Archive para junio, 2011
Babero infantil Ecobaby una ayuda para comer solo
Los niños a partir del año tienen una motivación natural por empezar a comer por ellos mismos. Al principio van alternando con los dedos y con cubiertos y como todos los primeros aprendizajes su habilidad será bastante torpe hasta que vayan cogiendo seguridad motriz.
Para potenciar esta motivación natural es importante que el niño sienta que puede hacerlo y empiece a sentirse autónomo. Le gustará ponerse el babero el solito, coger los cubiertos y empezar a comer a su ritmo tanto la sopa, como el puré, como los trocitos de carne. Unas veces acertando (y por tanto se llevará la comida a boca), y otras errando (y por tanto caerá la comida en el babero o incluso en el suelo).
En los inicios de este aprendizaje lo más importante es ir practicando. Pero me encuentro que en muchas ocasiones las propias madres dificultan este lento proceso por evitar se manchen, caiga mucha comida en el babero o al suelo.
Hace años descubrí los baberos Ecobaby y desde entonces los he usado y lo he recomendado a muchas madres por:
- Su gran tamaño y el cuello elástico son un buen escudo para evitar manchas en la ropa y así dejar que coman libremente a su ritmo.
- Es muy cómodo y además se lo pueden quitar y poner ellos solos sin necesidad de nuestra ayuda.
- Su tejido de micofibra permite que la mancha no quede incrustada, y por muy reseca que esté ya sea de chocolate, de fresa, de… siempre sale con un lavado convencional (sin frotar, sin poner en remojo, sin lejías).
- El color no pierde con los lavados, con lo cual siempre parece como nuevo (mis hijos siguen usando el mismo babero que les compré con un año de edad, porque es útil desde el año hasta los 4 o 5 años).
- Personalizado con el nombre. El bordado con el nombre le da el toque de belleza que nos gusta a las madres y el toque personal que le gusta al niño pues les encanta reconocer su nombre en una prenda que sienten muy suya ya que la usan varias veces al día.
- No da calor, el reverso es de un plástico de uso hospitalario.
Jugar a la oca o al parchís con los niños pequeños
Jugar a la oca o al parchís con los niños a partir de los 4 años es una buena herramienta para que vayan aprendiendo a contar y sumar, y por tanto, a través del juego practiquen sus nuevas habilidades matemáticas y las vayan consolidando.
Respetar su ritmo en el juego
Hemos de tener muy presente que el juego debe respetar el tiempo que el niño pequeño necesita para coger los dados, moverlos, tirarlos, contar por él mismo los puntitos del dado y mover la ficha. Todas estas acciones necesitan un tiempo determinado que variará si el niño tiene 4 años, tiene 6, tiene 10. El tiempo del adulto es muy diferente al tiempo del niño.
Si el niño es pequeño no hagas las cosas por él (ni contar, ni tirar los dados). Motívalo o hazle de guía para que vaya cogiendo seguridad en sus nuevas habilidades de saber contar los dados o las casillas. En un principio podéis mover juntos su ficha y a veces él solo. Podéis empezar con una sola ficha y reglas sencillas. Y conforme vayáis jugando y veas que el niño coge seguridad vais incorporando más fichas y normas, en el caso del parchís.
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Manualidad: carpeta para guardar láminas de plástica
Ahora que acaba el curso escolar, hemos preparado con nuestros alumnos una carpeta para guardar todas las láminas de plástica. Los niños han decorado su carpeta estampando objetos circulares y todas tienen su toque personal.
Así que si necesitas una carpeta y quieres que tu peque le dé la forma y el color aquí tienes una idea:
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Vacaciones en familia, vacaciones en pareja
Llega el verano, y con éste, las vacaciones en pareja y/o en familia. Es un período que depende de cómo lo enfoquemos y lo resolvamos puede resultar desde satisfactorio a un desastre, que incluso en algunas ocasiones llega al divorcio. Esto es un hecho comprobado, en septiembre hay muchos más divorcios/separaciones que en el resto del año.
Esto no significa que irremediablemente el final de las vacaciones derive en una separación, solo que es en este tiempo cuando pueden agudizarse problemas latentes y diferencias en la pareja ya existentes, y que resurgen con más fuerza y se hacen más visibles al compartir más tiempo juntos.
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17 hechos del reciclaje que necesitas saber

Ser conscientes con el ambiente y el planeta es algo que tenemos que empezar a tomar en cuenta. En algunos países aún no hay educación de este tipo en las escuelas, en otros apenas están comenzando y en muchos casos los mismos padres no saben nada al respecto.
Como humano, padre, madre, debemos aprender un poco y poner de nuestra parte para preservar el lugar donde nuestra descendencia vivirá, porque quizás cuando nuestros bisnietos estén adultos ya no tengan agua potable de fácil acceso, o quizás hayan otros recursos que se hayan terminado, quizás la calidad del aire sea dañina, el calor casi insoportable, etc.
Así que en este entrada haré una recopilación de 17 hechos sobre el reciclaje, los que me parecen más importantes. Quiero comenzar estas líneas como una forma de educación a los padres, porque antes de poder enseñarle algo a nuestros hijos debemos saberlo nosotros y apuesto que hay muchas de estas cosas que posiblemente desconozcan, al menos yo no las sabía.
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Jugar y perder, un aprendizaje para tolerar la frustración
Susana pregunta
Tengo una hija de casi 4 años y otro de 6. En los últimos días hemos jugado juntos a la Oca o al Parchís. Veo se lo pasan muy bien y están encantados ya que cuentan ellos solos los puntitos del dado y las casillas que tienen que avanzar. Pero cuando llega el final de la partida y no gana la pequeña se enfada muchísimo, llora y grita durante un buen rato. Yo me enfado también con ella y le empiezo a decir que si se porta así de mal no jugaremos otro día. Me pone furiosa que se ponga a gritar y llorar como una niña malcriada. Por cierto, cuando pierde el mayor pone carita de triste pero sin gritar, sin llorar y enseguida se le pasa.
Hola Susana, las reacciones que explicas de tus hijos son dos ejemplos muy claros de cómo los niños pequeños van expresando la frustración y la van aceptando
Cuando tu hija llora y grita, está expresando el enfado que ella está sintiendo en esos momentos por no haber ganado.
Por la inmadurez de su cerebro, ella centra su atención en jugar para ganar, para obtener esa satisfacción y si llegado al final de la partida no lo consigue se frustra. Y a su edad es muy normal centrar la atención en ganar y también expresar llorando y gritando esta frustración.
Si interpretas esta conducta de malcriada la estás etiquetando sin atender a sus sentimientos y sin ofrecerle un aprendizaje que le permita integrar y tolerar la frustración que supone no conseguir todo lo que se desea.
Tu hijo mayor, con su expresión de tristeza también está mostrando su frustración pero por lo que parece sabe integrarla, aceptarla y seguramente porque ha ido aprendiendo a tolerarla.
A partir de los seis años su cerebro es un poco más maduro y su pensamiento ya no está tan centrado en ellos mismos, en sus impulsos y en la inmediata satisfacción de sus deseos (como aún ocurre en tu hija de casi 4 años).
Cómo enseñar a aceptar la frustración
Permite a tu hija que se enfade y que lo exprese con llantos o gritos. No se lo reproches, ni la amenaces con no volver a jugar, ni la intentes compensar con otra cosa para despistarla. Simplemente estás a su lado mientras recoges el juego y le puedes expresar mensajes que le ayuden a sentir que tiene derecho a enfadarse y expresarlo, pero que también puede superarlo por ella misma:
“ya veo que estás enfadada ¿no te ha gustado perder? Yo también he perdido hoy pero puede que otro día que juguemos gane yo o ganes tú o gane tu hermano. Lo divertido de jugar es que nunca se sabe quién ganará ni quién perderá. Y siempre que juguemos habrá sólo un ganador. Yo me lo he pasado muy bien jugando contigo, ha sido divertido tirar los dados, contar los puntitos, avanzar las casillas….”..
No se trata que le metas un discurso, sino que de forma sencilla y breve le trasmitas el mensaje que puede enfadarse y que puede aprender a tolerar su frustración.
Confiar en sus capacidades y respetar sus sentimientos
Deja que tu actitud de confianza y respeto le vaya llenando y que ella decida cuándo dejará de estar enfadada. Cuando los niños pequeños se sienten respetados en sus emociones y sienten que sus padres confían en ellos, en sus verdaderas capacidades, avanzan rápidamente. Y pueden pasar del llanto más rabioso a la calma y risa en cuestión de pocos minutos como si nada hubiera pasado.
Tolerar, aceptar la frustración que supone no conseguir lo que uno quiere o desea es una herramienta muy necesaria y válida para ser felices como niños, adolescentes y adultos. Y es un aprendizaje que debe darse durante la infancia.
Por cierto, jugando con tus hijos a juegos de mesa sencillos, además de lo ya explicado en este post, también les estás ayudando a que aprendan y desarrollen buenas habilidades matemáticas y sociales que abordaremos en edukame en otro post.











