Un cuento para el inicio de la guardería

Siempre pienso en ti Un cuento para el inicio de la guardería

Los cuentos son una muy buena herramienta para los niños pues usan un lenguaje que ellos pueden entender.Osea, hablan el mismo idioma.

A los personajes de los cuentos les suelen pasar cosas que a nuestros niños también les pasa y el sencillo escrito junto con las ilustraciones les puede ayudar a sentirse mejor pues el cuento le habla de aquello que él también siente.

Empezar el colegio o la guardería genera muchos sentimientos en el niño pequeño: miedo, angustia por la separación, rechazo, inseguridad y la principal ayuda que necesita es recibir constamente el mensaje de amor de mamá y papá.

Los personajes sienten como el niño

Los cuentos dirigidos a los más pequeños es muy habitual que sus protagonistas y personajes sean animales como lo son sus peluches. Éste no es un hecho casual. Está  relacionado con una de la características del pensamiento infantil que definió Piaget, llamada animismo.

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Palabras que arrugan el corazón

niña juega con piezas de madera junto su padre e1329391606183 Palabras que arrugan el corazón

Los niños tienen una sensibilidad especial y captan perfectamente las emociones que transmiten nuestras palabras, si nos dirigimos a ellos en un tono de voz más elevado de lo normal debido a nuestra impaciencia, se pueden llegar a asustar, si nuestros movimientos son bruscos porque tenemos prisa les podemos transmitir nuestro estrés y si pretendemos hacer otras cosas al mismo tiempo que atendemos a sus demandas, perciben que lo que nos dicen no tiene ninguna importancia para nosotros.

El peligro del reforzamiento positivo

El reforzamiento positivo es una técnica muy utilizada que consiste en premiar o elogiar la conducta adecuada que se pretende incrementar. El problema de utilizar mal esta técnica o abusar de ella es que el niño responda solo ante un refuerzo positivo como le pasó a una abuela con su nieta de dos años que con el fin de enseñarle  a usar el orinal, le daban un lacasito cada vez que se sentaba en el. La niña aprendió rápido las reglas del juego y un día le dijo a su abuela. ¡Dame el lacasito ¡ya! o no me siento en el orinal. El lacasitoooooooo!”.

Palabras que llenan al corazón

Las palabras que usemos como reforzadores de la conducta adecuada, deben potenciar el conocimiento de las propias emociones, ayudar a descubrir la satisfacción del trabajo bien hecho y enseñar a valorar el esfuerzo como una cualidad positiva. Algunas frases que potencian la actitud interna pueden ser:

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Escuchar las emociones del niño

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Recuerdo el comentario de una madre en una reunión de la Escuela de Padres, sorprendida de sí misma ya que cuando fue madre decidió no educar a su hija como lo habían hecho con ella  y sin embargo se veía reproduciendo el mismo patrón.

Volver a mi infancia

Es normal reproducir en nuestros hijos  la misma educación que recibimos, de nuestros padre,  el problema surge cuando lo que reproducimos no pasa por el filtro de la sanidad emocional que nos permite saber en todo momento que la respuesta que estamos dando a nuestros hijos frente a sus comportamientos va más allá de la mera conducta, traspasa lo emocional y esto nos permite ayudarle a desarrollarse como persona.

Es posible que cuando eras niño no te dejaran expresarte porque se consideraba de mala educación manifestar una queja y quizás ahora eres quien  no permite a tu hijo que diga que algo no le gusta. También es posible que hayas crecido reprimiendo tus sentimientos y ahora eres tú quien no permite que tus hijos lloren cuando es necesario hacerlo para descargar tensiones y demás.

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Quiero ser una buena madre

Mi hijo de dos años y casi medio lleva una semana con frecuentes enfados y rabietas. Y me siento muy frustrada. No sé si le estoy acompañando bien, no sé si estoy siendo buena madre.

Esta mañana lloró más de 10 minutos tirado en el suelo de la cocina porque no accedí a darle una golosina antes de desayunar. No me preocupa lo de decirle que no, me siento tranquila poniéndole ese límite, lo tengo claro. Lo que no tengo claro es cómo acompañarle en los 10 minutos de lloros.

niña y madre BN1 Quiero ser una buena madre

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Consulta: los talleres de edukame

Hola equipo de Edukame.

Sigo vuestra web y ahora me parece genial que hayáis encontrado un sitio para el tu a tu. Resulta que me estoy el leyendo el libro que recomendáis “ Como hacer para que tus hijos te escuchen y …” de la editorial Medici, me gustaría saber si haréis algún taller sobre este tema ya que en el libro habla de ello. Gracias y suerte. Meritxell

¡Hola Meritxell!. Imagino estarás disfrutando y aprendiendo mucho con la lectura de este libro (para mí fue el punto de arranque para darme cuenta de la importancia del mundo emocional en los niños y con los niños).

La base de este libro y de nuestros talleres es la misma: mejorar las relaciones entre padres e hijos, entre adultos y niños. Y para ello ponemos la mirada en el mundo emocional, en el sentir, en cómo nos comunicamos con nuestros corazones.

en manos crece planta 240x170 custom Consulta: los talleres de edukameEn todos nuestros talleres el lenguaje emocional es la base para mejorar, reforzar ( o disfrutar) de las relaciones con los más pequeños. ¿Sabes por qué? Verás:

Nuestros peques (ya tengan 1 año como 10 o más)  están muy en contacto con lo que sienten y lo expresan a través de su cuerpo (risa, llanto, grito, pegar, correr, saltar, comer, inquietud…). En cambio los adultos conforme hemos ido creciendo nos hemos ido distanciando de nuestro sentir y hemos perdido conexión interna con nuestro cuerpo.

Así mientras ellos tienen muy claro lo que les dice su corazón, nosotros sólo solemos tener claro lo que nos dice nuestra cabeza (nuestro mundo racional): juicios, normas, planes, conocimientos, obligaciones, deberes, etc…

corazones1 Consulta: los talleres de edukame

Ellos, los niños/as, actúan principalmente desde el corazón y nosotros, los adultos, principalmente desde la cabeza. Nosotros queremos que entiendan… y ellos sólo sienten…. ¿Es así posible entendernos, relacionarnos, comunicarnos, ayudarnos realmente?

A lo largo de nuestros talleres ofrecemos el espacio y el acompañamiento para que vivas y experimentes los primeros pasos de conexión con tu mundo emocional y con tu cuerpo. Así, “si tú te escuchas tu cuerpo y tu corazón, podrás realmente escuchar con los sentidos, con el corazón, con el instinto a tu hijo/a también.”

En Tócame abrimos la puerta de la comunicación con los sentidos, el cuerpo, el instinto.

En Símbolo y Juego abrimos la puerta a la comunicación de la fantasía, la imaginación, la creatividad. Es un dejarse llevar y jugar  “y no hacer ver que jugamos a…” El juego es una buena manera para conocer mejor su mundo interior, ayudarles, comprenderlos, que nos sientan cerca siempre y cuando hablemos su mismo lenguaje: el símbolo y la fantasía.

En el Taller de los límites y el conflicto es una invitación a comunicarte desde la confianza y el respeto por las necesidades tuyas y las de tu hijo/a.

Queremos a nuestros hijos y queremos lo mejor para ellos, queremos  establecer un vínculo de comunicación, que nos cuenten cosas, cofíen en nosotros, cuenten con nuestra ayuda, apoyo, se sientan seguros, con buena autoestima, etc., y en cambio no siempre lo conseguimos… ¿Cómo es eso?

Mirarnos a nosotros mismos con corazón y  mirar y escuchar a nuestros hijos con el corazón es lo que realmente necesitamos para madurar como padres, como personas y ayudar a nuestros hijos a crecer.

Háblame mirándome a los ojos

padre e hijo mirandose a los ojos Háblame mirándome a los ojos

Algo evidente que nos diferencia a los adultos de los pequeños es la altura. Obvio, ¿verdad? Ellos son más bajitos y nosotros siempre seremos más altos que ellos (bueno, al menos durante la etapa infantil).

Para comprender mejor a nuestros peques, su mundo interior hemos de poner mucho de nuestro parte. Y es un trabajo que por el mero hecho de hacerlo, de entregarlo, de darlo ya trae muy buenas recompensas. No es un dar para esperar recibir, sino que un dar por dar. La recompensa está en el propio acto de DAR.

Dar a nuestros hijos cercanía, presencia, amorosidad, compresión (sin juzgar) se puede hacer de muchas maneras. Una de ellas es relacionarnos con ellos con contacto visual directo y acercándonos a su mundo interior, o sea “agacharnos a su altura y mirarles a los ojos”

No es lo mismo decir que transmitir. Le puedes decir “no me ha gustado lo que has hecho; no puedes jugar con mi ordenador, que tengas un buen día en el cole, etc”. O le puedes transmitir amorosidad y presencia al relacionarte con él/ella desde su misma altura y mirándole a los ojos para expresarle tu disgusto “no me ha gustado lo que has hecho”; o el límite de que hay cosas con las que no puede jugar “puedes jugar con tus juguetes, pero no con mi ordenador”; o tu deseo de que tenga un buen día.

El hecho de agacharte, tocarle con tus manos y con tu mirada es un gran paso para acercarte a su mundo interior. Para relacionarte más desde el corazón, la compresión, la amorosidad. Tanto para poner límites, cómo para compartir una alegría, una sorpresa, un gesto, una norma, una anécdota, un enfado, etc.

Con este gesto estás dando: “estoy aquí, a tu lado para acompañarte y enseñarte”. Y con este simple acto de dar, verás lo que pasa….

La paternidad/maternidad es un regalo que nos ayuda a crecer como personas, a madurar. Es un regalo de crecimiento personal.