Tecnologías para el bebé: chupetes que miden la temperatura y ecografía con el móvil

Las nuevas tecnologías nos traen siempre gadgets sorprendentes, a veces útiles y otras no tanto. Hoy presento dos: El chupete termómetro y el aparato para móviles que hace ecografías.
Los chupetes termosensibles permiten conocer la temperatura del bebé en todo momento. En realidad son un termómetro en forma de chupete, lo cual es uan caracteristica interesante que permite tranquilizar a los padres sobre el estado de los bebés cuando tiene fiebre. Un buen artilugio que puedes comprar en farmacias y parafarmacias.
Por otro lado, el departamento de computación e ingeniería de la Universidad de Washington ha creado un aparato que mediante ultrasonidos y conectado a un móvil realiza una ecografía. Lo que permitirá que puedas hacer cuantas ecografías desees sin necesidad de esperar la próxima visita al ginecólogo.
Recopilación de entradas sobre el chupete

En los últimos meses en Edukame.com hemos hablado muchos sobre el chupete, las soluciones más adecuadas para dejarlo, mejores estrategias, etc.; junto con algunos consejos y soluciones con respecto a las dudas que nos habéis planteado a través del correo eléctronico.
Aquí os dejo una recopilación de las entradas más interesantes al respecto, para que sea accesible y sirva de ayuda a todos los lectores y los nuevos en particular.
Consulta: se le ha roto el chupete y no quiere otro
Consulta: le quité el chupete y ahora usa un cuentagotas
Consulta: ¿le vuelvo a dar el chupete?
Cuentos para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete
Consulta: mi bebé me pide pecho por las noches cada hora
Consulta: a mi bebé le cuesta dormir ¿le doy el chupete?
Consulta: mi bebé sin el chupete no puede dormir
Estrategias para dejar el chupete paulatinamente
Consulta: mi hija se mete bolitas de papel por la nariz
Meritxell expone el siguiente tema:
Hola, lo primero gracias por tu tiempo.
Tengo una niña, Txell, de 32 meses que le dió el chupete a Papa Noel en la guardería el día 24 de diciembre y a día de hoy está muy nerviosa. Siempre había dormido toda la noche seguida y ahora se despierta dos y tres veces y también le cuesta mucho coger el sueño. Me avisaron en la guardería que se mete papel en la nariz y yo en casa la he pillado dos veces haciéndolo. Mi niña era muy tranquila. No sé si me podrás resolver algo pero ¿es normal este comportamiento?. Muchas gracias.
Hola Meritxell. Con respecto a su nerviosismo, sus despertares nocturnos y su dificultad por ir a dormir es una consecuencia emocional por no tener su chupete. Está pasando el “periodo de abstinencia”, y durante unas semanas (o meses) estará así. Ahora necesita tu presencia mucho, ayúdala a canalizar su ansiedad contándole cuentos, masajes con aceite corporal antes de dormir… y teniendo paciencia.
Meterse bolitas de papel por la nariz responde a una búsqueda de placer. Así es, algunos niños explorando e investigando descubren que meterse cositas por la nariz o los oídos da gustito, da placer y como desconocen lo peligroso que es para su salud, lo hacen alegremente.
En tu caso coincide con haber dejado el chupete y traslada el placer de la succión con el placer de meterse cositas por la nariz. Pero yo no le daría importancia a esta coincidencia.
¿Qué hacer?
-. Entender que no lo hace por maldad, ni es una travesura, ni está enferma, ni es diferente.
-. Estar un poco pendiente durante una temporada para evitar consecuencias mayores (al principio empiezan con cosas pequeñitas pero si no se frena siguen con objetos más grandes).
-. No gritarles, ni castigarlos, ni reñirlos, ni decirles palabras tales como eso es una marrada; eso no se hace, cochina! Pero que haces, qué asco! Eres mala/o!
-. Hablarle y mostrarle con naturalidad que eso no es bueno para su nariz (u odio) y darle una alternativa. Eso sí, jugando es la mejor opción.
Piensa en cosas que tengas por casa que se puedan oler : café, limón, naranja, jabón, chocolate, manzana, ropa recién lavada, flores o plantas….. En cualquier momento del día le puedes decir:
“-¿Sabes para que sirve tú nariz? Para oler. A través de tu nariz puedes oler las cosas y es algo muy divertido. Ven, vamos a la cocina a ver a qué huele la comida. A ver… mira esto es café ¿lo quieres oler? ¿te gusta su olor?. Ahora podemos oler…. Una naranja, un limón, el pan, un servilleta (que no huele…),etc..”
Usa un tono de sorpresa, alegre, motívala para juntas ir descubriendo a qué huelen las cosas.
“-Jugar a oler es muy divertido, pero si tu te metes bolitas de papel por la nariz ¿sabes que pasará? Que tu nariz se puede poner enferma y no podrá oler las cosas. La nariz tiene que estar limpia, vacía para poder oler.”
Al día siguiente vuelves a jugar a oler cosas pero en esta ocasión del lavabo: jabón, colonias, cosas que no huelen, etc… Aprovecha durante esta temporada para comprar flores o alguna planta aromática (romero, lavanda, eucaliptos…) y mostrarle el uso tan importante y divertido que tiene su nariz.
Muestra esta actitud exploradora y motivante de forma natural, sin excesivas explicaciones y no te pases todo el día hablando de lo mismo (como tú estas preocupada le pasarás tu ansiedad a ella). A pequeñas dosis y de manera divertida.
Verás como poco a poco ella irá centrándose más en el uso importante y divertido de su nariz que en el de meterse objetos. Sobre todo, porque notará tu motivación, tu alegría y eso es lo que más alimenta el alma de nuestros peques.
Cada vez que la pilles metiéndose bolitas, sin gritarle, sin reñirle, le muestras una cara seria y le dices con un tono serio (pero suave) “Tu nariz no podrá oler si le metes cositas dentro. Pobre nariz, con lo importante y divertido que es oler las cosas.” Y cambiando poco a poco tu seriedad le ofreces en ese momento cosas a oler, motivándola y jugando con ella. “A mi me encanta oler cosas ¿y a ti? ¿Verdad que es divertido?”
Cuando haga caca, le será muy divertido que le hables del mal olor. Hazlo jugando, haciendo gestos de peste con la cara, tapándote la nariz… verás que risas!
Te animo dejes correr tu imaginación y creatividad y verás que bien te lo pases tú con ella. Así tu ansiedad también irá desapareciendo y pasará a convertirse en paciencia y presencia (es decir, acompañar a tu peque en estos momentos con amor y contacto).
Ah! Podrías pedir a la guardería que te ayudaran con este tema y que ellos también hablaran de la importancia de la nariz y descubrieran entre todos los compañeros de tu hija a qué huelen las cosas. La nariz es un sentido muy poco explotado y muy agradable de trabajar con niños pequeños. Además seguro ayudará a otros peques a conocer la importancia de su nariz.
Me gustaría saber cómo te ha llegado esta respuesta ¿ te animas a escribir un comentario? Gracias. Por cierto, ¿a qué huelen las consultas…?
Consulta: le quité el chupete y ahora usa un cuentagotas
Olivia hace la siguiente consulta:
Mi hija tiene 3 años y este año hablamos de que se está haciendo mayor y tiene que dar los chupetes a los Reyes Magos, y así lo hizo. Pero es que ahora utiliza un cuentagotas como chupete para dormir y no sé si es mejor el remedio que la causa. No consigue conciliar el sueño si no tiene algo en la boca. ¿Qué hago? ¿Le quito el cuentagotas y le doy el chupete para dormir? Gracias espero respuesta.
Olivia, yo apelaría al sentido común. Tu hija aún tiene ganas de seguir succionando y está en la edad de quererlo hacer. Como lo niños tienen un gran sentido de supervivencia y son más inteligentes y espontáneos que nosotros, tu hija ha sabido qué hacer para satisfacer su necesidad de succionar.

El chupete está diseñado para no deformar el paladar ni los dientes, así que mejor el chupete que el cuentagotas.
Como se lo dió a los Reyes Magos o te inventas una historia coherente que explique por qué tienes tú de nuevo su chupete, o se lo dejas en un rincón de su cama o en algún sitio de su habitación y cuando ella lo encuentre le dices “vaya, éste se lo dejaron olvidado los Reyes!”
Dile: “veo que aún no estás preparada para dormir sin chupete, así que como los Reyes se olvidaron éste, tómalo y úsalo para dormir. Cuando estés preparada para hacerte un poco más mayor, me lo dices y tiraremos juntas el chupete a la basura.”
El cuentagotas lo retiras de su vista, y que use un sólo chupete hasta que ella misma deje de tener ganas de succionar.
Cuentos para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete
Algunos cuentos para ayudar a nuestros peques a decir ¡adiós! a su querido (queridísimo para algunos) chupete…

Adiós, Chupete
Jordi Induráin
Colección Vox. Historias de Álex
Álex sigue encariñado con su chupete y sus padres buscan el modo de convencerle de que ya va siendo hora de dejarlo. Tras unas semanas de preparación en casa y con la llegada de la Navidad, Álex se dispone a entregar su preciado tesoro a los Reyes Magos…. Este cuento incluye al final una guía pedagógica.

Quiero mi chupete
Antonia Rodenas
Colección Sopa de Letras
Anaya
Su pequeño protagonista usa el chupete sólo para dormir hasta que un buen día su mamá decide que ya ha llegado el momento de dormir sin chupete….
El escrito es muy sencillo y suena a música pues riman sus frases. Las ilustraciones plasman perfectamente los momentos de paz y los momentos de desasosiego que el niño pequeño vive cuando ya no tiene el chupete para obtener confort.
Adiós, Querido Chupete!
Paule Alen
Colección Montaña encantada. Primeros lectores
Un pequeño tejón decide que ya no necesita más su chupete porque se ha hecho mayor. Así que busca a alguien para dárselo, pero le resulta más difícil de lo que pensaba.

¡Adiós al chupete!
Ilustrado por Marta Munté
Editorial Planeta, S.A
Cuando era pequeño, Carlos llevaba chupete todo el día, pero ahora es más mayor y mamá le ha dicho…. Un divertido libro con solapas y lengüetas que al moverlas le da mayor diversión a la historia de Carlos. Una historia que seguro gustará a tu peque y le servirá para poco a poco quererse parecer a Carlos….

¡Adiós, Chupete!
Patricia Geis
Colección Buenos Hábitos
Editorial Combel Editorial, S.A
Este libro es de imágenes muy sencillas. Incluye una tabla semanal para asignar tareas e ir sumando puntos con pegatinas de colores y una medalla de campeón. Cuando tu peque haya conseguido sumar muchas pegatinas por superar tres noches, o tal vez cinco noches sin chupete le podrás poner su medalla de Campeón!!
Consulta: mi bebé me pide pecho por las noches cada hora
Isa escribió la siguiente cuestión:
Hola Cristina, tengo una niña de 11 meses que no duerme nada por las noches, aun le doy pecho y se despierta muchísimas veces reclamando la “teta” (me tiene a mí de chupete). No quiere chupete, hay noches que es cada hora y media, a mi me encanta darle pecho pero me tiene agotada, no sé cómo hacer para hacer que coja el hábito de dormir más, creo que no hay ninguna fórmula mágica para esto, pero acepto ideas. Gracias.
Tu bebé asocia el pecho con el dormir. Imagino que durante el día le debes dar teta como postre o en ocasiones, pero que su demanda no será tan constante como por la noche. Cada vez que tu niña se despierta y no encuentra en su boca el pezón, llora para reclamar lo que desea para volverse a dormir.
Supongo que cuando no está contigo (porque la dejes en la guardería o con la abuela) será capaz de hacer sus siestas sin problemas ¿verdad? (Si no es así, cuéntamelo). Habrá encontrado la manera de conciliar el sueño sin tu presencia.
Por la noche te asocia a ti con el dormir y con la teta. Así que si realmente quieres cambiar este hábito debes proponerte si ya ha llegado el momento de cambiar cosas. Ten muy presente que los cambios necesitan constancia, tiempo (mínimo 15 días!) y mucha paciencia. Como bien dices no hay varita mágica, pero con ayuda, empeño, ganas, positividad y paciencia lo conseguirás.
No sé si tu pareja está por las noches, pero sino es así, aplica lo que te digo cuando él esté de vacaciones. Así podréis estar los dos menos estresados y os animaréis formando equipo.
Que sea el papá quien la duerma. Has dicho que no quiere el chupete, pero si se lo va ofreciendo papá con mucha paciencia y amorosidad tal vez lo acepte para calmarse, o tal vez aprenda a encontrar el confort de otra manera (con el calor del cuerpo de papá, con su voz, con su seguridad…). Seguro tu niña llorará y llorará, no se conformará a la primera, pedirá su teta y su mami con insistencia. Estas situaciones son duras para el papá (sobre todo si no está acostumbrado a estar con sus peques), y para las mamis pues nos cuesta dejarlos en otras manos que no seamos nosotras…
Si tienes otros hijos, aprovecha para estar con ellos en otra habitación. Si te altera mucho oírla llorar aléjate lo que más puedas, pero tienes que dejar actuar al papá. Está en buenas manos, es su papá! Que se meta en la cama con ella y le acaricie el pelo para relajarla, o que la acune y le cante canciones, que le hable flojito diciéndole cosas agradables para calmar su llanto, que esté con ella hasta que se duerma. Al principio pueden estar mucho rato pero poco a poco (repito, poco a poco!) las cosas irán cambiando.
De ahí viene cuando digo que se necesita paciencia y confianza. Paciencia porque cambiar un hábito no es cuestión ni de dos ni de cinco días. Y confianza porque aunque la oigáis llorar y muy enfadada, papá está a su lado para darle amor y mamá lo hace también por amor (mamá necesita dormir unas cuantas horas de tirón por su salud y la de su familia!). Confía también en que el papá sabrá encontrar la manera (eso sí, su manera) de conectarse con su niña, y confía también que tu peque aceptará el cambio.
Consulta: a mi bebé le cuesta dormir ¿le doy el chupete?
Eva escribió la siguiente consulta:
Mi bebé tiene 9 meses y le cuesta dormir. Se despierta muchas veces por la noche ( 4-5 veces). Normalmente le damos biberón con agua pero cuando se despierta varias veces seguidas y no queremos darle tanta agua, empieza a llorar, normalmente hasta que le damos de nuevo el biberón. Nos hemos planteado darle chupete para dormir (nunca lo ha usado), con la idea de tranquilizarlo. Pero no sabemos si es dar un paso atrás.
Eva, lo que no sé es si a tu bebé siempre le ha costado dormir o solo es en este periodo.
Si vosotros os habéis planteado darle el chupete, estoy segura que vuestro instinto así os lo dicta. Estáis en comunicación con vuestro bebé y algo os dice que si se va calmando con la tetina del chupete…, pues tal vez se calmará succionando el chupete, no?
Preguntarse si es dar un paso atrás por darle el chupete a los 9 meses es juzgarse demasiado, ¿será bueno?, ¿será malo?, ¿estoy haciendo lo correcto? ¿le perjudicaré demasiado? Simplemente sois padres y le ofrecéis lo que tenéis, vuestro amor y vuestro instinto.
El chupete no es nada dañino, todo lo contrario calma y da confort a la hora de dormir. Se lo puedes ofrecer sólo para dormir, y tal vez lo quiera porque le de bienestar y le ayude a dormir.
Por otro lado, asegúrate que tu bebé se va a dormir con su barriga bien llena y que no sea el hambre que lo vaya despertando cada poco. De todas formas, te cuento que mi hijo (que era muy tragón y gordito) empezó a despertarse cuando tenía 9 meses muchas veces seguidas y nos costaba calmarlo: ni chupete, ni canciones, ni balanceo, ni agua, ni llevándolo a nuestra cama. Se nos ocurrió pensar que tal vez tenía un poco de sensación de hambre (y mira que comía su buen plato de papilla!). Le empezamos a dar un poquito de leche en el bibe y eso sí funcionó. Estuvo despertándose casi cada noche desde los 9 meses hasta los 12 meses, le dábamos un poquito de leche y a dormir de nuevo. A partir del año estas interrupciones nocturnas desaparecieron.
Consulta: mi bebé sin el chupete no puede dormir
Mari Carmen expone la siguiente duda:
Buenas tardes, el motivo de mi consulta es para saber como podría quitarle el chupete a mi peque. Tiene 3 meses y solo quiere el chupete cuando tiene sueño. Últimamente, se despierta por las noches y está desde la 1h30 hasta las 4h (que es cuando le doy de comer mas o menos) pidiendo el chupete cada 10′ o 20′… El caso es que se duerme y se le cae el chupete, pero vuelve a despertarse al ratito, así hasta que le doy de comer. Y si intento dejarla que reniegue para ver si así se duerme solita, acaba llorando. No son cólicos, ni hambre. Alguna sugerencia? Gracias por su atención
Mari Carmen le he dado varias vueltas sobre cómo atender tu consulta. Verás, buscamos soluciones, estrategias, recursos que nos ayuden a atender y calmar a nuestros hijos y nos olvidamos que crecer es un proceso.
Tu bebé es muy pequeñita, sólo tiene tres meses ¿sabes cómo vivía antes? Te invito a que te lo imagines… Rodeada de líquido calentito, que le daba siempre cobijo, protección, contacto permanente en su piel. Nunca tenía hambre, ni frío, ni sed, ni sentía el culito escocido, ni estaba incómoda. Se sentía acunada por tu movimiento, tranquila de oír tu voz, el “bum, bum” de tu corazón era música celestial para ella. Tenía todas las necesidades cubiertas y seguramente (casi) siempre sentía bienestar.
¿Te imaginas cómo se siente ahora? Tiene sensaciones que no conoce y que le crean malestar, como el hambre, la sed, el frío, el calor, el dolor de sus intestinos moviéndose, respira aire, y a veces tal vez tiene mocos que le incomodan. Oye muchos ruidos nuevos y fuertes, muchas voces diferentes a la tuya, algunos le agradan otros le asustan. Este mundo tiene mucha luz, muchas cosas que se mueven, muchos estímulos que no puede asimilar (pues no está preparada) y le aturden. Siente por primera vez la soledad, la falta de límites en su cuerpo, y ya no tiene el balanceo constante que le ayudaba a sentir bienestar y seguramente a dormirse.
Integrarse en este nuevo mundo es un proceso lento para ella, y lo va haciendo día a día, consiguiendo pequeños logros. En este proceso, como padres, lo más importante es estar abiertos para poder escuchar y acompañar. No siempre daremos con la solución adecuada e inmediata. Pero si estamos conectados con nuestro corazón y su alma, se establecerá una comunicación en la que seguro la podrás ayudar.
En esta comunicación tal vez intuyas que si la cambias de posición podrá conseguir un sueño más profundo, o que si le pones un arrullo de apoyo en su espalda duerme mejor, o que si la duermes a tu lado para darle seguridad duerme toda la noche (y no sufras porque se mal acostumbre, pues le estás dando paz), que si le pones en su cunita una prenda tuya impregnada con tu olor se siente mejor, ect. Con paciencia, entrega e intuición seguro sabrás cómo darle bienestar a tu bebé.
A mí me pasó lo mismo que tú relatas con mi hija pequeña cuando tenía pocos meses. Eran muchas noches casi en vela pues se iba despertando cada poco. Le ponía el chupete se dormía un ratito y luego se volvía a despertar.
En esta comunicación con nuestro bebé, a mi marido le parecía que al caérsele el chupete ella se despertaba cuando le faltaba el confort que el chupete le daba. Así que decidió probar con una pequeña toalla enrollada que hacía de suave apoyo del chupete para que no se le cayera. Parece que a Ruth este pequeño remedio le dio el confort que necesitaba y empezó a despertarse sólo por hambre. Este truco sólo lo hicimos durante una pequeña temporada pues se superó (y pasamos a otra!).






