Archive para junio, 2009
Consulta: mi hija se muestra enfadada con su padre
Sylvia pregunta:
Hola, estamos preocupados. Nuestra hija, que está por cumplir los 2 años, es muy cariñosa todo el día habla de su papá pero cuando nos vemos, después de trabajar, sólo pelea con él, no se deja besar, ni abrazar. ¿Será que necesita más tiempo a solas con él? Gracias
Hola Sylvia. Tal y como redactas tu consulta, interpreto estás en una actitud abierta. Nunca hay una respuesta única, ni la adecuada. Siempre hemos de estar observando las conductas, reacciones de nuestros peques y preguntarnos qué está pasando en su interior para que se comporten así.
Observas el comportamiento de tu hija y te das cuenta que esa manera de estar con su padre puede significar algo y haces muy bien en plantearte preguntas de forma abierta y flexible. Esta actitud te permitirá estar más paciente, respetuosa y comprensiva con tu hija.
Recuerda que tu hija está en una edad en que las emociones le inundan. Siente muchas cosas (tanto positivas como negativas), a las que no sabe poner nombre pero que sí necesita expresar. Y no siempre lo expresará en coherencia con lo que siente.
Efectivamente, puede estar deseando más atención de su papá y lo expresa con enfado. Pero puede también que detrás de este enfado haya rabia, frustración por no tener a su papá todo el día, o porque su papá no le presta absolutamente toda la atención que ella quiere (porque también presta atención a su esposa, o sea mamá, o porque también presta atención a otras cosas).
Comprender estos aspectos nos permite estar más respetuosos y compasivos con nuestros peques. Pero ello no significa que tengas que ofrecer a tu hija una atención exclusiva las 24h, si tú consideras que ya está suficientemente atendida.
Nuestros peques necesitan al día un rato de atención exclusiva, de compartir, escuchar, jugar. No vale eso de “mientras tú pintas yo miro el periódico”. Ellos son pequeños pero muy expertos y transparentes.
Si su papá y tú compartís con ella (por separado) un buen rato diario a jugar, dibujar, baño, caricias, risas de forma presente, como si no importara nada más en ese momento ella se sentirá realmente querida, atendida, mimada y será lo que le dé fuerzas para encajar las inevitables frustraciones.
Educar no es fácil y es un camino que se mueve entre la entrega amorosa y compresiva y la frustración.
Encuesta: Cuando un niño no come…
En una anterior encuesta preguntábamos con que etapa de desarrollo de tus hijos habías tenido más problemas, y lógicamente la segunda opción más votada fue “comer“. Es un problema clásico en muchos hogares que cuando se da lleva de cabeza a los sufridos padres.
¿Qué hacer cuando un niño se resiste a comer? ¿Cuál es la manera de actuar?
Como siempre, si deseas ampliar tu respuesta escribe un comentario.
Gracias por participar.
Video: Qué hacen las matronas explicado por los niños
La asociación El Parto es Nuestro ha realizado un divertido video sobre la actividad de las matronas vistas por los niños. Siempre es delicioso contemplar las cosas a través de los ojos de los niños, y en este caso los niños lo tienen claro: las matronas ayudan pero la que tiene el bebé es la mamá.
Consulta: mi bebé acepta la papilla de frutas pero no la cuchara
Patricia pregunta:
Hola, mi hija ha empezado a comer las papillas de frutas y sé que el sabor le gusta porque cuando le mojo el chupete no pone ninguna cara rara ni hace arcadas. Pero con la cuchara no quiere nada. ¿Cómo puedo hacer para que coma con cuchara?
Patricia, la introducción de la cuchara ha de ser muy progresiva. Los bebés están acostumbrados al pecho o la tetina del biberón y la cuchara tiene una forma muy diferente.
Con la cu
chara ya no han de succionar. La succión sabían hacerla desde su nacimiento y llevan muchos meses practicando. Ahora deben aprender a colocar la lengua de forma correcta para obtener el alimento. A nosotros nos parece algo muy muy simple, pero no lo es en absoluto.
Cada peque tiene su propio ritmo y cada mami/papi/educadora/abuela debe aprender a respetar y saber acompañar este ritmo. Teniendo esta frase como premisa principal te doy algunas ideas que te pueden ayudar:
1) Puedes combinar diferentes tipos de cucharas: de silicona, de plástico, de metal. Hay bebés que las de metal les parecen más gustosas por el fresquito del material.
2) Déjale que ella manipule una cuchara con sus manos, que la tenga cerca, que se familiarice. Incluso cuando no sea la hora de comer le puedes dejar como juguete una cuchara (seguro que se la lleva a la boca para conocerla..)
3) Combina los dedos con la cuchara. “Esta con el dedo, ahora esta con cuchara”. En un principio introdúcele poco la cuchara en la boca, solo la puntita. Que casi sean sólo sus labios los que la toquen. Lo justo para que no le den arcadas. Irás más lenta pero lo importante es que tu bebé coma y que lo haga disfrutando. Las maneras y las formas ya las irá aprendiendo con los días (o meses). Los padres y educadoras queremos que todo sea rápido y fácil. Que acepten los nuevos sabores, las nuevas texturas y, por si fuera poco, que además acepten la cuchara ¡Todo ello de golpe! Demasiada exigencia…
4) No compares a tu bebé con nadie. Ella tiene su propio ritmo, sus propios gustos, sus maneras propias de adaptarse a este mundo.
Si no la fuerzas a que acepte la cuchara, si la dejas que poco a poco se vaya familiarizando, si tu actitud es flexible y amorosa verás como el día menos pensado come con gusto y con cuchara. No tengas prisas y disfruta tú también de este proceso, de cómo tu hija va aprendiendo, se va adaptando, va cambiando, va creciendo.
Consulta: a mi hijo le cuesta dormir
Susana consulta:
Mi hija tiene 2 años y medio, y es una niña muy nerviosa, activa … y con mucho carácter; pero si algo ha realizado siempre bien ha sido el dormir y el hecho de irse a acostar. Siempre a la 1ª y sin protestar.
Pero desde hace unas 3 semanas estoy desesperada, de repente (comenzó en la siesta) empezó con “no quiero dormir, no quiero dormir” a grito pelado, llorando, pataleando, montando unos follones de impresión. Con el paso de los días se agravó e intenté aplicar el método del Duermete niño, pero fue a peor y comenzó a despertarse siempre entre las 3 y la 4 de la mañana con pesadillas y ya sin dormir (yo que me levanto para trabajar a las 6 .. imaginen). Vi que este método era un trauma mayor para ella y cambie a lo contrario: comencé a leerla un cuento en su cama y quedarme con ella de la mano hasta que se duerme. Esto ha dado resultado en el sentido de que una vez dormida lo hace de un tirón y ya no tiene pesadillas … pero no logro que se relaje para ir a dormir. Mientras el cuento dura todo va bien y no tiene problemas de estar en la cama, pero en cuanto la digo que ya se ha terminado comienza con “quiero agua” “no quiero dormir”; la doy agua (y como es una excusa) dice que quiere más, continúa llorando y gritando; y yo aunque mantengo la calma, me cuesta horrores que se calme y se tumbe. Una vez que lo consigo la doy la mano y como mucho en 10 minutos se ha quedado frita. ¿Qué estoy haciendo mal? Una niña que iba a la cama tan contenta y de un día para otro se ha convertido en un suplicio para ella. ¿Como la ayudo?.GRACIAS DE ANTEMANO
Susana no estás haciendo nada mal. Tal vez te falta tener muy presente que los niños conforme van creciendo van cambiando. No es lo mismo la información que procesaba tu hija con 1 año que ahora que ya va camino de los 3. Ahora es mucho más autónoma, comprende más cosas, siente muchas más y todo ello se va manifestando en su manera de ser y hacer.
El comportamiento de tu peque es muy típico. No quiere irse a dormir porque no quiere que se acabe el día, porque no quiere separarse de vosotros, porque quiere seguir activa, despierta. Le cuesta parar y desconectarse de su intensa actividad mental, motora y emocional.

A mi me parece haces muy bien en acompañarla hasta que se duerma. Ya ves que sólo le cuesta unos 10 min. en dormirse. O sea que con un poco de mimo, respeto, compañía tu hija concilia el sueño profundo y duerme en paz.
En estos momentos que le cuesta encaminar la noche la puedes ayudar mucho afirmando sus sentimientos “sé que no quieres ir a dormir pero es necesario para que recuperes la energía que mañana te ayudará a correr, saltar, reír”, “no te preocupes que con paciencia te vendrá el sueño”, “ya sé que no quieres dormir pero es necesario, yo te voy a ayudar” y mientras tú estás a su lado con una actitud de respeto.
También le puedes ofrecer un muñeco blandito que sea de su gusto y ponerle nombre “tu muñeco te hará compañía toda la noche y te mimará para que tengas bonitos sueños”.
A mí me ayuda sentarme al lado de mis hijos y concentrarme en mi respiración mientras les acaricio las piernas o el pelo. Así es, pongo la atención en cómo estoy respirando, cómo entra el aire y sale por mi nariz, sin cambiar nada. Solo respiro y estoy atenta a mi propia respiración. Es una manera de estar presente que ellos captan muy bien. Al cabo de pocos minutos noto como me voy calmando y no estoy en la exigencia ni juzgando lo que mi hijo/a hace (si es lo correcto, si llevamos ya demasiado tiempo, si es pesado, si me está tomando el pelo, si…) Simplemente estoy calmada, paciente y él/ella se va contagiando de esta paz.
Ahora estás viviendo este momento con tu hija, ella necesita tu compañía para conciliar el sueño. Tal vez dure una temporada corta como larga… pero no será para siempre! Y no sufras porque se acostumbre a tu compañía por la noche, cuando ya no la necesite porque emocionalmente se sienta fuerte, segura, mimada te darás cuenta.
Consulta: mi hija me pega y me dice que me quiere matar
Maria expone:
Estoy muy preocupada porque mi hija de casi 6 años, desde hace unas 2 semanas solo tiene ganas de pegarme, a mi, a su hermana de 20 meses, y dice que todo lo hace a propósito. Dice que no nos quiere, que le da igual que nosotros le queramos. Pero lo más fuerte es que a raíz de escuchar una conversación donde se utilizaba la palabra matar, ahora dice que me quiere matar a mi o a su hermana. No sé si entiende el concepto de matar en si, o me lo dice porque sabe que no se debe decir. Todo esto ha ocurrido, creo, a raíz de estar regañándole constantemente durante un tiempo porque no se portaba bien. Me gustaría saber cómo actuar porque no me gusta que diga y piense esas cosas. No creo que tenga maldad, pero me gustaría que no lo dijera más. Qué debo hacer.
Maria tú hija no tiene ninguna maldad, no es mala. Tu hija no piensa lo que dice, lo siente. Siente enfadado con vosotros, siente rabia y así os lo está mostrando. La rabia se debe dejar expresar, hay que permitir que salga y es lo que está haciendo (afortunadamente) tu hija.
Nuestros peques saben mucho más de salud emocional que nosotros, ella sabe que necesitar soltar la tensión, la frustración, el enojo que lleva dentro. Seguramente está harta de tanta riña, tanto exigirle se porte bien, además de los celos que debe sentir de su hermana. Se siente mal y lo necesita soltar.
Cada vez que dice “te voy a matar” está realmente expresando su dolor interior, su rabia. Tu cada vez que lo oyes lo interpretas de forma literal, con lo cual tienes miedo que tu hija pueda tener instintos asesinos y seguramente te de vergüenza lo oigan los demás papás (¿tal vez porque piensen es una mal educada o un niña mala?).
Cuanto más mayores dominan más el lenguaje por lo que suelen utilizar expresiones tales como ¡te odio, ¡eres mala! ¡mala madre! ¡tonta! ¡no te quiero! ¡te pegaré una paliza! Expresiones que los padres solemos cortar rápidamente porque nos parecen ofensivas. Pero lo ideal sería hacer “oídos sordos” en la mayoría de los casos y, si nos hacen daño, mirar qué nos está removiendo en nosotros.
Estas expresiones son una pista que nuestros hijos sienten dolor, frustración en su interior. Nos quieren por encima de todas las cosas, pero el proceso de maduración no es fácil, crecer es doloroso. Y nuestros peques pasan por muchos momentos de dolor.
Potencia todo lo positivo que hace tu hija de 6 años, sobre todo las pequeñas cosas, las rutinarias. Dale mucho contacto, besos, caricias, abrazos. Cógela, arrúllala como haces con la pequeña. Deja de prestar tanta atención a las conductas que no te gusten.
Te pega y te dice que te quiere matar porque necesita muchísimo tu atención. Cuando te pegue le puedes decir sin gritar, ni estar enfadada “no me gusta que me hagas daño. Pega a este cojín, saca tu rabia pegando al sofá”.Si pega a su hermana le puedes decir “así le haces daño a tu hermana, pega a las muñecas, a ellas no les harás daño”.
Cuando te diga “te voy a matar” intenta no hacer caso la mayoría de las veces. Si no para hasta llamar tu atención le puedes decir algo así “ya veo estás muy enfadada, ¿me cuentas por qué estás tan enfadada? Estoy dispuesta a escucharte, necesito escucharte”. Evita las reprimendas del tipo “eso no se dice, eso está feo, eres una mala educada” Pues cortarán toda posibilidad de conectar con tu hija y ayudaros mutuamente.
No se trata de consentirles todo para evitar estos episodios de enfado, frustración, dolor. Se trata de acompañar estos episodios con amor, paciencia, presencia y sobre todo entendiendo que necesitan expresar, sacar hacia afuera lo que sienten dentro.
Si esta expresión nos molesta a los padres, educadores, tíos, abuelos, entonces nosotros, nos hemos de mirar hacia adentro y averiguar qué sentimos, qué nos pasa con lo que nos han dicho, qué nos remueve.




