Archive para febrero, 2010
Consulta: mi bebé rechaza la fruta
Vanesa consulta:
Hola tengo una bebé de cinco meses y me gustaría que me echarais una mano. Mi pequeña empezó a comer la fruta a los cuatro meses y se la comía muy bien pero cayó malita y ya no la quiere. Antes se la hacía yo pero ya no quiere ninguna, ni la que yo le hago ni los potitos de frutas. He probado de todas las marcas y no hay nada que hacer ¿Me podríais ayudar? Muchas gracias.
Vanesa, la mejor manera de ayudar a tu peque es motivarla sin forzarla. Puede que este supuesto rechazo a la fruta sea pasajero, pero si tú le insistes demasiado, la fuerzas o te enfadas con ella por este hecho puede que lo que consigas sea aún más rechazo.
Como madre sabes que tu peque necesita comer fruta, necesita de sus vitaminas por lo que le vas a ir mostrando a tu peque lo bueno que es comerla. Quiero decir, potencia desde lo positivo, desde lo agradable la importancia de la fruta. Aprovecha cualquier momento cotidiano para que tu peque se contagie de tu motivación y de tus mensajes positivos (verbales y no verbales):
1) Huele una naranja y compártelo con tu bebé, pélala y haz un adorno con su piel mientras te vas comiendo sus gajos. Mientras comes vas diciendo en voz alta “que buena que está, como me gusta, que fuerte me voy a poner, etc”.
2) Que mamá y papá coman fruta delante de ella y de forma natural (sin exagerar) hablen de su buen gusto, su olor, de cómo la están disfrutando, “- Está buenísimo este plátano ¿Quieres probarlo papá?, – Sí claro, y tu prueba esta pera que está muy dulce. – Y tu (al peque) quieres también probar este plátano (y le animas a que por lo menos lo chupe)”. Si no quiere, lo aceptas y sigues hablando con papá de lo sano que es comer fruta.
3) Tal vez puede ser un buen momento para dejar de darle la fruta triturada y empezar a presentarle la fruta blanda a pequeños trozos y que la coja ella con las manos. La presentación y textura diferente pueden ser una buena motivación.
Poco a poco tu hija se irá impregnando de esta “buen rollo” con respecto a la fruta y al no forzarla seguro que en algún momento decidirá probarla. Ten paciencia y no la obligues. No es nada grave que esté dos meses (tal vez menos o tal vez más, sin comer fruta!)
Náuseas y vómitos en el embarazo
Las náuseas y vómitos en el embarazo es una de las consultas que más frecuentemente realiza la embarazada. Afectan entre el 50% y 80% de las embarazadas, entre las 4 y 14 semanas de gestación.
Los síntomas pueden ser de ligeros a moderados y no influyen de forma negativa en el correcto desarrollo del embrión o en la salud de la madre.
Lo consideramos excesivo cuando aparece más de 3 u 4 veces al día e impide retener los alimentos o los líquidos durante un periodo de 24 horas. Entonces pueden aparecer síntomas mucho más severos, como pérdida de peso, deshidratación y desequilibrios en los electrolitos. Lo pasaríamos a llamar hiperémesis gravídica y sólo ocurre en un 1-2% de las embarazadas, con un aumento de incidencia de bajo peso al nacer.
Causas:
Las náuseas y vómitos en el embarazo tienen un origen multifactorial en el que intervienen factores hormonales (niveles altos de la hCG Gonadotrofina Coriónica), psicológicos (como el estrés, depresión o ansiedad), biológicos (como la hipoglucemia del ayuno con mayor frecuencia en la mañana y en los primeros meses del embarazo) y genéticos (hermanas o madres que también hayan tenido náuseas y vómitos en sus embarazos).
Consejo alimentario:
- Sería conveniente que hicieras comidas ligeras y frecuentes y en pequeñas cantidades.
- Si las náuseas y vómitos son por la mañana, ten a mano en la mesita de noche alimentos ricos en carbohidratos como unas galletas, unas tostadas o cereales para comer antes de levantarte de la cama.
- No comas alimentos ricos en grasas, fritos, picantes o muy calientes.
- Evita tomar café y té.
- Evita la comida con olores intensos o de guisados que te produzcan malestar.
- No te tumbes justo después de comer.
- Evita aquellos alimentos que puedan ser menos o peor tolerados.
- Tomar una rodaja de limón o lima puede ayudarte.
Recuerda:
No desesperes. Generalmente suelen resolverse solos antes de las 16-20 semanas de gestación.
Evita en todo lo posible el estrés y situaciones que te alteren emocionalmente.
Practica regularmente sesiones de relajación para aliviar tensiones y cuida tu alimentación.
Ante cualquier duda consúltalo siempre con tu matrona o tu ginecólogo/a.
Consulta:mi hijo de dos años no comparte sus juguetes
Sandra expone:
Mi hijo no me hace caso en nada y no presta sus jugetes o se los arrebata los demás niños. Si el juguete es suyo hasta les pega por no prestarlo. Ya le expliqué y no entiende que tiene que prestar y compartir.
Sandra tú te enfadas porque crees que tu hijo te desobedece a capricho. Tú le pides que comparta y él se niega y eso es lo que te enfada. Pero entiende que tu hijo no lo hace por ser un desobediente, ni un caprichoso. Tu niño, al igual que todos los niños del mundo, no sabe compartir.
Una de las características que Piaget destacó en su teoría sobre el pensamiento infantil (a diferencia del pensamiento adulto), es que el pensamiento del niño hasta los seis años es egocéntrico. Es decir, ellos son el centro de su pequeño mundo y por tanto todo es de ellos y para ellos. Les cuenta mucho ponerse en el lugar de los demás, tener en cuenta a los demás, y por su puesto, les cuesta mucho compartir sus cosas. La frase más común en boca de un niño o niña pequeño es “esto es mío, mío y no te lo doy”.
Son muchas las escenas que se dan en los parques infantiles o guarderías de niños “peleándose” por subir a la vez en un tobogán o querer los mismo juguetes.
El niño que está jugando en la arena del parque y ve a su lado un cubo con una pala piensa: voy a coger ese cubo para llenarlo de arena. Se dirige todo decido al cubo y lo coge sin pensar nada más (sin pensar ¿de quién será? ¿Me lo dejarán? ¿Se enfadará su dueño? Luego lo devolveré, espero no romperlo….). Cuando viene el dueño del cubo a reclamarlo, el niño le contesta: “no te lo doy, es mío”. Y efectivamente, para él así.
Los adultos que ven esta escena son los que piensan (y juzgan): que niño más egoísta, caradura, mal educado, abusón, aprovechado y un largo etcétera. Pero nada de eso es cierto, simplemente es un niño como todos los demás, que hasta que no sea más mayor no sabrá compartir por propia iniciativa.
Sandra, además tu hijo, es un valiente soldado que defiende a capa y espada lo que él considera que es suyo. Es un pequeño con mucho carácter. Por más que le expliques y expliques que debe compartir, le estás pidiendo algo muy difícil para él y que tardará unos cuantos años en comprender realmente.
Tu labor se traduce en ir enseñándole poco a poco las ventajas de compartir. Resalta los momentos en que SI presta algo a un amiguito (aunque sea un pequeño gesto), diciéndole “vaya que generoso eres, seguro que a tu amigo le habrá gustado. Eres muy generoso”. No le obligues a dar lo que no quiere, le puedes animar “es más divertido compartir, así él también te dejará sus cosas, etc”
No esperes que obedezca a tus palabras de forma inmediata. Dale tiempo, pues te repito que le estás pidiendo algo difícil para él y necesita tiempo para aprenderlo. Le puedes ayudar mucho ofreciéndole frecuentemente mensajes positivos y motivadores, y sobre todo, respetando su ritmo. No lo obligues siempre a dar lo que no quiere.
Eso sí, cuando pegue o muerda por defender lo suyo, intervienes de forma contundente sobre el hecho de morder o pegar “si pegas haces daño, con la boca se dan besos, le podrías dar un beso para curarlo de tu golpe…”, pero no combines ambos temas: el pegar y el compartir.
La lactancia materna: grandes ventajas para la madre y el bebé
La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, porque contiene los nutrientes que necesita (en su justa medida) y anticuerpos que lo protege contra las infecciones, alergias y otras enfermedades crónicas.
Además:
- Fortalece el vínculo entre la madre y el bebé.
- Mejora la recuperación de la madre después del parto y ayuda a eliminar grasas y recobrar antes la silueta.
- Disminuye, en la madre, el riesgo de osteoporosis y cáncer de mama o de ovario.
Es importante:
El bebé tiene que estar de cara hacia ti (barriga con barriga), con la boca bien abierta y la parte de la areola adentro, la nariz y la barbilla tocando el pecho y tú has de tener el pezón orientado al paladar del niño.
Puedes adoptar la postura que te resulte más cómoda para dar de mamar.
Es importante que el bebé se alimente siempre que lo desee, y durante el tiempo que quiera, es decir a demanda.
Acabe completamente la leche del primer pecho antes de ofrecerle el segundo. De esta manera la madre aumenta la producción de leche y el bebé se alimenta mejor por que toma la leche que sale al final, que es la que tiene más grasas.
Recuerda:
No necesitas hacer ninguna preparación de los pechos.
Una buena higiene diaria es suficiente. No hace falta que te laves los pechos después de cada toma, ni que te pongas cremas, solo ponte un poco de tu misma leche.
Para evitar las grietas lo mejor es asegurar una correcta posición del bebé en el pecho.
Aliméntate de forma completa y equilibrada y toma liquidos. No tienes alimentos prohibidos.
Si la posición de la madre y del bebé son adecuadas y la lactancia es a demanda, la madre produce la cantidad de leche necesaria.
La mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia. Si tienes que tomar alguna medicación informa a tu médico que estás lactando.
Infórmate de los grupos de apoyo a la lactancia materna en tu ciudad, y no dudes en consultar siempre a los profesionales.
La lactancia materna, un experiencia enriquecedora que te hará crecer y te dará seguridad como madre y como mujer. ¡No te la puedes perder!
Consulta: dos semanas después de sacarle el pañal se hace de nuevo encima
Juan Jose consulta:
Mi hijo Lionel que va a cumplir 2 años nos pide pipi y nos pedía caca. Le sacamos el pañal hace 1 mes. La primera semana no hubo problema, a partir de la segunda se hacia a veces y otras pedía, lo mismo con la caca. Pero la ultima semana se hace encima ¿En qué estamos errando? Muchas gracias.
¡Hola! Creo que lo más obvio de tu consulta es destacar que tu peque NO está aún preparado para dejar el pañal. Así que volver a ponérselo admitiendo (y diciéndole al peque) que habéis ido demasiado rápido y cuando esté preparado ya se lo intentareis de nuevo, podría ser una buena solución para relajaros los tres durante una temporadita.
La primera semana casi siempre suele ir bien pues el énfasis y la motivación que ponen los padres contagian mucho al niño. El niño se siente encantado con tanto protagonismo, tanto estar por él, tanto mimo y atención y felicitaciones por su nuevo logro. Pero cuando los papis creen que “ya está conseguido” dejan de estar “tanto” por el niño, darle “tanta” atención. Y sobre todo se baja la guardia en seguir llevándolo constantemente al vater para que haga pipi (o caca, lo que salga).
Juan Jose, yo creo que para tu peque aún es muy pronto (no llega a los dos años). Iniciar este proceso demasiado pronto supone mucho estrés emocional para el niño y para los padres. El niño quiere contentar a sus padres con algo para lo que todavía no está preparado (maduro) y eso le genera tensión, exigencia y estrés. Por su lado, los padres sienten frustración porque su peque no lo logra, dándose las incómodas escenas de los escapes (mudas, lavar ropa, lavar al peque, volver a lavar y cambiar, etc) y esta frustración se suele traducir inconscientemente en más exigencia para el hijo/a.
Por otro lado, hay que tener muy presente que cuando se inicie el proceso de control de esfínteres, se ha de llevar al peque al lavabo cada 1h.30 aproximadamente (durante el día). Sin preguntarle si quiere o no y sin esperar su conformidad. Simplemente “cariño, ahora toca ir al lavabo a hacer pis”. Y además, si sabes, adornas este trayecto al lavabo con una canción.
Puede que esté jugando en ese momento y no quiera ir. Pero sin amenazarlo y sin enfadarte con él lo llevas “vamos un momento a hacer un pipi y enseguida estás de nuevo con tus juguetes. Vamos mi vida, que estás aprendiendo a usar el váter como papá (o mamá). ¡Que mayor eres!”. Y aunque lo tengas que llevar quejándose o lloriqueando, no te enfades ni le amenaces (¡como después te hagas pipi encima me enfadaré!). Simplemente no atiendas su queja y canta una canción durante el trayecto al lavabo, le ayudas a bajarse la ropa, lo pones en el váter u orinal y esperas un espacio corto a que salga el pipi. Si no sale, no fuerces la situación, pero tenlo presente. Así cada 1h.30 aprox (no más de dos horas).
Tampoco es válido preguntarle si tiene o no ganas de hacer pipi, pues muchas veces dirá que no sólo por no dejar de hacer lo que está haciendo. Y cuando le vengan las ganas no será capaz de aguantarse ni un segundo. Y eso es lo que hemos de prevenir.
Esta constancia implica: mucha presencia por parte de papa y mamá; dedicación y atención durante dos o tres semana como mínimo. Por eso siempre es tan importante empezar el proceso en un momento en el que la familia pueda abordarlo sin prisas y sin angustias. Mejor esperar que empezar demasiado pronto o en momento poco idóneo.
Cuidándote tú, cuidas a tu bebé… desde el primer día
Si vosotros como pareja, estáis pensando en tener un bebé es importante que tú mujer, realices una consulta al médico de cabecera, al ginecólogo/a o la matrona para conocer el estado de tu salud y los posibles problemas médicos que pudieran existir antes de la formación del embrión.
Esta revisión conviene hacerla dentro del año anterior al comienzo del embarazo.
En esta primera consulta es importante:
. Conocer el estado de tu salud de manera general, toma de la tensión arterial, un análisis de sangre completo con estudio de anemia, el grupo sanguíneo y el Rh, la prueba de la toxoplasmosis para saber si estás o no inmunizada, la prueba de la rubeola para saber si necesitas vacunarte, saber si has estado en contacto con el virus de la hepatitis B y de la hepatitis C, la prueba del sida o HIV y de la sífilis. También sería interesante incluir un análisis de hormonas tiroideas y de glucosa para descartar enfermedades tiroideas o diabetes.
. Actualización de la prueba de la citología de cuello de útero o Papanicolau dentro de lo que marcan los protocolos en cuanto a salud sexual y reproductiva de cada país. Aquí en España la realizamos cada 3 años si es negativa para células malignas, es decir normal.
. Empezar a tomar ácido fólico en cantidad de 400 mcg. al día una pastilla antes de las comidas, si no ha habido antecedentes de malformación en gestación anterior, dos meses antes de empezar a intentar quedarte embarazada y hasta la semana 12 de gestación o sea hasta los tres primeros meses. Con ello reforzaremos el sistema nervioso del embrión en el momento de su formación y la prevención de defectos del tubo neural.
La importancia de unos buenos hábitos:
. Si fumas intenta en este año dejar el tabaco, y si tu pareja fuma también intentadlo los dos juntos. Puede ser muy gratificante llegar a conseguirlo a la vez.
. Prohibido tomar alcohol u otras sustancias en el momento de la concepción y durante todo el embarazo.
. Duerme tus horas necesarias, aprende a comer sano, aumenta la cantidad de verduras y frutas, lácteos y cereales integrales.
. Sobre todo, evita en lo posible el estrés y mantén siempre un pensamiento positivo.
Un embarazo en las mejores condiciones físicas y psicológicas es el primer regalo que puedes ofrecerle a tu bebé junto con tu amor… desde el primer día.





