La preocupación por nuestros hijos
A veces, a través de nuestros hijos, hemos de afrontar situaciones difíciles. Accidentes, enfermedades…
Nos aferramos a cánones preestablecidos de normalidad y salud que nos condicionan y hacen que nos pre-ocupemos. Nos llenamos de miedos, temores que nos hacen sufrir y no nos dejar ver la luz mas allá de la oscuridad.
Sé que no es fácil. La confianza y el desapego son herramientas que nos ayudarán a aceptar y a vivir nuevos patrones, diferentes, más abiertos.
Imagino la vida como un laberinto por el que nos movemos siguiendo nuestro propio camino, a nuestro paso, a nuestro ritmo. En ese caminar nos cruzamos con otros que discurren más rápido o más lento. Nos acomodamos a su paso, o ellos se acomodan al nuestro. Durante un intervalo discurren paralelos, para antes o después volver a separarse siguiendo su propio destino.
Os dejo unas palabras de Khalil Gibran de su libro “El profeta” que espero os ayuden a abrir vuestros corazones y a entender que nada es nuestro, todo es prestado. Y aceptarlo es una antesala a la felicidad.

“Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer.
Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
……
Dejad alegremente que la mano del Arquero os doblegue”.
……
RED CHESTNUT es la Flor de Bach que nos ayuda a liberarnos de la preocupación excesiva por nuestros seres queridos.
¡Tócame! Taller familiar de contacto y vínculo emocional
Este taller está orientado a niños de todas las edades junto con sus padres, o abuelos, o… Es para cualquier persona que quiera o necesite despertar los sentidos, escuchar su piel, encontrarse con su corazón o relajar la mente, a la vez que profundiza la relación con su hijo/a, nieto.
Forma parte del proyecto “Sentirse Padres”.Lenguaje emocional entre padres e hijos”, en el que trabajamos las relaciones con los más pequeños atendiendo principalmente el mundo de los sentimientos. Porque adultos y niños tenemos corazón, y cada uno de nuestros talleres ofrece una oportunidad de sintonizar nuestras vibraciones, y así, fortalecer el vínculo desde lo amoroso, la confianza y la seguridad.
¡Tócame! ofrece una experiencia vivencial, práctica de comunicación a través del contacto. Sin palabras. Nuestros peques saben muy bien expresarse con su cuerpo, con sus gestos, con sus toques, sus miradas.Y nosotros ¿Le ponemos atención a lo que nos están transmitiendo con su contacto? ¿Somos siempre conscientes que con su mano en nuestro brazo nos está diciendo algo, mostrando su ternura, pidiendo atención, regalándonos su inocencia, en definitiva transmitiendonos sus sentimientos? ¿ O que con sus miradas nos está dando su amor, su afecto?
En ¡Tócame! podrás darte cuenta d
el poder del contacto para trasmitir. Los niños aprenden con la experiencia más que con las palabras. La manera como lo tocas, lo coges, lo bañas, lo vistes va dejando en su personalidad una huella. Al tocarlo puedes trasmitirle fuerza, miedo, seguridad, fragilidad o confianza. Esto irá formando la idea que él tiene de su propio cuerpo. Ayúdalo a vivir su propio cuerpo con seguridad, fuerza, ternura y la confianza lo acompañará toda la vida.
En ¡Tócame! Los sentidos, el cuerpo, el instinto, la emoción serán los ingredientes que utilizaremos para generar un ambiente sanador y de comunicación. Esta comunicación será del niño hacia la madre/padre y de la madre/padre hacia el niño/a . Ambos tocarán y serán tocados. Ambos darán y recibirán.
Este taller lo dividimos en dos días porque nuestra propuesta es que un sábado el peque venga con mamá y el siguiente sábado venga con papá (o viceversa). Tu hijo no se relaciona igual con papá que con mamá. Cada uno de vosotros es diferente y le aporta aspectos diferentes para ir creciendo.
Mamá es ternura, protección, feminidad… Papá es fuerza, seguridad, masculinidad… Esta diferencia lo enriquece y le enseña a relacionarse con fluidez con su entorno, aún más allá de la familia.

Si nuestra propuesta no se ajusta a tu realidad familiar (mamá trabaja y sólo puede el papá, tengo más hijos, etc.), igualmente ¡Tócame! Es para ti. Ponte en contacto con nosotras y lo concretamos.
Fotos extraídas del libro Masajes para bebés y niños de Margarita Klein
Frases divertidas y geniales de los niños
El papa de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo:«Cómetelo, que está muy rico». El niño tomó dos cucharadas y le contestó: «Papi, tú y yo tenemos gustos distintos».
Adriana, 3 años
Adriana, al meterse por primera vez en una piscina en la que hacía pie, exclamó: «¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!».
Eva, 6 años
El padre de Eva le preguntó: «¿Tienes ganas de que empiece el colegio?».
La niña le respondió:
«No». «¿Y por qué?», insistió su padre. Y Eva le dijo: «Porque nos ponen deberes y luego ni nos pagan ni nada».
Parecen chistes pero no lo son. ¿o sí? Los niños, esos pequeños genios, con su magía particular para ver el mundo a veces sueltan autenticas perlas por la boca. Dicen frases que nos dejan ojiplaticos por lo divertido o por lo chocante.
La editorial Aguilar ha publicado hace un tiempo el libro “Frases célebre de niños” y ”Frases célebre de niños 2“ cuyo contenido fue creado con la aportación de padres, madres y familiares a través del programa “el hormiguero” de Pablo Motos y su equipo.
Es un libro genial que recomiendo para su lectura o para regalar. Si quieres ver un extracto de las primeras páginas en PDF pulsar aquí.
Por cierto, si quieres añadir alguna frase de niño que hayas oído a tus peques o familiares puede hacerlo a través de lo comentarios.
Comienzo yo aportando la frase de Mercé (no recuerdo la edad pero debía tener 3 años).
Jugando en el parque se cayó al suelo y al levantarse se tocó el pecho y dijo toda preocupada: «abuela se me ha partido el corazón».
El día de la madre es también el día de las abuelas
¿Qué podrían hacer las madres en el día de la madre? Podemos acordarnos de nuestras madres a las que solo ahora entendemos.
Nos levantaban como nosotros levantamos a nuestros peques, apoyadas más en su instinto que en otra cosa. Sea como sea, lo hicieron muy bien, pues aquí estamos ahora: unas madres orgullosas que tienen muchas razones de celebración. Así que os animo a agradecérselo de corazón, ¡de madre a madre y de hija a abuela!
Desde Edukame aprovechamos para felicitaros este día por todo el resto de días del año, que sin que nadie se fije, estáis dándolo todo por vuestros pequeños.
Consulta: mi bebé llora mucho
Tamara pregunta:
Hola, tengo un bebe de 3 meses que ha padecido cólicos del lactante. Ahora es un niño tranquilo que sólo llora cuando quiere dormirse por el día, ya que por la noche, después del baño, se duerme él solito en su cunita, pero por el día este hecho es imposible. No se calma de ninguna de las maneras ¡ni en brazos! Sólo llora llora…. al final termino dejándolo en la cuna, muy frustrada por no poder calmarlo, y él se termina durmiendo, agotado después de dicho berrinche…¿Cómo puedo hacer para que se duerma sólo en la cuna durante el día como por la noche? Muchas gracias (para diariamente, especialmente cuando estamos fuera de casa).
Tamara, si tu bebé se duerme solito por la noche y lo hace de tirón puedes sentirte afortunada pues te permite a ti y al papá descansar. Lo normal es que se despierten unas cuantas veces y que los papás vayamos agotados durante el día.
Para tu consulta no hay una solución única ni tampoco varita mágica que de un golpe haga que tu bebé se duerma solito durante el día. Ningún bebé es igual a otro porque cada uno tiene su propio temperamento y va construyendo su carácter en el día a día.

Si tu bebé llora y llora es porque le pasa algo y así lo expresa. Necesita de tu paciencia, necesita que lo acompañes y respetes como es.
Tu hijo ha nacido con un temperamento determinado y cada día te lo está mostrando: le cuesta adaptarse a situaciones nuevas, le cuesta adaptarse a los cambios en su rutina, le cuesta encontrar consuelo cuando tiene algún malestar. Por eso se muestra más quejoso, llorón y necesita más de vuestro contacto y paciencia.
Hay bebés que ante un malestar reaccionan con un llanto corto y suave y otros responden de forma vigorosa con un llanto fuerte e intenso. Hay bebés que encuentran maneras de calmarse ellos solos y otros en cambio no encuentran la forma de consolarse y necesitan ayuda y presencia constante.
Tu bebé tal vez tenga un temperamento en el que sea muy susceptible a los cambios, llore de forma intensa cuando tiene hambre, dolor, se siente inseguro o haya recibo mucha estimulación y cuando está intranquilo le cuesta calmarse. Por tanto, es un bebé que reclamará y necesitará mucha atención de mamá y papá.
Te animo abras mucho tu corazón, respires profundamente y escuches con todos tus sentidos cómo es tu bebé, qué temperamento tiene. Así irás entrando en una vía de comunicación muy especial con tu hijo que te hará entenderlo y poder acompañarlo en su manera de ser.
Si lo coges en brazos porque llora, llora y no se calma, cántale muy flojito una suave canción, háblale con voz suave y amorosa “tranquilo, mamá está contigo y te voy a ayudar, ya verás como pronto pasará…, y te dejas llevar por tu corazón.
Si tú estás serena, sin exigencias, sin nervios, con la única pretensión de trasmitirle paz, seguridad y confianza él la captará.
No dejes de cogerlo en brazos, de darle contacto pues con ello le transmites seguridad y confianza. Así harás que tu bebé vaya superando sus inseguridades, sus miedos, sus malestares y se irá haciendo un peque más seguro.
Los niños entienden los sentimientos que expresan nuestras palabras
Nuestros peques, desde recién nacidos, entienden perfectamente lo que les decimos. No es que nazcan sabiendo el significado de las palabras, pero sí nacen sabiendo descifrar los mensajes emocionales, y por ello, saben interpretar el mensaje que les queremos transmitir.

Las palabras por sí solas no expresan emociones, lo que a nuestros bebés y peques les llega es el sentimiento que expresamos a través de:
- la entonación que usamos que puede comunicar: alegría, disgusto, entusiasmo, decepción, tristeza, rechazo, admiración, etc.
- el volumen de nuestra voz: alto, normal, bajo, un susurro
- los gestos de nuestra cara: los ojos, la boca, la mandíbula hablan por sí solos y además ¡no engañan!
- la corporalidad que a acompaña al mensaje: arrodillados a la altura de sus ojos, estar de pié y mirándolos hacia abajo, cogerlos en brazos, hablarles a distancia, hacer gestos bruscos o suaves con las manos, etc.
No es lo que decimos lo que agrada, serena, convence, satisface, ofende o hiere a nuestros peques (o adultos), sino cómo lo decimos.
¡Haz la prueba! Si es un bebé de pocos meses acerca tu cara a la suya, acaríciale suavemente las mejillas, sonríele mientras le dices con tono suave y amoroso “que feo es mi bebé”. ¿Crees que se mostrará ofendido? Pues seguramente te mirará con gusto a los ojos o la boca, te devolverá una gran sonrisa, moverá enérgicamente sus brazos y piernas pues lo que él acaba de descifrar de tu mensaje es cariño, alegría, mimo, estímulo positivo ¡Y está encantado!
También podemos decirle “que dulce bebé eres” teniéndolo en brazos pero sin ternura (como si fuera un puro trámite), sin mirarlo a los ojos, con tono serio, sin musicalidad, sin sonrisas ¿Crees que su corazón se habrá alegrado de tan dulce palabra?
Desde que nacen nos estamos comunicando constantemente con nuestros peques, incluso cuando no usamos palabras. Ya tengan meses, un año, tres años o cinco son expertos en captar los sentimientos que hay en lo que les decimos.
No les podemos engañar: les podemos decir con voz seca, cara neutra, sin mirarles a los ojos y estando de pié “perdona, te he arañado sin querer” que el dolor de su piel no solo no se calmará, sino que tendrá más ganas de llorar al no sentirse consolado. Y en cambio a nosotros nos puede parecer una conducta exagerada pues ya le hemos pedido perdón ¿Qué más quiere?
Pues un perdón sincero, honesto, de corazón….



