Desarollo
Qué hacer cuando los niños se aguantan mucho el pipi
Rocio consulta:
Mi niño acaba de hacer 3 años y controla esfnteres desde los 2 años y medio, de día y de noche. El problema es que ya lleva varios meses en que se aguanta el pipi mucho y aunque le vemos que quiere ir al baño, se lo decimos y no quiere ir. Y se le acaba escapando un poco casi siempre. No sabemos qué decirle ni qué hacer. Ahora ultimamente no le decimos nada, esperamos a que vaya y si hace falta le cambiamos pero no sabemos si es lo correcto.
Hola Rocio, vuestra acción debe ir encaminada a que vuestro hijo haga pipi más veces al día.
Lo que no debe hacer tu hijo es aguantarse el pipi pues no llega a controlar lo suficiente como para ir al baño antes de que se produzca algún escape. Y parece que en los últimos meses se está entrenando en aprender a aguantar mucha cantidad de líquido en su vejiga , y éste es un aprendizaje poco sano para su cuerpo y además tiene varios efectos secundarios negativos: no llegar a tiempo al baño y la frustración o incomodidad de haberse echo algo encima.
¿Qué debes hacer?
Llevarle al baño aunque él no quiera. Seguramente, tu hijo está tan entretenido jugando que no quiere dejar lo que está haciendo. Prefiere seguir concentrado en sus cosas (jugar y jugar) antes que ir al baño.
Así que si tu le preguntas, ¿quieres ir al baño? El siempre te dirá que no quiere, una respuesta muy normal para su edad.
Pero tú debes enseñarle que lo más importante es vaciar vejiga, sacar el pipí de su cuerpo y así podrá jugar más cómodo y sin dañar su cuerpo.
No preguntes, afirma
Así que cambia la pregunta por una afirmación. Dile cada dos horas “es hora de ir al baño a hacer un pipi” y cambia tu actitud pasiva de esperar que sea él quien haga pipi por él mismo, por una actitud activa de llevarlo tú pues aún no ha aprendido que es lo más sano para él.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Las rabietas nos ofrecen oportunidades para educar
Me llama la atención que cuando llega la época navideña bombardeamos a los niños con frases como: ¿has sido bueno este año?, ¿si no eres bueno los Reyes Magos no te traerán regalos?, ¡si tienes muchos regalos en el árbol es porque has sido muy bueno…!
Desde luego hasta el día de la entrega de los regalos gozamos de la compañía de “niños buenos” pero una vez abiertos los regalos volvemos a convivir con niños cuyo comportamiento transmite un mensaje que los adultos tenemos que aprender a descifrar: llamadas de atención, celos, miedo, falta de normas, carencias afectivas, aburrimiento, etc.
En general, tendemos a hablar en negativo sobre la etapa de las rabietas porque nos pone a prueba a diario, descubrimos la poca paciencia que tenemos y lo rápido que cedemos ante los caprichos del niño, bien sea por cansancio, por falta de tiempo, estrés u otros motivos.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo en medio de una rabieta?
Cambiando algunas pautas educativas inadecuadas del funcionamiento familiar podemos saber qué circunstancias pueden estar provocando las rabietas y quizás manteniéndolas más tiempo del necesario.
Si nos centramos en la respuesta que debemos ofrecer a nuestros hijos ante las rabietas y aprendemos a reducir algunos factores que las provocan, es posible que logremos eliminar algunos comportamientos inadecuados.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Mi hija pequeña se masturba mucho ¿es malo?
R.Hernández consulta:
Tenemos una niña de 28 meses. Desde hace que tenia 18 meses, ejerce movimientos de masturbación. Se roza en el asiento del carrito o en cualquier sitio donde apoya el trasero. Lo hace 5 a 10 veces al día. Se pone casi traspuesta y sudando.Estamos muy preocupados. Hemos consultado a la pediatra y nos dice que es normal. Pero insisto que lo hace con mucha frecuencia y que cuando está en su rollo, no se le puede ni hablar ni tocar y su estado es de agotamiento y sudoroso. ¿Qué podemos hacer?
Una etapa normal de su desarrollo
Vuestra hija está experimentando con su propio cuerpo. Está investigando y conociendo las posibilidades de su cuerpo y a lo largo de su desarrollo lo está haciendo de diversas maneras: cuando empezó a aguantar su cabecita, cuando empezó a voltear por ella misma, cuando pudo aguantar el equilibrio sentada, cuando experimentó el desplazamiento gateando, subiendo escaleras por ella misma, caminando.
Y este descubrimiento de las posibilidades de su cuerpo también lo está haciendo a través de su parte genital.
Es una etapa absolutamente normal que forma parte de su desarrollo, como también os ha confirmado la pediatra, que le ayudará a conocerse mejor.
Parece que vuestra hija está viviendo esta etapa de su desarrollo de forma intensa y expresiva. Algo beneficioso para ella. Pero vuestra angustia y preocupación no la ayudará a superar esta etapa positivamente.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Cómo validar los sentimientos del niño
Dos hermanos juegan en el salón y el pequeño que no sabe entretenerse solo atraído por el juego de su hermano sigue sus pasos allí donde va.
El mayor harto de no poder realizar una torre con piezas, intenta apartar a su hermano pero éste pierde el equilibrio, cae al suelo y llora. En ese momento entra la madre que al ver que el pequeño llora regaña al mayor.
- Desde luego, mira qué no querer jugar con tu hermano, tienes que comprender que el quiere estar contigo así que si no juegas con él, tendré que guardar tu juguete para que aprendas a compartir.
Como validar los sentimientos
Cuando uno entra en escena a mitad de la película carece de información suficiente para interpretar lo que ha pasado, por lo general actuamos como jueces de la conducta visible pero no intentamos indagar en las necesidades reales de cada uno de los protagonistas de la escena.
El hermano mayor necesita realizar un tipo de juego diferente al que tiene el pequeño, necesita que le comprendan a él y no exigirle que comprenda al pequeño que no hace más que interrumpir su juego. Necesitaría escuchar frases como:
- Hijo, entiendo que tu hermano no te deja jugar como tú quieras, le gusta estar contigo y hacer lo que tú haces pero todavía no sabe jugar como tú. ¿Qué te parece si juegas un ratito con él y luego vengo yo para qué tú puedas terminar tu torre?
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Siento, luego actúo
Una tarde soleada, la familia entera salió a pasear y aprovechando que andaban cerca del supermercado entraron a comprar. Una actividad que los padres necesitaban hacer en ese momento pero que al niño le resultaba aburrida y poco atractiva.
Mientras el padre miraba los productos que necesitaba, el niño de 5 años empezó a correr por los pasillos y a dar vueltas sin dejarles mirar con tranquilidad lo que necesitaban comprar.
La madre se detuvo, le miró a los ojos y le dijo. Hijo, ¿te das cuenta que el aburrimiento te hace hacer cosas que en un supermercado no se deben hacer? Sí quieres mientras mama y papa hacen la compra te propongo que busques en el pasillo de los juguetes un dinosaurio. Esta actividad motivó al niño y durante un buen rato estuvo jugando a buscar animales.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »
Enseñar a ver la emoción que hay detrás de una acción
El mundo emocional de los niños es complejo, actúan muchas veces movidos por una emoción, sienten tristeza y lloran, sienten enojo y pegan, sienten vergüenza y se ríen o miedo y gritan. Entre la emoción y la acción falta una herramienta que nos corresponde a los padres enseñar que es la capacidad de pensar antes de actuar para desarrollar el autocontrol necesario para la convivencia.
¿Por qué nos necesitan?
Nuestra labor educativa es muy importante porque el cerebro del niño se está desarrollando y carece de herramientas mentales suficientes para dominar sus emociones siendo muchas veces prisioneros de la inmediatez de su respuesta emocional.
Necesitan nuestra ayuda para desarrollar habilidades de pensamiento para no dejarse atrapar por las emociones, la mayoría de ellas muy intensas.
Continuar leyendo el resto de esta entrada »









