Mares Doules, apoyo emocional en el parto
Cuando un niño nace toda ayuda es poca, y a veces nos olvidamos de lo fundamental: el bienestar emocional de la madre. La Doula es una gran desconocida dentro del camino a la maternidad que puede ayudar mucho en los días de parto y posteriores, dando apoyo emocional, acompañando a la mujer, humanizando el acto, y generando bienestar tanto en la madre como en el recién nacido.
A pesar de no existir una formación reglada para ser una Doula, debe tener conocimientos sobre fisiología del embarazo, parto, puerperio, puericultura, lactancia, educación prenatal, etc. Los servicios también contemplan el soporte y compañía para casos donde la madre haya sufrido la pérdida de un hijo durante el parto o la gestación.
La asociación catalana de Mares Doules, inicia el mes de octubre su curso anual de formación, del cual os dejo un extracto del calendario al final de este post. Para más información, precios y detalles debes consultar su pagina web: www.maredoules.cat.
Calendario de fórmación de Mares Doules 2009-2010
16, 17 y 18 de Octubre
EL NACIMIENTO COMO CAMINO con
Maria Luisa Becerra
13, 14 y 15 de Noviembre
LA VIDA FETAL Y LA SALUD con
Michel Odent médico obstetra y Liliana Lammers
doula en Londres
19 y 20 de Diciembre
TRABAJO PRÁCTICO DE MARE DOULA con
Clara Vergés, Imma Sàrries y Cristina Ros
16 de Enero
NOCIONES BÁSICAS DE PEDIATRIA con
Gemma Baulíes
17 de Enero
CUIDADO DE POSPARTO con
Ester Naval
comadrona
13 y 14 de Febrero
LO QUE HACEN LAS MADRES –sobre todo cuando parece que no hacen nada con
Naomi Stadlen
psicoterapeuta
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h
13 de Marzo
SUEÑO INFANTIL con
Rosa Jové
psicóloga infantil
14 de Marzo
ANATOMIA DE LA MATERNIDAD: CONCIENCIA, ADAPTACION Y CAMBIOS con
Imma Sàrries
terapeuta, doula
10 y 11 de Abril
LACTANCIA MATERNA con
Anna Sanés
comadrona y especialista en lactáncia
15 y 16 de Mayo
PRUEBA DE NIVEL y REVISIÓN DE CASOS PRÁCTICOS
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h
12 de Junio
NACIMIENTOS en Mares Doules!!!
Novedades en Edukame: cita personal y nueva colaboradora
Cita personal
Desde hace unos días hemos incorporado en el blog una pestaña titulada Cita personal, donde se informa del servicio de consulta presencial con cita previa a cargo de Cristina García. Ofrece un espacio para resolver problemas de comportamiento infantil y disfrutar con tus hijos.
La primera sesión es gratis. La consulta está situada en la calle Aragón de Barcelona, España.
Además cristina está preparando unos talleres para padres que se realizarán el mes de octubre en el Centro Arena de los que ya avisaré de las fechas y el lugar, aunque puede adelantar que el primero será el mes de octubre y versará sobre el masaje infantil.
Nueva colaboradora
También desde hace unas semanas tenemos una, entre comillas, nueva colaboradora en el equipo de Edukame. Y digo lo de “entre comillas” porque Noelia Murillo lleva con nosotros desde casi el principio. A pesar de que sus estudios y otras tareas no le dejan mucho tiempo, ahora en verano se ha puesto las pilas y se notan su aporte, sobre todo en los temas de expresión artísticas, aunque también toca otros temas.
Si quieres ver un poco más de su perfil personal puedes mirar en “Acerca de“, la página donde hablamos de nosotros mismos.
Consulta: mi hijo juega a pelear ¿Qué debo hacer?
Beatriz pregunta:
Tengo un niño de 7 años y siete meses y siempre juega a la guerra, a pelear, a tirar los juguetes. Eso me incomoda muchísimo. ¿Es eso normal? ¿Qué es lo que debo hacer?
¡Hola Beatriz! La pelea o la lucha es un comportamiento innato que tienen todos los animales, incluido el hombre. Algunos teóricos afirman que la pelea es un instinto de supervivencia. Por ejemplo, me viene la imagen los documentales de animales cuando la mamá leona lucha con otro león porque éste se ha acercado demasiado a sus crías. La mamá leona actúa instintivamente peleando para proteger a sus hijos. En el caso de los seres humanos también tenemos ese instinto pero, por el contrario que los animales, nosotros aprendemos con la inteligencia a controlar esa necesidad de pelear o esa agresividad que llevamos dentro para poder convivir en sociedad.
Por ejemplo, una situación que ocurre en numerosas ocasiones entre dos niños de tres años: Ana juega tranquilamente con un coche en el patio del colegio y de pronto Pablo da un manotazo a Ana y le quita el coche sin decir ni una palabra. En este momento, Ana se levanta y se dirige a Pablo dándole un bocado en la mano para coger el coche que ella tenía. Es una acción muy típica en estas edades ya que los niños actúan por instinto y los adultos somos quienes corregimos estas acciones violentas de los peques para que aprendan a convivir con las personas que les rodean.
Te explico todo esto para decir que es natural que a tu hijo le guste jugar a peleas ya que es un juego espontáneo, innato para él. A ti te puede incomodar porque has aprendido que las “peleas son malas” y controlas tu agresividad.
Ciertamente, la agresividad desmesurada es perjudicial para nosotros pero la agresividad la llevamos dentro y una ”lucha sana” en muchas ocasiones nos ayuda a conseguir lo que nos proponemos. Por ejemplo, Pablo quiere conseguir el coche de su compañera Ana y busca las estrategias que él va aprendiendo para pedir las cosas, como por ejemplo: “¿Me dejas el coche Ana? Si Ana le dice que no, Pablo sigue “luchando” para conseguirlo y le puede decir “¿jugamos juntos?” y Ana acaba aceptando.
En definitiva, te sugiero que dejes a tu hijo jugar a pelea. Prepárale un espacio en casa, por ejemplo en su habitación, donde no se pueda hacer daño. Explícale que vas a ayudarle a hacer un espacio de lucha. En ese espacio ponle cojines y preparad juntos unas espadas y unos escudos de cartón. 
Explícale las normas del juego: “ Aquí puedes jugar a peleas pero vigila de no hacerte daño ni hacer daño a la otra persona que juega contigo”. Los dos, madre e hijo, podéis jugar a pelearos con las espadas, a golpear los cojines, a gritar, a reíros, a hacer “lucha de cosquillas” y todo cuanto imaginéis.Es un juego en el que se descarga mucha energía y se canaliza la agresividad.
Ayuda al peque a sacar esa agresividad o esa necesidad de pelear físicamente que en otras ocasiones tiene que reprimirse. Como en el caso de Pablo que en vez de pegar a su amiga para conseguir el coche, aprende a reprimir esa acción violenta y se lo pide con palabras.
¡Seguro que después de este juego sanador estaréis los dos más relajados!
Consulta: mi hijo cuando se enfada muestra mucha fuerza
Belén Ortiz explica:
Mi hijo de 13 meses, además de genio tiene muchísima fuerza. Ahora mismo lo puedo controlar, pero me da miedo cuando sea un poquito más grande y literalmente, no pueda sujetarle. En el médico, para pesarlo o simplemente tumbarlo es una odisea. En casa, aunque hemos intentado hacer las cosas jugando (aspirarle los moquitos, o ponerle la mascarilla del ventolín cuando está malito) siempre tenemos que recurrir a hacerlo a la fuerza; en el hospital, con 10 meses tuvieron que venir 3 enfermeras y yo para la mascarilla y fue horrible… lo paso muy mal, pero no hay otro modo. La cuestión es que mueve haciendo fuerza con todo el cuerpo, sobre todo la cabeza. Pero la pregunta en sí, es si debo seguir haciendo estas cosas que no quiere a la fuerza,… o hay otro modo. Sobre todo cosas que son imprescindibles. En casa lo llevo mejor, porque si le da una rabieta de genio, lo dejo que se calme llorando y le hablo hasta que se tranquiliza, pero el miedo es cuando tengo que cogerlo para que lo vea el médico, o ponerlo en la silla para irnos del parque, o tumbarlo para aspirarlo…. Muchas gracias de antemano y felicidades
Tu hijo es un peque sano con mucho carácter y muestra vigorosamente aquello que no le gusta.
Te entiendo perfectamente pues yo también he vivido las mismas situaciones con mi hijo Iván (en cambio con su hermana es todo lo
contrario). De 0 a 3 años han sido más comunes y con mucha fuerza, y pese a los juegos, y las estrategias creativas que me inventaba, acabábamos usando la fuerza, o con tres años la contundencia. Ahora que tiene casi 4 años se dan en muy pocas ocasiones.
Son situaciones que impactan pues al tener que hacer el doble de fuerza que ellos, junto a sus lloros y gritos parece que les estés matando. Entiende que éste es el carácter de tu hijo. Es un carácter que da más trabajo que otros, pero no lo temas.
Haces bien en dejar que llore, que de salida a su rabia, mientras tú te mantienes firme en que aquello que le has propuesto debe hacer.
Vuestra respuesta como padres es muy importante:
a) Si vais dejando que con el tiempo él consiga no hacer aquello que no quiere, no le hacéis ningún favor. Le estaréis dando un poder que no lo va ayudar a madurar. Como se pone tan violento, mejor no le aspiramos los mocos…; Pues vale, no te pongo en el carro así me evito la escenita…
b) En cambio si le vais dando respuestas firmes y positivas le ayudareis a ir canalizando su fuerza con respeto y amorosidad.
Firme en el sentido que aunque se ponga como un loco hay cosas que debe hacer por su bien o porque vosotros como padres así lo habéis decidido. Y positivas, en el sentido que no os enfadéis con él o chilléis, si no que lo tratéis con respeto, con gesto amoroso y tranquilo.
Mientras lo estás cogiendo con fuerza para conseguir hacer algo, intenta al mismo tiempo hablarle con suavidad (cerca del oído pues no te oirá) transmitiéndole mensajes del tipo “entiendo te moleste pero es necesario para tu salud”; “entiendo te enfade ir ahora en el carro pero ahora debes ir en él”; “sé que te molesta la mascarilla pero la necesitas para curarte”. No se lo digas enfadada, chillando ni se trata de convencerlo en ese momento. Si no de que te oiga y vaya integrando poco el mensaje que respetas su sentir, pero que igualmente debe hacerlo.
Y cuando hayas conseguido hacer lo que tenías que hacer, pese a su rabieta, disgusto, fuerza, llanto lo felicitas con abrazos y besos y le dices “Ves, ¡ ya está! No todo lo que tenemos que hacer nos gusta o es agradable. Yo también tengo que hacer cosas que no me gustan, pero que son necesarias”. “Felicidades cariño, verás como otro día no te cuesta tanto”. Con Iván yo compartía estos mensajes desde casi su nacimiento.
No lo etiquetes de niño agresivo, malo, travieso, etc. ¡No! Simplemente es un niño con carácter fuerte (igual que el que es tímido). Evita gritarle y enfadarte con él con mensajes del tipo: eres malo! Por qué te pones así! Estoy harta de tus gritos! Basta ya, que no es para tanto! Pues él aún se pondrá más agresivo conforme vaya creciendo.
Cuando tenga 2 años puede aumente sus manifestaciones de genio y fuerza, sigue manteniendo una actitud de respuesta firme y en positivo. Puede que en algunas ocasiones acabes agotada (por experiencia propia), le estás enseñando y ayudando a madurar. Por lo que cuando sea más mayor esta conducta irá a mucho menos.
Pasarás situaciones en público poco agradables, pero confía en tu instinto, en tu proceso de ser madre y no te quedes enganchada en los juicios de los demás. Ellos no están criando a tu hijo, ni lo ven en todas sus reacciones, en todas las situaciones, tú sí.
Consulta: mi hijo es muy agresivo
Alba expone:
Mi hijo Francisco de 4 años es muy agresivo. Desde bebé siempre lo fue. Ahora que va a una salita de 4 años está peor y en realidad me avergüenza su forma, y que todos los días me digan algo negativo de él. Su hermano de 2 años no es así. Es pacifico, sereno, tranquilo lo opuesto. Leo de los límites y me cuestiono a mí misma. No sé como ayudarlo.
Alba me pregunto qué quieres decir realmente cuando dices que tu hijo es muy agresivo.
Me gustaría observar cómo es Francisco, cómo os relacionáis con él y tal vez descubrir que es un niño muy enérgico, con fuerza y carácter. Que estas características las usa desde su nacimiento para destacar, para llamar vuestra atención, mimo, amor y que por falta de recursos os está desbordando hasta el punto que ya lo etiquetas de niño agresivo, con mala conducta.
Con vuestro segundo hijo, al tener un poco de más experiencia, le habéis podido ofrecer otra manera de estar y comprender. Además que normalmente si un hermano es enérgico el otro suele ser más sosegado (pero ambas formas de ser quieren lo mismo: la atención y amor de sus padres).
A distancia y sin conocer más, intuyo os podría ayudar poner la mirada en las cosas positivas que hace vuestro hijo.
Seguro q
ue al día hace muchas y pasan desapercibidas por no llamar vuestra atención. Gestos pequeños como recoger más o menos los juguetes, colgar su chaqueta, una atención amable con su hermano, estar un ratito sereno mirando un cuento, lavarse las manos usando jabón, pedir algo sin exigir, comer bien, etc.
Tras leer este post, coge un papel, párate a pensar y escribe aquello que crees tu hijo hace bien, los pequeños logros para su edad.
Después pásate el día o los días sucesivos, observante de la conducta y la forma de ser de tu hijo, pero únicamente en los aspectos positivos.
Además le felicitas con palabras, abrazos, caricias, miradas tiernas, un toque simpático en la cabeza… Dejar por un tiempo de regañarle constantemente y empezar a expresarle en varias ocasiones al día aquello que os guste de él.
Que lo bueno de él tome también fuerza en vuestra relación y lo negativo se olvide un poco. Ese va ser el gran reto para ti, y para el papá, destacar el lado positivo de vuestro hijo.
Tal vez descubras que tu lista no era muy larga, pero que al observar de forma deliberada y con ojos amorosos la lista se hace más y más larga.
Seguro que lleváis años viendo sólo aquello que os molesta, porque es lo que más ruido hace y el círculo se ha ido cerrando y repitiendo sólo en esos aspectos: el llama vuestra atención por su carácter agresivo (según vosotros), y le devolvéis exigencia, rectitud, riñas, disconformidad. Así que él aún acentúa más su agresividad. Ahora toca tratar su carácter enérgico y fuerte con amorosidad, sosiego, positividad y confianza.
Confiar en él y en vosotros como padres. Pide a las maestras también observen lo bueno hay en él y lo refuercen. Y no dudes en pedir ayuda, orientación profesional pues tus hijos están en una edad muy importante en su desarrollo y necesitan de tu plena energía y confianza para su crianza.
Consulta: a mi bebé le cuesta dormir ¿le doy el chupete?
Eva escribió la siguiente consulta:
Mi bebé tiene 9 meses y le cuesta dormir. Se despierta muchas veces por la noche ( 4-5 veces). Normalmente le damos biberón con agua pero cuando se despierta varias veces seguidas y no queremos darle tanta agua, empieza a llorar, normalmente hasta que le damos de nuevo el biberón. Nos hemos planteado darle chupete para dormir (nunca lo ha usado), con la idea de tranquilizarlo. Pero no sabemos si es dar un paso atrás.
Eva, lo que no sé es si a tu bebé siempre le ha costado dormir o solo es en este periodo.
Si vosotros os habéis planteado darle el chupete, estoy segura que vuestro instinto así os lo dicta. Estáis en comunicación con vuestro bebé y algo os dice que si se va calmando con la tetina del chupete…, pues tal vez se calmará succionando el chupete, no?
Preguntarse si es dar un paso atrás por darle el chupete a los 9 meses es juzgarse demasiado, ¿será bueno?, ¿será malo?, ¿estoy haciendo lo correcto? ¿le perjudicaré demasiado? Simplemente sois padres y le ofrecéis lo que tenéis, vuestro amor y vuestro instinto.
El chupete no es nada dañino, todo lo contrario calma y da confort a la hora de dormir. Se lo puedes ofrecer sólo para dormir, y tal vez lo quiera porque le de bienestar y le ayude a dormir.
Por otro lado, asegúrate que tu bebé se va a dormir con su barriga bien llena y que no sea el hambre que lo vaya despertando cada poco. De todas formas, te cuento que mi hijo (que era muy tragón y gordito) empezó a despertarse cuando tenía 9 meses muchas veces seguidas y nos costaba calmarlo: ni chupete, ni canciones, ni balanceo, ni agua, ni llevándolo a nuestra cama. Se nos ocurrió pensar que tal vez tenía un poco de sensación de hambre (y mira que comía su buen plato de papilla!). Le empezamos a dar un poquito de leche en el bibe y eso sí funcionó. Estuvo despertándose casi cada noche desde los 9 meses hasta los 12 meses, le dábamos un poquito de leche y a dormir de nuevo. A partir del año estas interrupciones nocturnas desaparecieron.
Consulta: ¿cuánto dura un embarazo?
Anna escribió la siguiente consulta :
¿Cuánto dura un embarazo?
Un embarazo normal a término puede durar entre 38 y 42 semanas.
La mayoría de mujeres contamos el embarazo por meses, en cambio los médicos y comadronas lo hacen en términos de semanas.
El embarazo medio dura cuarenta semanas, pero debido a que las cuentas empiezan el primer día de la última regla -y la ovulación y la concepción tienen lugar unas dos semanas después (si los períodos son regulares)-, en realidad, el embarazo comienza durante la tercera semana. Dicho de otra forma, han transcurrido ya dos semanas cuando el espermatozoide se encuentra en el óvulo. Esto al principio parece un poco confuso pero enseguida se le encuentra sentido al calendario semanal.
Consulta tus dudas
Nos gusta que los lectores participen en el blog enviando sus preguntas, dudas, comentarios y consultas.
En Edukame estamos recibiendo infinidad de consultas y el plazo de respuesta normal se ha alargado a dos o tres semanas.
Si no puedes esperar o te resulta más cómodo hablar que escribir podemos atenderte por teléfono. Mira como hacerlo en la pestaña “Consulta telefónica“.
Aunque intentaremos responder a todas vuestras cuestiones, nos reservamos el derecho a seleccionar y discriminar algunas consultas, para seguir con la línea del blog o por ser cuestiones ajenas a nuestro ámbito de actuación.
Por favor, concreta lo más posible tú consulta, aportando datos que puedan ayudarnos, como por ejemplo:
- ¿Qué edad tiene el bebé?
- ¿Cuál es el tema que te preocupa?
- ¿Desde cuándo ocurre?
- ¿En qué situaciones acostumbra a pasar?
Una vez respondida tu duda nos encantaría saber tu opinión, deja un comentario y nos cuentas que te ha parecido la respuesta, si te ha sido útil, si han funcionado los consejos, etc.
Para escribir la consulta usa el siguiente formulario:
Antes de enviar tu consulta asegúrate que el tema no haya sido tratado anteriormente. Es posible que ya tenga respuesta en otras consultas parecidas. Para comprobarlo usa el rectángulo de búsqueda que se encuentra en la parte superior derecha.

Muchas gracias, estamos encantados de que participes.








