Consulta: mi bebé rechaza la fruta
Vanesa consulta:
Hola tengo una bebé de cinco meses y me gustaría que me echarais una mano. Mi pequeña empezó a comer la fruta a los cuatro meses y se la comía muy bien pero cayó malita y ya no la quiere. Antes se la hacía yo pero ya no quiere ninguna, ni la que yo le hago ni los potitos de frutas. He probado de todas las marcas y no hay nada que hacer ¿Me podríais ayudar? Muchas gracias.
Vanesa, la mejor manera de ayudar a tu peque es motivarla sin forzarla. Puede que este supuesto rechazo a la fruta sea pasajero, pero si tú le insistes demasiado, la fuerzas o te enfadas con ella por este hecho puede que lo que consigas sea aún más rechazo.
Como madre sabes que tu peque necesita comer fruta, necesita de sus vitaminas por lo que le vas a ir mostrando a tu peque lo bueno que es comerla. Quiero decir, potencia desde lo positivo, desde lo agradable la importancia de la fruta. Aprovecha cualquier momento cotidiano para que tu peque se contagie de tu motivación y de tus mensajes positivos (verbales y no verbales):
1) Huele una naranja y compártelo con tu bebé, pélala y haz un adorno con su piel mientras te vas comiendo sus gajos. Mientras comes vas diciendo en voz alta “que buena que está, como me gusta, que fuerte me voy a poner, etc”.
2) Que mamá y papá coman fruta delante de ella y de forma natural (sin exagerar) hablen de su buen gusto, su olor, de cómo la están disfrutando, “- Está buenísimo este plátano ¿Quieres probarlo papá?, – Sí claro, y tu prueba esta pera que está muy dulce. – Y tu (al peque) quieres también probar este plátano (y le animas a que por lo menos lo chupe)”. Si no quiere, lo aceptas y sigues hablando con papá de lo sano que es comer fruta.
3) Tal vez puede ser un buen momento para dejar de darle la fruta triturada y empezar a presentarle la fruta blanda a pequeños trozos y que la coja ella con las manos. La presentación y textura diferente pueden ser una buena motivación.
Poco a poco tu hija se irá impregnando de esta “buen rollo” con respecto a la fruta y al no forzarla seguro que en algún momento decidirá probarla. Ten paciencia y no la obligues. No es nada grave que esté dos meses (tal vez menos o tal vez más, sin comer fruta!)
Taller “Hazte amigo de los límites. Ayudan a crecer”
Dentro del proyecto “Sentirse Padres, Lenguaje emocional entre padres e hijos”, el pasado sábado 23 de enero realizamos en el Centro Arena el taller relacionado con los límites.
Un grupo reducido formado por un padre, madres y educadoras se apuntaron a este taller con el objetivo de descubrir o aprender algo nuevo que les ayudara en la relación con los hijos o alumnos.
Realizamos diferentes tipos de experiencias y dinámicas en un espacio cómodo, protegido y en confianza con la intención de que cada participante hiciera un viaje interior, en el que descubrir nuevas maneras, revalorizar las actitudes conocidas y darse cuenta de su mundo emocional.
Los límites ayudan a crecer, tanto a quien los recibe, como a quién los pone. En este sentido cada miembro del grupo experimentó diferentes dinámicas para poner su atención en aspectos importantes como:
-. Cómo pongo yo los límites.
-. Cómo reacciono cuando los recibo.
-. Qué siento ante una reacción determinada, es decir, cuando el otro reacciona con firmeza o enfado o exigencia o seguridad o confianza, etc.
-. Cómo reacciono y qué siento ante una figura de autoridad.
Cada uno hizo sus propios descubrimientos, en función de su manera de ser y su propio bagaje emocional, para poder darse cuenta de aquello que les dificulta en la relación con sus hijos o alumnos o adultos.
Como siempre digo, para educar no hay varita mágica y por eso NO podemos dar una manera general y válida para actuar ante una situación “difícil” (difícil porque quiero que me haga caso y no lo hace, difícil porque pierdo la paciencia, difícil porque acabo chillando y luego me siento culpable; en definitiva, difícil porque acabo actuando como no deseo).
Cada uno de nosotros debe encontrar cuál es su propia manera de establecer los límites, ser figura de autoridad, relacionarse des de la responsabilidad, la seguridad , la confianza y el amor. Y para ello hemos de ir mirando en nuestro interior, pues es la clave para darse cuenta que mi manera de actuar o reaccionar no tienen que ver con la conducta del niño/a, si no que únicamente tiene que ver ¡conmigo!
“Cuando no me hace caso me pongo nerviosa, le exijo más, incluso le castigo y acabamos enfadadas las dos” Esta manera de reaccionar viene condicionada por lo que estás sintiendo ante la reacción de tu hija o alumna y NO por la manera de actuar de la niña”.
El taller es principalmente vivencial, pero a finales de esta semana entregaremos a los participantes un dossier en el que estarán recogidos y ampliados todos los aspectos tratados y experimentados en el encuentro. Gracias por vuestra participación y entrega. A nosotras también nos ayudó para aprender y madurar a nivel personal y profesional.
SESIÓN: “Comunicación, Símbolo y Juego”
Orientado para adultos (papás, mamás, abuelo/a s, educadore/a s. ..) que quieran aprender de su niñ@ interior y así poder comunicarse de forma sencilla, directa, cercana, franca y a corazón abierto con sus hijos, nietos, alumnos , etc.
El juego es la forma de expresión y aprendizaje más importante para los niños. Te proponemos recuperar o revalorizar ese espacio de tu vida tan fundamental para la comunicación con los más pequeños.

12 diciembre 2009 de 10 a 13h.
Precio 50 €. Grupos reducidos.
Haz tu reserva:
Edukame - 678 71 50 60 – info@edukame.com
Centro Arena – 669 516 730
Lee un resumen del evento:
Taller “Comunicación, Símbolo y Juego”
¿A qué edad crees que los niños deberían aprender a leer y escribir?
Hace unos días El Pais publicó un interesantísimo artículo sobre cuál es la edad idónea para que los niños aprendan a leer, y si era conveniente hacerlo antes de los seis años o no. Según un estudio de la Universidad de Cambridge habían llegado a la conclusión de que a los 4 y 5 años es demasiado pronto para que los niños aprendieran a leer.
Las docentes entrevistadas de España, también veían excesivo el uso de las fichas en los centros educativos y favorecían más la enseñanza que les ayude a construir sus destrezas sociales, su lenguaje y su confianza a través de juegos. Pero la sociedad, la legislación y los padres, según ellas, ejercen una presión excesiva para primar el aprendizaje de la lectoesctritura y los números. ¿Tú qué opinas?
La tecnología, las redes sociales y los SMS mejoran la escritura de los niños
Leo en el blog de Enrique Dans un estudio que asegura que la tecnología hace que los niños escriben mejor, no peor.
Me gusta descubrir este tipos de estudios que vienen a romper los prejuicios infundados que sobre el uso de la tecnologìa tenemos. Según el articulo los niños escriben hoy en día más textos que hace unos años, debido a las redes sociales, la mensajería instantánea (messenger, gtalk, etc.) y al uso del móvil. A pesar del lenguaje sintético e icónico, lo más pequeños no confunden el lenguaje, saben que las abreviaciones y los formas típicas de estos mensajes pertenecen solo a ese contexto, no son del lenguaje escrito.
Si tenemos la errónea idea de que ahora se escribe peor es seguramente debido a la incorporación de gente de perfil cultural muy bajo, gente que no está acostumbra a escribir desde hace tiempo, y que ahora vuelve a escribir en redes sociales (facebook, twitter, etc.)
Así que nada mejor para la escritura de nuestros hijos, que animarlos a usar blogs, redes sociales, mensajería electrónica, SMS, etc., quizás sean los primeros pasos de un genio de la literatura.
Consulta: mi hijo se vuelve a hacer pipi encima
Carmen consulta:
Tengo un niño de 27 meses y desde poco antes de los 24 meses le enseñamos a pedir el pipi y lo ha estado haciendo bien hasta hace unos 15 días. Sólo está sin pañal durante el día por la noche no lo hemos intentado ni en las siestas, pero de repente sin saber porque el niño ha empezado hacerse el pipi encima y una vez mojado nos lo dice. No sabemos cómo actuar y estamos un poco preocupados, por favor ¿Nos podrían orientar de cómo conseguir que lo vuelva a pedir? ¿Quizás le damos demasiada importancia? ¿O es que quiere llamarnos la atención? Pensamos que algo estamos haciendo mal pero no sabemos qué ni como remediarlo. Gracias.
Los peques expresan su sentir a través de su conducta, por lo que haciéndose encima pipi de nuevo os está indicando que algo le pasa. ¿El qué? Vosotros, los pades, sois las personas más indicadas para percibir qué le pasa a vuestro peque por dentro, y por tanto, interpretar qué está expresando.
No le tiene que estar pasando algo “gordo”, ni grave, ni inquietante. Seguramente será un sentir mucho más sutil y muy ligado a su mundo emocional: como querer la atención que tenía estos meses atrás cuando le enseñabais a controlar el pipi, y que ahora ya no tiene.
Tan solo hace tres o cuatro meses que estáis en el proceso de enseñarle a controlar el pipi, por lo que tu peque sigue en el camino de aprender. Aún no lo ha conseguido definitivamente (lleva poco tiempo y es muy pronto para su edad), así que mejor que en vosotros, lo papis, haya un cambio de actitud con respecto a esta fase de vuestra hijo:
-. No estáis haciendo nada mal, en todo caso, pensar que el proceso ya se había acabado (que no es así… estáis los tres en él todavía y así será durante muchos meses más).
-. No centréis vuestra atención exclusiva en este logro. Relajaros y pensad que habrá momentos de avance y momentos de retroceso. En los momentos de avance vividlos sin celebraciones exageradas (mejor naturales), y los momentos de retroceso vividlos con más cercanía a vuestra peque, con flexibilidad, amorosidad y la confianza que “como está en el proceso cuando llegue su momento lo conseguirá”.
-. Respetar su ritmo “su momento de controlar el pipi no tiene porque coincidir con el vuestro”. Así que tal vez tarde un año entero, aunque a vosotros os gustaría lo hiciera en 3 meses.
-. Es un proceso, por lo que implica tiempo (muchos meses) y mucha paciencia. Cada día es un poquito a poco.
-. Vuestra atención, cercanía, caricias le dan seguridad y esta seguridad la necesita para crecer (sobre todo en la pequeña infancia). Mostradle también este contacto a diario y en otras actividades del día que no tengan que ver con el pipi. Resaltar (con naturalidad) las cosas buenas que hace, dice (sobre todo las más simples).
Cuando papa y mamá están encima de su peque para enseñarle a controlar el pipi, es un contacto diario de motivación que a los peques les beneficia mucho (lo necesitan más que el comer). Cuando se consigue retirar el pañal sin escapes, esta atención la dejan de recibir y si no la siguen recibiendo en otros momentos del día por otros motivos, la reclaman como mejor saben “volviéndose a hacer pipi encima para volver a tener a mamá/papá cerca”.
El que los peques reclamen nuestra atención no es un capricho de ser niño pequeño, es una necesidad. Sí, necesitan nuestra atención (nuestras manos, nuestra voz, nuestra sonrisa, mirada, nuestra presencia) y nuestra dedicación para ir aprendiendo a relacionarse con su mundo interior y el mundo exterior que le rodea.
Os animo a que leáis todo lo que he ido escribiendo sobre este tema: consultas, cuentos para quitar pañales, miedos, etc… Para ello utiliza el buscador del blog poniendo la palabra “pipi”.
Aprendiendo a ser mejores padres (II)
Hace unas semanas comente que Eduard Punset en su programa Redes hablaría sobre la influencia de la etapa infantil en el desarrollo adulto.
Si te los perdiste y tienes interés aquí lo tienes enterito. Ponlo a toda pantalla, siéntate con comodidad y a disfrutar mientras aprendes un poco más sobre la educación infantil.
“En ninguna escuela ni universidad enseñan que es lo que hay que hacer para ser una buena madre o padre…”
Consulta: mi hija quiere que cumpla todos sus deseos
Claudia pregunta:
Tengo a una pequeña de 3 años y 10 meses , llora mucho cuando la dejo en la escuela pero cuando lo hace su papa no llora. Siempre quiere que yo este con ella , piense en ella y cumpla todos sus deseos. ¿Qué puedo hacer, es normal a su edad?
Hola Claudia. Se podría decir que el principal empeño de nuestros peques (sobre todo hasta los 6 años) es conseguir todo aquello que desean, además de reclamar la total dedicación de sus padres. Por eso no es tarea sencilla educar, pues se ha de lidiar con la frustración.
Tu peque quiere que cumplas todos sus deseos. Y no sólo eso, seguramente también querrá que las cosas sean como ella dice, de lo contrario mostrará su decepción y enfado con lágrimas, gritos, llantos, rabietas, etc… Algo que nos suele costar encajar a los papás.
Ella puede pedir, reclamar, desear, incluso exigirte pues está en la edad de ir probando su autoridad. Y tú puedes comprender que necesita aprender con tu respuesta.
No se trata de evitar que pida, o de prohibírselo, si no de que vaya aprendiendo que no se puede obtener todo, de que vaya integrando las negativas y con ello la estarás ayudando a que tenga herramientas de superación ante las frustraciones (que en el proceso de crecimiento son muchas…).
Es muy habitual que la relación con la madre sea de más dependencia que con el padre. Con la madre hay más fusión emocional desde el mismo momento del nacimiento, hay más demanda, más reclamo, más emotividad. En cambio con el padre, a los peques les suele gustar comportarse de una forma más autónoma, menos dependiente, menos “infantil”.
Las mamás solemos atender a la mayoría de sus demandas (por insignificantes que sean) y tendemos hacerlos más dependientes. Los papás suelen hacer más la vista gorda, por lo que los suelen frustrar más y con ello les están ayudando a ser menos dependientes.
Deja que sea el papá quien la lleve al colegio todos los días. Será un bien para los tres: Tu peque se sentirá “mayor” junto a su papá; su papá tendrá un momento y protagonismo destacado, y tú no tendrás que verte sometida al chantaje emocional que tan bien sabe hacer tu peque.
Dices que tu hija siempre quiere que estés con ella, mira si este deseo puede corresponder a que pasa poco tiempo contigo o que ese tiempo no es de calidad. Tu hija necesita que la mires, la escuhes, que compartáis cosas juntas, jugar, hablar, el baño, la cena, los cuentos. Mira si le dedicas este tiempo o realmente intentas hacer tus cosas mientras estás con ella.
También necesita estar con su papá, compartir con él, que le muestre y enseñe cosas, verás que con él se establece una relación diferente que contigo. Un padre presente, entregado en su paternidad ayuda mucho a la separación emocional con la madre.








