SESIÓN: “Hazte amigo de los límites, ayudan a crecer”
Orientado para adultos (papás, mamás, abuel@s, educadoras,…) que quieran aprender de su voz interior y poder acompañar y ayudar a crecer a sus hijos, nietos, alumnos, etc
La parte menos grata y más difícil de ser el niño/a es la de encajar las frustraciones, las negativas, los límites.
La menos grata y más difícil de ser padre en proceso de educar es la de poner límites pues desilusionamos o frustramos con ello a nuestros peques. Vemos “sólo” el dolor que ello significa y no el aprendizaje que le durará toda la vida.
¿Cada “no” es un dolor para tí? ¿Te sientes un ogro cuando dices no? ¿Te enfadas y gritas cuando tienes que poner límites? ¿Te pasas todo el día enfadada / o? ¿Aceptas el malhumor y la rabia de tu hij @?
A nuestros hij@s (nietos, alumnos, etc) les ayudamos a crecer con confianza y seguridad para moverse en la vida cada vez que ponemos un límite. Aprende a elegir cuándo y cómo y a perderle el miedo al dolor de hacerlo.

23 enero 2010 de 10 a 13h.
Precio 50€. Grupos reducidos.
Haz tu reserva:
Edukame - 678 71 50 60 – info@edukame.com
Centro Arena – 669 516 730
Lee un resumen del evento:
Taller “Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer”
Consulta: tras el cambio de colegio se vuelve a hacer caca encima
Paula comparte:
Hola, tengo una hija de 3 años y antes asistía a un jardín infantil y nunca hubo problemas con la ida al baño. Al mudarnos de país y al ingresar al nuevo colegio empezó a hacerse caca en los interiores. He usado varios métodos, castigos como quitar los programas que mas le gustan, no dar dulces, no ir a la piscina. Ya la última fue nalgadas. No he visto resultados, no se que más hacer. Por favor necesito técnicas, métodos nuevos para implementar con mi hija. Muchas gracias..
¡Hola Paula! A cualquier niño/a le motiva mucho hacerse mayor, y por lo tanto, cuando consiguen un nuevo logro (como hacer caca o pipi en el váter como papá y mamá) les satisface, les sube la autoestima y les anima a seguir creciendo. Por lo tanto, cuando hacen un retroceso en este logro, lo hacen como un manera de expresar lo que sienten interiormente. Y este sentir suele ser inseguridad, miedo, celos,…
Si tu hija se hace de nuevo caca encima es para mostrar que le pasa algo. A través de su conducta te está mostrando su interior, su sentir. Pero tú no te estás dando cuenta, no estás escuchando su emoción. De momento estás poniendo la mirada en juzgar y castigar su conducta.
Paula, ¿cómo es que interpretas la conducta de tu hija como algo merecedor de un castigo y de una nalgada? ¿Qué son para ti las amenazas, los castigos? ¿Cómo vives tú que haya retrocedido en un logro? ¿Cómo escuchas a tu hija: con los oídos, con la piel, con las manos, con el corazón, con la intuición, con el olor…? ¿Y cómo te comunicas con ella? ¿Cómo te escuchas a ti misma? Te has dado cuenta cómo te sientes tú con este nuevo cambio. ¿Cómo has afrontado (y sigues afrontando) la mudanza?
Parar, darte cuenta, descubrir y responder a estas preguntas te ayudaría a ti, a tu hija y a vuestra relación.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
¿A qué edad crees que los niños deberían aprender a leer y escribir?
Hace unos días El Pais publicó un interesantísimo artículo sobre cuál es la edad idónea para que los niños aprendan a leer, y si era conveniente hacerlo antes de los seis años o no. Según un estudio de la Universidad de Cambridge habían llegado a la conclusión de que a los 4 y 5 años es demasiado pronto para que los niños aprendieran a leer.
Las docentes entrevistadas de España, también veían excesivo el uso de las fichas en los centros educativos y favorecían más la enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos. Pero la sociedad, la legislación y los padres, según ellas, ejercen una presión excesiva para primar el aprendizaje de la lectoesctritura y los números. ¿Tú qué opinas?
Consulta: cómo puedo decir “NO” a mi hija sin frustrarla.
Cecy pregunta:
Es cierto que los nenes todo lo piden y a ellos les gustaría que siempre fuera un sin medir las consecuencias. ¿Cómo le puedo decir a mi hija de dos años que NO sin frustrarla?
El “No” es por sí mismo una frustración. Y la frustración es necesaria para madurar, para crecer.
En la vida no todo es dulce, fácil, cómodo, divertido. Si a nuestros peques les mostramos únicamente la parte agradable de la vida ¿qué pasará cuando se encuentren con la parte desagradable?
Si tú, mamá o papá se lo consientes todo, te esfuerzas por endulzarle demasiado la vida y evitas por todos los medios que se lleve un chasco, que se disguste, que se enfade por no tener todo aquello que desea o por no poder hacer las cosas como tu peque quiere ¿Qué pasa con la otra cara de la moneda? Cuando reciba una negativa de la maestra, o de sus compañeros del cole ¿Sabrá encajarla? ¿Sabrá integrarla?
Nuestros peques aprenden sobre todo de sus padres. El principal aprendizaje y el más importante se da en el núcleo familiar. Así que si tú no le muestras la parte desagradable de la vida, tu peque se esforzará por vivir siempre en el paraíso que le supone que todo se lo consientan.
Tu hijo aprenderá a desarrollar habilidades para obtener siempre sus deseos. Aprenderá que “si lloro muy fuerte mi mamá se cansará de oirme y al final consentirá lo que yo quiero”; “si grito, pataleo con todas mis fuerzas armando un gran escándalo mi madre se preocupará y me dará lo que yo quiero con tal que yo deje de hacerlo””si me enfado mi papá se entristece y al final cede a mis deseos”. De tal forma que estos peques se convierten un unos expertos manipuladores de sus padres, abuelos, tíos, del ambiente que se rodean para obtener sus deseos.
Lo bueno para nuestros hijos, para que sepan caminar por la vida afrontando e integrando los momentos buenos y los momentos malos, las subidas y las bajadas de la vida de ser niño, de ser adolescente, de ser adulto es que aprendan a tener respuestas ante las negativas; ante los momentos que ellos sienten rabia, tristeza; ante las situaciones que sienten miedo, desorientación, angustia, soledad.
Como padres podemos y debemos acompañar a nuestros hijos en estos momentos con abrazos, besos, compañía, respeto, mimo “sé que estás sufriendo porque… que estás enfadado porque…. te abrazo y te mimo para ayudarte en estos momentos”.
Como madre, la lección más difícil que he aprendido es que no puedo satisfacer absolutamente todas las necesidades de mis hijos, y por tanto, no puedo evitar que se disgusten, enfaden, incluso sufran. El dolor, la tristeza, la rabia, la soledad,etc. forman parte de la vida. Si su padre y yo no les mostramos esta parte de la vida les estaríamos estafando.
¿A qué edad empiezan a caminar?
“-Mi hijo fue muy precoz y a los 9 meses empezó a andar”. Dice una madre toda orgullosa. “-Anda pues el mío lo normal, a los 13 meses dio sus primeros pasos. -Bueno pues la verdad es que el mío era un poco vago y no lo hizo hasta los 18 meses!”
¿Cuántas veces hemos oído o sido protagonistas de este tipo de conversaciones? Tenemos la manía de comparar. Nos comparamos nosotros como padres, como profesionales, como hermanos, como amigos, y por supuesto comparamos a nuestros hijos con los hijos de los demás para saber si son “mejor que el otro”, o si van más retrasados….
Pues ninguno de estos niños es mejor el uno del otro. El bebé que da sus primeros pasos antes del año no es precoz y el que espera hasta los 18 meses no es perezoso ni poco hábil.
El bebé que arranca sin apenas pedir apoyo no es mejor que el que va del dedito de su mamá/papá durante meses hasta coger fuerza y seguridad.
“-Sólo camina si va de mi dedo agarrado, si lo suelto ¡Se tira al suelo! Pues no lo sueltes. Con tu dedo le estás dando seguridad y confianza. Cuando esté bien cargado de ambos aspectos arrancará.
Cada niño tiene su propio ritmo y ellos saben mejor que nosotros cuándo es su momento. Hasta que no se sientan seguros y preparados para iniciar la marcha de forma autónoma no lo harán. Y nuestra responsabilidad como padres y educadoras es respetar su ritmo y acompañarlos en este importante aprendizaje.
El periodo normal abarca desde los 9 a los 18 meses. Sólo pasados los 18 meses hemos de empezar a preguntarnos qué está pasando. Ah! Pero lo más beneficioso para su inteligencia no es que anden cuanto antes, si no que gateen el máximo de tiempo posible (lo explicaré en otro post).
Consulta: se hace pipi encima por celos.
Cristina expone
El motivo de mi consulta, es referente a mi sobrina Inma que cumplirá 4 años el próximo mes de Junio, y desde hace 11 meses tiene un hermano, Adrián. Hace como semana y media que se orina encima, tanto si se queda dormida en la cama, como si lo hace en el sofá. Somos conscientes de los celos que puede provocarle su nueva situación, al no ser ya hija única. Pero lo cierto es que ayer la cosa fue excesiva. Estando con su padre en el comedor, le exigió que le llevase al baño pues se estaba orinando, a lo que su padre le comentó que fuese ella sola, que ya es mayor. Le amenazó que si no le llevaba él mismo se orinaría encima. La sorpresa fue, cuando en un momento de descuido, al volver de la cocina, se encontró con que se había orinado encima.
La duda es cómo llevar a cabo esta situación, ya que por más que intentas dialogar con ella, llegada la noche, si no te preocupas en levantarla a mitad noche, y aun haciéndolo, acaba orinándose igualmente.Agradeciendo de antemano tu ayuda. Un beso enorme de tu prima desde Valencia.
Hola Cris! Me hace mucha ilusión tu consulta y con ella espero podemos ayudar a otros tíos y papis.
Es cierto, por más que intentes dialogar con ella poco conseguirás pues lo que tu sobrina está expresando no se entiende con la cabeza ni con palabras. Se entiende desde el corazón, desde su sentir.
La amenaza que tanto os sorprendió y su posterior cumplimiento, intentado entenderlo desde su sentir sería: quiero que estés conmigo papi, que me cojas en tus brazos, me prestes tu atención y no me dejes de querer jamás. Fíjate sólo en mi. Como su padre no la acompañó ni le prestó atención, optó por cumplir su amenaza para recibir atención. Y seguro que la obtuvo, pero tal vez no la que está necesitando su temeroso corazón.
Lo que está expresando son sus celos: su hermano cada vez hace más cosas, es el centro de atención en muchas ocasiones y encima se pasa mucho tiempo en brazos de papá/mamá (y tíos!). Ella teme que sus padres la dejen de querer como ella quiere que la quieran.
Tal vez una actuación así le hubiese ayudado más “-Papá acompáñame al baño! -Tú ya sabes ir sola que eres mayor. -Si no me acompañas me lo haré encima! -Vaya ya veo que hoy necesitas mi compañía. Vale pues te acompaño al lavabo. Juntos de la mano van al lavabo y estando con ella la motiva amorosamente para que lo haga sola y el padre le habla con buena actitud de lo mayor que se ha hecho, de qué bien se baja los pantalones, etc… En esta ocasión el pipi y su amenaza es lo menos importante.
La podéis ayudar destacando y motivando su papel de hermana mayor; destacando sus logros, avances. Centraros sobre todo en lo que haga bien y poco en lo no correcto. Atenderla con amorosidad, abrazos, besos, compresión más que con palabras (pues es el verdadero lenguaje del corazón).
Mimarla no significa consentirla ni malcriarla. Habrá ocasiones en que no podrá ser lo que ella quiere, y se enrabiará y llorará. Mostrarle vuestro enfadado y vuestro amor “No puedes hacer esto… o no me ha gustado lo que has hecho…” Y después de expresado un ¡abrazo! y alegría. Nada de rencores, se pasa página pues puede que el siguiente enfadado venga pronto…
Pese a sus celos, tampoco dejéis de motivar al pequeño Adrián (incluso estando Inma delante). Él también necesita bracitos, besos, juegos y que se celebren sus pequeños logros. Inma aprenderá (con los meses) a compartir el amor de sus padres. Es un aprendizaje duro pero muy necesario. Poco a poco irá integrando convivir con su hermano, ahora necesita tiempo.
Cuando se le escape el pipi no hagáis ningún drama. Que este hecho no se convierta en motivo de riña, en tema de conversación durante horas. No hagáis se sienta humillada, no dañéis sus sentimientos. “Cariño estas mojada vamos a cambiarte de ropa” y no le déis más importancia.
Dadle el encargo que lleve su ropa mojada a lavar (al cubo o donde le digáis). No es un castigo, es una responsabilidad “Sólo lo pueden hacer las niñas mayores como tú”.
Si por la noche os genera mucho malestar le podéis poner pañales durante una temporada. No es una sanción y no se lo reprochéis. Mas bien actuar con naturalidad: “-Para que no te quedes mojada por la noche durante una temporada usarás pañal. Así cuando se te escape el pipi no cogerás frío”.
Bueno es una temporada que requiere mucha presencia, compresión y acompañamiento. Los celos no se pueden evitar, y además, ayudan a nuestros peques a madurar. La mejor manera de llevarlo es actuar con amorosidad, con sentido común y si se puede ¡ sentido del humor! (que ayuda a darle naturalidad al asunto).
Tener un hermano/a es un gran regalo, pero se necesita su tiempecito para valorarlo y de un entorno familiar que te ayude a ello.
Espero recibir tus comentarios sobre la consulta, que también es una forma de mimar mi corazón…
Cuentos infantiles para decir adiós a las cacas
El libro de los culitos
El libro de los culitos está dirigido para aquellos niños que se encuentran en la fase de control de esfínteres y empiezan a usar el orinal.
Mediante graciosas ilustraciones el niño se motiva y se familiariza con el nuevo objeto muchas veces rechazado.
Sin duda, una buena ayuda para decirle adiós a los pañales.
Adiós, cacas, adiós
Sergi Cámera
Ha llegado el momento de empezar a utilizar el orinal pero a Dani no le resulta nada fácil… Con paciencia y mucho cariño sus papás le ayudarán a despedirse de la señora Caca. Con este cuento y la guía para padres que lo acompaña, conoceremos el momento ideal, los miedos más habituales y las pautas básicas para ayudar a nuestro hijo a despedirse para siempre de los pañales y evitar el estreñimiento.
¡Adi
os a los pañales!
Dana Bentley
Colección Barry
Un libro para tocar, jugar y aprender a utilizar el orinal. Barry, el oso, nos contará su historia de cómo dejó de utilizar pañales. Ahora ya no es un bebé. Ya es mayor y su madre le enseña cómo utilizar el orinal. Después se lava las manos y se las seca bien con la toalla. Cuando ha aprendido a utilizarlo, su mamá le regala calzoncillos como los niños mayores y Barry está muy contento.
El libro de la caca
Pernilla Stalfelt
Este libro recorre festiva y llanamente la trayectoria de los excrementos, desde su expulsión hasta ser absorbidos como abono.
La caca adquiere distintas valoraciones en la vida de un niño y es, a partir de los dos tres años, cuando la atracción que muestran por el tema nos sorprende como adultos. Caca, culo, pedo, pis…., íntimamente vinculados a los procesos de aprendizaje (control de esfínteres), tendrán un tratamiento muy distinto según la relación que el niño tenga con su entorno. Las características de sucio, feo o maloliente o malsonante son atribuciones que nosotros, adultos, damos a las evacuaciones.Plantear la cuestión a modo de juego, de manera sencilla, desenfadada y absolutamente integrada en su vida diaria es una buena opción para facilitar el aprendizaje y fomentar de forma natural el autocontrol.
Consulta: se le ha roto el chupete y no quiere otro
Maria Eugenia expone:
Tengo una hija de 23 meses. Su chupete está roto y no quiere otro. Ella con los dientes lo rasgó en dos lugares, pero no quiere dejarlo. Ahora sólo lo usa por las noches, pero a mi me preocupa que le haga mal porque por dentro no está limpio. ¿Qué puedo hacer?
¡Hola! Lamento el retraso pero son muchas las consultas que atender y también queremos tratar otros temas.
Un chupete roto jamás debe usarse pues es muy peligroso. Se lo puede tragar, además de ser muy poco higiénico como tú muy bien dices.
Cuando un niño/a se acostumbra a un chupete o la tetina de un biberón se aferra tanto a él que no admite cambios. Pero aprender a aceptar los cambios es un buen aprendizaje para ellos.
Siéntate a su lado y mirándola a los ojos le explicas “-Tu chupete está roto y es peligroso que lo sigas usando. No es bueno para ti, así que lo voy a tirar a la basura. Si quieres seguir usando chupete para dormir te he comprado este otro. Este es ahora tu chupete. Si no te gusta no lo uses, tú decides”.
No hace falta que le des más explicaciones, ni que le insistas sobre el tema. Ella te habrá entendido perfectamente. Puede que llore, y llore, se enfade, se enrabie e incluso puede que durante unos días le cueste dormir. Será su manera de expresar y demostrar sus resistencias a los cambios.
Puedes estar a su lado acompañándola en este nuevo aprendizaje: “Entiendo tu malestar, cariño, aceptar los cambios cuesta. Sé que estás enfadada pero ya verás como lo superarás”. Pero ya no hables más del viejo chupete.
Tu ejemplo me sirve para relacionarlo con el tema de la frustración. Le estás enseñando a tu hija a aceptar los cambios, a que no todo es lo que nos gusta o queremos. Lo primero es su salud y por ello a debe sacrificar el apego que tiene con su chupete. Le estás enseñando a madurar y a hacerse un poquito más mayor.






