Consultas

Consulta: se despierta por la noche y me pide un biberón

Pilar consulta:

Hola, soy madre de un niño de 26 meses y dentro de poco nacerá mi segundo hijo. Creo que con su edad debería dormir toda la noche de un tirón, pero se despierta más o menos a la misma hora para pedir el bibi, que suele ser a las 4 ó 5 de la mañana, a veces incluso, vuelve a pedirlo a las 7. Creo que he cometido el fallo de no habérselo quitado a tiempo y haberle enseñado que por la noche se duerme y que el desayuno es nada más levantarse. Obviamente no sé qué hacer, dejarle llorar y no atenderle, es la solución?, os agradecería que me dieraís un consejo porque yo también tengo que descansar. Un saludo y gracias de antemano.

Hola Pilar! Seguramente, cuando tu peque se despierta desea tu atención y sabe como conseguirla, cómo hacer para que le atiendas, lo mimes, estés por él. Te pide el biberón y tú complacientemente se lo das. Si su petición hubiese sido más “extraña” como ver la tele a las 4h de la madrugada te hubiera sido más fácil decirle “No. Ahora es hora de estar durmiendo”.

Tomando biberon Consulta: se despierta por la noche y me pide un biberónRomper este ciclo te va a suponer un tiempo de dedicación, esfuerzo, constancia. Tu peque se va a quejar pues cuando vea que su petición no es aceptada se va frustrar, y con ello, enfadar, llorar, patalear, no querer seguir durmiendo, etc.

No entiendas que tu niño actúa así por ser un malcriado, caprichoso, consentido, etc. Simplemente, él ha utilizado sus recursos para obtener sus deseos (ser atendido por la noche), y lo ha conseguido durante sus dos años de vida. Cuando quieras cortar este ciclo, obviamente, sus primeras reacciones no serán de silenciosa aceptación.

Plantéate cuándo quieres que se acaben estos despertares y le explicas que el biberón se toma antes de ir a dormir o al despertarse para el desayuno (aunque a los dos años ya no debería tomar en biberón, sino papilla en plato y con cuchara. Tal vez este podría ser un cambio que le motivara a querer hacerse mayor).

Tras esta explicación cuando se despierte por la noche le dices que le ayudarás a conciliar de nuevo el sueño pero que ya acordasteis que por la noche no se come ni se bebe “tranquilo te acaricio un poquito para que te venga de nuevo el sueño. Cuando sea de día desayunaremos juntos”.

Seguramente llorará. Acompáñalo en su sentir. No hace falta que te enfades con él, pero entiende que se muestre así y respétalo. Permite su expresión y anímale a concilar de nuevo el sueño. Para este nuevo aprendizaje necesitará tiempo, así que hazte a la idea que tal vez tengas que estar por unas semanas levantándote para acompañar a tu hijo en su frustración. Pero es un proceso que a la larga os ayudará a ambos. A él le ayudará a crecer, a hacerse un poquitín más mayor, y a ti, a que puedas dormir más (o a estar en breve por el nuevo bebé, que ya será mucho…).

Consulta: mi bebé rechaza la fruta

Vanesa consulta:

Hola tengo una bebé de cinco meses y me gustaría que me echarais una mano. Mi pequeña empezó a comer la fruta a los cuatro meses y se la comía muy bien pero cayó malita y ya no la quiere. Antes se la hacía yo pero ya no quiere ninguna, ni la que yo le hago ni los potitos de frutas. He probado de todas las marcas y no hay nada que hacer ¿Me podríais ayudar? Muchas gracias.

Vanesa, la mejor manera de ayudar a tu peque es motivarla sin forzarla. Puede que este supuesto rechazo a la fruta sea pasajero, pero si tú le insistes demasiado, la fuerzas o te enfadas con ella por este hecho puede que lo que consigas sea aún más rechazo.

niña come limon Consulta: mi bebé rechaza la fruta

Como madre sabes que tu peque necesita comer fruta, necesita de sus vitaminas por lo que le vas a ir mostrando a tu peque lo bueno que es comerla. Quiero decir, potencia desde lo positivo, desde lo agradable la importancia de la fruta. Aprovecha cualquier momento cotidiano para que tu peque se contagie de tu motivación y de tus mensajes positivos (verbales y no verbales):

1) Huele una naranja y compártelo con tu bebé, pélala y haz un adorno con su piel mientras te vas comiendo sus gajos. Mientras comes vas diciendo en voz alta “que buena que está, como me gusta, que fuerte me voy a poner, etc”.

2) Que mamá y papá coman fruta delante de ella y de forma natural (sin exagerar) hablen de su buen gusto, su olor, de cómo la están disfrutando, “- Está buenísimo este plátano ¿Quieres probarlo papá?, – Sí claro, y tu prueba esta pera que está muy dulce. – Y tu (al peque) quieres también probar este plátano (y le animas a que por lo menos lo chupe)”. Si no quiere, lo aceptas y sigues hablando con papá de lo sano que es comer fruta.

3) Tal vez puede ser un buen momento para dejar de darle la fruta triturada y empezar a presentarle la fruta blanda a pequeños trozos y que la coja ella con las manos. La presentación y textura diferente pueden ser una buena motivación.

Poco a poco tu hija se irá impregnando de esta “buen rollo” con respecto a la fruta y al no forzarla seguro que en algún momento decidirá probarla. Ten paciencia y no la obligues. No es nada grave que esté dos meses (tal vez menos o tal vez más, sin comer fruta!)

Consulta:mi hijo de dos años no comparte sus juguetes

Sandra expone:

Mi hijo no me hace caso en nada y no presta sus jugetes o se los arrebata los demás niños. Si el juguete es suyo  hasta les pega por no prestarlo. Ya le expliqué y no entiende que tiene que prestar y compartir.

Sandra tú te enfadas porque crees que tu hijo te desobedece a capricho. Tú le pides que comparta y él se niega y eso es lo que te enfada. Pero entiende que tu hijo no lo hace por ser un desobediente, ni un caprichoso. Tu niño, al igual que todos los niños del mundo, no sabe compartir.

bebe abrazo a muñeco 300x300 Consulta:mi hijo de dos años no comparte sus juguetesUna de las características que Piaget destacó en su teoría sobre el pensamiento infantil (a diferencia del pensamiento adulto), es que el pensamiento del niño hasta los seis años es egocéntrico. Es decir, ellos son el centro de su pequeño mundo y por tanto todo es de ellos y para ellos. Les cuenta mucho ponerse en el lugar de los demás, tener en cuenta a los demás, y por su puesto, les cuesta mucho compartir sus cosas. La frase más común en boca de un niño o niña pequeño es “esto es mío, mío y no te lo doy”.

Son muchas las escenas que se dan en los parques infantiles o guarderías de niños “peleándose” por subir a la vez en un tobogán o querer los mismo juguetes.

El niño que está jugando en la arena del parque y ve a su lado un cubo con una pala piensa: voy a coger ese cubo para llenarlo de arena. Se dirige todo decido al cubo y lo coge sin pensar nada más (sin pensar ¿de quién será? ¿Me lo dejarán? ¿Se enfadará su dueño? Luego lo devolveré, espero no romperlo….). Cuando viene el dueño del cubo a reclamarlo, el niño le contesta: “no te lo doy, es mío”. Y efectivamente, para él así.

Los adultos que ven esta escena son los que piensan (y juzgan): que niño más egoísta, caradura, mal educado, abusón, aprovechado y un largo etcétera. Pero nada de eso es cierto, simplemente es un niño como todos los demás, que hasta que no sea más mayor no sabrá compartir por propia iniciativa.

Sandra, además tu hijo, es un valiente soldado que defiende a capa y espada lo que él considera que es suyo. Es un pequeño con mucho carácter. Por más que le expliques y expliques que debe compartir, le estás pidiendo algo muy difícil para él y que tardará unos cuantos años en comprender realmente.

Tu labor se traduce en ir enseñándole poco a poco las ventajas de compartir. Resalta los momentos en que SI presta algo a un amiguito (aunque sea un pequeño gesto), diciéndole “vaya que generoso eres, seguro que a tu amigo le habrá gustado. Eres muy generoso”. No le obligues a dar lo que no quiere, le puedes animar “es más divertido compartir, así él también te dejará sus cosas, etc”

No esperes que obedezca a tus palabras de forma inmediata. Dale tiempo, pues te repito que le estás pidiendo algo difícil para él y necesita tiempo para aprenderlo. Le puedes ayudar mucho ofreciéndole frecuentemente mensajes positivos y motivadores, y sobre todo, respetando su ritmo. No lo obligues siempre a dar lo que no quiere.

Eso sí, cuando pegue o muerda por defender lo suyo, intervienes de forma contundente sobre el hecho de morder o pegar “si pegas haces daño, con la boca se dan besos, le podrías dar un beso para curarlo de tu golpe…”, pero no combines ambos temas: el pegar y el compartir.

Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encima

Juan Jose consulta:

Mi hijo Lionel que va a cumplir 2 años nos pide pipi y nos pedía caca. Le sacamos el pañal hace 1 mes. La primera semana no hubo problema, a partir de la segunda se hacia a veces y otras pedía, lo mismo con la caca. Pero la ultima semana se hace encima ¿En qué estamos errando? Muchas gracias.

orinal comic Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encima¡Hola! Creo que lo más obvio de tu consulta es destacar que tu peque NO está aún preparado para dejar el pañal. Así que volver a ponérselo admitiendo (y diciéndole al peque) que habéis ido demasiado rápido y cuando esté preparado ya se lo intentareis de nuevo, podría ser una buena solución para relajaros los tres durante una temporadita.

La primera semana casi siempre suele ir bien pues el énfasis y la motivación que ponen los padres contagian mucho al niño. El niño se siente encantado con tanto protagonismo, tanto estar por él, tanto mimo y atención y felicitaciones por su nuevo logro. Pero cuando los papis creen que “ya está conseguido” dejan de estar “tanto” por el niño, darle “tanta” atención. Y sobre todo se baja la guardia en seguir llevándolo constantemente al vater para que haga pipi (o caca, lo que salga).

Juan Jose, yo creo que para tu peque aún es muy pronto (no llega a los dos años). Iniciar este proceso demasiado pronto supone mucho estrés emocional para el niño y para los padres. El niño quiere contentar a sus padres con algo para lo que todavía no está preparado (maduro) y eso le genera tensión, exigencia y estrés. Por su lado, los padres sienten frustración porque su peque no lo logra, dándose las incómodas escenas de los escapes (mudas, lavar ropa, lavar al peque, volver a lavar y cambiar, etc) y esta frustración se suele traducir inconscientemente en más exigencia para el hijo/a.

madre enseña hijo usar vater Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encimaPor otro lado, hay que tener muy presente que cuando se inicie el proceso de control de esfínteres, se ha de llevar al peque al lavabo cada 1h.30 aproximadamente (durante el día). Sin preguntarle si quiere o no y sin esperar su conformidad. Simplemente “cariño, ahora toca ir al lavabo a hacer pis”. Y además, si sabes, adornas este trayecto al lavabo con una canción.

Puede que esté jugando en ese momento y no quiera ir. Pero sin amenazarlo y sin enfadarte con él lo llevas “vamos un momento a hacer un pipi y enseguida estás de nuevo con tus juguetes. Vamos mi vida, que estás aprendiendo a usar el váter como papá (o mamá). ¡Que mayor eres!”. Y aunque lo tengas que llevar quejándose o lloriqueando, no te enfades ni le amenaces (¡como después te hagas pipi encima me enfadaré!). Simplemente no atiendas su queja y canta una canción durante el trayecto al lavabo, le ayudas a bajarse la ropa, lo pones en el váter u orinal y esperas un espacio corto a que salga el pipi. Si no sale, no fuerces la situación, pero tenlo presente. Así cada 1h.30 aprox (no más de dos horas).

Tampoco es válido preguntarle si tiene o no ganas de hacer pipi, pues muchas veces dirá que no sólo por no dejar de hacer lo que está haciendo. Y cuando le vengan las ganas no será capaz de aguantarse ni un segundo. Y eso es lo que hemos de prevenir.

Esta constancia implica: mucha presencia por parte de papa y mamá; dedicación y atención durante dos o tres semana como mínimo. Por eso siempre es tan importante empezar el proceso en un momento en el que la familia pueda abordarlo sin prisas y sin angustias. Mejor esperar que empezar demasiado pronto o en momento poco idóneo.

Consulta:cuando su padre me acarica mi hijo lo rechaza

Antonella expone:

Estoy un poco preocupada porque mi hijo de 22 meses rechaza las caricias que me da su padre y a veces lo rechaza a él también cuando se le acerca. No sé cómo reaccionar cuando esto sucede. ¿Lo regaño? ¿Le invito a estar con su padre? Gracias.

Hola Antonella. Tu hijo está mostrando celos hacia su padre. Los hijos varones se “enamoran” (como explica la teoría del Complejo de Edipo) de la madre. En este proceso de enamoramiento que empieza desde la pequeña infancia, el niño varón quiere tener a la madre para él solo, y por tanto, papi se convierte en un supuesto rival.

Esta rivalidad con papá el niño la va mostrando de diferentes maneras: interponiéndose cuando papá besa, acaricia, atiende a mamá; mostrando enfado, rabia, mal humor sin motivo aparente con papá; llorando o mostrando un supuesto rechazo cuando es atendido sólo por su papá, reclamar a mamá constantemente y sólo querer estar con ella, etc.

¿Qué hacer? Entender que este proceso de “enamoramiento” forma parte de su crecimiento. Que TODO niño pasa por este proceso (y TODA niña también se enamora de su padre). Entenderlo como un proceso natural no significa que tengamos que seguir alimentando la conducta del niño (o niña), y por supuesto, no significa que tengamos que ceder ante sus deseos.

Cuando tu peque se enfade cuando su padre te acaricia o te atiende a ti no le prestéis mayor atención. Entiende que se siente frustrado por no poder tener a su mami para él solito. Si ante su conducta de enfado cortas el abrazo, el beso, la atención que te está dando tu esposo por atender a tu hijo, le estás dando a tu peque el poder de separaros cuando él lo desee. Y eso no le ayuda a crecer de forma sana. Debe ir entendiendo (con los años) que mamá le pertenece a papá y que la parcela de la pareja no es la suya.

padre e hijo Consulta:cuando su padre me acarica mi hijo lo rechazaTras vuestro abrazo, podéis decirle al peque (mamá o papá): “¿qué te pasa? ¿estás enfadado? Antes no te podía atender pues estaba hablando (abrazando, mimando, besando) a mi marido. Ahora si quieres, sí puedo estar por ti”.

Tal vez el peque continúe estando enfado por un largo rato, mejor lo dejas, no te disculpes ni intentes se le pase el enfado de forma inmediata. Déjale su tiempo de estar con él mismo enfadado, así le estarás ayudando a que vaya asimilando la frustración de no haber podido hacer ni obtener lo que él deseaba. Esta frustración le es dolorosa Y también le ayuda a crecer de forma sana y equilibrada.

Cuando tu peque no quiere que papá se le acerque, no debéis interpretarlo como que lo está rechazando o que no quiere a su padre. ¡Ni mucho menos! Todos los hijos quieren a sus padres y madres. Simplemente, vuestro hijo está enfadado por todo lo que he ido explicando antes. Ante este enfado papá le puede decir “vale cariño ya veo que no quieres que te toque, que me acerque. Pues te tiro un cariñoso beso volador tengo muchas ganas de estar contigo, cuando se te pase el enfado podríamos jugar a …. “ Y le dejas estar por unos minutos sin atenderlo más. Déjalo que poco a poco se le vaya pasando y no le deis mayor importancia. Él no te está rechazando, simplemente está enfado.

La figura del padre es muy importante para el buen desarrollo de los hijos y de las hijas. En este sentido, mamá debe dejar en muchas ocasiones que el padre intervenga y haga las cosas a su manera (aunque el niño/a llore, se queje, se enfade, grite…). Que el niño se enfade o grite no es nada malo ni perjudicial para él, y menos cuando está siendo atendido amorosamente por su padre.

Antonella, ante tu pregunta de ¿le invito a estar con padre? Te respondo que invites al padre a estar con su peque, a que intervenga siempre que pueda y que tú respetes su manera de hacerlo y también la reacción del niño. No es bueno que intervengas siempre como un acto de salvar la queja, el llanto, el enfado de tu hijo. El exceso de atención, la sobreprotección materna dificulta en muchas ocasiones la relación con padre con sus hijos.

Consulta: ¿puedo poner a mi bebé de 4 meses en el taca-taca?

Mariana pregunta:

Tengo un bebé con 4 meses y medio y me gustaría ponerlo en el taca-taca . El motivo es que no para de protestar cuando lo pongo en la hamaquita o tumbado en el sofá o en el carro. No está a gusto de ninguna manera y sólo quiere brazos para mirar a todos sitios. Si me siento para sentarlo en mi regazo, tampoco quiere, se estira para que lo tengas en pie. Es como más le gusta estar. Quisiera descansar de tenerlo siempre en brazos ¿Es pronto para ponerlo?

Mariana, no tienes un bebé especial por querer estar siempre en tus brazos y estar junto a ti mientras va aprendiendo cómo es su entorno (los objetos que le rodean, los muebles, las personas, etc.). Estar junto a mamá o papá (u otra persona muy cercana) les produce mucha calma y bienestar. Así se sienten más seguros para ir descubriendo su entorno y con ello aprendiendo y madurando.

desarrollo bebes 4 mes Consulta: ¿puedo poner a mi bebé de 4 meses en el taca taca?Alrededor de los 4 meses su campo visual se amplia, perciben mejor los colores y discriminan mejor las formas de los objetos. Por lo tanto, tienen mucho más interés por todo lo que les rodea y estar sentados sin moverse, sin desplazarse les enfada pues no les permite poner en práctica sus nuevas (aunque pequeñas) capacidades.

Un gran paso para el bebé de 4 meses es que se va a descubrir sus propias manos (hasta ahora no sabía que las tenía).Verás que se la lleva a menudo a la boca, se mete todo el puño dentro y con ello lo que está haciendo es reconocerla como propia. Por otro lado, también empieza a coordinar el ojo con la mano, así que empezará a practicar en ver un objeto e intentar dirigir su mano hacia él (de momento sin cogerlo, el simple hecho de tocarlo será una super hazaña para él).

Yo te recomiendo que lo dejes siempre que puedas en el suelo para que tenga libertad de movimiento con sus piernas y brazos. Ponlo encima de una mantita acolchada (que esté blandito y no tenga frío), lejos de cualquier peligro y lo pones en posición boca arriba (jamás boca a bajo). Alrededor le pones uno o dos objetos blanditos a una distancia cercana para que él pueda ir practicando su coordinación ojo-mano. Es mejor pocos objetos e ir renovando que aturdirlo con demasiados juguetes.

Así seguro que tu bebé se entretendrá durante unos 5 o 10 minutos intentando golpear o tocar estos juguetes (5 minutos de distracción a esta edad es muchísimo).

Cuando lo quieras dejar en la hamaquita o carro o en el sofá déjale cerca un juguete. O en la misma mano para que él pueda centrar su atención en él, investigarlo y con ello estimular su inteligencia.

De todas formas, tu bebé siempre preferirá estar en tus brazos e ir mirando su entorno entre tus brazos. Muchas mamás solucionan este periodo usando los pañuelos porta-bebés. Así los brazos de los padres quedan libres, el peso bien repartido y el bebé se siente protegido y confortable.

bebe con andador 300x300 Consulta: ¿puedo poner a mi bebé de 4 meses en el taca taca?Lo más importante de tu consulta lo dejo para final: tu bebé de 4 meses no está preparado para estar en un taca-taca. Su columna no está aún lo suficientemente fuerte como para aguantar su propio peso, por lo que aún no puede estar sentado. Y no lo estará hasta finales de los seis meses.

Yo recomiendo que antes de usar un taca-taca es mucho mejor dejar al bebé en el suelo (con ropa adecuada y vigilando los peligros), para que pueda ir investigando y practicando el movimiento de su cuerpo: vaya practicando el girar sobre si mismo, arrastrarse hacia atrás primero y luego hacia adelante, intentar alcanzar los juguetes de su alrededor, etc. Estar en el suelo les permite ir progresando en sus posibilidades motrices y madurar su inteligencia; ir cogiendo fuerza en piernas y brazos para más adelante poder gatear y luego caminar,

No olvides que tú bebé siempre querrá tu compañía por lo que te recomiendo lo pongas siempre cerca de ti, que te vea mientras tú haces otras cosas.

De todas formas, si se desea, el uso del taca-taca (a partir de los seis meses) siempre debe ser muy moderado, no más de 30 minutos al día. Su abuso perjudicará al bebé en:

Los bebés quieren bracitos, contacto físico, quieren mamá y papá constantemente no por capricho, sino por pura necesidad. El dicho de “a más bracitos más malcriados” es totalmente falso. La auténtica verdad es que a más contacto, más afecto, más presencia durante los tres primeros años de vida, más seguridad, fuerza y confianza para seguir madurando con autonomía.

Consulta: mi hija se hace pipi encima para llamar constantemente mi atención

Ana consulta

“Tengo una hija de 28 meses, desde los 2 añitos le quitamos el pañal durante el día y al principio todo muy bien tanto el pipi como la caca. Cada vez que lo conseguía le dábamos felicitaciones y abrazos y cuando se lo hacía encima la abrazábamos igualmente y le decíamos que poco a poco lo conseguiría. El problema está que cuando dejo de prestarle toda mi atención ya sea porque estoy limpiando, preparando el almuerzo o cena, incluso cuando mi marido y yo hablamos, ella se sienta en el suelo y se hace pipi o caca encima. Lo raro es que cuando salimos a la calle, vamos a casa de las abuelas, primos, amigos, supermercados, etc., lo pide constantemente y sin ningún escape. Los días, como hoy, en los que ensucia 8 o 9 braguitas me desanimo muchísimo. He cambiado el ritmo de la mañana premiándola con un rato de los dibujitos animados que más le gusta o coloreando en sus libros que le encanta, etc., Pero esa motivación le dura un par de días o tres, después le da un poco igual no conseguir los premios que le propongo. Ella sólo quiere que le preste mi atención. Por último, comentarte que mi hija Andrea es adoptada. Lleva con nosotros 10 meses. Sé que han sido muchos cambios para ella y para nosotros pero hace meses que entendimos que somas madre e hija y todo se desarrolla como en cualquier familia.”

¡Hola Ana! Te animo a que le prestes la atención que te reclama. Sé que es agobiante no tener ni un momento para una, para poder hacer algunas cosas propias o de la casa, pero los peques necesitan nuestra atención para sentirse amados y seguros. Ambos ingredientes son su base para poder investigar, relacionarse con los demás, aprender nuevas cosas y querer ser autónomos y hacerse mayores.

madre jugando hijo Consulta: mi hija se hace pipi encima para llamar constantemente mi atenciónFelicita todos sus pequeños logros (sin exagerar) que no tengan que ver con el pipi: dejar bien su abrigo, lavarse la manos sola, ayudarte en algo, portarse bien en el súper, etc. Dedícale tu tiempo, amor y no temas, pues no la vas a volver una malcriada o más dependiente de ti. ¡Todo lo contrario! De 0 a 3 años, a más contacto, presencia, mimo, respeto, tiempo de papá y mamá, más seguridad y ganas de ser autónomo a partir de los cuatro.

Tú eres su referente más importante. Tú le das estabilidad, seguridad (algo para ella vital, pues seguro que en su corta vida ha vivido muchos cambios y seguramente sin ningún referente estable).

Tu peque sabe controlar el pipi y caca perfectamente, pero también sabe cómo conseguir tu atención. Ella no quiere los premios que le ofreces, como los dibujos, colorear o jugar sola. Ella quiere tu compañía, tu presencia, tus mimos, tu roce, tu olor, tu voz. Eres su mejor premio. Te necesita para crecer.

La temporada que le estuvisteis enseñando a usar el váter tu presencia y atención sobre ella sería muy constante. Seguramente, durante esos meses su aprendizaje sería el centro de atención. Y eso a tu peque le encantó. Ahora, al no ser tanto el centro de atención por ya saber ir al váter sola, teme perder tu amor. Y su manera de recuperarlo es dar un paso atrás, volver a aquel momento en el que ella se sentía encantada y segura por tener toda tu atención.

Por eso te recomiendo que centres tu atención en otros aspectos y momentos de tu peque, que juegues con ella, estés tiempo con ella. Cuando tu hija se sienta más segura, cuando no tema perder tu atención, tu amor, la seguridad que le das ya verás como su dependencia se irá convirtiendo poco a poco en independencia. Te necesita para ir labrando un base segura en la que dentro de unos años pueda caminar por ella misma. Ahora es el momento, es la edad para ir cosechando en amor, presencia, tiempo, seguridad para luego recoger autonomía.

Consulta: mi hijo no quiere comer el primer plato

Miryam expone:

Mi hijo tiene 2 años y medio y lo que me preocupa es que llega la hora de la comida y no quiere comer nunca el primer plato, me pide solamente la carne o el pescado y el yogur o fruta. Ya me he cansado y me he puesto seria. Le ofrezco el primer plato y si no lo quiere no le doy el segundo ni el postre. Llega la hora de merendar y le ofrezco el primer plato, llega la hora de cenar y le ofrezco lo mismo pero me lo rechaza. Con lo cual lleva tres días alimentándose del desayuno (300 ml. de leche y dos galletas) y la cena (300 ml. de leche). Mi duda es: ¿Estoy actuando correctamente?¿Qué debo hacer?

Hola Miriam. Tu hijo sabe alimentarse y por lo que leo, además sabe hacerlo bien pues en sus gustos culinarios incluye la fruta, el yogur, el pescado, la carne, etc. Pero  eso a ti no te satisface completamente.

¿Es tan importante que cumpla con el orden de primer plato, segundo y postre? O lo realmente importante es que coma lo necesario y suficiente para crecer y tener fuerzas para jugar e investigar su entorno.

comiendo chocolateValora lo que sí hace tu hijo: come variado y la cantidad suficiente para tener fuerzas, come fruta y todo ello parece que lo hace de buen grado (al menos hasta ahora, no?).

Tu empeño en ponerte seria (o sea dura, inflexible, tozuda) y de ofrecerle el primer plato a todas a horas sin darle ninguna opción más ¿A qué te está llevando?A un conflicto en el que parece que lo único que importa es quién de los dos da su brazo a torcer. Un conflicto en el que los dos estáis sufriendo: tú porque ves que tu hijo se pasa el día sin apenas alimentos y tu hijo porque seguramente se siente forzado, obligado a hacer más de lo que ya hace.

Para que los niños coman con gusto y ganas hemos de motivarlos, animarlos y jamás forzarlos. Introducirles los diferentes alimentos a pasitos, con mucha paciencia y partiendo siempre de lo que le es apetitoso, gustoso, agradable.

Tal vez tu hijo rechaza el primer plato porque le motiva más el segundo y el postre y con ello ya se siente satisfecho y bien alimentado. Si tú crees necesario que también pruebe un poquito del contenido del primer plato ¿Por qué no se lo pones todo en un mismo plato? Pescado con verduras, carne con un poco de pasta, pescado con arroz, etc. Eso sí, vigila que las cantidades sean moderadas (es preferible poco y luego ofrecer antes la merienda).

No te olvides del ingrediente principal: ¡la motivación! Felicita a tu peque (sin grandes ovaciones) cuando se acabe lo que ya come bien: -Te has comido todo el pescado, eso te va a dar la fuerza de los campeones!”, “-¡Qué bien te comes la naranja!”, “-El plátano te va ayudar a ser muy listo!”, etc. Y no lo fuerces jamás a comer lo que no desea.

Si no ha probado la verdura que también le has puesto en el plato, le animas a que lo pruebe, al menos una cuchara. Si no lo hace no lo fuerces, le apartas el plato y le puedes animar con un: “- de acuerdo, tal vez quieras probar otro día a qué saben las vitaminas de color verde que tiene la judía. Yo me la como y me encanta!” Con esta actitud, estás respetando su decisión y valorando que ya ha comido suficiente, además de darle espacio para que él mismo se decida cuando sea su momento (tal vez dentro de un mes!).

Si decide probar una sola cucharada lo fecilitas por el esfuerzo que acaba de hacer, porque es sano comer de todo y él se va hacer muy grande, etc. Pero no le insistas más por ese día. Mañana o pasado se lo vuelves a ofrecer con la misma intención: que pruebe un poquito y nada más. Y así en las semanas sucesivas: se lo vas ofreciendo, animando a que lo taste, valorando su esfuerzo y poco más.

Así se hacen los caminos firmes y seguros: pasito a pasito y con agrado y motivación. El chantaje, el ser inflexible, el forzar, el no valorar provoca actitudes de rechazo y sufrimiento.

Related Posts with Thumbnails