Papilla de frutas: consejos para que el bebé coma
Evita consulta:
Mi bebé tiene 6 meses y hace un mes que he empezado a darle papilla de frutas pero no consigo abra la boca. También he empezado con la verdura al mediodía por cambiar de sabor y pasa lo mismo. No sé de que manera podría conseguir que abriera la boca sin forzarlo. Sé que se necesita paciencia pero ya llevamos un mes todas las tardes y no hemos avanzado.
Deja que tu bebe se muestre participativo a la hora de comer. Ofrécele una cuchara a él y permite que vaya intentando a su manera coger la cuchara y llevársela a la boca por él mismo con algo de comida.
Mientras él practica con la cuchara, tú mientras le vas ofreciendo con otra cuchara la papilla de fruta y tal vez, al verse más implicado y activo se muestre más colaborador ante el cambio de sabores y texturas.
Como no tendrá mucho control con la cuchara, será normal que vaya ensuciando la mesa o le caiga algo de comida al suelo. Te recomiendo uses un babero grande para que no estés pendiente de las manchas ni sufras por ello, ya que ahora es el momento de estar más atenta a su participación y que estés receptiva para ver cómo lo puedes ir motivando.
Prueba con diferentes tipos de cuchara. Se suele usar con regularidad las cucharas de silicona, pero yo me he encontrado que al usar las metálicas con los bebés más reticentes antes los cambios de texturas, se mostraban más colaboradores a abrir la boca porque es una textura dura, con una temperatura fría y hasta con un sabor diferente, aspectos que son muy valorados por algunos bebés.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Los niños comen mejor en el comedor del colegio ¿por qué?
Muchos niños comen mejor y tienen mejor comportamiento en el comedor del colegio que en casa por dos motivos principales
- En el colegio hay unas normas educativas claras que todos los niños conocen y deben cumplir.
- Si no se cumplen estas normas hay unas consecuencias, también claras, que se suelen cumplir siempre.
Las normas permiten que el niño sepa qué puede hace y qué no. Sepa qué es bueno para él, para su salud (como comer variado aunque no guste mucho) y le permite ganar en autonomía. Por ejemplo:
- En el comedor del colegio todos comen la misma comida. Una menú que cada día de la semana será diferente pero que lo que toque este día, es lo que se debe comer aunque no guste.
- Hay un tiempo determinado. La hora de la comida no se dilata en el tiempo en función de si los niños han acabado o no. En el colegio se ofrece un tiempo para comer. Para comer sin prisas, pero una vez se pasa este tiempo se retira la comida.
- La comida se come con los cubiertos y no con las manos (excepción de los niños de 12 a 18 meses que para aprender combinan los dedos con los cubiertos).
- Se come sentado, sin levantarse hasta que se acabe de comer.
- La hora la comida no es momento de jugar. No se juega con los cubiertos, ni se juega con la comida. Hay otros momentos que sí son ideales para jugar, para cantar, para ver cuentos, dibujos. Pero mientras se come no.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
10 recetas para cumpleaños de niños (Parte II)
Recientemente comencé con esta lista, dando algunas recetas para cumpleaños infantiles. Les comentaba la importancia de la comida en los cumpleaños, porque este también es uno de esos placeres para grandes y para pequeños. Y aunque normalmente hagas que tu hijo/a lleve una dieta muy balanceada y estricta, de vez en cuando hay que preparar cosas llamativas, sabrosas y también nutritivas para divertirse en las reuniones y celebraciones.
En la primera entrega de esta lista las recetas fueron: pizzas en paletas, paletas heladas de frutas, bocaditos de banana split, galletas en forma de estrella y torta de chocolate de 5 minutos. En este caso les presentaré con 5 recetas más, también dulces para escoger. Todas son muy variadas, así que conseguirás algunas más sanas que otras, para que decidas qué quieres usar y qué no.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
10 recetas para cumpleaños de niños (Parte I)

A algunos niños no les gustan las fiestas de cumpleaños y a la mayoría le encantan. Creo que cada familia decide si esto es importante, si darle una fiesta a un niño pequeño es algo que sea necesario. En mi familia no acostumbramos a celebrar con grandes reuniones ni para niños pequeños ni para adultos, pero es simplemente porque somos ermitaños. Sin embargo, creo que un niño debería tener aunque sea una experiencia de este tipo a una edad en la que pueda recordar un poco sobre lo bien que la pasó y hasta lo que comió ese día.
Parte de cualquier fiesta es la comida y solo porque sea un día de disfrute no quiere decir que no tengan que ser nutritivas. Eso tampoco debe evitar que sean alimentos atractivos para los niños. Así que a favor de comida nutritiva, sabrosa y divertida para niños en cumpleaños, les he recopilado 10 recetas para cumpleaños infantiles, algunas en inglés y otras en español, unas más fáciles y otras más difíciles, y dulces y saladas. Esta será la primera entrega, estén pendientes de la segunda.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Consulta: mi bebé rechaza la fruta
Vanesa consulta:
Hola tengo una bebé de cinco meses y me gustaría que me echarais una mano. Mi pequeña empezó a comer la fruta a los cuatro meses y se la comía muy bien pero cayó malita y ya no la quiere. Antes se la hacía yo pero ya no quiere ninguna, ni la que yo le hago ni los potitos de frutas. He probado de todas las marcas y no hay nada que hacer ¿Me podríais ayudar? Muchas gracias.
Vanesa, la mejor manera de ayudar a tu peque es motivarla sin forzarla. Puede que este supuesto rechazo a la fruta sea pasajero, pero si tú le insistes demasiado, la fuerzas o te enfadas con ella por este hecho puede que lo que consigas sea aún más rechazo.
Como madre sabes que tu peque necesita comer fruta, necesita de sus vitaminas por lo que le vas a ir mostrando a tu peque lo bueno que es comerla. Quiero decir, potencia desde lo positivo, desde lo agradable la importancia de la fruta. Aprovecha cualquier momento cotidiano para que tu peque se contagie de tu motivación y de tus mensajes positivos (verbales y no verbales):
1) Huele una naranja y compártelo con tu bebé, pélala y haz un adorno con su piel mientras te vas comiendo sus gajos. Mientras comes vas diciendo en voz alta “que buena que está, como me gusta, que fuerte me voy a poner, etc”.
2) Que mamá y papá coman fruta delante de ella y de forma natural (sin exagerar) hablen de su buen gusto, su olor, de cómo la están disfrutando, “- Está buenísimo este plátano ¿Quieres probarlo papá?, – Sí claro, y tu prueba esta pera que está muy dulce. – Y tu (al peque) quieres también probar este plátano (y le animas a que por lo menos lo chupe)”. Si no quiere, lo aceptas y sigues hablando con papá de lo sano que es comer fruta.
3) Tal vez puede ser un buen momento para dejar de darle la fruta triturada y empezar a presentarle la fruta blanda a pequeños trozos y que la coja ella con las manos. La presentación y textura diferente pueden ser una buena motivación.
Poco a poco tu hija se irá impregnando de esta “buen rollo” con respecto a la fruta y al no forzarla seguro que en algún momento decidirá probarla. Ten paciencia y no la obligues. No es nada grave que esté dos meses (tal vez menos o tal vez más, sin comer fruta!)
Consulta: mi hijo no quiere comer el primer plato
Miryam expone:
Mi hijo tiene 2 años y medio y lo que me preocupa es que llega la hora de la comida y no quiere comer nunca el primer plato, me pide solamente la carne o el pescado y el yogur o fruta. Ya me he cansado y me he puesto seria. Le ofrezco el primer plato y si no lo quiere no le doy el segundo ni el postre. Llega la hora de merendar y le ofrezco el primer plato, llega la hora de cenar y le ofrezco lo mismo pero me lo rechaza. Con lo cual lleva tres días alimentándose del desayuno (300 ml. de leche y dos galletas) y la cena (300 ml. de leche). Mi duda es: ¿Estoy actuando correctamente?¿Qué debo hacer?
Hola Miriam. Tu hijo sabe alimentarse y por lo que leo, además sabe hacerlo bien pues en sus gustos culinarios incluye la fruta, el yogur, el pescado, la carne, etc. Pero eso a ti no te satisface completamente.
¿Es tan importante que cumpla con el orden de primer plato, segundo y postre? O lo realmente importante es que coma lo necesario y suficiente para crecer y tener fuerzas para jugar e investigar su entorno.
Valora lo que sí hace tu hijo: come variado y la cantidad suficiente para tener fuerzas, come fruta y todo ello parece que lo hace de buen grado (al menos hasta ahora, no?).
Tu empeño en ponerte seria (o sea dura, inflexible, tozuda) y de ofrecerle el primer plato a todas a horas sin darle ninguna opción más ¿A qué te está llevando?A un conflicto en el que parece que lo único que importa es quién de los dos da su brazo a torcer. Un conflicto en el que los dos estáis sufriendo: tú porque ves que tu hijo se pasa el día sin apenas alimentos y tu hijo porque seguramente se siente forzado, obligado a hacer más de lo que ya hace.
Para que los niños coman con gusto y ganas hemos de motivarlos, animarlos y jamás forzarlos. Introducirles los diferentes alimentos a pasitos, con mucha paciencia y partiendo siempre de lo que le es apetitoso, gustoso, agradable.
Tal vez tu hijo rechaza el primer plato porque le motiva más el segundo y el postre y con ello ya se siente satisfecho y bien alimentado. Si tú crees necesario que también pruebe un poquito del contenido del primer plato ¿Por qué no se lo pones todo en un mismo plato? Pescado con verduras, carne con un poco de pasta, pescado con arroz, etc. Eso sí, vigila que las cantidades sean moderadas (es preferible poco y luego ofrecer antes la merienda).
No te olvides del ingrediente principal: ¡la motivación! Felicita a tu peque (sin grandes ovaciones) cuando se acabe lo que ya come bien: -Te has comido todo el pescado, eso te va a dar la fuerza de los campeones!”, “-¡Qué bien te comes la naranja!”, “-El plátano te va ayudar a ser muy listo!”, etc. Y no lo fuerces jamás a comer lo que no desea.
Si no ha probado la verdura que también le has puesto en el plato, le animas a que lo pruebe, al menos una cuchara. Si no lo hace no lo fuerces, le apartas el plato y le puedes animar con un: “- de acuerdo, tal vez quieras probar otro día a qué saben las vitaminas de color verde que tiene la judía. Yo me la como y me encanta!” Con esta actitud, estás respetando su decisión y valorando que ya ha comido suficiente, además de darle espacio para que él mismo se decida cuando sea su momento (tal vez dentro de un mes!).
Si decide probar una sola cucharada lo fecilitas por el esfuerzo que acaba de hacer, porque es sano comer de todo y él se va hacer muy grande, etc. Pero no le insistas más por ese día. Mañana o pasado se lo vuelves a ofrecer con la misma intención: que pruebe un poquito y nada más. Y así en las semanas sucesivas: se lo vas ofreciendo, animando a que lo taste, valorando su esfuerzo y poco más.
Así se hacen los caminos firmes y seguros: pasito a pasito y con agrado y motivación. El chantaje, el ser inflexible, el forzar, el no valorar provoca actitudes de rechazo y sufrimiento.





