Mi hija por las noches tiene miedo a los monstruos
Mónica consulta:
Mi hija de 3 años, le da terror la noche pues se imagina monstruos. Nos acostamos con ella y la dejamos durmiendo, pero el sueño no dura toda la noche. Pueden pasar 2 o 3 horas de sueño y despierta llorando viendo los monstruos, esto ocurre muy seguido. He trabajado en el asunto: le quité la tele, tengo espanta cuco, le cuento cuentos, jugamos hasta que termina agotada y la cosa no cambia. Lo último que se me ocurrió es decirle que ellos quieren ser sus amigos y le querían entregar un dulce que no tuviera miedo, pero nada me funciona.
No la intentes convencer de que no existen los monstruos, de que todo está en su imaginación o de que su pesadilla no ha sido real. No lo entendería porque para los niños de estas edades no distinguen todavía fantasía de realidad, por lo tanto para ella todo es real y todo es fantasía.
Es más efectivo utilizar su credibilidad a través de juegos que le ayuden a controlar su miedo. Por ejemplo, es buen momento para leerle durante el día cuentos que tratan el tema de los miedos donde seguro aparecen monstruos, brujas, dragones, etc. Tras la lectura le dices que el monstruo de ese cuento no puede salir de él una vez se cierra. Es una manera de que ella misma decida si sale el monstruo o no.
También le puedes regalar un peluche nuevo de un tamaño mediado, que será su peluche guardián. El peluche dormirá con ella toda la noche y le protegerá de todos sus miedos. Que le ponga un nombre ella misma y le añada el apellido “peluche guardián”.
Hay cuentos que ofrecen al niño personajes que se comen los sueños antipáticos, los monstruos, los miedos y ayudan a tener sueños lindos. Yo uso para trabajar el tema de las pesadillas o de los miedos con niños de 3 a 6 años el de la “Nana Bunilda come pesadillas” y les transmito mi absoluta confianza que la Nana siempre acude por la noche. Con los niños de estas edades hablar en términos de fantasía es ofrecerles herramientas para que por si mismos vayan superando esta etapa (poco a poco).
No le quites importancia a su temor, pero le puedes transmitir con cariño tu confianza que en su habitación no hay ningún monstruo. Si te pide que lo compruebes, no lo hagas pues a ti no te hace falta ya que estás convencida de ello. En cambio, le puedes animar a que sea ella misma quien lo compruebe (aunque seguramente te pedirá que mientras inspecciona estés a su lado).
Los recursos que comentas de los cuentos, el espanta cuco son válidos. Pero jugar hasta agotarla no evitará que durante el sueño tenga pesadillas. Y convencerla de que no son malos tampoco. El miedo a la oscuridad y a los monstruos un miedo lógico de la edad que necesita de tu compresión y apoyo para que por ella misma lo pueda superar. Cuando le despierten las pasadillas háblale con voz muy suave, “tranquila yo estoy contigo, nadie te va a hacer daño” acaríciale si se deja pero no la intentes despertar. Deja que con tu voz se vaya serenando.
¿Disfrutaste esta entrada? Por qué no dejas un comentario abajo y continúas la conversación.
Comentarios
Mónica, hay un truco que utilicé con mi sobrino pequeño y que funcionó bastante bien.
Nacho tenía pesadillas y fantasías estrambóticas que le hacían despertar y llorar en medio de la noche. Cuando me lo contó, le miré muy seria y le dije que tenía la solución: le di una piedra gris (de las de río que tenía en un florero) que era conocida por sus propiedades espanta-monstruos (por eso yo tenía tantas en el florero, porque tenía muchas pesadillas y necesitaba las piedras para espantarlas). Le dije que debía guardarla debajo de la almohada con mucho cuidado todas las noches, justo en el centro de su almohada. Además le dije que era muy importante que cuando la pusiera debajo de su almohada no pensara nunca, nunca, nunca en conejitos blancos. Esos conejitos gorditos, blanditos, tan blancos y suaves, de orejitas calentitas. No debía pensar en ellos mientras pusiera la piedra debajo de la almohada, y si se despertaba por la noche viendo monstruos debía verificar que la piedra estuviera bien puesta debajo de su almohada, pero nunca nunca pensar en los conejitos blanquitos, gorditos, suaves y peludos.
Tardó unos días, pero luego sólo soñaba con conejitos, perritos, gatitos… suaves y peludos con los que jugaba toda la noche.
Espero que te sirva!
Hola, les cuento que mi niña de 2 años comenzo a tenerle miedo a la oscuridad y a los monstruos. Para la oscuridad comenzamos a dejarle una luz de noche prendida. Y para los monstuos mi marido le dijo que si veia uno debia sacarle la lengua para que se vaya. Y ella comenzo a ponerlo en practica.
Viene corriendo y dice: un monstruo y le saca la lengua y se fue. con eso comenzo a andar por la casa solita denuevo.



Hola Mónica, otro cuento que podría ayudar a espantar los miedos de tu hija, es el cuento del ángel de los dulces sueños, que trata de un angelito que cuida a los niños y les espanta las pesadillas.
espero que te funcione