Archivos de Autor

Llora y tiembla ante un ruido fuerte

Gaudi expone:

Tengo gemelos de 1 año 5 meses, ellos son muy nerviosos, no pueden escuchar sonidos de repente o voces de personas fuera de la casa o ver a alguien de repente porque se ponen a llorar desesperados y tiemblan asustaditos. El doctor me dijo que lo único que podía hacer era darles confianza pero no sé cómo actuar en el momento en que lloran, porque si corro a abrazarlos siento que no van a aprender a controlar esos temores. Esto les ocurre desde pocos meses de nacidos pero cada vez es más fuerte y se asustan más. Como puedo enseñarles a no tener temor a esas cosas o a como controlarlo.

asustado por ruido e1283342960946 Llora y tiembla ante un ruido fuerteGaudi, tu doctor te orientó muy bien: tus hijos necesitan de ti y de mamá vuestra calma, vuestro abrazo y vuestra voz tenue y segura calmándoles ante su miedo.

Cuando lloren te acercas a ellos y con calma y naturalidad los abrazas mientras les dices: “ese ruido fuerte te ha asustado ¿verdad? Tranquilo cariño, pronto pasará el susto. A ti también te ha asustado, ya lo veo, tranquilo pronto pasará”. (El primer mensaje mejor darlo de forma individual a cada uno, así permites que cada uno se exprese y evolucione a su ritmo). Los abrazas con naturalidad y con una actitud de respeto hacia su susto les das unos minutitos para que se les baje un poco el disgusto. Cuando tu veas están un poquito más tranquilos, les puedes hablar de dónde procede ese ruido, quién lo ha hecho: “el ruido que os ha asustado lo ha hecho ese camión que está junto a la venta, ¿Lo veis? Como es un vehículo muy grande hace mucho ruido, pero no os hará ningún daño. Ese camión puede cargar muchas cosas, tal vez lleva dentro juguetes, o tal vez está lleno de pastelitos que lleva a la tienda, …..”.

Os habéis asustado cuando ha aparecido la abuela en la habitación, claro no os la esperabais. Tranquilos, pronto os pasará el susto. La abuela no quería asustaros”.

Si tu mensaje verbal y corporal es de respeto por su sentimiento, de calma y serenidad (para que ellos se puedan contagiar y así también calmarse), y les vas hablando de qué originó su miedo, como se llama, para que sirve, etc. Poco a poco estos ruidos que ahora les parecen fuertes y extraños se irán convirtiendo en cosas conocidas y cuando se sientan más seguros no se asustarán cuando alguien aparezca repentinamente.

Es absolutamente normal que los niños pequeños reaccionen con excesiva inquietud, con gran sobresalto o mediante el llanto ante ruidos fuertes u objetos/personas que aparezcan repentinamente, incluso cuando no llegan al año se pueden asustar de su propia sombra.

Los mensajes del tipo: “no es para tanto, no llores que no pasa nada, deja ya de llorar que sólo era el timbre, etc.” O dejarlos llorar sin acudir o no atenderlos con mimo, no consolarán al niño, ni le ayudarán a ganar la seguridad y confianza que necesitan, por lo tanto, no le ayudarán a superar esta etapa. Para superar esta etapa necesitan sentirse seguros y poco a poco (con ayuda de papá/mamá) irán viendo que esos ruidos extraños no son ninguna amenaza para su seguridad.

La importancia del gateo

El gateo es un ejercicio fundamental para adquirir una buena coordinación entre brazos y piernas. Suele empezar sobre los seis meses y dura hasta que el peque empieza a caminar (a veces combina gateo y caminar hasta que coge seguridad en la marcha). Un factor muy importante para el desarrollo de su inteligencia es que mientras el peque gatea va ejercitando sus dos hemisferios cerebrales.

El hemisferio cerebral izquierdo es el encargado de la lógica, las matemáticas, el análisis, las palabras y la escritura.

El hemisferio cerebral derecho se encarga del reconocimiento de las caras, la memoria visual, la geometría, la música, la intuición, el arte, el baile y la creatividad.

Cuando el niño gatea, sus dos hemisferios cerebrales están intercambiando información para coordinar la misma acción.

gateando La importancia del gateo

Cuando pensamos utilizamos una combinación de lenguaje e imágenes, por lo tanto, usamos ambos hemisferios y cuanto más desarrollados estén más abanico de posibilidades tendremos ante una acción. El gateo favorece que se establezcan “puentes de comunicación” entre el hemisferio izquierdo (que procesa, por ejemplo, las palabras que oye de mamá) y el hemisferio derecho (que procesa al mismo tiempo el reconocimiento de su rostro). Esta intercomunicación favorece su desarrollo global y su inteligencia.

Además el niño que gatea empieza a experimentar una primera independencia ya que puede alejarse y acercarse de las personas y de los objetos según su decisión (ya no tiene que esperar pasivamente que mamá o papá lo traslade, le acerque el juguete, lo separe de aquello que le asusta).

No todos los bebés tienen la misma predisposición a gatear. Hay niños que pasan de estar sentados a ponerse directamente de pie y hacer sus primeros pasitos antes de llegar al año sin pasar por el gateo. Aunque como hemos visto el gateo es importante, también es importante respetar el desarrollo individual de cada niño y niña.

Consulta: quiero que mi hijo supere el miedo a un juguete

Jenny consulta:

Buenas tardes, mi hija de 1 año y 3 meses le tiene miedo a un juguete en especial, lo que he hecho hasta el momento es acercándonos las dos juntas a su juguete para que le pierda miedo o a su vez su abuelito le enseñó a patearle para que vea que el juguete no le hace daño, pero al siguiente día que le vuelve a ver nuevamente le tiene miedo.¿Qué hago, no quisiera escondérselo porque pienso que debe enfrentar el miedo ?

Los miedos que aparecen en la pequeña infancia (de 0 a 6 años) se deben tratar con mucho respeto y validarlos. Habrá miedos a los que el peque tenga más o menos que enfrentarse con la ayuda de mamá o papá porque no le quede más remedio: el miedo a que mamá lo abandone, al ruido del agua durante el baño, a los sonidos fuertes de la calle, a quedarse solo, a la oscuridad, a las heridas, a los insectos, a hacer caca en el váter, etc.

bebe abrazo a muñeco 300x300 Consulta: quiero que mi hijo supere el miedo a un juguetePero hay otros miedos que sí podemos con más facilidad respetarlos, admitirlos y evitárselos a la espera de que el niño crezca, madure, coja confianza en él mismo y ello le permita irlos superando poco a poco.

Si a tu peque le molesta ese juguete retíraselo. Seguramente su sonido, su color, su tamaño le están asustando. No necesita especialmente ese juguete, ni le va a ayudar en nada que tú lo “fuerces“ a superar ese miedo. Más bien todo lo contrario. Cuanto más lo fuerces a aceptar ese juguete lo que conseguirás es que se vaya sintiendo anulado en cuanto a lo que siente y forzado a superar algo para lo que todavía no está preparado. Forzado porque él sentirá que si no supera ese miedo no gustará a su mamá, su mamá no lo querrá.

Tu hijo es muy pequeño, empieza a descubrir un mundo nuevo para él y necesita sobre todo que respetes su ritmo, le ofrezcas seguridad, mimo, mucho contacto y respeto. Ingredientes para que a partir de los tres años puedas empezar a ver un niño seguro, con autoestima, alegre, autónomo.

Lo que ahora le da miedo, seguramente, dentro de un año le parezca divertido (o tal vez no…).

Consulta: riño a mi hijo con gritos

Minerva explica:

Mi niña tiene 6 años y me dice que le doy miedo cuando la regaño por la forma en que le grito. Se tapa los oídos y me dice que no me quiere escuchar, llora mucho y cuando todo pasa se vuelve grosera. Mi hija es única y también la consentimos mucho. En el colegio va excelente con su primer año de primaria. Lo que más me preocupa es el daño psicológico que le ocasione en un futuro por mis gritos. Siento que mi esposo y yo estamos fallando en su educación. Gracias

Mi respuesta, estoy segura que tú ya la intuyes. Sabes que tratando así a tu hija no la estás ayudando a que conozca ni atienda a las normas y límites que tú le vas mostrando, ni a que ella aprenda conductas útiles para convivir en familia, en sociedad.

niño se tapa los oidos 300x240 Consulta: riño a mi hijo con gritosGritándole, la dañas emocionalmente pues la haces sentir humillada, infravalorada, menospreciada (por eso se tapa los odios, para no oírte pues le duele en el alma). Luego ella reacciona ante este daño con groserias, conductas rebeldes, incluso pueden ser hostiles. Además, seguramente en breve, volverá a hacer aquello por lo que le acabas de reñir. Y lo hará como una venganza por lo menospreciada que le has hecho sentir, y también porque no ha aprendido a hacerlo de otra forma. Mejor dicho no se lo estás enseñando.

Continuar leyendo el resto de esta entrada »

Consulta:no come, le da asco y tira la comida

Gabriela consulta:

Mi hijo tiene 18 meses. Desde que cumplió los 15 he tratado activamente de introducir los sólidos en su dieta. Come muy bien pan, galletas, plátano, patatas fritas, ha comido una pera entera, le gusta roer zanahoria cruda y poco más. Cuando le pongo un plato con jamon york, queso, guisantes, lentejas, pasta cocida … los toca con mucha precaución pone cara de asco y lo tira. No hay forma ni manera de que se lo lleve a la boca. Le da grima todo lo que tiene una consistencia blanda (aunque el plátano la tiene…). Lo dejado jugar con la comida para ver si terminaba probándola, pero en casi 3 meses sólo juega con el tenedor y nunca la lleva a la boca. No sé cómo hacer para que coma sin que cree rechazo por la comida.

La relación que el niño pequeño establece con la comida está directamente relacionada con su carácter y con cómo lo vive emocionalmente la madre.

Por ejemplo, si al peque le cuestan los cambios, investigar cosas nuevas, se muestra algo miedoso ante experiencias desconocidas, etc. Tambíén se mostrará receloso a probar nuevas texturas, sabores y necesitará más tiempo y, sobre todo, más motivación paulatina y positiva.

comida 1 Consulta:no come, le da asco y tira la comida

Continuar leyendo el resto de esta entrada »

Consulta teléfonica: ¡caca noooo!

Cris auricular Consulta teléfonica: ¡caca noooo!Adriana a través de nuestro servicio de la consulta telefónica me contó su caso particular sobre su hija de tres años que no tenía problemas para hacer pipi en el váter (desde el principio rechazó el orinal), pero que en cambio la caca sólo la quería hacer en el pañal. Si no le ponía pañal la niña era capaz de aguantarse la caca por varios días (¡hasta una semana!) y claro, cuando por fin salía era un drama pues era dura y hacía daño.

-No sé que más hacer. Le aplaudo cuando hace pis, le digo que cuando haga la caca será aún más mayor pues los pañales son para los bebés, le animo, etc….

-¿Cómo te sientes ante esta dificultad de tu hija?

-Me angustia que se pase tantos días sin hacer caca. Me siento impotente pues no sé cómo ayudarla para que lo haga en el váter y deje de usar el pañal.

-¿Qué crees es más importante que haga caca a diario o que la haga en el váter?

-¡Que haga caca a diario! Además ella jamás ha ido restriñida……

-¿Tu tienes confianza en que algún día tu hija hará la caca en váter por si misma?

Continuar leyendo el resto de esta entrada »