¿Es mi hijo hiperactivo? El TDAH en la etapa preescolar 0-6 años

niño juega con pelota grande e1331212325237 ¿Es mi hijo hiperactivo? El TDAH en la etapa preescolar 0 6 años

Cada día es más frecuente esta consulta en nuestro centro y cada día vienen a edades más tempranas.

En ocasiones hemos llegado a pensar por la cantidad de casos que llegaban si estaríamos ante una epidemia pero la realidad es que no todos los casos que nos llegan padecen TDAH.

Hay que ser muy rigurosos a la hora de realizar las valoraciones y los padres somos los primeros que tenemos que observar de manera objetiva los comportamientos de nuestro hijo.

No vale que la suegra, o la prima o la vecina nos digan que el niño da mucha “guerra”, o este niño te ha salido “hiperactivo” y tendrás que darle algo para que esté tranquilo. ¡Cuidado por favor con estas apreciaciones!.

Siempre hubo niños más movidos y niños más tranquilos sin necesidad de poner etiquetas y comparaciones y no siempre un comportamiento de nuestro hijo nos coge con las ganas necesarias de ser tolerantes y comprensivos y a veces un niño inquieto puede ser desesperante pero es nuestra responsabilidad conocer y reconducir esas situaciones.

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable transmisión genética que afecta entre 4-5% de la población infantil, llegando incluso a la edad adulta en un 60% de los casos.

Está caracterizado por una dificultad de mantener la atención voluntaria frente a actividades, tanto académicas como cotidianas y unida a la falta de control de impulsos. Su aparición no está definida, puesto que hay casos que las madres comentan que siempre han tenido síntomas incluso en el embarazo, y hay investigaciones de niños que tras una intervención de transplante han comenzado a manifestar sintomatología TDAH.

En nuestro centro nos hemos encontrado con diagnósticos erróneos, viendo niños denominados “molestos” por las familias pero que solamente tenían mucha hambre de aprender.

Continuar leyendo el resto de esta entrada »

Cómo validar los sentimientos del niño

ni%C3%B1as pelea Cómo validar los sentimientos del niño

Dos hermanos juegan en el salón y el pequeño que no sabe entretenerse solo atraído por el juego de su hermano sigue sus pasos allí donde va.

El mayor harto de no poder realizar una torre con piezas, intenta apartar a su hermano pero éste pierde el equilibrio, cae al suelo y llora. En ese momento entra la madre que al ver que el pequeño llora regaña al mayor.

- Desde luego, mira qué no querer jugar con tu hermano, tienes que comprender que el quiere estar contigo así que si no juegas con él, tendré que guardar tu juguete para que aprendas a compartir.

Como validar los sentimientos

Cuando uno entra en escena a mitad de la película carece de información suficiente para interpretar lo que ha pasado, por lo general actuamos como jueces de la conducta visible pero no intentamos indagar en las necesidades reales de cada uno de los protagonistas de la escena.

El hermano mayor necesita realizar un tipo de juego diferente al que tiene el pequeño, necesita que le comprendan a él y no exigirle que comprenda al pequeño que no hace más que interrumpir su juego. Necesitaría escuchar frases como:

- Hijo, entiendo que tu hermano no te deja jugar como tú quieras, le gusta estar contigo y hacer lo que tú haces pero todavía no sabe jugar como tú. ¿Qué te parece si juegas un ratito con él y luego vengo yo para qué  tú puedas terminar tu torre?

Continuar leyendo el resto de esta entrada »

Siento, luego actúo

Cartas de emociones Siento, luego actúo

Una tarde soleada, la familia entera salió a pasear y aprovechando que andaban cerca del supermercado entraron a comprar. Una actividad que los padres necesitaban hacer en ese momento pero que al niño le resultaba aburrida y poco atractiva.

Mientras el padre miraba los productos que necesitaba, el niño de 5 años empezó a correr por los pasillos y a dar vueltas sin dejarles mirar con tranquilidad lo que necesitaban comprar.

La madre se detuvo, le miró a los ojos y le dijo. Hijo, ¿te das cuenta que el aburrimiento te hace hacer cosas que en un supermercado no se deben hacer? Sí quieres mientras mama y papa hacen la compra  te propongo que busques en el pasillo de los juguetes un dinosaurio. Esta actividad  motivó al niño y durante un buen rato estuvo jugando a buscar animales.

Continuar leyendo el resto de esta entrada »

Quiero trabajar en casa pero mi hijo me reclama siempre

Mónica consulta:

Mi hijo de 2 años es muy apegado a mí y a veces siento que me asfixia, solo quiere estar conmigo todo el tiempo. El padre trabaja todo el día todos los días y lo vemos un ratito a la noche y los fines de semana. Yo soy ama de casa y todo el tiempo estoy con mi hijo. Me hice varios proyectos de trabajo para hacerlo estando en casa pero solo cuento con el tiempo en que él duerme y para esa hora yo también estoy agotada. Necesito me ayuden para poder entenderlo mas. Muchas gracias.

Hola Mónica,

Que tu hijo te busque constantemente, quiera estar a tu lado y no quiera separarse de ti es muy normal porque tú eres el referente que le da seguridad y él lo sabe.

madre con bebe trabaja Quiero trabajar en casa pero mi hijo me reclama siempreCuando son tan pequeños necesitan sentirse seguros para investigar cosas nuevas, conocer, ampliar sus experiencias y conocimientos.

Por otro lado, querer hacer cosas profesionales en casa mientras tu hijo de dos años está presente es una tarea incompatible.

Tu hijo, por la edad que tiene reclamará tu atención casi en todo momento y aunque se entretenga solito lo hará a pequeños ratos (pero no el suficiente para que tu puedas trabajar).  Querer que tu hijo te deje hacer tus cosas es pedirle algo para lo que todavía no está preparado.

 ¿Qué puedes hacer?

Enséñale a estar solo a ratitos. Proponle hacer dibujos, colorear, jugar a plastelina, juegos de encajes, etc y no estés todo el rato a su lado ni pendiente de él.

Déjalo en su habitación (o donde esté jugando) ratitos sólo y cuando te reclame no acudas siempre de forma inmediata. Le contestas “ahora voy” y tardas un poquito.

El apego a ti es normal, pero es bueno que empiece a vivir momentos de no estar siempre cerca de ti y que vea que esos pequeños ratitos no le pasa nada. Será un aprendizaje lento, de poco a poco, que irá ganando más fuerza hacia los tres años.

Si, además, le enseñas a hacer cosas por él mismo significará que no siempre te necesite a ti para todo, ganará en autonomía y eso le hará ganar más confianza en él mismo y bajará la dependencia .

Si quieres desarrollar un proyecto profesional en casa busca un espacio y un momento en el que no esté tu hijo de lo contrario será frustrante para los dos: para ti porque no podrás y eso te pondrá exigente y de mal humor, y para tu hijo porque será quien reciba tu exigencia, mal humor, nerviosismo y frustración.

 

Mis sesiones con Cristina: Madre y mujer, mujer y madre

bailando embarazada Mis sesiones con Cristina: Madre y mujer, mujer y madre

Ya somos más gente en las sesiones de Cristina. Es de gran ayuda compartir entre embarazadas porque en el fondo sentimos de manera muy parecida. Las dudas y miedos compartidos en las sesiones se quedan allí entre nosotras, pero cada una nos llevamos nuestro propio avanzar en ser madres.

Yo me llevé una sorpresa esta semana, como casi todas. Resulta que de tanto insistir en sentirnos madres, en ser madres, en ser conscientes de nuestro embarazo, aceptarlo, mimarlo, nos olvidamos de que también somos mujeres. Bueno al menos yo me he olvidado por completo. Tanto que cuando Cristina nos lo recordó y nos sugirió que pensáramos maneras de mimar también esa parte, de rescatarla, de concedernos caprichos solo a nosotras me quedé en blanco. Y un buen rato. Todo lo que se me ocurría hacer en realidad estaba ligado a estar mejor como embarazada, a favorecer el bebé, a la barriga.

Entre todas salían ideas como darse un masaje, comprarse algo sexy, un baño de espuma, una cena romántica con nuestra pareja, una escapada… Y claro que todo eso me pareció interesante, pero me costó muchísimo salirme del papel embarazada y pensar en eso como un placer, un mimo, algo que me llame la atención. Me fui a casa un poco frustrada y preocupada. A veces lo que se aprende en las sesiones no es lo que nos gustaría, pero es útil sin duda. Luego fui viendo que estaba siendo demasiado negativa, que tenía que rescatar mi ser mujer poco a poco, aunque no me apeteciera de entrada.

El mismo día me pinté las uñas. Algo así de simple me hizo acercarme un poco más a mi feminidad. Lo hice casi obligándome, pero luego me gustaba mucho verlas pintadas. Al día siguiente me compré un capricho, entré en la tienda sin muchas ganas, pero luego me gustó hacerlo. Y así a diario y cada vez con más ganas me concedo un rato, un mimo, un capricho, a veces con esfuerzo, pero siempre resulta beneficioso.

Otras madres no tendrán tanta dificultad como yo en encontrar ese gesto diario solo para ellas-mujeres, pero tendrán problema de encontrar tiempo o no se acordarán de pensarlo si quiera. A todas se nos olvida lo mucho que lo merecemos y necesitamos. Corremos el riesgo de acabar sintiéndonos unas incubadoras andantes. Pero nos tenemos que cuidar en todas las facetas y querernos mucho para poder querer mejor a nuestros peques. Por eso es importante acordarnos de nosotras y encontrar tiempo y maneras de mimarnos, aunque solo sea un ratito al día.

Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajo

embarazo dormir  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajo

Ahora me veo con Cristina todas las semanas. He decidido regalarme su ayuda a lo largo de todo el embarazo. Porque lo necesito, porque mi cuerpo lo necesita y porque mi bebé lo disfruta. Espero que pronto se apunten otras mamás embarazadas. Se puede hacer a través de aquí, en la pestaña embarazo.

Pero no pretendo hacer publicidad de esta actividad terapéutica, sino un repaso de mis experiencias que me han servido y que estoy segura servirán a muchas otras embarazadas. En mi segunda sesión con Cristina, ya con un embarazo de 16 semanas, empezamos relajándome guiada por su voz suave y agradable. Yo llevaba unos días muy cansada, agobiada por no poder llevar mi vida de siempre, durmiendo a todas horas, sintiéndome una verdadera holgazana.

eraselaVida 189x178 custom  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajoA través de la respiración iniciamos un viaje al interior de mi cuerpo. No pude evitar recordar la mítica serie de animación Erase una vez … la vida, porque fuimos visualizando como entra el oxígeno en mis pulmones, en mis células y como luego recorre todo mi cuerpo. Y no solo eso, fui descubriendo uno por uno todos los órganos que estaban trabajando para alimentar mis células y no solo las mías…

Llegó un momento en que me sentí una gran locomotora, una gran máquina que no paraba de trabajar, de célula a célula, de neurona a neurona, bombeando el doble de sangre que habitualmente. Mi cuerpo, ese cuerpo cansado y con razón, rebosaba de actividad y todo por alimentar una nueva vida, que aún necesita de todo y depende completamente de mi oxígeno, de mi sangre, de mi alimento. Pero también depende de mi cariño, mi aceptación, mi respeto no solo por la vida que llevo dentro, sino por mi cuerpo que trabaja incansablemente haciéndola crecer.

Y entonces Cristina me dijo: ahora deja que tu cuerpo te hable, pregúntale qué necesita. Y casi me sobresalto cuando mi cuerpo me respondió que necesita descanso, piernas 112x169 custom  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajosobretodo mis piernas. Mis pobres piernas. Ahora me resulta cómico, pero la verdad es que me dieron mucha pena en ese momento, porque sin darme cuenta las seguía teniendo dobladas y en tensión a pesar de haber relajado todo el resto del cuerpo. Toda yo estaba meditando, menos ellas. Tendré que prestarles más atención, aprender a relajarlas, apreciar su trabajo. Fue un gran descubrimiento.

No solamente no era consciente de que mi nuevo trabajo, mi nuevo centro de actividad estaba dentro de mí, sino que había partes del cuerpo que no se relajaban nunca. Mi cuerpo me dio una gran lección y me exigió respeto y amor por su gran e importantísima labor. Y yo he visto que la mía es descansar, relajar y respetar los ritmos del embarazo sin sentirme mal por dormir o relajarme. El trabajo va por dentro, no paramos de trabajar.

Ahora me veo con Cristina todas las semanas. He decidido regalarme su ayuda a lo largo de todo el embarazo. Porque lo necesito, porque mi cuerpo lo necesita y porque mi bebé lo disfruta. Espero que pronto se apunten otras mamás embarazadas. Se puede hacer a través de la pestaña embarazo de este blog.

Pero mi escrito no pretende ser una publicidad de esta actividad terapéutica, sino un repaso de mis experiencias que me han servido y que estoy segura servirán a muchas otras embarazadas. Así el otro día estuve con Cristina de nuevo, ya con un embarazo de 16 semanas, relajándome guiada por su voz suave y agradable. Yo llevaba unos días muy cansada, agobiada por no poder llevar mi vida de siempre, durmiendo a todas horas, sintiéndome una verdadera holgazana.

A través de la respiración iniciamos un viaje al interior de mi cuerpo. No pude evitar recordar la mítica serie de animación Erase una vez el cuerpo humano, porque fuimos pasando de como entra el oxígeno en mis pulmones, en mis células a como recorre todo mi cuerpo. Y no solo eso, fui descubriendo uno por uno todos los órganos que estaban trabajando para alimentar mis células y no solo las mías.

Llegó un momento en que me sentí una gran locomotora, una gran máquina que no paraba de trabajar, de célula a célula, de neurona a neurona, bombeando el doble de sangre que habitualmente. Mi cuerpo, ese cuerpo, cansado y con razón, rebosaba de actividad y todo por alimentar una nueva vida, que aún necesita de todo y depende completamente de mi oxígeno, de mi sangre, de mi alimento. Pero también depende de mi cariño, mi aceptación, mi respeto no solo por la vida que llevo dentro, sino por mi cuerpo que trabaja incansablemente haciéndola crecer.

Y entonces Crisitna me dijo: ahora deja que tu cuerpo te hable, pregúntale qué necesita. Y casi me sobresalto cuando mi cuerpo me respondió que necesita descanso, sobretodo mis piernas. Mis pobres piernas. Ahora me resulta cómico, pero la verdad es que me dieron mucha pena en ese momento, porque sin darme cuenta las seguía teniendo dobladas y en tensión a pesar de haber relajado todo el resto del cuerpo. Toda yo estaba meditando, menos ellas. Tendré que prestarles más atención, aprender a relajarlas, apreciar su trabajo. Fue un gran descubrimiento.

No solamente no era consciente de que mi nuevo trabajo, mi nuevo centro de actividad estaba dentro de mí, sino que había partes del cuerpo que no se relajaban nunca. Mi cuerpo me dio una gran lección y me exigió respeto y amor por su gran e importantísima labor. Y yo he visto que la mía es descansar, relajar y respetar los ritmos del embarazo sin sentirme mal por dormir o relajarme. El trabajo va por dentro, no paramos de trabajar.