Rabietas
Consulta: ¿por qué se enfada o llora más con su madre?
Cristina expone:
Hola! Tengo una niña de 19 meses que desde pequeña ya es muy espabilada. En la guardería solo lleva un mes y es la pequeña del grupo y la educadora nos dijo que es increíble lo lista que es. Su padre y yo somos muy jóvenes (25 y 20) y se esta criando con nosotros y el círculo de amigos. También esta con los abuelos. Supongo que todo esto influye. Mi pero es que sé que esta muy consentida y es muy buena pero cuando está estresada o mal me lo hace pagar todo a mi: conmigo llora, quiere ir en brazos, tiene rabietas, no come (solo pesa 9.5kg, el pediatra dice que está bien). Yo trabajo toda la mañana, estudio a distancia, llevo la casa y estoy con ella y además tengo muy poca paciencia. No sé cómo tranquilizarla y hacerle entender que no puede ser todo lo que quiere. Sábados y domingos estamos con ella todo el día y solo es conmigo con la que hace esto, con nadie más. ¿Por qué?
Hola Cristina! Dices que tu peque está muy consentida, pero fíjate que no es lo mismo consentir que mimar. Los
mimos son muy necesarios, tanto para los peques como para los adultos. Donde hay que poner la mirada es en no consentir demasiado, buscar el equilibrio sin ser estrictos. Pero para mimar ¡deja el grifo abierto!
El vínculo emocional que hay entre hija/o-madre es muy fuerte hasta los 2 años de edad. Por ese motivo cuando tu peque está cansada, confundida, desorientada, frustrada, irascible, quejosa te busca más a ti que a su papá o abuelos.
Tú lo vives como que tu peque “te lo hace pagar todo a ti”. ¿Pagar el qué? ¿Te sientes tú en deuda con tu hija? ¿Tienes algún pesar y por ello crees que tu hija te está haciendo pagar algo? Que lo vivas de este modo no tiene que ver en absoluto con tu peque, sino contigo. Tal vez resolver estas preguntas te ayuden a aligerar la carga emocional que llevas.
Ten en cuenta que a esta edad necesitan mucha atención, tu peque necesita estés por ella, juegues con ella, le expliques cosas, la acompañes, la abraces y si no lo obtiene se siente mal.
Yo también tengo una peque de 19 meses. Imagino que cuando dices “quiero que entienda no puede ser todo lo que quiere” te refieres a que constantemente reclama tu atención, quiere esto de ti, quiere la lleves aquí, quiere le hagas esto o lo otro. Y tu tal vez quieres que entienda que no puedes estar constantemente por ella pues tienes otras muchas cosas que hacer.

Yo en estos momentos estoy intentado escribir tu consulta mientras ella está a mi lado metiendo todos sus cuentos en una caja. Sé que estará concentrada unos pocos minutos y que después reclamará mi atención y si no la obtiene llorará, o se irá poniendo cada vez de más malhumor. Lo sano para su buen desarrollo es que la atienda, esté por ella, juegue con ella. Eso implica que yo apenas puedo hacer cosas, por lo que me intento organizar para hacerlas cuando ella duerme o está con sus abuelos.
A esta edad necesitan mucho el contacto y la presencia de mamá y papá y si la tienen se harán más seguros e independientes en un futuro. Mi hijo de casi 4 años ya no me necesita constantemente a su lado, y se entretiene largos ratos jugando solo. Pero hasta el final de los 3 años tuvo mi atención y la de su papá de forma constante.
Eres una madre joven con mucha fuerza y energía que trabaja, estudia, lleva la casa y … (seguro que algo más). Haces lo que puedes para criar a tu hija (y seguro que va bien pues la describes como una niña sana, buena y espabilada), pero tener en cuenta que los primeros tres años de vida de vuestra hija son los más importantes y en los que necesita más de vuestra presencia incondicional.
Ganarás en paciencia si mientras estás con ella la atiendes sin pensar que tienes que hacer mil cosas más. Intenta organizarte para hacer las cosas cuando ella duerma y te recomiendo que bajes el nivel de exigencia y expectativas “no eres super-woman” y a todo no puedes llegar .
Nadie dijo que ser padres fuera fácil, cómodo y sin sacrificios ¿verdad?
Recopilación de entradas sobre rabietas en los niños
Son muchas las consultas que he recibido, sobre las pataletas, las rabietas, las negativas de nuestros pequeños desde los 18 meses hasta los 4 años aproximadamente. Papas y mamas, abuelas y educadoras me preguntan ¿cómo tener más paciencia en estas situaciones y no acabar gritando ni peleando con ellos?

La paciencia no la venden en las farmacias (seria genial para todos ¿verdad?). Pero sí está en nuestro interior y para dejarla salir hemos de bajar en exigencia, centrarnos en nuestros hijos, dedicarles tiempo y delegar las demás cosas (al menos durante los primeros tres años). Abarcar trabajo, casa y familia es muy stresante y como no tenemos superpoderes ¿quién paga nuestro estrés y cansancio?
Tu peque no es él único que te pega y grita con sólo 20 meses, y tú no eres la única que te sientes impotente o que le riñes o pegas por perder la paciencia.
Estas situaciones conflictivas son propias de la edad (igual que el acné en la adolescencia), y todos los papás (abuelas y educadoras) del mundo se encuentran con ellas a diario. Por lo que hablar entre nosotros de estas situaciones también ayuda pues compartir aligera peso.
Lo importante: poner límites claros con seguridad y amor y dejar que pataleen para expresar y sacar su frustración, enfadado. Si os pone más nerviosos su pataleta y gritos, dejarlo sólo y cuando esté más calmado y no grite le atendeis (pero se lo decis, “cuando estés más calmado te atiendo”).
A continuación os hago un listado de todos los post que he ido escribiendo hasta ahora y abordan este tema
No frustrar a nuestros hijos es malcriarlos
Evitar tener mal genio y no gritar a los niños
Mi hijo de dos años nos pega ¿qué debo hacer?
Mi hijo dice a todo que NO ¿Debo contar hasta tres?
El uso/abuso del No para poner límites
Consulta: Mi hijo dice a todo NO ¿debo contar hasta tres?
Ana comenta la siguiente cuestión:
Buenos días. Tengo un niño de 3 años y estamos en la fase no. Siempre que le pedimos que haga algo nos responde igual “NO”. Le repetimos todo varias veces hasta que tenemos que recurrir al ” cuento hasta tres “, pero no lo veo una buena opción ya que me gustaría que lo hiciera por si mismo. Gracias.
¡Hola Ana! En esta fase de autoafirmación es muy pesado para nosotros, y para ellos, estar constantemente encima repitiendo e insistiendo que hagan las cosas. Además tiene el efecto secundario de que los peques se acostumbran a nuestras insistencias o amenazas y acaban por no escucharnos.
La técnica del cuento hasta tres, es una opción pero si la usas diariamente acabará por ser una amenaza y ni te escuchará. Úsala de vez en cuando (dos veces a la semana como mucho).
Para conseguir que hagan las cosas por ellos mismos y no como respuesta a nuestros enfados o amenazas debemos demostrarles que si no hacen las cosas los resultados dependerán de ellos. Para enseñarlo es muy importante nuestra actitud: sin enfados, sin chillidos, ni amenazas, y sobre todo, sin echarnos atrás y cumpliendo lo que decimos. (Para empezar busca momentos en los que no tengas prisa).
“-Ves a buscar tu abrigo y póntelo que nos vamos a la calle. -No, no quiero.” -Yo voy a buscar el mío y me voy a preparar para irme, cuando esté lista me iré. Si quieres venir conmigo ponte tu abrigo”. Le dejas un tiempo corto y si ves que ni se mueve te despides de él “-Adiós cariño me voy a la calle”. Abres la puerta y te vas. Quédate detrás escuchando pero sin hacer ruido.
Cuando tu peque vea que te has ido y se ha quedado sólo, seguramente llorará y gritará asustado. Pasados 10 segundos vuelves a entrar y aunque tu corazón esté sobrecogido por el susto de tu niño/a, ten una actitud tranquila y segura: “-¿Por qué lloras cariño? -Estaba solito, te has ido! Te he dicho que me iba a la calle y como no te has puesto el abrigo pensaba que no querías venir conmigo ¿Quieres venir a la calle? -Si. -Pues ves a buscar tu abrigo y póntelo que nos vamos.” Verás que rápido se lo pone. Tal vez te pida que le acompañes a buscarlo por miedo a que te vuelvas a ir, accede pero no acabes poniéndole tú el abrigo pues entonces no habrá servido de nada lo hecho hasta ahora.
Si tu actitud es serena y firme el mensaje que le estás trasmitiendo es que se vaya responsabilizando de sus acciones: como no se ha puesto el abrigo es que no quería ir a la calle. Tu peque enseguida percibirá que tú no te has enfadado, no le has chillado, no le has insistido, así que si quiere obtener lo que quiere depende de él. Si en esta situación siempre reaccionas igual, verás como en breve no le tienes que insistir nada para que se ponga el abrigo.
Yo llevo aplicándolo des de los 2 años de Iván para otras muchas situaciones del día a día y es un proceso que merece la pena. Eso sí, preparaos a escuchar sus lloros, sus pataletas cuando ven no se salen con la suya. “No entiendo por qué estas tan enfadado. Si querías te leyera un cuento antes de dormir ¿por qué no has recogido los juguetes como habíamos quedado?”
Consulta: mi hijo de 2 años nos pega ¿qué debo hacer?
Luisfer pregunta:
Hola tengo un problema y no sé cómo reaccionar. Mi hijo le ha dado por pegarnos a todos abuelos, tíos y a nosotros. No sé cómo reaccionar gracias y un saludo. Enhorabuena por la web.
Los dos años es el inicio del periodo de la autoafirmación y puede durar hasta el final de los tres años. Así que es un tiempecito que a los padres se nos hace eterno pues nos encontramos que nuestros dulces peques empiezan con el No! para todo, a desobedecer, a querer mandar, a gritar y llorar, pataleta en el suelo e incluso a pegar.
Como padres hemos de tener claro que ellos aprenden de nuestras reacciones.
Muéstrale que no es correcto pegar, enfádate, pon cara muy seria y de forma contundente le coges el brazo, le miras a los ojos y le puedes decir “A mi no me gusta que me peguen”, “No se pega, eso está mal hecho”.
Como seguramente seguirá insistiendo como si de un reto se tratase, te lo llevas a su habitación o a un espacio aparte y lo castigas un minutito sólo “Te quedas aquí castigado porque lo que has hecho no es correcto. No se pega, con las manos se dan caricias”. Te vas y lo dejas un minuto.
Probablemente se quede llorando a moco tendido, o incluso se niegue a quedarse castigado (los niños que pegan suelen tener un carácter fuerte… ). Tú insistes serio/a y firme. Cuando vayas de nuevo a su habitación (recuerda que con poco rato que esté sólo es suficiente) es muy importante hables con él/ella con un tono reconciliador “¿Sabes por qué te he castigado? ¿No me gusta que me pegues. Cuando pegas haces daño y a nadie le gusta que le hagan daño. Dame un beso de perdón. Yo también te doy un beso a ti para levantarte el castigo.”
Una vez lo has hablado y os habéis besado e incluso abrazo, ya no hay enfado, ya no hay castigo, nada de rencor, ni amenazas y no se vuelve a hablar más del tema (hasta la siguiente vez, claro).
Cuando pegue a los abuelos, tíos haces lo mismo. El enfado y/o castigo debe ser inmediato y corto. En esta ocasión cuando hables con él, también le pides que bese a sus abuelos o tíos y que les pida perdón. Y una vez levantado el castigo se zanja el tema.
No le digas eres un mal niño, eres malo porque eso no es cierto. Hace cosas incorrectas y tú estás en su vida para mostrarle lo correcto.
No le pegues para enseñarle que no se pega. Es incongruente, contradictorio y muy dañino.
Si no está acostumbrado a que sus papas se enfaden o lo confronten, se mostrará un poco más rebelde al principio, sé constante y ya verás como poco a poco lo irá integrando. Papá y mamá deben reaccionar igual ante el pegar, si no vuestro peque lo que aprenderá es que con papá no puedo pero con mamá sí… (o viceversa).
Pensad que es bueno le pongáis límites, los necesita! Tener paciencia y constancia y en unos meses recogeréis los frutos.
Consulta: mi hija tiene mucho genio
Oihana expone:
Hola. Tengo una niña de 9 meses y medio. Esta muy espabilada y muy movida. Tengo mucha suerte con ella, ya que duerme (desde el primer día) toda la noche de un tirón y come todo lo que le des. Mi problema es que aunque sea una niña muy graciosa y simpática tiene mucho genio, tiene la mano muy rápida, si esta haciendo algo y le interrumpes o quiere hacer algo y no lo dejas enseguida te suelta la mano. Tengo un sobrino que es once días menor que ella y es muy cariñoso, pero en el momento que se acerca a la niña para darle un beso o un abrazo le da con toda la mano en la cara. Es decir, que si no se sale con la suya saca su genio. ¿Cómo puedo enseñarle a controlar su genio?
Hola Oihana! Tener una niña que derrocha tanta energía y que encima coma y duerma estupendamente es una suerte para ti. ¡Felicidades!
Por lo que cuentas tu peque es una gran investigadora, que tiene muchas ganas de moverse y conocer su entorno, y que además se siente segura, querida y protegida para poder hacerlo.
Lo que tú llamas “mucho genio” yo te lo devuelvo como “carácter”. La misma fuerza que usa para gatear, para investigar constantemente y para arrancar a andar, también la usa para defender lo que ella quiere y como ella quiere. Todo ello va en el mismo paquete y forma parte de su carácter.
Un carácter que te animo no castres, sino que le enseñes con presencia dónde están los límites con seguridad, firmeza y respeto.
¿Qué puedes hacer?
Cada vez que pegue a su primo o a otro niño, le muestras una cara seria, de desagrado a la vez que le dices con un tono contundente (sin chillar)
- No se pega, le has hecho daño (pupa).Con las manos se dan caricias.
Y le coges su manita y le muestras cómo se acaricia al niño.
En ese momento pon cara alegre, de agrado y le dices,
- “Ves, así es más agradable, tu primo quiere jugar contigo”.
Puede que la primera vez que le intentes mostrar cómo se acaricia ni tan sólo te deje que le cojas la mano y que por ello también se enfade. Tú insistes sin chillar, ni violentarte. Si coge rabieta, déjale unos minutos con su enfado y cuando veas se le ha pasado un poquitín le intentas mostrar que con las manos se dan caricias.
Puede que también te pegue a ti cuando le frustres algún deseo. No le pegues, ni le chilles, simplemente muéstrale tu cara bien seria, de desagrado y le dices
- No se pega! A mi me gustan las caricias. Le coges su mano y la pasas con suavidad por donde te ha pegado. -Ves, así, caricias, eso sí es agradable. Mientras le pones una cara bien alegre, eso sí te gusta!!
La misma reacción durante un tiempo
Ten paciencia, serán muchas (¡muchas!) veces las que le tengas que mostrar que no se pega, pero si cada vez le pautas la misma reacción iras canalizando su carácter hacia una actitud más productiva.
Yo desaconsejo rotundamente pegarle en la mano para mostrarle que eso no está bien hecho ¿Cómo se puede enseñar pegando que no se pega?.
Para tu hija, tu cara de desagrado y seriedad en el hablar es más contundente que un chillido o un cachete. Si además le muestras enseguida con cara alegre lo que sí tiene que hacer le estás dando una alternativa y ayudando a entender.
Tampoco aconsejo dejar que el peque se salga con la suya para evitar que pegue a los demás, o para evitar se enfade. Te mostrará su disconformidad en muchas ocasiones, soltándote la mano, rabieta en el suelo, gateando en dirección opuesta a dónde tú quieres ir…. Permite que llore, que se enfade pues está en su derecho, pero tú le muestras cuál es el camino a seguir.
Consulta: mi hija dice a todo que NO
Irene plantea el comportamiento de su hija:
Desde hace una temporada con mi hija de 34 meses todo es NO. Cada vez que le pido que haga algo su respuesta es un no rotundo y sigue con sus cosas. Si la obligo la tengo que llevar a rastras entre gritos, si intento hablar su respuesta es negativa y no sé que hacer. Cuando consigo después de mil negativas meterla en la cama se pasa una hora mínimo llamándome y pidiéndome cosas, ahora pipí, ahora el muñeco, ahora agua… Y eso que antes de irse a dormir procuro que lo tenga todo, siempre hay excusa para no dormir. También dentro de las rabietas que coge cuando le pido las cosas, le da por pegar, la verdad es que al final acabo muy nerviosa, es bastante desesperante…no sé como podría solucionarlo…
Irene en tu consulta describes muy bien el comportamiento de tu hija y es exactamente igual al de mi hijo Iván desde hace ya un tiempo (ahora tiene tres y medio), y seguro que también de otros muchos niños de 2 años a final de los 3.
Nuestros hijos están viviendo su momento de autoafirmación, de búsqueda de poder, de intentar salirse siempre con la suya, del NO! (y que te he dicho que Nooooo) para todo, de la pataleta, los gritos, las peleas, incluso de querer pegarnos porque no obedecemos sus órdenes!
Todo manual de pedagogía, toda guía para padres habla de este período. Así que nos hemos de felicitar porque tenemos unos hijos sanos que son capaces de a sus tres años desafiarnos!! Es como una adolescencia infantil…
¿Cómo vivirlo? Lo primero entender que no son niños/as malos, ni tiranos (aunque lo parezcan), ni lo hacen para fastidiarnos aunque sí para desafiarnos. Nosotros también fuimos así a su edad, y en función de cómo la vivimos entonces ahora lo demostramos (de eso hablaré en otro post).
Lo segundo: dices que es desesperante…. Mejor conecta con la esperanza, confianza que tienes una hija sana y que esta época (que pasará) le ayuda a crecer. Si no, estarás muy a menudo enfada, irascible, rabiosa como ella y ahora necesita mucho tu amor, serenidad, seguridad y paciencia.
Lo tercero, es el momento de poner límites. Mamá y papá ponen las normas y ellos las cumplen les guste o no (sin negociación en la mayoría de casos, por ahora.). Ante sus negativas, nosotros decidimos y ellos no tienen derecho a voto (aunque sí tienen derecho a enfadarse, gritar, soltar la rabia que les da no ganar, patalear en el suelo).
En estos casos solemos perder fuerza dándoles explicaciones e intentando convencerles porque nos duele; perdemos energía porque nos sentimos culpables de mantenernos firmes mientras ellos lloran, gritan y pasamos mucha vergüenza porque montan el espectáculo donde sea.
¿Te sientes culpable de amar a tu hijo/a e intentar sea un/a joven con criterio y seguridad? Pues está en tus manos mostrarle ese camino o dejar sea una jovencita tirana y caprichosa.

“-Quiero un sugus. -Hoy no toca. Ayer te comiste dos y no es bueno comer sugus todos los días. -Siii, yo quiero uno ahora!.-Lo sé, pero no es bueno para ti”. Se enfada, grita y llora. Pataleta en plena calle. Permítele exprese su rabia pero no te enfades, no le chilles, no le digas nada más, no la intentes convencer que lo haces por su bien (ya se lo has dicho, te ha entendido, no le ha gustado y te lo va ha demostrar…).
Yo en ocasiones sigo caminando lentamente dándole tiempo a que me siga pero sin decirle nada. Cuando ve que estoy lejos viene corriendo, gritando y llorando “-Quiero un sugus!!!!!!!!”. Me agacho a su altura, lo abrazo y amorosamente le digo, “-Ya veo estás muy enfadado, lo entiendo, pero mamá sabe lo que es bueno para ti”. El sigue insistiendo -”Mama, yo quiero un sugus. -Claro, tal vez otro día, pero hoy no.” Y seguimos caminando, él llorando menos fuerte pero ya a mi lado.
Escenas como ésta hay muchas en el día a día: para irnos del parque, para ponerse el abrigo, para bañarse, por querer coger del súper lo que no debe, por querer jugar cuando es hora de comer, tarda una hora en irse a dormir, etc…
Hay días que lo vivo con agotamiento y otros con más serenidad, al igual que él hay días que apenas discute y podemos negociar y otros es un constante desafío.
Se podría decir que el “trabajo” de los peques de 2-3 años es el de intentar imponerse y mandar. Nuestro “trabajo” como padres es el de mostrarles el camino con amor, paciencia, con límites, seguridad y firmeza, con nuestro propio ejemplo y con respeto. Ser niño/a no es fácil y ser padres tampoco.
Lo que nunca les ha de faltar (y más en estos momentos) es nuestro amor, consuelo, nuestra dedicación y tiempo.




