Archive para septiembre, 2009
Consulta: mi hijo tiene miedo a lo nuevo
Ana Beatriz consulta:
Tengo un niño de dos años y tres meses y no sé cómo enfrentarme a sus miedos. Cuando vamos a un parque tiene miedo y no quiere ir si hay muchos niños y también tiene miedo a todo aquello que es nuevo. El mismo hecho de subir una cuesta un poco empinada le da miedo. Yo diría que le falta seguridad corporal y le da mucho miedo caerse. El caso es que alguna vez le he forzado y aunque ha llorado al principio luego le acaba gustando e incluso se siente orgulloso de haberlo hecho. Sin embargo cuando le digo vamos a intentarlo siempre dice no y no se si es bueno forzarle. No me gustaría que mi actitud le generara aún más miedo. Gracias por sus consejos.
Te invito a que cambies la palabra “forzar” por “animar y acompañar”.
Le puedes animar con actitud de respeto y acompañar en su sentir (o sea, en su miedo, en su inseguridad). Ello implica que estarás más abierta a aceptar su conducta, en el que caso que no quiera probar lo que tú tan amorosamente le estás animando. Él se niega a hacerlo y tú estarás respetuosa.
El miedo a lo nuevo, es lo mismo que el miedo a lo desconocido (o desconocidos). Un miedo absolutamente normal en la pequeña infancia. Hay niños que lo demuestran más que otros, pero en cualquier caso, se debe respetar y acompañar este sentir hasta que se supere (se supera con la edad).
Tu peque aprenderá mucho de tu actitud, de tus respuestas, de tus reacciones. Si tú lo “fuerzas” a que supere su miedo a lo nuevo, él lo intentará superar para gustarte a ti y con ello está integrando de forma inconsciente esta información “tener miedo no es bueno, tener miedo es no gustar a mamá”. Y los peques con tal de gustar a mamá, lo que sea.
Si el capta de ti que respetas su miedo, su inseguridad, su ritmo para familiarizarse con las cosas, estará integrando nuevos aprendizajes desde la seguridad, el amor, la confianza y el respeto a su propia manera de ser. No para gustar a mamá, sino para afianzarse en su propia manera de ser.
Que tenga miedo a estar con otros niños en el parque es normal. Y más si hay mucho ruido, alboroto, muchos niños de más edad que él corriendo, etc. Su seguridad la ve amenazada y él opta por protegerse de esta manera (muy listo ¿ no te parece?)
Le puedes respetar y animarle a juegue en un lugar un poco más apartado “aquí hay mucho niño y te asusta ¿verdad? Ven, vamos a jugar en este ladito que estarás más tranquilo”. Y tú te quedas a su lado (si juegas a hacer castillos o pastelitos en la arena con él mucho mejor). Ya verás como poco a poco irá ganando en seguridad y a los tres años no lo sacarás de los parques ¡aunque estén llenos!
A los dos años no tienen tanta habilidad motriz, aún se caen bastante a menudo cuando corren y sus cortas piernas no pueden con las subidas. Se les hacen literalmente pesadas. Mi hija Ruth (ahora tiene 25 meses) me dice ante una cuesta: “mama pesa muxo; coqueme”.
Este verano nos hemos hartado de subir cuestas. Cuando tenía prisa la cogía en brazos, pero cuando no, la animaba proponiéndole canciones o jugábamos a caminar como los gigantes “pasos lentos pero largos” y así poquito a poquito y jugando la íbamos subiendo.
Dentro de un año, tu peque subirá las cuestas corriendo por delante de ti (pues estará en la etapa del gran movimiento motriz), y habrá ganado en seguridad y confianza si tu así se lo has ido enseñando con tu actitud, tus gestos, tu presencia.
Flores de Bach para ayudar a superar el miedo a hacer caca
Si queréis ayudar a vuestro peque a superar su miedo a hacer caca sobre todo no os riáis de su miedo, le haréis sentirse incomprendido, diferente, cobarde y ridículo. Explicarle qué pasa con su caca, dónde va y por qué ya no la necesita. Respetar su ritmo y recordar que cada persona necesita su propio tiempo.
Una ayudita externa pueden ser las flores de Bach.
¿Qué son las flores de Bach?
Son diluciones de plantas y flores obtenidas por maceración o decocción que antes de su toma se diluyen nuevamente en agua. Actúan en nuestra psique de una forma vibracional y energética similar a los preparados homeopáticos. Pueden administrarse largo tiempo y a cualquier edad ya que carecen de toxicidad y son compatibles con cualquier otra terapia o medicación. Os las prepararán en muchas herbodietéticas o farmacias. Decirles que son para vuestro peque y por lo tanto que no añadan conservante alguno. Dale 2 o 3 gotitas directamente en la boca de 4 a 6 veces por día separadas de las comidas y desecha el líquido sobrante transcurridos unos 15 días. Al no incorporar un conservante podrían contaminarse y estropearse por lo que es mejor que te vuelvan a hacer la fórmula. Si vas a suministrar flores a un bebé, diluye unas 4 gotas del preparado inicial en 50 ml de agua y dásela a tomar en 5 o 6 tomas a lo largo del día.
La duración del tratamiento la dará su mejoría. Cuando ésta se produzca podrás ir reduciendo paulatinamente las tomas a 3 diarias hasta darlo por finalizado. Decimos que “cuando no te acuerdas de tomarlas es porque ya no las necesitas”.
Pedir que mezclen:
ROCK ROSE: cubre la crisis de pánico. El niño se aterroriza al acercarse al váter. Se paraliza, tiramos de él pero permanece anclado al suelo. Sufre crisis de llanto, sudoración, temblores e incluso llega a provocarle pesadillas.
ASPEN: cubre el miedo existencial, a la muerte, a lo desconocido. Sufre angustia que degenera en pánico.
Si su crisis de pánico desemboca habitualmente en la pérdida del control sobre sus esfínteres, y se hace pipí o caca encima tras mucho aguantar ya que se niega a utilizar el váter, que añadan también CHERRY PLUM que cubre la pérdida y el exceso de control de uno mismo.
Y si se trata de un niño tímido, vergonzoso, asustadizo, con múltiples miedos (a los perros, a los insectos, a caerse, a los desconocidos… ), asociar también a MIMULUS que cubre el miedo a cosas terrenales conocidas.
Lenguaje emocional entre padres e hijos
Queremos que los niños ENTIENDAN:
1 Que es bueno compartir con los amigos
2 Que a los hermanos/as se les debe querer
3 Que los “problemas” no se solucionan pegando
4 Que aunque insista con sus llanto “nosotros” no podemos estar todo el tiempo a su lado porque….
5 Que tiene que ir a la guardería porque mamá trabaja
6 Que como ya tiene dos años ya debe dejar el pañal
7 Que el chupete deforma la boca
En cambio nuestros peques SIENTEN
1 Sienten que no quieren compartir su juguete con nadie.
2 Sienten celos, rabia que su hermano/a les quite el amor y atención de papá/mamá.
3 sienten disgusto, rabia ante un “conflicto” y lo expresan pegando, chillando, mordiendo
4 sienten miedo e inseguridad ante muchas cosas de su entorno y estar con papá/mamá les calma.
5 sienten que necesitan a mamá / papá
6 sienten presión (exigencia) cada vez que se les escapa el pipi
7 sienten que el chupete les calma, les gusta y no quieren renunciar a ese placer
Nosotros queremos que entiendan y ellos no entienden nada ¡sólo sienten! Y si son más mayores, aunque ya puedan entender, por encima estará siempre su sentir.
¿Cómo podemos entonces comunicarnos adultos y niños para poder compartir, aprender y avanzar juntos?
El lenguaje emocional tiene la respuesta.
Ven a la sesión de puertas abiertas el dia 3 de Octubre y conoce nuestro proyecto“Sentirse padres”. 
Ven con tus hijos (nietos, sobrinos, amiguitos..) pues habrá un espacio de juegos dedicado para ellos. Noelia y Manuela , dos profesionales de la educación,atenderán a los peques (y no tan peques), mientras te transmitimos nuestra ilusión y nuestra confianza en estos talleres, en este proyecto.
La tecnología, las redes sociales y los SMS mejoran la escritura de los niños
Leo en el blog de Enrique Dans un estudio que asegura que la tecnología hace que los niños escriben mejor, no peor.
Me gusta descubrir este tipos de estudios que vienen a romper los prejuicios infundados que sobre el uso de la tecnologìa tenemos. Según el articulo los niños escriben hoy en día más textos que hace unos años, debido a las redes sociales, la mensajería instantánea (messenger, gtalk, etc.) y al uso del móvil. A pesar del lenguaje sintético e icónico, lo más pequeños no confunden el lenguaje, saben que las abreviaciones y los formas típicas de estos mensajes pertenecen solo a ese contexto, no son del lenguaje escrito.
Si tenemos la errónea idea de que ahora se escribe peor es seguramente debido a la incorporación de gente de perfil cultural muy bajo, gente que no está acostumbra a escribir desde hace tiempo, y que ahora vuelve a escribir en redes sociales (facebook, twitter, etc.)
Así que nada mejor para la escritura de nuestros hijos, que animarlos a usar blogs, redes sociales, mensajería electrónica, SMS, etc., quizás sean los primeros pasos de un genio de la literatura.
Consulta: me he separado de su papá y no sé cómo actuar para que mi hijo no sufra
Vanesa expone
Hola! Llevo 5 años casada y tengo un niño de 2 años y medio. Me he separado de mi marido y no sé cómo actuar con mi hijo. Los dos le vemos todos los días, yo lo tengo por las mañanas y noches y él por las tardes. Mi hijo y yo nos hemos ido a casa de mis padres, pero no duerme por las noches preguntando por su papa y diciendo que quiere que vayamos a su camita. A mí se me rompe el alma y no sé qué decirle, porque no creo que entienda. Los dos nos llevamos muy bien por el niño pero estamos poco juntos porque es muy difícil. ¿Qué puedo hacer para que el niño lo note lo menos posible? Gracias.
Vanesa, tu hijo percibe y sabe que entre papá y mamá algo pasa. Él no sabe ponerle palabras a lo que su corazón siente, a las emociones que capta de ti, a las emociones que capta de su papá. Pero aunque no sepa ponerle palabras, su corazón siente. Su corazón sabe.

Para darle la paz que deseas (y que tu hijo se merece), empieza por ponerle palabras a lo que pasa entre papá y mamá. Dices “no sé qué decirle porque no creo que aún entienda mucho”. Pues entiende muchísimo. Tu peque es un experto emocional desde que llegó a este mundo, y de eso, sabe más que tú y su papá.
Tu peque necesita oírte “ papá y mamá ya no viven juntos. Tu y yo vivimos con los abuelos y papá vive en otra casa. Hemos decidido no vivir juntos porque no éramos felices como pareja. Pero aunque ya no seamos pareja siempre seremos tus papás. Tu papá siempre te querrá y yo también. Siempre estaremos a tu lado, siempre tendrás tu papá y tu mamá a tu lado”. “Tu camita ahora será esta, yo también tengo nueva camita. Ya sé que no será fácil este cambio. Poco a poco los dos lo iremos superando. Ya sé que echas de menos a tu papá, te entiendo mi amor. Mañana lo verás y te dará un fuerte abrazo”. Incluso le puedes ayudar haciendo juntos un dibujo para papá, llamarle por teléfono, hacer alguna manualidad juntos para papá.
Aunque hayáis tomado la mejor solución para los tres, puede que tu sentir en estos inicios del proceso de separación sea de tristeza, dolor, soledad. Tu peque lo sabe, tu peque lo percibe pues tu estado de ánimo, tu manera de estar con él seguro es diferente. Pero por esa fusión emocional que hay entre madre-hijo sería bueno le explicaras que él no tiene nada que ver con esa tristeza. Que esa tristeza es tuya y él no tiene nada que ver: “me siento triste, no tengo muchas ganas de sonreir pues me entristece mucho esta separación. Creo que hemos hecho lo mejor pero igualmente me duele”
Si le pones palabras a lo que sientes interiormente, a tus emociones tu peque al oírlas notará alivio. Al explicárselo con amor, de forma abierta él entenderá que él no es la causa de tu tristeza. Y tu también notarás alivio al tomar contacto con tu corazón y sacar tus emociones.
Las figuras más importantes (y muy necesarias) para vuestro hijo son Papá y Mamá, por lo tanto, aunque seái
s una pareja separada le podéis ayudar a que crezca con seguridad y amor si
- Su papá y su mamá siguen estando a su lado siempre.
- Si mamá respeta que para él su papá es muy importante.
- Si papá respeta que para él su mamá es muy importante.
- Por lo tanto es muy necesario un trato de respeto y jamás hablar mal el uno del otro delante de él.
- Si papá y mamá colaboran para ayudarlo cuando él lo necesite.
- Si dejáis a vuestro hijo totalmente al margen para tratar temas de ex – pareja.
Por favor, Tócame
Cuando me estrené como madre, una amiga (educadora y masajista infantil) me regalo este escrito. Me emocionó, me llegó directo al corazón.
Cuando lo leo, me identifico con sus palabras como hija pequeña, hija adolescente, hija adulta, como madre, como amiga, como esposa y como nieta ¡Y cuanta razón tiene! Colgué este escrito en la habitación de mi hijo y lo he ido leyendo a diario de tal forma que lo considero mi motor, mi inspiración y mi guía por trabajar la importancia vital del contacto en las relaciones humanas, pero sobre todo entre padres e hijos/educadores-alumnos
Por favor, Tócame

Si soy tu bebé, Tócame.
Necesito tanto que me toques.
No te limites a lavarme, cambiarme los pañales y alimentarme,
Acúname cerca de tu cuerpo, besa mi carita y acaricia mi cuerpo.
Tu caricia relajante y suave expresa seguridad y amor.
Si soy tu niño, Tócame.
Aunque yo me resista y te aleje
persiste, encuentra la manera de satisfacer mis necesidades.
El abrazo que me das por las noches, ilumina mis sueños.
Las formas en que me tocas durante el día, me dicen como te sientes.

Si soy tu adolescente, Tócame.
No creas que, porque sea casi adulto, no necesito saber que aún me cuidas.
Necesito tus brazos cariñosos y tu voz llena de ternura.
Cuando el camino se vuelve duro, el niño que hay en mí te necesita.
Si soy tu amigo, Tócame.
No hay nada que me comunique mejor tu cariño que un abrazo tierno.
Una caricia curativa cuando estoy deprimido me asegura que me quieres,
y me informa que no estoy solo.
Tu contacto pudiera ser el único que logre.
Si soy tu compañero sexual, Tócame.
Podrías creer que basta la pasión, pero sólo tus brazos rechazan mis temores.
Necesito tu toque de ternura que me da fe,
y me recuerda que soy amado, porque soy como soy.

Si soy tu hijo adulto, Tócame.
Aunque tenga mi propia familia para tocar
aún necesito que me abracen mamá y papá, cuando me siento triste.
Como padre yo mismo, mi visión ha cambiado
y los valoro aún más.
Si soy tu padre anciano, Tócame.
Como me acariciaban cuando era pequeño.
Coge mi mano, siéntate cerca de mí, dame tu fuerza
y calienta mi cuerpo cansado con tu proximidad.
Mi piel está arrugada, pero goza cuando es acariciada.
No tengas temor. Sólo tócame.
Tomado de “El poder del Tacto. El contacto físico en las relaciones humanas” de Phyllis K. Davis. Editorial Paidós Ibérica


