Escuchar las emociones del niño
Recuerdo el comentario de una madre en una reunión de la Escuela de Padres, sorprendida de sí misma ya que cuando fue madre decidió no educar a su hija como lo habían hecho con ella y sin embargo se veía reproduciendo el mismo patrón.
Volver a mi infancia
Es normal reproducir en nuestros hijos la misma educación que recibimos, de nuestros padre, el problema surge cuando lo que reproducimos no pasa por el filtro de la sanidad emocional que nos permite saber en todo momento que la respuesta que estamos dando a nuestros hijos frente a sus comportamientos va más allá de la mera conducta, traspasa lo emocional y esto nos permite ayudarle a desarrollarse como persona.
Es posible que cuando eras niño no te dejaran expresarte porque se consideraba de mala educación manifestar una queja y quizás ahora eres quien no permite a tu hijo que diga que algo no le gusta. También es posible que hayas crecido reprimiendo tus sentimientos y ahora eres tú quien no permite que tus hijos lloren cuando es necesario hacerlo para descargar tensiones y demás.
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Quiero ser una buena madre
Mi hijo de dos años y casi medio lleva una semana con frecuentes enfados y rabietas. Y me siento muy frustrada. No sé si le estoy acompañando bien, no sé si estoy siendo buena madre.
Esta mañana lloró más de 10 minutos tirado en el suelo de la cocina porque no accedí a darle una golosina antes de desayunar. No me preocupa lo de decirle que no, me siento tranquila poniéndole ese límite, lo tengo claro. Lo que no tengo claro es cómo acompañarle en los 10 minutos de lloros.
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Consulta: los talleres de edukame
Hola equipo de Edukame.
Sigo vuestra web y ahora me parece genial que hayáis encontrado un sitio para el tu a tu. Resulta que me estoy el leyendo el libro que recomendáis “ Como hacer para que tus hijos te escuchen y …” de la editorial Medici, me gustaría saber si haréis algún taller sobre este tema ya que en el libro habla de ello. Gracias y suerte. Meritxell
¡Hola Meritxell!. Imagino estarás disfrutando y aprendiendo mucho con la lectura de este libro (para mí fue el punto de arranque para darme cuenta de la importancia del mundo emocional en los niños y con los niños).
La base de este libro y de nuestros talleres es la misma: mejorar las relaciones entre padres e hijos, entre adultos y niños. Y para ello ponemos la mirada en el mundo emocional, en el sentir, en cómo nos comunicamos con nuestros corazones.
En todos nuestros talleres el lenguaje emocional es la base para mejorar, reforzar ( o disfrutar) de las relaciones con los más pequeños. ¿Sabes por qué? Verás:
Nuestros peques (ya tengan 1 año como 10 o más) están muy en contacto con lo que sienten y lo expresan a través de su cuerpo (risa, llanto, grito, pegar, correr, saltar, comer, inquietud…). En cambio los adultos conforme hemos ido creciendo nos hemos ido distanciando de nuestro sentir y hemos perdido conexión interna con nuestro cuerpo.
Así mientras ellos tienen muy claro lo que les dice su corazón, nosotros sólo solemos tener claro lo que nos dice nuestra cabeza (nuestro mundo racional): juicios, normas, planes, conocimientos, obligaciones, deberes, etc…

Ellos, los niños/as, actúan principalmente desde el corazón y nosotros, los adultos, principalmente desde la cabeza. Nosotros queremos que entiendan… y ellos sólo sienten…. ¿Es así posible entendernos, relacionarnos, comunicarnos, ayudarnos realmente?
A lo largo de nuestros talleres ofrecemos el espacio y el acompañamiento para que vivas y experimentes los primeros pasos de conexión con tu mundo emocional y con tu cuerpo. Así, “si tú te escuchas tu cuerpo y tu corazón, podrás realmente escuchar con los sentidos, con el corazón, con el instinto a tu hijo/a también.”
En Tócame abrimos la puerta de la comunicación con los sentidos, el cuerpo, el instinto.
En Símbolo y Juego abrimos la puerta a la comunicación de la fantasía, la imaginación, la creatividad. Es un dejarse llevar y jugar “y no hacer ver que jugamos a…” El juego es una buena manera para conocer mejor su mundo interior, ayudarles, comprenderlos, que nos sientan cerca siempre y cuando hablemos su mismo lenguaje: el símbolo y la fantasía.
En el Taller de los límites y el conflicto es una invitación a comunicarte desde la confianza y el respeto por las necesidades tuyas y las de tu hijo/a.
Queremos a nuestros hijos y queremos lo mejor para ellos, queremos establecer un vínculo de comunicación, que nos cuenten cosas, cofíen en nosotros, cuenten con nuestra ayuda, apoyo, se sientan seguros, con buena autoestima, etc., y en cambio no siempre lo conseguimos… ¿Cómo es eso?
Mirarnos a nosotros mismos con corazón y mirar y escuchar a nuestros hijos con el corazón es lo que realmente necesitamos para madurar como padres, como personas y ayudar a nuestros hijos a crecer.
Háblame mirándome a los ojos

Algo evidente que nos diferencia a los adultos de los pequeños es la altura. Obvio, ¿verdad? Ellos son más bajitos y nosotros siempre seremos más altos que ellos (bueno, al menos durante la etapa infantil).
Para comprender mejor a nuestros peques, su mundo interior hemos de poner mucho de nuestro parte. Y es un trabajo que por el mero hecho de hacerlo, de entregarlo, de darlo ya trae muy buenas recompensas. No es un dar para esperar recibir, sino que un dar por dar. La recompensa está en el propio acto de DAR.
Dar a nuestros hijos cercanía, presencia, amorosidad, compresión (sin juzgar) se puede hacer de muchas maneras. Una de ellas es relacionarnos con ellos con contacto visual directo y acercándonos a su mundo interior, o sea “agacharnos a su altura y mirarles a los ojos”
No es lo mismo decir que transmitir. Le puedes decir “no me ha gustado lo que has hecho; no puedes jugar con mi ordenador, que tengas un buen día en el cole, etc”. O le puedes transmitir amorosidad y presencia al relacionarte con él/ella desde su misma altura y mirándole a los ojos para expresarle tu disgusto “no me ha gustado lo que has hecho”; o el límite de que hay cosas con las que no puede jugar “puedes jugar con tus juguetes, pero no con mi ordenador”; o tu deseo de que tenga un buen día.
El hecho de agacharte, tocarle con tus manos y con tu mirada es un gran paso para acercarte a su mundo interior. Para relacionarte más desde el corazón, la compresión, la amorosidad. Tanto para poner límites, cómo para compartir una alegría, una sorpresa, un gesto, una norma, una anécdota, un enfado, etc.
Con este gesto estás dando: “estoy aquí, a tu lado para acompañarte y enseñarte”. Y con este simple acto de dar, verás lo que pasa….
La paternidad/maternidad es un regalo que nos ayuda a crecer como personas, a madurar. Es un regalo de crecimiento personal.
La preocupación por nuestros hijos
A veces, a través de nuestros hijos, hemos de afrontar situaciones difíciles. Accidentes, enfermedades…
Nos aferramos a cánones preestablecidos de normalidad y salud que nos condicionan y hacen que nos pre-ocupemos. Nos llenamos de miedos, temores que nos hacen sufrir y no nos dejar ver la luz mas allá de la oscuridad.
Sé que no es fácil. La confianza y el desapego son herramientas que nos ayudarán a aceptar y a vivir nuevos patrones, diferentes, más abiertos.
Imagino la vida como un laberinto por el que nos movemos siguiendo nuestro propio camino, a nuestro paso, a nuestro ritmo. En ese caminar nos cruzamos con otros que discurren más rápido o más lento. Nos acomodamos a su paso, o ellos se acomodan al nuestro. Durante un intervalo discurren paralelos, para antes o después volver a separarse siguiendo su propio destino.
Os dejo unas palabras de Khalil Gibran de su libro “El profeta” que espero os ayuden a abrir vuestros corazones y a entender que nada es nuestro, todo es prestado. Y aceptarlo es una antesala a la felicidad.

“Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer.
Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
……
Dejad alegremente que la mano del Arquero os doblegue”.
……
RED CHESTNUT es la Flor de Bach que nos ayuda a liberarnos de la preocupación excesiva por nuestros seres queridos.
¡Tócame! Taller familiar de contacto y vínculo emocional
Este taller está orientado a niños de todas las edades junto con sus padres, o abuelos, o… Es para cualquier persona que quiera o necesite despertar los sentidos, escuchar su piel, encontrarse con su corazón o relajar la mente, a la vez que profundiza la relación con su hijo/a, nieto.
Forma parte del proyecto “Sentirse Padres”.Lenguaje emocional entre padres e hijos”, en el que trabajamos las relaciones con los más pequeños atendiendo principalmente el mundo de los sentimientos. Porque adultos y niños tenemos corazón, y cada uno de nuestros talleres ofrece una oportunidad de sintonizar nuestras vibraciones, y así, fortalecer el vínculo desde lo amoroso, la confianza y la seguridad.
¡Tócame! ofrece una experiencia vivencial, práctica de comunicación a través del contacto. Sin palabras. Nuestros peques saben muy bien expresarse con su cuerpo, con sus gestos, con sus toques, sus miradas.Y nosotros ¿Le ponemos atención a lo que nos están transmitiendo con su contacto? ¿Somos siempre conscientes que con su mano en nuestro brazo nos está diciendo algo, mostrando su ternura, pidiendo atención, regalándonos su inocencia, en definitiva transmitiendonos sus sentimientos? ¿ O que con sus miradas nos está dando su amor, su afecto?
En ¡Tócame! podrás darte cuenta d
el poder del contacto para trasmitir. Los niños aprenden con la experiencia más que con las palabras. La manera como lo tocas, lo coges, lo bañas, lo vistes va dejando en su personalidad una huella. Al tocarlo puedes trasmitirle fuerza, miedo, seguridad, fragilidad o confianza. Esto irá formando la idea que él tiene de su propio cuerpo. Ayúdalo a vivir su propio cuerpo con seguridad, fuerza, ternura y la confianza lo acompañará toda la vida.
En ¡Tócame! Los sentidos, el cuerpo, el instinto, la emoción serán los ingredientes que utilizaremos para generar un ambiente sanador y de comunicación. Esta comunicación será del niño hacia la madre/padre y de la madre/padre hacia el niño/a . Ambos tocarán y serán tocados. Ambos darán y recibirán.
Este taller lo dividimos en dos días porque nuestra propuesta es que un sábado el peque venga con mamá y el siguiente sábado venga con papá (o viceversa). Tu hijo no se relaciona igual con papá que con mamá. Cada uno de vosotros es diferente y le aporta aspectos diferentes para ir creciendo.
Mamá es ternura, protección, feminidad… Papá es fuerza, seguridad, masculinidad… Esta diferencia lo enriquece y le enseña a relacionarse con fluidez con su entorno, aún más allá de la familia.

Si nuestra propuesta no se ajusta a tu realidad familiar (mamá trabaja y sólo puede el papá, tengo más hijos, etc.), igualmente ¡Tócame! Es para ti. Ponte en contacto con nosotras y lo concretamos.
Fotos extraídas del libro Masajes para bebés y niños de Margarita Klein


