Formación para padres y madres: invertir en educación preventiva
Hoy en día la formación continua se está convirtiendo en una clave para encontrar trabajo y salir de la crisis.
Corren tiempos difíciles donde se puede decir que quien encontró un trabajo encontró un tesoro pero para esto es necesario saber idiomas, dos carreras mejor que una, si tienes varios máster mucho mejor y con suerte te independizas de casa con más de 30 años con la idea de crear una familia en un futuro no muy lejano.
Claro, que en medio de la crisis, no hablamos de la crisis de valores que está afectando a la familia, eso no interesa.
La vida pasa muy deprisa y cuando nos queremos dar cuenta hemos invertido tiempo y esfuerzo en levantar una casa pero no una familia, lo queremos tener todo listo para cuando lleguen nuestros hijos, darles la bienvenida con una estabilidad laboral, una economía saneada pero todo ello a base de tiempo y juventud que ya no nos queda para darles lo mejor de nosotros.
Invertir en educación preventiva
Hay que reconocer que estamos atrapados en un callejón sin salida, si no hay estudios, no hay trabajo, si no hay trabajo no hay futuro y la familia como es un proyecto de futuro queda relegado a un segundo plano.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Aprende los números con tu hijo

Creemos que el aprendizaje de los niños comienza en la guardería o el colegio, pero no, la familia puede estimular al bebe en sus primeras nociones, bien sean enseñando los colores, las letras o los números.
Los números están presentes en numerosas situaciones de la vida familiar, el calendario, la cinta métrica con la que cose mamá, los dedos de sus manitas, los números del teléfono, ese termómetro que le ponemos cuando está malito.
Contar del 1 al 10
Los papas podemos enseñar a los niños la primera serie numérica, a contar del 1 al 10 y para ello nos podemos ayudar de juegos y canciones.
Es un aprendizaje que estimulará su mente y le ayudará en sus futura Educación Infantil. Cuando el niño sepa los números le encantará decir sus añitos, la edad de sus hermanos y cuántos amigos tiene.
Vamos a contar todo lo que hay en casa, libros, juguetes, fotos. Hoy daremos 10 pasos, 6 palmadas y 3 saltos. ¡Vamos a jugar a contar!
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Niños que se besan en la boca ¿qué debemos hacer?
Dulce Adriana consulta:
Anoche mi hermana y yo estábamos hablando y dejamos a su hija de 3 años y a mi hijo de 5 viendo una película acostados en la cama. Cuando entró mi hermana vió como se estaban dando un beso en la boca. Nosotras no lo entendemos y no supimos como reaccionar ante esto. Si me pudieran ayudar se los agradecería.
Dulce, vuestra reacción ha de ser de respeto por el juego de tu hijo y sobrina. Así es, están jugando a darse besos en la boca, imitando a los mayores.
Como cuando juegan a doctores y hacen ver que se ponen una inyección en el culo o en el brazo, o juegan a peluqueros y hacen ver que se cortan el pelo, o igual que cuando hacen ruidos con la boca simulando que son pedos. Con todos estos juegos están imitando conductas, cosas que ven en el mundo que viven. Y lo hacen para aprender.
Para ellos estos besos tienen una finalidad muy clara: jugar. Y a través del juego aprenden, ensayan, investigan, imitan, hacen ver que son y así van conociendo el mundo que les rodea y sus propias posibilidades.
El miedo de los adultos
El susto de los adultos antes estos juegos tiene que ver con que se está interpretando desde la sexualidad adulta, y además desde el miedo de pensar: si ahora se besan en la boca y se lo permitimos ¿mañana que se harán?
Cuando dos niños pequeños de más o menos la misma edad están jugando a tocarse sus genitales, a mostrárselos, a besarse en la boca no están buscando placer sexual, no hay excitación puramente sexual, ni hay deseo sexual como cuando somos adultos. No están haciendo nada malo, nada sucio, nada pernicioso. Más bien están haciendo algo muy natural que además forma parte de su desarrollo.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Educación reflexiva: la clave para saber lo que necesitan los niños
Las Escuelas de Padres y madres se están extendiendo por distintas zonas de Navarra, nos reunimos una vez al mes en un centro infantil o casa particular (aulas hogar) un grupo de padres y madres interesados en formarnos en cuestiones que tienen que ver con la educación de los hijos/as.
Como coordinadora de estos encuentros, procuro ser muy respetuosa con el estilo educativo de cada familia, las sesiones son participativas, dinámicas y sobre todo ofrecen oportunidades de reflexión para que cada uno pueda encontrar las respuestas que mejor se adaptan a su realidad.
Quizás por esta visión no directiva, donde procuro ofrecer pautas orientativas pero no de manual, donde dejo muchas preguntas en el aire con el fin de que cada uno busque sus propias respuestas hace que algún padre o madre se vaya con la sensación de no tener claro cómo actuar en la próxima rabieta.
Es necesario desaprender para aprender
Las familias que me conocen, saben que ante estos interrogantes que nos surgen después de una sesión formativa el mensaje tranquilizador que me gusta transmitir es:
¡Enhorabuena, ahora estás preparado para aprender, para plantearte nuevas orientaciones educativas basadas en el más absoluto respeto al desarrollo evolutivo del niño, en comprender el comportamiento del niño según su edad y en saber cómo ajustar tu respuesta a las necesidades emocionales del niño!
Es obvio que una educación respetuosa que se adapta al ritmo evolutivo de cada niño, a su personalidad y circunstancias familiares, no puede tener resultados inmediatos.
Es cierto que es mucho más efectivo castigar a un niño cuando se porta mal, reprimir sus emociones cuando llora sin motivo aparente o premiarlo con el fin de incrementar la conducta que nos interesa que repita, pero a largo plazo no resulta eficaz.
Hijos emocionalmente sanos
La educación tradicional nos ha enseñado a controlar y modificar la conducta de los niños con premios y castigospero cuando pretendemos educar sin tener en cuenta las necesidades emocionales de los niños, su edad y su desarrollo evolutivo, podemos estar pidiéndoles un esfuerzo antes de tiempo o sin estar preparados psicológicamente para responder de una determinada manera.
Si deseamos tener hijos emocionalmente sanos, fortalecidos interiormente para que puedan tomar decisiones y sepan resolver conflictos con habilidades comunicativas y sociales es necesario reflexionar, desaprender y vaciarnos de algunas pautas educativas de la vieja escuela que condicionan nuestra manera de sentir, pensar y actuar, en definitiva, nuestra manera de educar.
En Abril tendremos un Curso sobre Educación emocional en la Guardería La Guarde de Villava (Navarra)dirigido a familias que quieren educar a sus hijos teniendo en cuenta las emociones porque firmeza y cariño no están reñidas.
Leticia Garcés Larrea, Licenciada en Pedagogía,
www.leticiapedagoga.es y www.escuelapadresmadresnavarra.com
Motivar para enseñar normas de conducta
No hace mucho me escribió una madre algo que me gustó mucho ya que refleja muy bien lo que deseo transmitir por medio de mis charlas sobre cómo educar a los niños motivando la conducta adecuada y corrigiendo la inadecuada con tiempo y paciencia
“… al apuntarme a estos grupos de padres, pensé que iba a aprender mucho sobre mi hija, pero no, estoy aprendiendo sobre mí , porque además veo que mi hija tiene reacciones normales de niña, lo que no es normal es que a veces seamos los mayores los que nos pongamos a su altura y no sepamos ocupar el lugar que nos corresponde. Las charlas me sirven para corregirme como mamá e intentar ser mejor madre para mis niños, que son lo mejor que tengo.
¿Por qué queremos recetas mágicas para educar?
Por lo general no tenemos paciencia para que el niño aprenda a ser obediente, dedicamos varios años al proceso de aprendizaje de la lectoescritura en los colegios pero sin embargo pretendemos que un niño se comporte como un adulto sin apenas cumplir seis años.
No siempre conseguimos que los niños obedezcan a la primera, ese hecho nos pone tan nerviosos que aplicamos un castigo con el fin de modificar la conducta de forma inmediata, si no lo conseguimos hablando, acabamos gritando y perdiendo los papeles y olvidando que una disciplina que pretende enseñar la conducta adecuada, tiene que hacer que el niño se sienta motivado para mejorar desde el control interno y en un entorno positivo ya que pocas veces el control externo mejora la conducta.
Juego de cartas para enseñar rutinas
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Qué hacer cuando los niños se aguantan mucho el pipi
Rocio consulta:
Mi niño acaba de hacer 3 años y controla esfnteres desde los 2 años y medio, de día y de noche. El problema es que ya lleva varios meses en que se aguanta el pipi mucho y aunque le vemos que quiere ir al baño, se lo decimos y no quiere ir. Y se le acaba escapando un poco casi siempre. No sabemos qué decirle ni qué hacer. Ahora ultimamente no le decimos nada, esperamos a que vaya y si hace falta le cambiamos pero no sabemos si es lo correcto.
Hola Rocio, vuestra acción debe ir encaminada a que vuestro hijo haga pipi más veces al día.
Lo que no debe hacer tu hijo es aguantarse el pipi pues no llega a controlar lo suficiente como para ir al baño antes de que se produzca algún escape. Y parece que en los últimos meses se está entrenando en aprender a aguantar mucha cantidad de líquido en su vejiga , y éste es un aprendizaje poco sano para su cuerpo y además tiene varios efectos secundarios negativos: no llegar a tiempo al baño y la frustración o incomodidad de haberse echo algo encima.
¿Qué debes hacer?
Llevarle al baño aunque él no quiera. Seguramente, tu hijo está tan entretenido jugando que no quiere dejar lo que está haciendo. Prefiere seguir concentrado en sus cosas (jugar y jugar) antes que ir al baño.
Así que si tu le preguntas, ¿quieres ir al baño? El siempre te dirá que no quiere, una respuesta muy normal para su edad.
Pero tú debes enseñarle que lo más importante es vaciar vejiga, sacar el pipí de su cuerpo y así podrá jugar más cómodo y sin dañar su cuerpo.
No preguntes, afirma
Así que cambia la pregunta por una afirmación. Dile cada dos horas “es hora de ir al baño a hacer un pipi” y cambia tu actitud pasiva de esperar que sea él quien haga pipi por él mismo, por una actitud activa de llevarlo tú pues aún no ha aprendido que es lo más sano para él.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »










