Eva le dijo: «Porque nos ponen deberes y luego ni nos pagan ni nada».
Parecen chistes pero no lo son. ¿o sí? Los niños, esos pequeños genios, con su magía particular para ver el mundo a veces sueltan autenticas perlas por la boca. Dicen frases que nos dejan ojiplaticos por lo divertido o por lo chocante.
La editorial Aguilar ha publicado hace un tiempo el libro “Frases célebre de niños” y ”Frases célebre de niños 2“ cuyo contenido fue creado con la aportación de padres, madres y familiares a través del programa “el hormiguero” de Pablo Motos y su equipo.
Es un libro genial que recomiendo para su lectura o para regalar. Si quieres ver un extracto de las primeras páginas en PDF pulsar aquí.
Por cierto, si quieres añadir alguna frase de niño que hayas oído a tus peques o familiares puede hacerlo a través de lo comentarios.
Comienzo yo aportando la frase de Mercé (no recuerdo la edad pero debía tener 3 años).
Jugando en el parque se cayó al suelo y al levantarse se tocó el pecho y dijo toda preocupada: «abuela se me ha partido el corazón».
El día de la madre es también el día de las abuelas
¿Qué podrían hacer las madres en el día de la madre? Podemos acordarnos de nuestras madres a las que solo ahora entendemos.
Nos levantaban como nosotros levantamos a nuestros peques, apoyadas más en su instinto que en otra cosa. Sea como sea, lo hicieron muy bien, pues aquí estamos ahora: unas madres orgullosas que tienen muchas razones de celebración. Así que os animo a agradecérselo de corazón, ¡de madre a madre y de hija a abuela!
Desde Edukame aprovechamos para felicitaros este día por todo el resto de días del año, que sin que nadie se fije, estáis dándolo todo por vuestros pequeños.
Consulta: mi bebé llora mucho
Tamara pregunta:
Hola, tengo un bebe de 3 meses que ha padecido cólicos del lactante. Ahora es un niño tranquilo que sólo llora cuando quiere dormirse por el día, ya que por la noche, después del baño, se duerme él solito en su cunita, pero por el día este hecho es imposible. No se calma de ninguna de las maneras ¡ni en brazos! Sólo llora llora…. al final termino dejándolo en la cuna, muy frustrada por no poder calmarlo, y él se termina durmiendo, agotado después de dicho berrinche…¿Cómo puedo hacer para que se duerma sólo en la cuna durante el día como por la noche? Muchas gracias (para diariamente, especialmente cuando estamos fuera de casa).
Tamara, si tu bebé se duerme solito por la noche y lo hace de tirón puedes sentirte afortunada pues te permite a ti y al papá descansar. Lo normal es que se despierten unas cuantas veces y que los papás vayamos agotados durante el día.
Para tu consulta no hay una solución única ni tampoco varita mágica que de un golpe haga que tu bebé se duerma solito durante el día. Ningún bebé es igual a otro porque cada uno tiene su propio temperamento y va construyendo su carácter en el día a día.

Si tu bebé llora y llora es porque le pasa algo y así lo expresa. Necesita de tu paciencia, necesita que lo acompañes y respetes como es.
Tu hijo ha nacido con un temperamento determinado y cada día te lo está mostrando: le cuesta adaptarse a situaciones nuevas, le cuesta adaptarse a los cambios en su rutina, le cuesta encontrar consuelo cuando tiene algún malestar. Por eso se muestra más quejoso, llorón y necesita más de vuestro contacto y paciencia.
Hay bebés que ante un malestar reaccionan con un llanto corto y suave y otros responden de forma vigorosa con un llanto fuerte e intenso. Hay bebés que encuentran maneras de calmarse ellos solos y otros en cambio no encuentran la forma de consolarse y necesitan ayuda y presencia constante.
Tu bebé tal vez tenga un temperamento en el que sea muy susceptible a los cambios, llore de forma intensa cuando tiene hambre, dolor, se siente inseguro o haya recibo mucha estimulación y cuando está intranquilo le cuesta calmarse. Por tanto, es un bebé que reclamará y necesitará mucha atención de mamá y papá.
Te animo abras mucho tu corazón, respires profundamente y escuches con todos tus sentidos cómo es tu bebé, qué temperamento tiene. Así irás entrando en una vía de comunicación muy especial con tu hijo que te hará entenderlo y poder acompañarlo en su manera de ser.
Si lo coges en brazos porque llora, llora y no se calma, cántale muy flojito una suave canción, háblale con voz suave y amorosa “tranquilo, mamá está contigo y te voy a ayudar, ya verás como pronto pasará…, y te dejas llevar por tu corazón.
Si tú estás serena, sin exigencias, sin nervios, con la única pretensión de trasmitirle paz, seguridad y confianza él la captará.
No dejes de cogerlo en brazos, de darle contacto pues con ello le transmites seguridad y confianza. Así harás que tu bebé vaya superando sus inseguridades, sus miedos, sus malestares y se irá haciendo un peque más seguro.
Los niños entienden los sentimientos que expresan nuestras palabras
Nuestros peques, desde recién nacidos, entienden perfectamente lo que les decimos. No es que nazcan sabiendo el significado de las palabras, pero sí nacen sabiendo descifrar los mensajes emocionales, y por ello, saben interpretar el mensaje que les queremos transmitir.

Las palabras por sí solas no expresan emociones, lo que a nuestros bebés y peques les llega es el sentimiento que expresamos a través de:
- la entonación que usamos que puede comunicar: alegría, disgusto, entusiasmo, decepción, tristeza, rechazo, admiración, etc.
- el volumen de nuestra voz: alto, normal, bajo, un susurro
- los gestos de nuestra cara: los ojos, la boca, la mandíbula hablan por sí solos y además ¡no engañan!
- la corporalidad que a acompaña al mensaje: arrodillados a la altura de sus ojos, estar de pié y mirándolos hacia abajo, cogerlos en brazos, hablarles a distancia, hacer gestos bruscos o suaves con las manos, etc.
No es lo que decimos lo que agrada, serena, convence, satisface, ofende o hiere a nuestros peques (o adultos), sino cómo lo decimos.
¡Haz la prueba! Si es un bebé de pocos meses acerca tu cara a la suya, acaríciale suavemente las mejillas, sonríele mientras le dices con tono suave y amoroso “que feo es mi bebé”. ¿Crees que se mostrará ofendido? Pues seguramente te mirará con gusto a los ojos o la boca, te devolverá una gran sonrisa, moverá enérgicamente sus brazos y piernas pues lo que él acaba de descifrar de tu mensaje es cariño, alegría, mimo, estímulo positivo ¡Y está encantado!
También podemos decirle “que dulce bebé eres” teniéndolo en brazos pero sin ternura (como si fuera un puro trámite), sin mirarlo a los ojos, con tono serio, sin musicalidad, sin sonrisas ¿Crees que su corazón se habrá alegrado de tan dulce palabra?
Desde que nacen nos estamos comunicando constantemente con nuestros peques, incluso cuando no usamos palabras. Ya tengan meses, un año, tres años o cinco son expertos en captar los sentimientos que hay en lo que les decimos.
No les podemos engañar: les podemos decir con voz seca, cara neutra, sin mirarles a los ojos y estando de pié “perdona, te he arañado sin querer” que el dolor de su piel no solo no se calmará, sino que tendrá más ganas de llorar al no sentirse consolado. Y en cambio a nosotros nos puede parecer una conducta exagerada pues ya le hemos pedido perdón ¿Qué más quiere?
Pues un perdón sincero, honesto, de corazón….
Consulta: se hace pipi encima por celos.
Cristina expone
El motivo de mi consulta, es referente a mi sobrina Inma que cumplirá 4 años el próximo mes de Junio, y desde hace 11 meses tiene un hermano, Adrián. Hace como semana y media que se orina encima, tanto si se queda dormida en la cama, como si lo hace en el sofá. Somos conscientes de los celos que puede provocarle su nueva situación, al no ser ya hija única. Pero lo cierto es que ayer la cosa fue excesiva. Estando con su padre en el comedor, le exigió que le llevase al baño pues se estaba orinando, a lo que su padre le comentó que fuese ella sola, que ya es mayor. Le amenazó que si no le llevaba él mismo se orinaría encima. La sorpresa fue, cuando en un momento de descuido, al volver de la cocina, se encontró con que se había orinado encima.
La duda es cómo llevar a cabo esta situación, ya que por más que intentas dialogar con ella, llegada la noche, si no te preocupas en levantarla a mitad noche, y aun haciéndolo, acaba orinándose igualmente.Agradeciendo de antemano tu ayuda. Un beso enorme de tu prima desde Valencia.
Hola Cris! Me hace mucha ilusión tu consulta y con ella espero podemos ayudar a otros tíos y papis.
Es cierto, por más que intentes dialogar con ella poco conseguirás pues lo que tu sobrina está expresando no se entiende con la cabeza ni con palabras. Se entiende desde el corazón, desde su sentir.
La amenaza que tanto os sorprendió y su posterior cumplimiento, intentado entenderlo desde su sentir sería: quiero que estés conmigo papi, que me cojas en tus brazos, me prestes tu atención y no me dejes de querer jamás. Fíjate sólo en mi. Como su padre no la acompañó ni le prestó atención, optó por cumplir su amenaza para recibir atención. Y seguro que la obtuvo, pero tal vez no la que está necesitando su temeroso corazón.
Lo que está expresando son sus celos: su hermano cada vez hace más cosas, es el centro de atención en muchas ocasiones y encima se pasa mucho tiempo en brazos de papá/mamá (y tíos!). Ella teme que sus padres la dejen de querer como ella quiere que la quieran.
Tal vez una actuación así le hubiese ayudado más “-Papá acompáñame al baño! -Tú ya sabes ir sola que eres mayor. -Si no me acompañas me lo haré encima! -Vaya ya veo que hoy necesitas mi compañía. Vale pues te acompaño al lavabo. Juntos de la mano van al lavabo y estando con ella la motiva amorosamente para que lo haga sola y el padre le habla con buena actitud de lo mayor que se ha hecho, de qué bien se baja los pantalones, etc… En esta ocasión el pipi y su amenaza es lo menos importante.
La podéis ayudar destacando y motivando su papel de hermana mayor; destacando sus logros, avances. Centraros sobre todo en lo que haga bien y poco en lo no correcto. Atenderla con amorosidad, abrazos, besos, compresión más que con palabras (pues es el verdadero lenguaje del corazón).
Mimarla no significa consentirla ni malcriarla. Habrá ocasiones en que no podrá ser lo que ella quiere, y se enrabiará y llorará. Mostrarle vuestro enfadado y vuestro amor “No puedes hacer esto… o no me ha gustado lo que has hecho…” Y después de expresado un ¡abrazo! y alegría. Nada de rencores, se pasa página pues puede que el siguiente enfadado venga pronto…
Pese a sus celos, tampoco dejéis de motivar al pequeño Adrián (incluso estando Inma delante). Él también necesita bracitos, besos, juegos y que se celebren sus pequeños logros. Inma aprenderá (con los meses) a compartir el amor de sus padres. Es un aprendizaje duro pero muy necesario. Poco a poco irá integrando convivir con su hermano, ahora necesita tiempo.
Cuando se le escape el pipi no hagáis ningún drama. Que este hecho no se convierta en motivo de riña, en tema de conversación durante horas. No hagáis se sienta humillada, no dañéis sus sentimientos. “Cariño estas mojada vamos a cambiarte de ropa” y no le déis más importancia.
Dadle el encargo que lleve su ropa mojada a lavar (al cubo o donde le digáis). No es un castigo, es una responsabilidad “Sólo lo pueden hacer las niñas mayores como tú”.
Si por la noche os genera mucho malestar le podéis poner pañales durante una temporada. No es una sanción y no se lo reprochéis. Mas bien actuar con naturalidad: “-Para que no te quedes mojada por la noche durante una temporada usarás pañal. Así cuando se te escape el pipi no cogerás frío”.
Bueno es una temporada que requiere mucha presencia, compresión y acompañamiento. Los celos no se pueden evitar, y además, ayudan a nuestros peques a madurar. La mejor manera de llevarlo es actuar con amorosidad, con sentido común y si se puede ¡ sentido del humor! (que ayuda a darle naturalidad al asunto).
Tener un hermano/a es un gran regalo, pero se necesita su tiempecito para valorarlo y de un entorno familiar que te ayude a ello.
Espero recibir tus comentarios sobre la consulta, que también es una forma de mimar mi corazón…
Consulta: mi hija me pide llorando que no vaya a trabajar
Ana explica:
Tengo una niña de 4 años que va al colegio y otra de 2 que va a la guardería. Su padre y yo ,trabajamos los dos y una señora viene a casa por la mañana para llevarles al cole y comen allí, pero por la tarde les recogemos y estamos toda la tarde. La pequeña no dice nada, pero la mayor ha empezado a decir que no vayamos a trabajar (sobre todo a mi), que nos quedemos con ella por favor. Llora y no sabemos como convencerle para que lo entienda. Se queda llorando casi todos los días. A mi no me gustaría decirle que solo es por el dinero, sino que entienda que hay algo más. No sabemos muy bien como hacerle entender. Muchísimas gracias.
Dices que quieres convencer a tu hija para que te entienda a ti y entienda tus decisiones. Queréis hacerle entender que en la vida hay algo más.
Tus hijas son muy pequeñas y unas profesionales del mundo emocional, de la intuición y percepción. Ellas no “entienden las cosas” las sienten. Y la mayor os está mostrando cual es su sentir. Os está expresando su gran tristeza y temor.
Lo que más anhela cualquier niño pequeño es que su mamá y papá los quieran por encima de todas las cosas, y tu hija siente que no es así. Esta frase no se puede entender sólo sentir con el alma, con el corazón. No signfica que vosotros no la améis, si no que a ella no le llega así.
Si quieres ayudar a tu hija siente con tu corazón con lo que está transmitiendo. Ponte en su piel, siéntete por un momento niña de 4 años y repasa todo una día desde la mañana a la noche. Tómate tu tiempo y déjate sentir como crees se siente tu peque….
¿Cuántas horas al día está con sus papas? ¿Cómo es el rato que está con su mami? ¿Cómo se siente con respecto a su hermana pequeña? ¿Se siente amada por sus padres?
Cuando los niños son pequeños necesitan mucho de sus padres, necesitan nuestra presencia, nuestro contacto y es vital para ellos sentirse queridos. En esta vida tan estresante y loca de intentar compaginar vida familiar y laboral nos olvidamos de sentir.

Siempre pensamos, programamos, calculamos, decidimos, organizamos, y en cambio nuestros peques sólo entienden el idioma de la emoción, del sentir. Así no se puede establecer contacto real, porque los peques hablan con el corazón y los adultos con la cabeza.
Cuando llore abrazarla y no la intentéis convencer de nada pues no servirá de nada. Con el corazón podéis hablar de “siento tu tristeza…. mamá te quiere siempre y ya sé que te gustaría estuviésemos más tiempo juntas…..”
“-Mira esta pequeña cajita la voy a llenar de besos. Mua, mua, mua. Este beso grande para que no te olvides que te quiero; este otro para que cuando estés tristes te calme; este otro para que sepas que siempre te llevo en mi corazón; este beso que ha salido muy ruidoso para que te haga reír en el colegio. Guarda esta cajita mágica en tu bolsillo o cartera y ábrela siempre que la necesites.
Ahora me voy a trabajar pero cuando te recoja en el colegio esta tarde me cuentas si se ha vaciado y mamá la volverá a llenar. ¡Esta será nuestra cajita mágica de los besos! ¿Me das un beso gordo? Me tengo que ir y me gustaría llevarme un beso tuyo al trabajo. Uhm… qué contenta me voy con tu beso”
Cuando los adultos nos conectamos con nuestro corazón pasan cosas…. Empezamos a ver las cosas muy diferentes.
Si por las tardes estáis ambos con ellas dedicárselas de verdad a ellas. No os ocupéis a hacer cosas de la casa, comprar, etc. Sentaros en el suelo con ellas a jugar, a abrazaros, tocaros, expresar vuestro amor con palabras y actos.
Que el baño y la cena no sea una rutina si no un momento para compartir y para nutrir el alma de vuestras hijas. No hace falta que sea todo color de rosa, mimar no significa consentir ni malcriar. Pero un enfado, un límite se puede decir y hacer también con el corazón.
Nutriros vosotros también de ellas. El tiempo pasa muy rápido y ellas os pueden ofrecer muchísimo. De corazón a corazón ellas os dirán cual es el verdadero valor de las cosas.

