Desarollo
Enseñar a ver la emoción que hay detrás de una acción
El mundo emocional de los niños es complejo, actúan muchas veces movidos por una emoción, sienten tristeza y lloran, sienten enojo y pegan, sienten vergüenza y se ríen o miedo y gritan. Entre la emoción y la acción falta una herramienta que nos corresponde a los padres enseñar que es la capacidad de pensar antes de actuar para desarrollar el autocontrol necesario para la convivencia.
¿Por qué nos necesitan?
Nuestra labor educativa es muy importante porque el cerebro del niño se está desarrollando y carece de herramientas mentales suficientes para dominar sus emociones siendo muchas veces prisioneros de la inmediatez de su respuesta emocional.
Necesitan nuestra ayuda para desarrollar habilidades de pensamiento para no dejarse atrapar por las emociones, la mayoría de ellas muy intensas.
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La buena educación y el crecimiento del niño
El cerebro infantil entre los 0 y 6 años, más o menos, está diseñado para descubrir, explorar, escalar, tocar, probar, ect.
El cuerpo es el instrumento y el impulso de ponerse manos a la obra es natural. Además, realizar todas estas acciones tiene un sistema de recompensa a nivel cerebral que premia el descubrimiento del mundo, lo que hace que el entusiasmo, las ganas de seguir explorando y su autoestima aumenten.
Cuando un niño pequeño echa el vaso de agua en el plato de puré lo que está haciendo es investigar. Observad su cara y veréis mucha concentración, sorpresa y satisfacción por lo que está realizando.
Es su pequeño laboratorio. Es muy posible que lo siguiente que haga sea buscar la mirada del adulto para mostrarle su hallazgo, su descubrimiento, su obra… por esto es importante cuidar la mirada que le ofrezcamos en ese momento.
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Enseñar a perdonar y a pedir perdón
Suele ser habitual ver a la salida del colegio a dos niños que tras discutir por no ponerse de acuerdo en quien dirige el juego o quien le da primero al balón, resuelven pegándose.
Ante estas escenas sus madres rápidamente intervienen para obligarles a pedirse perdón. ¡Pídele perdón inmediatamente! Dice una de las madres con cara enfadada ante la conducta de su hijo. ¡Perdón! Repite el niño como un lorito presionado por la situación y queriendo evitar la amenaza habitual que pocas veces se cumple ¡Si le vuelves a pegar nos vamos a casa!
Enseñar a perdonar
La mayoría de hábitos o rutinas se aprenden por imitación y por repetición de actos, pero a perdonar no se aprende disculpándose por obligación cada vez que el niño comete una falta.
Por supuesto que hay que enseñar a disculparse, sobre todo con nuestro ejemplo, reconociendo cuando nos equivocamos los padres y disculpándonos por ello, pero también hay que enseñar el tipo de relación que deben de tener dos amigos que se quieren y no centrarnos únicamente cuando hay una trifulca.
Es cierto que enseñar la buena convivencia es más costoso y lleva más tiempo pero a la larga se ven resultados.
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Ir al cine ¿Está preparado el niño pequeño?
Katerina pregunta:
¿A partir de qué edad puedo lleva a mi hija al cine? Ahora tiene 3 años y me gustaría llevarla estas navidades al cine pero no sé si le gustará.
Hola, para que un niño pequeño pueda disfrutar viendo una película infantil en el cine tiene que haber alcanzando la madurez suficiente como para:
- No asustarle la oscuridad. En el cine solo hay la luz que proyecta la pantalla, así que está todo en un ambiente bastante oscuro y eso les asusta mucho.
- No asustarle el fuerte sonido o alto volumen que suelen proyectar las películas. En el cine el sonido siempre es más real y envolvente por lo que hace que se intensifiquen las sensaciones.
- Aguantar sentado la hora (mínimo) de duración de la película.
Con respecto a la edad depende bastante del niño o niña, pero por norma general a los niños menores de 3 años les asusta la oscuridad, el ruido fuerte, no están preparados para estar tanto rato sentados, y además, los personajes “malos” en el cine impresionan más.
Los padres conocemos mejor que nadie a nuestros hijos, así que tu sabrás si tu hija está preparada o no.
Ir al cine tiene que ser una experiencia placentera y aunque el argumento de la película sea muy infantil y los personajes sean muy simpáticos, puede que la oscuridad y el sonido fuerte hagan que los pequeños sufran o pasen un mal rato.
Si esto ocurre, siempre recomiendo abandonar la sala de cine sin reñir al niño ni culpabilizarlo por el pago de las entradas. Lo mejor que puedes hacer por él es tranquilizarlo y le transmites tu confianza que comprendes esté asustado y que es muy normal se sienta así. Ya habéis aprendido algo más: de momento no está preparado para estar en el cine pero seguro que más adelante lo estará (¡sobre los 5 años seguro que si!).
Escuchar las emociones del niño
Recuerdo el comentario de una madre en una reunión de la Escuela de Padres, sorprendida de sí misma ya que cuando fue madre decidió no educar a su hija como lo habían hecho con ella y sin embargo se veía reproduciendo el mismo patrón.
Volver a mi infancia
Es normal reproducir en nuestros hijos la misma educación que recibimos, de nuestros padre, el problema surge cuando lo que reproducimos no pasa por el filtro de la sanidad emocional que nos permite saber en todo momento que la respuesta que estamos dando a nuestros hijos frente a sus comportamientos va más allá de la mera conducta, traspasa lo emocional y esto nos permite ayudarle a desarrollarse como persona.
Es posible que cuando eras niño no te dejaran expresarte porque se consideraba de mala educación manifestar una queja y quizás ahora eres quien no permite a tu hijo que diga que algo no le gusta. También es posible que hayas crecido reprimiendo tus sentimientos y ahora eres tú quien no permite que tus hijos lloren cuando es necesario hacerlo para descargar tensiones y demás.
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No juega con otros niños ¿debo preocuparme?
Marga consulta:
Hola, mi hija de 2 años ha comenzado la guardería hace 20 días. La profesora me dice que se porta fenomenal y que duerme pero no juega con otros niños, no participa del juego y esto me preocupa. ¿Qué puedo hacer? ¿Es cuestión de tiempo? Por lo demás ella esta muy bien, aunque la veo cansada.
Marga, por lo que parece tu hija se está integrando a su ritmo en este nuevo espacio pues principalmente dices que tu hija está bien. Que esté más cansada es muy normal y debes procurar que duerma las horas que necesita (entre 11 o 13 horas nocturnas).
Que a la edad de dos años no juegue con otros niños no es motivo de alarma ni de preocupación. Es una señal que te sirve para conocer más cosas sobre su carácter.
Lleva pocos días en un sitio nuevo donde hay muchos niños y adultos diferentes a los conocidos, así que tu hija está usando sus propias estrategias para sentirse segura, en definitiva para adaptarse.
Parece que una de estas estrategias es jugar sola, estar sola, buscar momentos de intimidad. Tal vez, a tu hija no le guste mucho el ruido, o le asuste el movimiento continuo de muchos niños a su alrededor, o le cree inseguridad estar con un grupo grande y por eso ella misma busca retirarse.
Aunque no participe de forma activa, puede que desde la distancia esté observando a lo que juegan cómo lo hacen y cuando ella se encuentre preparada ya buscará la manera de relacionarse. O puede que de momento no necesite relacionarse y que se sienta más tranquila así, jugando ella sola a su propio ritmo con su propia imaginación o creatividad.
Todos estos motivos que te escribo, son señales o pistas que te pueden ayudar a conocer mejor cómo es tu hija, qué le gusta y no le gusta, qué le da seguridad, cómo se adapta a un medio diferente al familiar, y así le puedas ofrecer ayuda respetando su ritmo y cómo es tu hija (sin compararla con lo que hacen los demás niños).







