Consulta: se hace pipi encima por celos.
Cristina expone
El motivo de mi consulta, es referente a mi sobrina Inma que cumplirá 4 años el próximo mes de Junio, y desde hace 11 meses tiene un hermano, Adrián. Hace como semana y media que se orina encima, tanto si se queda dormida en la cama, como si lo hace en el sofá. Somos conscientes de los celos que puede provocarle su nueva situación, al no ser ya hija única. Pero lo cierto es que ayer la cosa fue excesiva. Estando con su padre en el comedor, le exigió que le llevase al baño pues se estaba orinando, a lo que su padre le comentó que fuese ella sola, que ya es mayor. Le amenazó que si no le llevaba él mismo se orinaría encima. La sorpresa fue, cuando en un momento de descuido, al volver de la cocina, se encontró con que se había orinado encima.
La duda es cómo llevar a cabo esta situación, ya que por más que intentas dialogar con ella, llegada la noche, si no te preocupas en levantarla a mitad noche, y aun haciéndolo, acaba orinándose igualmente.Agradeciendo de antemano tu ayuda. Un beso enorme de tu prima desde Valencia.
Hola Cris! Me hace mucha ilusión tu consulta y con ella espero podemos ayudar a otros tíos y papis.
Es cierto, por más que intentes dialogar con ella poco conseguirás pues lo que tu sobrina está expresando no se entiende con la cabeza ni con palabras. Se entiende desde el corazón, desde su sentir.
La amenaza que tanto os sorprendió y su posterior cumplimiento, intentado entenderlo desde su sentir sería: quiero que estés conmigo papi, que me cojas en tus brazos, me prestes tu atención y no me dejes de querer jamás. Fíjate sólo en mi. Como su padre no la acompañó ni le prestó atención, optó por cumplir su amenaza para recibir atención. Y seguro que la obtuvo, pero tal vez no la que está necesitando su temeroso corazón.
Lo que está expresando son sus celos: su hermano cada vez hace más cosas, es el centro de atención en muchas ocasiones y encima se pasa mucho tiempo en brazos de papá/mamá (y tíos!). Ella teme que sus padres la dejen de querer como ella quiere que la quieran.
Tal vez una actuación así le hubiese ayudado más “-Papá acompáñame al baño! -Tú ya sabes ir sola que eres mayor. -Si no me acompañas me lo haré encima! -Vaya ya veo que hoy necesitas mi compañía. Vale pues te acompaño al lavabo. Juntos de la mano van al lavabo y estando con ella la motiva amorosamente para que lo haga sola y el padre le habla con buena actitud de lo mayor que se ha hecho, de qué bien se baja los pantalones, etc… En esta ocasión el pipi y su amenaza es lo menos importante.
La podéis ayudar destacando y motivando su papel de hermana mayor; destacando sus logros, avances. Centraros sobre todo en lo que haga bien y poco en lo no correcto. Atenderla con amorosidad, abrazos, besos, compresión más que con palabras (pues es el verdadero lenguaje del corazón).
Mimarla no significa consentirla ni malcriarla. Habrá ocasiones en que no podrá ser lo que ella quiere, y se enrabiará y llorará. Mostrarle vuestro enfadado y vuestro amor “No puedes hacer esto… o no me ha gustado lo que has hecho…” Y después de expresado un ¡abrazo! y alegría. Nada de rencores, se pasa página pues puede que el siguiente enfadado venga pronto…
Pese a sus celos, tampoco dejéis de motivar al pequeño Adrián (incluso estando Inma delante). Él también necesita bracitos, besos, juegos y que se celebren sus pequeños logros. Inma aprenderá (con los meses) a compartir el amor de sus padres. Es un aprendizaje duro pero muy necesario. Poco a poco irá integrando convivir con su hermano, ahora necesita tiempo.
Cuando se le escape el pipi no hagáis ningún drama. Que este hecho no se convierta en motivo de riña, en tema de conversación durante horas. No hagáis se sienta humillada, no dañéis sus sentimientos. “Cariño estas mojada vamos a cambiarte de ropa” y no le déis más importancia.
Dadle el encargo que lleve su ropa mojada a lavar (al cubo o donde le digáis). No es un castigo, es una responsabilidad “Sólo lo pueden hacer las niñas mayores como tú”.
Si por la noche os genera mucho malestar le podéis poner pañales durante una temporada. No es una sanción y no se lo reprochéis. Mas bien actuar con naturalidad: “-Para que no te quedes mojada por la noche durante una temporada usarás pañal. Así cuando se te escape el pipi no cogerás frío”.
Bueno es una temporada que requiere mucha presencia, compresión y acompañamiento. Los celos no se pueden evitar, y además, ayudan a nuestros peques a madurar. La mejor manera de llevarlo es actuar con amorosidad, con sentido común y si se puede ¡ sentido del humor! (que ayuda a darle naturalidad al asunto).
Tener un hermano/a es un gran regalo, pero se necesita su tiempecito para valorarlo y de un entorno familiar que te ayude a ello.
Espero recibir tus comentarios sobre la consulta, que también es una forma de mimar mi corazón…
Ejercicios de relajación del pequeño maestro
Un poco de relajación viene muy bien ¿verdad?
Estos ejercicios están pensando para relajar la mente y mejorar el ánimo del día.
Suéltate y sigue los movimientos.
En este divertido video, perteneciente a un anuncio para pañales suizos, unos adultos imitan los movimientos de un pequeño maestro bebe. El video juega con la acertada idea de que podemos aprender mucho de los bebés, de su naturalidad y espontaneidad…
Son maestros que nos enseñan cosas que ya habiamos olvidado o que ni siquiera hemos conocido. Deberiamos escucharles con más atención.
¿Tú que opinas?
Visto en bebesymas
Estoy aquí y me estoy quejando
Siguiendo con nuestra selección de videos hoy os traigo otra perla del humor. El protagonista, un pequeño lactante, usa toda su astucia para llamar la atención de sus padres, porque no parece que sólo con los lloros le presten la atención que él desea.
Por lo visto este niño es de los que opinan que si Mahoma no va a la montaña, la montaña tendrá que ir a Mahoma.
Tronchante.
Los celos entre hermanos
¿Por qué hay celos entre hermanos? Porque todos los hijos (dos, tres, cuatro…) quieren lo mismo: la atención y el amor exclusivo de papá y mamá (incluso de los abuelos si hay mucho contacto).
- Yo quiero que mamá y papá estén sólo por mi! Qué me quieran sólo a mi! Que tengan ojos sólo para mí!! Y cada uno de los hermanos desea lo mismo.
Da igual cuántos hermanos sean y la diferencia de edad entre ellos. Si tienen 12 meses y 3 años, como 2 años y 6, como 3 y 10 años. Los celos siempre aparecerán porque es imposible que reciban con exactitud lo que ellos quieren (atención exclusiva), pues los padres tenemos que repartir (y eso ellos no lo quieren!!).
Así pues, los celos son un sentimiento natural e inevitable en el niño pequeño. Deben aprender a compartir la mirada y el amor de los padres, y como ya sabemos, los niños pequeños son egoístas y no saben compartir. Pero con paciencia y pasito a pasito irán aprendiendo a “ser hermanos”.
Como padres (o abuelos, o tíos, o amigos….) se nos encoge el corazón cuando nuestros hijos se tratan con poca amorosidad, cuando vemos hermanos que no quieren compartir, que se empujan, rivalizan, se gritan, se llevan fatal y parece que no se quieran…
¿Es que acaso no se quieren? Claro que sí, el amor entre hermanos es muy especial y único!
Resolver los celos es un proceso (a veces un poco larguito) que necesita de unos padres que amen a sus hijos por igual y que enseñen el amor y respeto entre hermanos. Lo hermoso de tener hermanos es el compartir, el dar, el ser generoso, solidario, amar. Actitudes y valores muy necesarios en la vida adulta que deben nacer en la cuna de la familia.
Bajo presión: cómo educar a nuestros hijos en un mundo hiperexigente
Os paso la recomendación de este libro, que aunque yo todavía no he leído, mi intuición me dice que merece la pena. Según cuenta el autor, Carl Honoré, no es un manual para padres sino una denuncia de la sobreestimulación a la que están sometidos los niños hoy.
La Vanguardia publicó el pasado octubre una entrevista con el autor que tituló “los límites son necesarios porque dan seguridad al niño” de la que a continuación os paso algunos detalles importantes:
-. Los adultos secuestramos la niñez de forma nunca vista a lo largo de la historia y, desde el instinto de intentar hacer lo mejor para nuestros hijos, hemos caído en el exceso, lo que provoca un efecto negativo, tragicómico. Porque aún queriendo lo mejor, la forma en que educamos a nuestros les provoca problemas de salud mental, física.
-. Los niños no están con los padres. Los padres despreciamos lo pequeño, lo simple, lo barato, y los niños lo que más necesitan es nuestra presencia, atención, que estemos. Esta es una línea fácil de cruzar. La mayor expresión del amor hacia nuestros hijos es estar con ellos. Cuando la paternidad acaba siendo un cruce entre el desarrollo de un producto, un proyecto laboral, y el deporte de competición todos salimos perjudicados, padres e hijos, porque nos estamos negando los principales placeres, como compartir, estar, reír…
-. Hemos llegado al punto de contratar a consultores en paternidad. Hemos perdido la confianza en ser padres. Hemos perdido la capacidad de buscar la voz interior que todos llevamos dentro. Conocemos mejor a nuestros hijos que nadie, sin embargo los educamos como si nos hiciera falta leer un manual de instrucciones o mirando lo que hace el vecino. Nos dejamos llevar por la corriente de pánico y perdemos esa voz interior. El libro lo escribí para recuperar la confianza en mi mismo como padre
-.La empatía, la generosidad, la solidaridad no las puedes poner en un currículum. Educar en esos valores es más difícil y costoso. Uno de los resultados de obsesionarse con la hiperactividad de los hijos es que refuerza el egoísmo y se ve al otro como un rival, como alguien que le puede quitar el puesto en la universidad, en el equipo de fútbol… Estamos creando consumidores egoístas y eso debemos cambiarlo.
-. Hay que aplicar el sentido común. Ser padre es difícil, duro y agobiante. No es un sueño de vacaciones. El problema es que en lugar de pensar y aceptar que todo saldrá bien, invertimos en el lugar equivocado.
La verdad es que el escritor hace reflexiones muy valiosas. Si alguien se ha leído el libro me gustaría escribiera su comentario y así poder saber más.
Tu peque necesita de tu presencia
Se dice que vivimos en una sociedad estresada, tenemos muchas cosas que hacer y vamos corriendo a los sitios para poder llegar. Trabajamos, vamos a la compra, al gimnasio, la organización de la casa, cubrir los horarios de comidas y baño de los niños, acostarlos, preparar las cosas para mañana etc. Esta suele ser la rutina diaria que hacemos casi siempre con prisas porque no llegamos, y con la sensación de que no tengo tiempo para nada!
Pero en esta rutina no debemos olvidar que los niños necesitan nuestra presencia. Si tu niño/a se pasa el día en la guardería y cuando lo vas a recoger los llevas de aquí para allá cubriendo recados domésticos, al llegar a casa poco tiempo te quedará para jugar con él. Pero lo importante no es el tiempo que pasas con tu peque, si no su calidad.
Si dispones de poco tiempo, intenta que cuando estés con tu peque sea de verdad. Siéntate en la alfombra con él y observa cómo juega, qué hace. Deja que sea él quien te haga participe de sus cosas, quien te invite a jugar. Tú estás a su lado sintiendo su presencia y dejándote estar a lo que salga, a lo que él quiera. Tú estás ahí para él, sin expectativas, sin “tener que”, simplemente estás. No hace falta que le propongas nada, no hace falta que le provoques con ningún juego. Estás a una altura cercana a él (en el suelo) y, además, con actitud de cercanía.
Una cosa típica que hacemos los padres cuando nos sentamos un ratito con ellos es bombardearlos a preguntas para mostrarles nuestro interés: qué has comido hoy? A qué has jugado? Qué quieres que hagamos? Quieres dibujar? Y ellos en muchas ocasiones no tienen ningún interés en pensar y contestar. Les ponemos deberes y aún son muy pequeños… Por eso te propongo que sencillamente le acompañes, con presencia, con el corazón abierto y que sea ella/él que te muestre lo que quiere hacer. Ahora es su tiempo!!
Se dará un momento mágico para ambos (tanto si es un bebé de 9 meses como un niño de 6 años). Tú disfrutarás observando a tu peque y él disfrutará de tu presencia totalmente abierta y cercana.







