Cristina García

cristina hijos Cristina García

Siempre he tenido un gran interés por todo lo relacionado con el mundo infantil. Por un lado su desarrollo físico, cognitivo y emocional, y por otro, el desarrollo del ambiente en el que crecen (los vínculos afectivos, las pautas educativas, los juguetes,…). Por eso estudié Pedagogía, y después, sintiendo que quería aprender más de los más pequeños, Técnica en Educación Infantil.

Empecé trabajando en guarderías con niños de 0-3, una experiencia muy gratificante en la que yo me sentía muy segura dando consejos a los padres sobre cómo tenían que educar a sus hijos (la técnica y la teoría la sabia…). Más tarde empecé formación Gestáltica, a la vez, que me estrené como madre. Y aquí sí que empezó el verdadero aprendizaje!

Desde el primer momento de la concepción toda una revolución de sentimientos, ideas, fantasías, prejuicios, exigencias, ambiciones, frustraciones, me abordaron y entonces entendí que hablar sobre educación era fácil, y más sobre los hijos de los demás… Pero que cuando lo vives en las propias carnes la cosa cambia.

Mis embarazos han coincidio con mi formación como Terapeuta en Gestalt, por lo que me he sentido guiada y acompañada (y no juzgada) a darme cuenta de mis miedos, inseguridades, inquietudes, frustraciones para poder transformalos en confianza, y por tanto, seguridad. Este espacio terapéutico me ha nutrido como mujer y madre y, día a día, veo los beneficios en mí y en la crianza de mis hijos. Me siento afortunada de haber tenido maestros que me hayan enseñado el poder de la entrega amorosa, de la intuicion y el gran poder del corazón.

Nació Iván (que ahora tiene 3 años) y se convirtió en otro maestro. Con él he aprendido la importancia de atender y conocer mis sentimientos y los suyos, la importancia de la entrega y presencia en el ser padres, la importancia del amor en todo acto (en un “NO”, en el baño, en mirar un libro, en un enfado, en una comida, en animarle a recoger sus juguetes, etc.). Un poco más tarde vino Ruth (ahora tiene 13 meses), y con ella ya no tengo las ansiedades de madre primeriza, pero sí las de atender a dos a la vez. Poco a poco voy viendo que cada uno se expresa y siente diferente, que cada uno está forjando su propio carácter a través, sobre todo, de lo que reciben de su mí y de su padre.

De mis respuestas y acciones como madre ellos van aprendiendo, almacenando pautas, maneras de hacer y sentir que luego conformarán su manera de enfrentarse a la vida.

Todo lo que estoy aprendiendo en estos años, profesional como personalmente, me ayudan en el difícil arte de educar. Un proceso que a veces es sutil, gratificante, alegre y otras es arduo y triste.

Formación:
Licenciada en Pedagogía.  Universidad de Barcelona (España)
Técnica en Educación Infantil. IES Salvador Seguí. Barcelona.
Terapeuta Gestáltica. Escola de l’ Ésser. Barcelona.