Onga Bonga, un cuento infantil especial para hermanos
Os presento un bonito cuento para disfrutar mirando sus dibujos y leyendo su poca letra.
Sus grandes ilustraciones a color y realistas hacen que esta entrañable historia llegue a su pequeño lector. Sobretodo si éste es una hermana o hermano recién estrenado.
El hermano sabe lo que le gusta al bebé
Su poca letra ayuda a aclarar más el mensaje, osea, que ayuda a divertirse más con esta bonita historia que gira entorno al llanto de Luisa. Una bebé de pocos meses que llora y llora y aunque toda la familia se vuelca a calmarla nadie lo consigue.
Bueno alguien sí lo consigue. Alguien que por lo que parece sabe comunicarse muy bien con ella. ¿Sabéis quien puede ser?…..¡ Su hermano!
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Se porta mal y la castigan
Ujue consulta:
Mi hija de 3 años y medio está en su primer año de colegio. Desde hace unas semanas, la profesora me dice que se porta mal. Cree que intenta llamar la atención y se enfada si no lo consigue, si no puede sentarse junto a la profesora, si no le atienden todo lo que quiere. Y por todo ello la castigan. Cuando le pregunto a mi hija me dice no se acuerda qué ha hecho mal y yo no sé como ayudarle para que una niña que era un amor en la guardería y las profesoras estaban encantadas con ella se pegue el día castigada en el cole. También tiene una hermana de 9 meses que ahora reclamaba más nuestra atención.
Mejor no lo preguntes sobre lo que ha hecho mal ni sobre por qué la han castigo. Porque no sabrá contestarte y porque poner el acento solamente en su conducta no te ayudará a ayudar a tu hija en este momento.
Lo evidente es que tu hija lo está pasando mal. Hay varios sentimientos negativos bajo este comportamiento que nadie está atendiendo. Nadie le está ayudando a que los vacie y a que aprenda otras herramientas menos dañinas para ella y su entorno. Pero lo que me parece peor es que reciba castigo tras castigo en el colegio.
Identifica los sentimientos que le hacen comportarse así
Háblale sobre cómo se siente. Y digo háblale y no pregúntale. Porque si le preguntas ¿Cómo te sientes? ¿Estas enfadada? ¿Por qué haces eso? Ella no sabrá que contestarte pues no tiene la habilidad mental para hacerlo, así que se bloqueará y se cerrará más en si misma al verse impotente de no poder responderte ni satisfacerte.
Cuando digo háblale, quiero decir que uses tus palabras, tu cercanía y tu contacto cómo un camino de salida para ella. Un camino en el que ella vea, sienta, que puede expresar lo que piensa, lo que siente con sus palabras, a su manera y sea lo que sea. Sin sentirse juzgada, sermoneada, reprochada, ni después castigada.
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Peleas entre hermanos, una oportunidad para conocerse mejor
Durante las vacaciones, fines de semana y festivos parece que los hermanos se pelean más, los padres tienen menos paciencia y estamos deseando que llegue el lunes para que la rutina y el orden eviten los enfrentamientos entre hermanos. Cuanto menos se ven menos riñen, suelen decir algunos padres, por lo tanto llegan a la conclusión de que mejor separados que discutiendo por todo.
¿Por qué motivos se pelean los hermanos?
- La diferencia de edad entre dos hermanos les puede llevar a no coincidir en los mismos gustos a la hora de jugar
- Si son muy pequeños pueden carecer de la empatía necesaria para comprender y respetar el juego del otro
- Si quieren llamar la atención del adulto y han aprendido que molestando al hermano la obtienen, harán todo lo posible por satisfacer su necesidad emocional.
- La falta de habilidades sociales y comunicativas para relacionarse de forma adecuada les puede llevar a la rivalidad entre hermanos.
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Siento, luego actúo
Una tarde soleada, la familia entera salió a pasear y aprovechando que andaban cerca del supermercado entraron a comprar. Una actividad que los padres necesitaban hacer en ese momento pero que al niño le resultaba aburrida y poco atractiva.
Mientras el padre miraba los productos que necesitaba, el niño de 5 años empezó a correr por los pasillos y a dar vueltas sin dejarles mirar con tranquilidad lo que necesitaban comprar.
La madre se detuvo, le miró a los ojos y le dijo. Hijo, ¿te das cuenta que el aburrimiento te hace hacer cosas que en un supermercado no se deben hacer? Sí quieres mientras mama y papa hacen la compra te propongo que busques en el pasillo de los juguetes un dinosaurio. Esta actividad motivó al niño y durante un buen rato estuvo jugando a buscar animales.
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Mi hija me insulta
Flavia consulta
Mi hija de 4 años se dirige a mi diciéndome tonta, estúpida, idiota y tal actitud la refuerza cuando hay terceros con nosotros. Probé la indiferencia pero redobla la apuesta. Si la disciplino arma un berrinche terrible y no puedo encontrar la causa de esta actitud. Tengo un bebé de 8 meses ¿puede estar relacionado? ¿Cómo puedo bloquear este tipo de comportamiento?
Los insultos en los niños, a la edad de cuatro años, forman parte del afán por conseguir más poder y control sobre su vida. Cuando los niños pequeños descubren que las palabras pueden tener un efecto espectacular tanto en sus padres como en sus semejantes, pueden convertirlas en armas arrojadizas. Pueden usar los insultos con el propósito de hacer daño a otros niños o para desafiar o mostrar su poder a sus padres o maestros.
Los insultos también son una forma de expresar enfado. Al igual que el enfado lo pueden expresar de forma más corporal con llantos, gritos, pataletas, rabietas, etc. Tu hija puede que esté expresándote sus celos, su enfado por la llegada de su hermano pequeño que ahora impide que tenga toda la atención en exclusiva de sus padres.
El enfado es una emoción humana normal y saludable siempre que se canalice como es debido, y es más perjudicial reprimirlo que exteriorizarlo. Cuando tu hija te arma el berrinche también está expresando su enfado y es mejor así que con insultos.
La clave está en lo que hagas tú cuando tu hija se comporte así.
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Consulta: estoy embarazada y mi hija me rechaza
Mónica expone:
Casi desde que llegamos (estamos de vacaciones 1 mes fuera de casa), mi hija de 22 meses está teniendo un comportamiento conmigo de “rechazo”. Sólo quiere estar con su padre, o con la madre de él. En cuanto me acerco me grita “no”, me aparta e incluso me pega… Por las noches es peor, dormimos los 3 en la cama, tiene muchísimos despertares, de no poder dormir bien o no sé lo que es, pero en cuanto me acerco me grita y me aparta con agresividad. Sólo quiere a su padre, que le prepare un biberón de leche. Llevo ya no se cuantas noches llorando, intentando encontrar una razón lógica. Por otro, el hecho que le vaya diciendo que llevo un bebé (estoy embarazada de 20 semanas), a veces jugando o mamando se me coloca de manera que me hace daño. Le aviso que se coloque bien “para no hacer daño al bebé”. Entonces me da besitos en la barriga y me acaricia, pero de repente, me da golpes mirándome y sabiendo que lo que está haciendo está mal hecho. No se como actuar, si enfadarme cuando me rechaza, si me hago la dolida, o si lo ignoro por completo… ¿Qué actitud debo tener? Estoy tan agobiada que siento que la estoy perdiendo, no os digo más… Muchas gracias por escucharme, espero me puedas ayudar. Saludos.
Mónica, no busques una razón lógica para comprender el comportamiento de tu hija. No pienses, siente! Mira con
tu corazón, deja libre tu intuición maternal que seguro que en estos momentos está mucho más sensible y sabrás cómo acompañar en estos momentos a tu peque.
Tu hija no te está rechazando. Tú interpretas su conducta de rechazo. Ella lo que realmente está es enfadada y te lo muestra como sabe y puede. Tu interpretación es la que te está haciendo daño a ti. Sería bueno intentaras darte cuenta y observar en ti misma como estás orientado el tema ¿Qué hay en ti en estos momentos que te invita a sentir que te rechazan?
Tu hija esta enfadada porque te necesita tanto, te quiere tanto que no soporta la idea de tener que compartirte con otra persona (su hermanito/a….).
Lo describes muy bien en esta frase de tu consulta “me da besitos en la barriga y me acaricia pero de repente, me da golpes mirándome y sabiendo que lo que está haciendo está mal hecho”. Por un lado ella te muestra su lado amoroso y por otro lado te muestra su enfado. Permítele que siga expresando su enfado contigo, sin que te haga daño, claro: “si estás enfadada pega a este cojín, pega al sofá, al suelo pero a mamá no que me haces daño; a mí no me gusta que me peguen”. Tiene derecho a estar enfadada y es muy sano que lo saque, lo exprese (no haciendo daño a nadie) y no se le quede dentro.
Por otro lado, si tú comprendes lo que está sintiendo su interior podrás acompañarla en este proceso. Ante su conducta mímala, abrázala, exprésale tu amor con tu actitud. Cuando te quieras acercar y te grite “NO” no lo interpretes como un rechazo, sino como una muestra de enfado. Le puedes decir “¿estas enfadada conmigo verdad? Lo entiendo, pero yo te quiero tanto que necesito darte un beso” Y se lo das sin más explicaciones (aunque te cueste y te rechace con todas sus fuerzas, tómatelo como juego en el que ganas si le das un beso). Si no es un beso, es una acaricia “ Vale ya veo que no quieres que me acerque a ti” y se lo dices con amor, dulzura mientras la vas acariciando alguna parte de su cuerpo. Así le vas demostrando poco a poco, que comprendes su enfado y a la vez, le muestras que siempre la quieres.
Cuando prefiera a papá antes que a mamá, le puedes decir “claro cariño, lo entiendo, tienes un papá muy especial y es normal quieres te de él agua. A mí también me gusta mucho su compañía y sus mimos”.
Si realmente comprendes lo que intento trasmitirte podrás conseguir paz, tus mensajes verbales y no verbales serán honestos y con ello podrás acompañar a tu peque en este proceso doloroso.
No adoptes una actitud de enfado, de hacerte la dolida por su conducta pues eso entra dentro del chantaje emocional (si tu no me quieres, yo tampoco…) Y es jugar con sus sentimientos. Ella está siendo franca contigo, “te odia en estos momentos porque de tanto que te necesita no soporta tenerte que compartir”.
Sé franca tú también con ella “la quieres con toda tu alma y así se lo vas a ir demostrando con tus gestos, caricias, comprensión, paciencia, aceptando su enfado y jugando a mimarla. Y por supuesto, dándole un hermanito con el que podrá aprender y sentir muchas cosas (empatia, amor, compartir, generosidad, dar, recibir… En unos años será su mejor juego/juguete y un buen compañero/a de vida)”.
Ah! Comparte cuentos con ella que traten la llegada de un nuevo hermanito y no te deshagas mucho en explicaciones. Ella ya siente y comprende perfectamente lo que lleva mamá dentro. Las ilustraciones del cuento, tu compañía, tu voz son suficientes.








