Chupete
Consulta: ¿le vuelvo a dar el chupete?
M.Carmen explica la siguiente cuestión:
Tengo un problema con mi hija pequeña de 30 meses. Estaba pensando en quitarla el chupete, y llevaba algún tiempo diciendo que se lo íbamos a dejar a Papa Noel, para que nos dejara regalos. Mi marido se marchó con las dos niñas al pueblo unos días antes de Navidad, y cuando llegué yo me dijo que a la niña ya no se la daba chupete. Desde entonces la cuesta mucho dormir, tanto la siesta, como por las noches… no se despierta, pero tarda muchísimo en dormirse y se inventa mil excusas para no hacerlo… No sé qué hacer ¿la vuelvo a dar el chupete, seguimos como hasta ahora?… Muchas Gracias
Que tu peque esté ansiosa y no encuentre el momento de cerrar los ojos para dormir es muy normal.
Seguro que lleva desde que nació calmándose y relajándose con el chupete y es la primera vez que tiene que hacerlo sin él. Ahora las siestas ya no le atraen tanto pues le recuerdan que no tiene su querido chupete (cuando yo le quité el chupete a mi hijo estuvo dos meses sin querer hacer siestas).
Tú ya la has ido preparando al irle mencionando durante un tiempo que pronto dejaría el chupete. Ahora tu peque está pasando por el “periodo de abstinencia”, y es cuestión de unas semanitas (o tal vez un mes) que esté más nerviosa, intranquila a la hora de irse a dormir. Pero por lo que cuentas, una vez se duerme no se despierta y eso ya es mucho, pues son muchos los peques que se despiertan llorando buscando su chupete….
A ti y a tu peque os iría bien tratar el tema juntas a través de los cuentos cuyos protagonistas dicen adiós al chupete. El de Marta Munté tiene solapas y para la edad de tu peque le resultará divertido, y tal vez otro diferente para que también conozca y se pueda identificar con otra historia de despedidas (se encuentran en la mayoría de bibliotecas).
Aprovecha cualquier momento de la rutina diaria para destacar que ya es una niña mayor que duerme sin chupete. Aprovecha cualquier visita de familiares o amistades para decirles delante de ella
“felicitarla que se ha hecho un poco más mayor, ya duerme sin chupete!!”
Todo este protagonismo destacando su hazaña más reciente le irá convenciendo que dejar su chupete la ha convertido en una peque un poco más mayor.
Yo no creo erróneo dar marcha atrás cuando es necesario, pero con lo que me cuentas intuyo que no te hará falta.
Con unas semanitas de paciencia, abrazos, besos, cuentos, elogios tu peque poco a poco irá encontrando la manera de obtener el confort sin el chupete.
Cuentos para ayudar a nuestros peques a dejar el chupete
Algunos cuentos para ayudar a nuestros peques a decir ¡adiós! a su querido (queridísimo para algunos) chupete…

Adiós, Chupete
Jordi Induráin
Colección Vox. Historias de Álex
Álex sigue encariñado con su chupete y sus padres buscan el modo de convencerle de que ya va siendo hora de dejarlo. Tras unas semanas de preparación en casa y con la llegada de la Navidad, Álex se dispone a entregar su preciado tesoro a los Reyes Magos…. Este cuento incluye al final una guía pedagógica.

Quiero mi chupete
Antonia Rodenas
Colección Sopa de Letras
Anaya
Su pequeño protagonista usa el chupete sólo para dormir hasta que un buen día su mamá decide que ya ha llegado el momento de dormir sin chupete….
El escrito es muy sencillo y suena a música pues riman sus frases. Las ilustraciones plasman perfectamente los momentos de paz y los momentos de desasosiego que el niño pequeño vive cuando ya no tiene el chupete para obtener confort.
Adiós, Querido Chupete!
Paule Alen
Colección Montaña encantada. Primeros lectores
Un pequeño tejón decide que ya no necesita más su chupete porque se ha hecho mayor. Así que busca a alguien para dárselo, pero le resulta más difícil de lo que pensaba.

¡Adiós al chupete!
Ilustrado por Marta Munté
Editorial Planeta, S.A
Cuando era pequeño, Carlos llevaba chupete todo el día, pero ahora es más mayor y mamá le ha dicho…. Un divertido libro con solapas y lengüetas que al moverlas le da mayor diversión a la historia de Carlos. Una historia que seguro gustará a tu peque y le servirá para poco a poco quererse parecer a Carlos….

¡Adiós, Chupete!
Patricia Geis
Colección Buenos Hábitos
Editorial Combel Editorial, S.A
Este libro es de imágenes muy sencillas. Incluye una tabla semanal para asignar tareas e ir sumando puntos con pegatinas de colores y una medalla de campeón. Cuando tu peque haya conseguido sumar muchas pegatinas por superar tres noches, o tal vez cinco noches sin chupete le podrás poner su medalla de Campeón!!
Consulta: mi bebé me pide pecho por las noches cada hora
Isa escribió la siguiente cuestión:
Hola Cristina, tengo una niña de 11 meses que no duerme nada por las noches, aun le doy pecho y se despierta muchísimas veces reclamando la “teta” (me tiene a mí de chupete). No quiere chupete, hay noches que es cada hora y media, a mi me encanta darle pecho pero me tiene agotada, no sé cómo hacer para hacer que coja el hábito de dormir más, creo que no hay ninguna fórmula mágica para esto, pero acepto ideas. Gracias.
Tu bebé asocia el pecho con el dormir. Imagino que durante el día le debes dar teta como postre o en ocasiones, pero que su demanda no será tan constante como por la noche. Cada vez que tu niña se despierta y no encuentra en su boca el pezón, llora para reclamar lo que desea para volverse a dormir.
Supongo que cuando no está contigo (porque la dejes en la guardería o con la abuela) será capaz de hacer sus siestas sin problemas ¿verdad? (Si no es así, cuéntamelo). Habrá encontrado la manera de conciliar el sueño sin tu presencia.
Por la noche te asocia a ti con el dormir y con la teta. Así que si realmente quieres cambiar este hábito debes proponerte si ya ha llegado el momento de cambiar cosas. Ten muy presente que los cambios necesitan constancia, tiempo (mínimo 15 días!) y mucha paciencia. Como bien dices no hay varita mágica, pero con ayuda, empeño, ganas, positividad y paciencia lo conseguirás.
No sé si tu pareja está por las noches, pero sino es así, aplica lo que te digo cuando él esté de vacaciones. Así podréis estar los dos menos estresados y os animaréis formando equipo.
Que sea el papá quien la duerma. Has dicho que no quiere el chupete, pero si se lo va ofreciendo papá con mucha paciencia y amorosidad tal vez lo acepte para calmarse, o tal vez aprenda a encontrar el confort de otra manera (con el calor del cuerpo de papá, con su voz, con su seguridad…). Seguro tu niña llorará y llorará, no se conformará a la primera, pedirá su teta y su mami con insistencia. Estas situaciones son duras para el papá (sobre todo si no está acostumbrado a estar con sus peques), y para las mamis pues nos cuesta dejarlos en otras manos que no seamos nosotras…
Si tienes otros hijos, aprovecha para estar con ellos en otra habitación. Si te altera mucho oírla llorar aléjate lo que más puedas, pero tienes que dejar actuar al papá. Está en buenas manos, es su papá! Que se meta en la cama con ella y le acaricie el pelo para relajarla, o que la acune y le cante canciones, que le hable flojito diciéndole cosas agradables para calmar su llanto, que esté con ella hasta que se duerma. Al principio pueden estar mucho rato pero poco a poco (repito, poco a poco!) las cosas irán cambiando.
De ahí viene cuando digo que se necesita paciencia y confianza. Paciencia porque cambiar un hábito no es cuestión ni de dos ni de cinco días. Y confianza porque aunque la oigáis llorar y muy enfadada, papá está a su lado para darle amor y mamá lo hace también por amor (mamá necesita dormir unas cuantas horas de tirón por su salud y la de su familia!). Confía también en que el papá sabrá encontrar la manera (eso sí, su manera) de conectarse con su niña, y confía también que tu peque aceptará el cambio.
Consulta: mi bebé sin el chupete no puede dormir
Mari Carmen expone la siguiente duda:
Buenas tardes, el motivo de mi consulta es para saber como podría quitarle el chupete a mi peque. Tiene 3 meses y solo quiere el chupete cuando tiene sueño. Últimamente, se despierta por las noches y está desde la 1h30 hasta las 4h (que es cuando le doy de comer mas o menos) pidiendo el chupete cada 10′ o 20′… El caso es que se duerme y se le cae el chupete, pero vuelve a despertarse al ratito, así hasta que le doy de comer. Y si intento dejarla que reniegue para ver si así se duerme solita, acaba llorando. No son cólicos, ni hambre. Alguna sugerencia? Gracias por su atención
Mari Carmen le he dado varias vueltas sobre cómo atender tu consulta. Verás, buscamos soluciones, estrategias, recursos que nos ayuden a atender y calmar a nuestros hijos y nos olvidamos que crecer es un proceso.
Tu bebé es muy pequeñita, sólo tiene tres meses ¿sabes cómo vivía antes? Te invito a que te lo imagines… Rodeada de líquido calentito, que le daba siempre cobijo, protección, contacto permanente en su piel. Nunca tenía hambre, ni frío, ni sed, ni sentía el culito escocido, ni estaba incómoda. Se sentía acunada por tu movimiento, tranquila de oír tu voz, el “bum, bum” de tu corazón era música celestial para ella. Tenía todas las necesidades cubiertas y seguramente (casi) siempre sentía bienestar.
¿Te imaginas cómo se siente ahora? Tiene sensaciones que no conoce y que le crean malestar, como el hambre, la sed, el frío, el calor, el dolor de sus intestinos moviéndose, respira aire, y a veces tal vez tiene mocos que le incomodan. Oye muchos ruidos nuevos y fuertes, muchas voces diferentes a la tuya, algunos le agradan otros le asustan. Este mundo tiene mucha luz, muchas cosas que se mueven, muchos estímulos que no puede asimilar (pues no está preparada) y le aturden. Siente por primera vez la soledad, la falta de límites en su cuerpo, y ya no tiene el balanceo constante que le ayudaba a sentir bienestar y seguramente a dormirse.
Integrarse en este nuevo mundo es un proceso lento para ella, y lo va haciendo día a día, consiguiendo pequeños logros. En este proceso, como padres, lo más importante es estar abiertos para poder escuchar y acompañar. No siempre daremos con la solución adecuada e inmediata. Pero si estamos conectados con nuestro corazón y su alma, se establecerá una comunicación en la que seguro la podrás ayudar.
En esta comunicación tal vez intuyas que si la cambias de posición podrá conseguir un sueño más profundo, o que si le pones un arrullo de apoyo en su espalda duerme mejor, o que si la duermes a tu lado para darle seguridad duerme toda la noche (y no sufras porque se mal acostumbre, pues le estás dando paz), que si le pones en su cunita una prenda tuya impregnada con tu olor se siente mejor, ect. Con paciencia, entrega e intuición seguro sabrás cómo darle bienestar a tu bebé.
A mí me pasó lo mismo que tú relatas con mi hija pequeña cuando tenía pocos meses. Eran muchas noches casi en vela pues se iba despertando cada poco. Le ponía el chupete se dormía un ratito y luego se volvía a despertar.
En esta comunicación con nuestro bebé, a mi marido le parecía que al caérsele el chupete ella se despertaba cuando le faltaba el confort que el chupete le daba. Así que decidió probar con una pequeña toalla enrollada que hacía de suave apoyo del chupete para que no se le cayera. Parece que a Ruth este pequeño remedio le dio el confort que necesitaba y empezó a despertarse sólo por hambre. Este truco sólo lo hicimos durante una pequeña temporada pues se superó (y pasamos a otra!).
¿Chupete Sí o chupete No?
Hay diferentes perspectivas sobre el uso del chupete. Si hablamos con una comadrona nos dirá que el chupete puede eliminar el reflejo de succión en el recién nacido, y por tanto, perjudicar la lactancia materna. Así que nos recomendará no dárselo, y si lo hacemos que no sea hasta mínimo el primer mes de edad.
Los médicos y pediatras no están mucho a favor del uso del chupete pues hablan de malformaciones en el paladar y algunos casos de enfermedades producidas por su uso.
Desde un punto de vista psicológico, el chupete es una fuente de placer y tranquilidad para el niño. Los bebés y niños tienen necesidad de succionar más allá del acto de comer, y lo pueden resolver con el chupete y si no lo tienen, con el dedo o un muñeco. Esta necesidad va disminuyendo de forma paulatina a medida que el bebé se convierte en niño.
Ante estos diferentes puntos de vista, las madres y padres hemos de tomar una decisión. Guiarnos por nuestro instinto y seguir adelante. Eso es lo más importante.
Cuando estaba estudiando Educación Infantil acudí a un Simposium sobre la infancia: enfermeras, pediatras, educadoras, psicólogas, pedagogas exponían diferentes aspectos relacionados con el desarrollo infantil. Recuerdo especialmente que salí con la firme convicción que si algún día tenía hijos no les daría el chupete, pues habían tratado mucho el tema y me habían convencido (que si perjudicaba, que si era algo artificial, que si deformaba….).
Cuando empecé a trabajar con bebés pude comprobar la tranquilidad y confort que les proporcionaba. En momentos que lloraban o mostraban malestar el chupete no sólo les calmaba, sino que les proporcionaba bienestar. Entonces empecé a pensar “santo chupete….”. Algunos bebés o pequeños de 1-2 años que no usaban chupete se calmaban con el dedo o llevándose a la boca su peluche.
Como madre, aún sabiendo las diferentes teorías al respecto, enseguida he ofrecido a mis hijos el chupete y en más de una ocasión he vuelto a decir “santo chupete”. El mayor lo ha usado mucho como fuente de placer, de relax, de estar a gusto consigo mismo. A partir de los dos años lo usaba sólo para dormir la siesta y la noche. Se lo quité a los tres años recién cumplidos y siento que lo hice demasiado pronto, si hubiera esperado un poco más creo hubiera sido mejor para él pues aún tenía necesidad de succionar. La pequeña, en cambio, lo usa bien poco. Apenas para conciliar el sueño y durante el día no le presta mucho interés. Yo de pequeña no usé chupete, pero me chupé el dedo hasta los siete años, y eso sí me deformó el paladar.
Estrategias para dejar el chupete paulatinamente
Más allá de los tres años no se debería usar el chupete. Cuando son bebés lo utilizan casi todo el tiempo. Gracias al reflejo de succión suelen coger el chupete con facilidad aportándoles bienestar y tranquilidad durante el día y la noche (y a los padres también!).
A partir del año mejor que no lo usen durante todo el día, por ejemplo usarlo sólo para dormir o en aquellos momentos de llanto. Lo que pasa es que conforme pasan los meses más enganche tienen con el chupete. Y es entonces cuando les hemos de empezar a limitar su uso pero con su participación.
Por ejemplo, hacia los 15-18 meses que ya suelen decir sus primeras palabras, si lo hacen con el chupete en la boca decirles “- Qué dices? Es que con el chupete en la boca no te entiendo” Y por supuesto, no atender a su petición. Así si quieren agua, el juguete, etc. Tendrán que esforzarse y quitarse el chupete para ser entendidos.
A partir de los 2 años usar el chupete únicamente para dormir. Es muy importante que comentes esta decisión con tu peque. “Como ya eres un niño/a mayor de dos años, sólo usarás el chupete para dormir”. Tal vez él/ella no se muestre muy de acuerdo, pero aquí no hay consenso. Si en algún momento del día ves a tu peque con el chupete puesto no le riñas, simplemente cógelo con naturalidad, llévalo a su habitación, cierra persiana y acuéstalo en su cuna. Verás como inmediatamente se pone a llorar, a gritar
-No quiero dormir!!!
-Entonces por qué llevas el chupete puesto?
-Porque me gusta
-Bien pero ya acordamos que sólo lo usarías para dormir. Así que buenas noches cariño.
-Noooooo!!! Tómalo.
Y repites esta acción cada vez lo veas con el chupete. Es importante que todos los miembros de la familia hagáis lo mismo cuándo veáis al peque con el chupete. Si esta acción sólo la hace la madre y el padre cuando lo ve no hace nada, el niño/a no llegará a responsabilizarse de su acto y pensará que es mami quién me quita el chupete. Siempre con una actitud natural, amorosa cumplís lo que acordasteis.
Los tres años, sería el período límite para dejar el chupete. Pero antes se debe ir comentando con el niño/a que “pronto llegará el momento de hacerse un poquitín más mayor y dormir ya sin chupete. Los niños mayores como tu prima Ana, y tu prima María, y tu primo Ramón, y tu amigo Eric, y etc…. no llevan chupete porque ya son mayores. ¿Tú quieres ser mayor como ellos? Pues cuándo decidas hacerte un poco más mayor, dejarás de usar el chupete. Tal vez aún no estés preparado. Cuando estés preparado me lo dices y dejarás de usar el chupete para dormir” (írselo comentando durante un par de meses mínimo).
No es bueno arrebatarle el chupete de golpe, ni tampoco no contar con él para ello. Él tiene mucho que decir, y sería genial que fuese él quien decidiese cual es el momento para hacerse mayor y tirar el chupete porque ya no lo necesita para dormir. Como despedida y acto consciente antes de tirarlo o dárselo a los Reyes/Papa Noel, anima a tu peque para que le diga
_” Chupete ya no te necesito. Ya soy mayor y voy a dormir sin chupete”. Adiós.


