Quiere estar solo para ver los dibujos animados ¿es normal?
Marli consulta:
A mi hijo de 3 años le gusta ver los dibujos animados en la televisión sólo, no nos deja estar con él. Si nos quedamos él se desinteresa por los dibujos y se va y si es por la noche se va a su cama. Pide que me vaya y dice que no me quiere. Con su padre pasa lo mismo. ¿Está bien decirle que me voy con otro niño que me quiera? Me gustaría que a mi hijo le gustara que yo estuviera con él. Mis amigas dicen que sus niños (de la misma edad) no les gustan estar solos, en cambio el mío, para ver la tele quiere estar solo.
Yo no le veo mayor problema al hecho que quiera ver los dibujos animados solo, sin vuestra presencia. Lo que sí creo es que este rato de ver dibujos en la televisión no debería ser más largo de 30 minutos.
Hay dibujos infantiles que están muy bien, son educativos y divertidos pero el tiempo que pasa un niño pequeño frente al televisor debería ser poco pues a estas edades necesitan aprender moviéndose, tocando, observando, comparando, imitando, cantando, subiendo, bajando, pintando, en definitiva, haciendo por ellos mismos.
Te dice que no te quiere como una expresión de enfado, equivalente a decirte “no me gustas porque no me dejas hacer lo que yo quiero como yo quiero. Me molesta que no me respetes”.
Pero nunca pongas en duda el amor que os tenéis (vuestro hijo os quiere y os necesita y vosotros a él).
Puedes respetarle que le guste estar solo ese ratito y le ofreces el límite de tiempo máximo 30 minutos también como muestra de respeto por su bienestar porque tú sabes lo que le conviene para su buen desarrollo.
Si él te pide – Déjame y vete -, con palabras y tono desagradable, le pides simplemente (sin enfadarte ni amenazarle con nada) que te lo pida con mejor tono y palabras. Y después accedes: “-Vale, ya veo que te gusta estar solo mientras ves los dibujos. Me voy a hacer mis cosas, si me necesitas estaré en mi habitación. Puedes ver la televisión durante 30 minutos para ver tus dibujos, después la apagaremos para hacer otras cosas”.
¿Qué aprende de ti?
Cuando le respondes “me voy con otro que me quiera más” ¿Qué crees le estás enseñando?, ¿qué aprende de ti? Decirle eso a tu hijo, es como decirle: si tú no me quieres, yo tampoco; o si no te portas bien yo no te quiero, además de ser un mensaje falso pues no es algo que vayas hacer ¿verdad?.
Son frases que decimos sin pensar, pero trasmiten mensajes que lastiman la autoestima del niño y no fomentan la buena relación entre padres e hijos.
Mejor le puedes contestar la verdad, “pues yo sí que te quiero y lo que creo es que estás enfadado”.
No uses el chantaje emocional ni las amenazas, pues no logras más que hacerle daño y con ello no le enseñas a ser responsable, ni a que él vaya conociendo qué le conviene y que no le conviene para crecer feliz.
Taller vínculos vitales de Evania Reichert
Este fin de semana he acudido al taller de vinculos vitales que impartía Evania Reichert en la sede de la fundación Claudio Naranjo de Barcelona (España).
Ha sido un taller muy intenso, en el que a lo largo de dos días completos la terapeuta psicocorporal de orientación reichiana, ha ido detallando toda la información que ofrece en su libro Infancia, la edad Sagrada.
Un recorrido desde la gestación hasta la adolescencia, en el que a través de esquemas, vídeos y amplias explicaciones Evania ha detallado la vital importancia de nutrir de afecto, de contacto, de presencia a los hijos desde ya el momento de la gestación.
Establecer este verdadero vínculo amoroso es lo que permite a nuestros hijos ir desarrollando las virtudes (capacidades y habilidades) para las que están preparados en cada etapa de su infancia (en función de su desarrollo neuro-cerebral) virtudes que les ayudarán a avanzar hacia la siguiente etapa de madurez.
Pero la visión de Evania Reichert va más allá, pues habla de prevencion. Prevención durante la infancia, y nos ha dado una amplia información sobre muchas de las enfermedades que desarrollamos de adultos como la depresión, los problemas gatrointestinales, problemas sexuales, problemas oculares, etc… cuyo origen se encuentra en el inicio de la vida y lo primeros años de infancia (0 a 3 años) incluyendo el periodo de gestación.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
¿Qué hacemos cuando el niño se da un golpe?
Cuántas veces hemos reñido a la mesa o la puerta diciéndole “- mala, mala eres mala por haberle hecho pupa a mi peque”. De esta forma intentamos calmar el susto y daño que lleva nuestro niño/a encima.
¿De verdad tienen la mesa o la puerta la culpa? Aquí no se trata de buscar culpables o de echar la culpa a algo.
Mensaje de responsabilidad
Lo sano para el buen desarrollo de nuestros peques sería trasmitirles con amor que ellos son los responsables de sus actos. Que ellos son los responsables de esos golpes y caídas y que esos objetos van a estar ahí la próxima vez, por lo tanto, mejor aprender a tener cuidado de uno mismo.
Imagina a tu peque de 8 meses gateando por debajo de una silla y al intentar levantar la cabeza se golpea. Lo coges para calmarlo mientras le dices -”vaya coco te has dado, estas aprendiendo y estas cosas pasan. La próxima vez ya verás como intentarás tener más cuidado”
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Al formar una familia es importante cuidar la relación de pareja
En esta vida ajetreada que llevamos, muchas veces nos resulta difícil encontrar tiempo para uno mismo, así que todavía se complica mucho más el encontrarlo para compartirlo con la pareja.
Pero si queremos mantener y fortalecer nuestra relación, debemos invertir tiempo, esfuerzo y voluntad.
Si sólo cuidamos y atendemos a los hijos la pareja sufre
Cuando la pareja ha pasado de constar de dos miembros, a formar una familia, la relación de pareja irremediablemente tiende a quedar relegada a un segundo plano. Al principio no parece importarnos, ya que toda nuestra atención, energía y cuidados son para nuestros pequeños.
Esto durante un tiempo es normal y no nos ocasiona ninguna alteración en la pareja. Es cuando al cabo del tiempo, nuestra vida sigue girando en torno a nuestro nuevo rol de manera exclusiva, cuando puede pasar factura.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Nuestro apoyo a Japón
No nos hace falta vivir al lado de Japón para conocer de cerca la desgracia que están viviendo. Vemos a través de los todos los medios cibernéticos y televisivos las destructivas consecuencias del sunami, y por su fuera poco, la amenaza de las centrales nucleares.
El pueblo japonés está mostrando una gran madurez, serenidad, sosiego ante la catástrofe que está viviendo su pueblo pero como seres humanos que son están sufriendo, están asustados y aunque no lo muestren sus corazones lloran.
Nos ha llegado la propuesta de Mikiko, una japonesa que vive en Madrid (España) y pide ayuda para enviar todo el apoyo del mundo a sus gentes. El pueblo japonés necesita saber que no está solo.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
El amor: los besos
A todos nos gusta recibir besos de las personas cercanas. Los besos son una muestra de afecto, de generosidad, de amor, de entrega que queremos recibir y también queremos dar.
Como yo suelo decir los besos lo curan todo y el amor todo lo puede. Y eso es lo que hemos de practicar con las personas cercanas, y sobre todo, con nuestros hijos o alumnos. Fuí a la clase de P3 del colegio de mis hijos y con los amigos de la clase de mi hija (de 3 a 4 años) jugamos a darnos besos.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »







