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Arnidol: un alivio para los golpes

arnidol alas e1308134369682 Arnidol: un alivio para los golpes

Como muchas veces he hablado en Edukame, las caídas, los resbalones, los golpes durante la infancia son muy frecuentes. Al igual que los morados en las rodillas o en los brazos, o en la frente como la inevitable huella que paga su cuerpo, aún torpe pero con muchas ganas de moverse, correr, trepar, investigar.

Pretender que los niños se estén quietos o se muevan poco sería contraproducente para su buen desarrollo motor y para el desarrollo de su inteligencia. Pero como sabemos que dentro de esta gran explosión de movimiento, aún torpe y en aprendizaje, algún coco o caída se producirá, podemos ir preparados para su posterior alivio o cura.

Como ya sabéis, los besos lo curan todo. Pero en esta ocasión, el beso también puede ir acompañado de Arnidol, un gel homeopático compuesto de árnica y harpagofito que es ideal para aliviar el dolor del golpe y bajar la inflamación.

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Arnidol te lleva a ti y a tus hijos al Parque temático de Paris

Arnidol Arnidol te lleva a ti y a tus hijos al Parque temático de Paris

El mejor regalo de fin de curso para tus hijos

El final del curso está a la vuelta de la esquina y seguro un fin de semana en un Parque temático en París será un buen regalo para tus hijos. Ahora Arnidol te ayuda a conseguirlo a través de un concurso abierto a todo el mundo. Podrás ganar un fin de semana en un parque temático de Paris para dos adultos y dos niños

Imagina la foto que puedes tener de ellos con sus personajes Disney favoritos. Y si tus hijos se dan algún pequeño golpe no hay problema, puedes aliviar rápidamente con el gel Stick Arnidol.

Arnidol, es un antiinflamatorio natural fácil de usar y de llevar en el bolso de cualquier madre. Alivia rápidamente cualquier golpe de tus hijos durante las vacaciones.

Cómo puedes participar en el concurso

Solo tienes que rellenar un sencillo cuestionario en la página web de Arnidol .

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Mis sesiones con Cristina: Madre y mujer, mujer y madre

bailando embarazada Mis sesiones con Cristina: Madre y mujer, mujer y madre

Ya somos más gente en las sesiones de Cristina. Es de gran ayuda compartir entre embarazadas porque en el fondo sentimos de manera muy parecida. Las dudas y miedos compartidos en las sesiones se quedan allí entre nosotras, pero cada una nos llevamos nuestro propio avanzar en ser madres.

Yo me llevé una sorpresa esta semana, como casi todas. Resulta que de tanto insistir en sentirnos madres, en ser madres, en ser conscientes de nuestro embarazo, aceptarlo, mimarlo, nos olvidamos de que también somos mujeres. Bueno al menos yo me he olvidado por completo. Tanto que cuando Cristina nos lo recordó y nos sugirió que pensáramos maneras de mimar también esa parte, de rescatarla, de concedernos caprichos solo a nosotras me quedé en blanco. Y un buen rato. Todo lo que se me ocurría hacer en realidad estaba ligado a estar mejor como embarazada, a favorecer el bebé, a la barriga.

Entre todas salían ideas como darse un masaje, comprarse algo sexy, un baño de espuma, una cena romántica con nuestra pareja, una escapada… Y claro que todo eso me pareció interesante, pero me costó muchísimo salirme del papel embarazada y pensar en eso como un placer, un mimo, algo que me llame la atención. Me fui a casa un poco frustrada y preocupada. A veces lo que se aprende en las sesiones no es lo que nos gustaría, pero es útil sin duda. Luego fui viendo que estaba siendo demasiado negativa, que tenía que rescatar mi ser mujer poco a poco, aunque no me apeteciera de entrada.

El mismo día me pinté las uñas. Algo así de simple me hizo acercarme un poco más a mi feminidad. Lo hice casi obligándome, pero luego me gustaba mucho verlas pintadas. Al día siguiente me compré un capricho, entré en la tienda sin muchas ganas, pero luego me gustó hacerlo. Y así a diario y cada vez con más ganas me concedo un rato, un mimo, un capricho, a veces con esfuerzo, pero siempre resulta beneficioso.

Otras madres no tendrán tanta dificultad como yo en encontrar ese gesto diario solo para ellas-mujeres, pero tendrán problema de encontrar tiempo o no se acordarán de pensarlo si quiera. A todas se nos olvida lo mucho que lo merecemos y necesitamos. Corremos el riesgo de acabar sintiéndonos unas incubadoras andantes. Pero nos tenemos que cuidar en todas las facetas y querernos mucho para poder querer mejor a nuestros peques. Por eso es importante acordarnos de nosotras y encontrar tiempo y maneras de mimarnos, aunque solo sea un ratito al día.

Mis sesiones con Cristina: La primera lección de mi bebé

embarazada hablando a su barriga 290x330 custom Mis sesiones con Cristina: La primera lección de mi bebéHablar a nuestros bebés es algo que hacemos muchas embarazadas, que nos hace bien y también a ellos, no importa de cuanto estemos. Yo lo hago a menudo, le doy mimos, le cuento cositas. Pero en la última sesión con Cristina hicimos algo más, conversar mi bebé y yo.

Cristina me invitó a visualizar que tenía mi bebé frente a mí. Lo pusimos sobre un cojín, mi bebecito de 17 semanas, y yo me concentré en él. Luego me pidió que le dijera lo que me pesaba dentro, lo que le acababa de decir a ella. Y le conté que mi vida había cambiado, que yo había cambiado, pero me fastidiaba dejar de ser la de antes, con toda la energía, con la ambición, con los planes de futuro y las ganas de crecer profesionalmente. Yo echaba de menos esa parte de mí pero sabía que a partir de muy pronto quería estar solo pendiente de él. Me veía obligada a renunciar a lo otro. Me ayudó explicárselo a mi bebé, a mi visualización del bebé que llevo dentro, era como quitarse un peso de encima.

Pero lo más importante ocurrió cuando Cristina me hizo cambiar de posición y ponerme en el lugar de mi bebé.

“Ahora poco a poco haz que entren esas palabras dentro de ti, tú eres el bebé y acabas de escuchar a tu madre que está agobiada, que le gustaría seguir siendo la de antes, hacer planes de futuro.”

Y me fui metiendo en el papel. Así fue como mi bebecito me contestó lo más obvio y lógico. Mi bebé no conocía cómo yo era antes, su mamá es ésta de ahora, y es ésta la que le gusta. Me dijo que así ya está bien, que era feliz, no necesita que fuese la de antes. Solo le gustaría que yo también fuera más feliz siendo como soy ahora. De repente fui consciente de que no iba a ser la primera vez que mi bebé me daba una lección.

Es muy recomendable, ponerse en lugar de nuestros bebés y escuchar qué piensan ellos, qué necesitan ellos, cómo les afecta eso que tanto nos preocupa a nosotras. La manera de ser de los niños tan emocional no deja que la mente los despiste. Tomé buena nota y prometí a mi bebé que lo tendría presente, que no se me olvidaría jamás que ya soy su mamá y que esta es la mamá que le gusta.

Luego estuve relajándome con respiraciones y música, con una gran sonrisa en la cara. Contenta porque mi bebé estaba feliz y bien, feliz porque en el fondo no era necesario ni era el momento de ser la superwoman y segura de que estaba haciendo bien lo que me tocaba ahora: ser su mamá.

Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajo

embarazo dormir  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajo

Ahora me veo con Cristina todas las semanas. He decidido regalarme su ayuda a lo largo de todo el embarazo. Porque lo necesito, porque mi cuerpo lo necesita y porque mi bebé lo disfruta. Espero que pronto se apunten otras mamás embarazadas. Se puede hacer a través de aquí, en la pestaña embarazo.

Pero no pretendo hacer publicidad de esta actividad terapéutica, sino un repaso de mis experiencias que me han servido y que estoy segura servirán a muchas otras embarazadas. En mi segunda sesión con Cristina, ya con un embarazo de 16 semanas, empezamos relajándome guiada por su voz suave y agradable. Yo llevaba unos días muy cansada, agobiada por no poder llevar mi vida de siempre, durmiendo a todas horas, sintiéndome una verdadera holgazana.

eraselaVida 189x178 custom  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajoA través de la respiración iniciamos un viaje al interior de mi cuerpo. No pude evitar recordar la mítica serie de animación Erase una vez … la vida, porque fuimos visualizando como entra el oxígeno en mis pulmones, en mis células y como luego recorre todo mi cuerpo. Y no solo eso, fui descubriendo uno por uno todos los órganos que estaban trabajando para alimentar mis células y no solo las mías…

Llegó un momento en que me sentí una gran locomotora, una gran máquina que no paraba de trabajar, de célula a célula, de neurona a neurona, bombeando el doble de sangre que habitualmente. Mi cuerpo, ese cuerpo cansado y con razón, rebosaba de actividad y todo por alimentar una nueva vida, que aún necesita de todo y depende completamente de mi oxígeno, de mi sangre, de mi alimento. Pero también depende de mi cariño, mi aceptación, mi respeto no solo por la vida que llevo dentro, sino por mi cuerpo que trabaja incansablemente haciéndola crecer.

Y entonces Cristina me dijo: ahora deja que tu cuerpo te hable, pregúntale qué necesita. Y casi me sobresalto cuando mi cuerpo me respondió que necesita descanso, piernas 112x169 custom  Mis sesiones con Cristina: Mi cuerpo, un nuevo trabajosobretodo mis piernas. Mis pobres piernas. Ahora me resulta cómico, pero la verdad es que me dieron mucha pena en ese momento, porque sin darme cuenta las seguía teniendo dobladas y en tensión a pesar de haber relajado todo el resto del cuerpo. Toda yo estaba meditando, menos ellas. Tendré que prestarles más atención, aprender a relajarlas, apreciar su trabajo. Fue un gran descubrimiento.

No solamente no era consciente de que mi nuevo trabajo, mi nuevo centro de actividad estaba dentro de mí, sino que había partes del cuerpo que no se relajaban nunca. Mi cuerpo me dio una gran lección y me exigió respeto y amor por su gran e importantísima labor. Y yo he visto que la mía es descansar, relajar y respetar los ritmos del embarazo sin sentirme mal por dormir o relajarme. El trabajo va por dentro, no paramos de trabajar.

Ahora me veo con Cristina todas las semanas. He decidido regalarme su ayuda a lo largo de todo el embarazo. Porque lo necesito, porque mi cuerpo lo necesita y porque mi bebé lo disfruta. Espero que pronto se apunten otras mamás embarazadas. Se puede hacer a través de la pestaña embarazo de este blog.

Pero mi escrito no pretende ser una publicidad de esta actividad terapéutica, sino un repaso de mis experiencias que me han servido y que estoy segura servirán a muchas otras embarazadas. Así el otro día estuve con Cristina de nuevo, ya con un embarazo de 16 semanas, relajándome guiada por su voz suave y agradable. Yo llevaba unos días muy cansada, agobiada por no poder llevar mi vida de siempre, durmiendo a todas horas, sintiéndome una verdadera holgazana.

A través de la respiración iniciamos un viaje al interior de mi cuerpo. No pude evitar recordar la mítica serie de animación Erase una vez el cuerpo humano, porque fuimos pasando de como entra el oxígeno en mis pulmones, en mis células a como recorre todo mi cuerpo. Y no solo eso, fui descubriendo uno por uno todos los órganos que estaban trabajando para alimentar mis células y no solo las mías.

Llegó un momento en que me sentí una gran locomotora, una gran máquina que no paraba de trabajar, de célula a célula, de neurona a neurona, bombeando el doble de sangre que habitualmente. Mi cuerpo, ese cuerpo, cansado y con razón, rebosaba de actividad y todo por alimentar una nueva vida, que aún necesita de todo y depende completamente de mi oxígeno, de mi sangre, de mi alimento. Pero también depende de mi cariño, mi aceptación, mi respeto no solo por la vida que llevo dentro, sino por mi cuerpo que trabaja incansablemente haciéndola crecer.

Y entonces Crisitna me dijo: ahora deja que tu cuerpo te hable, pregúntale qué necesita. Y casi me sobresalto cuando mi cuerpo me respondió que necesita descanso, sobretodo mis piernas. Mis pobres piernas. Ahora me resulta cómico, pero la verdad es que me dieron mucha pena en ese momento, porque sin darme cuenta las seguía teniendo dobladas y en tensión a pesar de haber relajado todo el resto del cuerpo. Toda yo estaba meditando, menos ellas. Tendré que prestarles más atención, aprender a relajarlas, apreciar su trabajo. Fue un gran descubrimiento.

No solamente no era consciente de que mi nuevo trabajo, mi nuevo centro de actividad estaba dentro de mí, sino que había partes del cuerpo que no se relajaban nunca. Mi cuerpo me dio una gran lección y me exigió respeto y amor por su gran e importantísima labor. Y yo he visto que la mía es descansar, relajar y respetar los ritmos del embarazo sin sentirme mal por dormir o relajarme. El trabajo va por dentro, no paramos de trabajar.

Mis sesiones con Cristina: descubriendo la luz de mi interior

embarazo idea Mis sesiones con Cristina: descubriendo la luz de mi interiorHay algo del embarazo que, por muy buscado que sea, y por muy preparadas y deseosas que estemos, nos coge por sorpresa, se escapa a toda previsión. Nos nace un sentir especial que no es comparable con nada y que engloba muchos sentimientos en uno y nos deja perplejas y sin saber cómo manejarlo.

Cristina, madre y terapeuta gestáltica, intuyó mis emociones de madre recién embarazada y me sugirió hacer una sesión con ella. Tardé un tiempo en decidirme, pues se me metió en la cabeza que tal vez no fuera necesario, que yo podría con ello, todas las madres al final tiran adelante – ¿por qué yo iba a necesitar ayuda?-. Pero la necesitaba, porque necesitaba entrar en contacto con mis emociones, con la nueva vida que se estaba formando en mi interior, con mi nuevo estado, adaptarme a ese nuevo sentir y todo lo que iba a conllevar. No era consciente, pero la necesitaba desesperadamente. Y por fin me decidí, sin saber cómo sería esa ayuda, igual que al quedarnos embarazadas nunca sabemos cómo nos levantaremos al día siguiente, ni cómo será el segundo trimestre, ni cómo viviremos los 9 meses, ni qué parto nos espera.embarazo si o no 279x279 custom Mis sesiones con Cristina: descubriendo la luz de mi interior

Yo llevaba un embrión de 7 semanas en mi interior, o eso era lo que se suponía, porque ¿Cómo saberlo? ¿Cómo estar segura? ¿Cómo no sentir el miedo de que tal vez no estuviera bien o no estuviera creciendo? ¿Cómo no acordarse de algún aborto cercano o propio? ¿Cómo podía yo estar segura de que esa bolita seguía allí, creciendo y latiendo? Todas esas dudas estaban mucho más presentes en mi mente que la vida que crecía en mi interior. Así es como llegué hasta la orilla del río con Cristina. Habíamos dado un paseo y nos pareció un lugar muy adecuado para la sesión.

En un ambiente relajado, con los ojos cerrados, la voz de Cristina me iba guiando por mi interior. El fluir del río fue la música que acompaño el aire que entraba en mis pulmones y se extendía por mi interior. Me indicó me centrara en mi respiración y fuera nutriendo mi vientre de aire fresco y, entonces, descubrí la bolita de luz, esa preciosa perla luminosa que flotaba felizmente en la placenta. ¡Estaba ahí! Por fin, lo vi claro, lo sentí…

Podía sentirla, podía alimentarla con oxígeno fresco que yo tintaba de colores y la envolvía por completo, la acunaba. Le hablé por primera vez, sin miedo a no ser escuchada, le pedí que creciera, que creciera, que simplemente fuera. Le dije que le espera un mundo maravilloso fuera y todas las ñoñerías que se me ocurrieron, pues hasta entonces no había podido hablarle, no sabía si estaba, si vivía, si mi bolita me sentía como yo lo sentía.

embrión 2 Mis sesiones con Cristina: descubriendo la luz de mi interiorFue maravilloso sentirla entonces. Se había abierto una puerta mágica en mi interior por la cual podía entrar y estar con mi bolita, mi precioso bebé, cada vez que las dudas me abrumaban o no podía conciliar el sueño. Ahora podía acudir a esa puerta y conectar con mi bolita, que pronto tendría ya bracitos y piernas, luego deditos, y hasta uñas…

Ese primer contacto con mi bebé fue maravilloso, y entonces vi más claramente que necesitaba ayuda, que estaba llena da miedos. Lo curioso es que los miedos tampoco han desaparecido, pero no me impiden disfrutar del embarazo, creérmelo, sentirlo y estar con mi bebé. Otra gran lección ha sido aprender a vivir con el miedo, con la preocupación y a veces la impotencia que supone crear una vida nueva, una vida que depende de ti, pero es suya propia y no la puedes controlar, porque no puedes evitar todos los males del mundo. Pero sí puedo estar ahí, cerquita, amando, nutriendo con cada gesto, con cada respiración y acompañando, que es el papel que nos toca a los padres.