Archive para abril, 2009
Títeres de dedo con personajes de cuentos clásicos
Olvídate de la televisión, internet, los tebeos, los libros, la consola y demás… si quieres hacer las cosas bien hechas lo mejor es hacerlas por ti mismo. Si sabes contar los cuentos clásicos al dedillo estos títeres te vendrán de maravilla. Podrás escenificar por ti mismo los relatos de “Caperucita roja“, “Los tres cerditos“, etc., sacando el artista que llevas en tu interior y divirtiendo a los más pequeños de la casa.
A los graciosos títeres de dedo no les falta ningún detalle. Están elaboradoras con lana antialergénica del Perú y los puedes encontrar en Territorio-mini, una tienda online con productos para peques, a un precio de 9,95€.
Y si te animas, puedes hacérte los muñecos tú mismo con este sencillo tutorial de manualidades. Con paciencia y muy poco tiempo puedes recrear todos los personajes que quieras.
¿Se debe respetar que un niño sólo coma lo que le gusta?
Alimentar a nuestro hijos a veces se convierte en una tarea dantesca. A pesar de emplear las mil y una estrategias para que coman a veces es imposible, y muchos padres acaban agotados cediendo y dejando a los niños que coman solo lo que quieren…
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Consulta: ¿dejo a mi hijo con la abuela o mejor en la guardería?
Jorge pregunta:
Por razones de trabajo he tenido que meter a mi hijo (de 1 año recién cumplido) a la maternal. Mi esposa al inicio no estaba tanto de acuerdo. Apenas lleva 2 días y mi bebé llora a dentro. Mi suegra me comenta que es mala idea haberlo metido allá. Yo pienso que es bueno, que así será más sociable, pero no sé si esté en lo correcto o tome como propuesta la idea de mi suegra en optar que ella lo cuide. Yo creo que ella lo va a consentir demasiado y después será muy llorón por todas las cosas si no se le dan. Me podrían aconsejar y darme que es lo bueno y que es lo malo por ambos lados. Por su atención le agradeceré su valiosa información.
Atte, Padre preocupado
Hola Jorge! Yo considero que un bebé con quien tiene que estar es con sus padres, y como mínimo hasta los tres años debería ser así. Que mamá y papá rotaran su horario laboral de tal forma que pudieran estar por el cuidado y crianza de su hijo (o hijos). Esta decisión ideal para los peques supone sacrificios económicos y de status profesional para los padres.
Tienes la oportunidad que lo cuide su abuela, en sustitución vuestra es un buen referente para tu peque y además puedes estar bien seguro que mejor que ella no lo cuidará, ni atenderá ninguna educadora.

La abuela se ofrece a cuidarlo, pero tú le pides que también lo eduque correctamente. Tienes miedo lo malcríe, mal acostumbre, se vuelva un caprichoso, un llorón pero ten en cuenta algo: no es responsabilidad de las abuelas educar.
Las abuelas/os pueden (y lo hacen muy a gusto) cuidar, atender, alimentar su alma, darles un referente de seguridad, un vínculo afectivo seguro. Aspectos, todos ellos, muy, muy positivos para los peques y paradójicamente, muy poco valorados por los padres.
La obligación y responsabilidad de las abuelas de criar y educar acabó hace ya muchos años. Ahora son simplemente abuelas, y eso es una devoción que bien se han ganado disfrutarla.
La responsabilidad de criar es exclusiva de los padres. Si no quieres que tu peque sea un caprichoso vosotros debéis mostrarle las pautas necesarias para ello. Si no queréis que pida las cosas llorando, vosotros debéis enseñarle cómo debe hacerlo.
Las pautas, las atenciones emocionales, el trato, las respuestas, que damos los padres son las que realmente ayudan a crecer a nuestros hijos y a ir conformando su personalidad de forma sana.
Crees que tu peque en la maternal será más sociable, supongo porque crees que al estar rodeado de otros niños aprenderá a compartir, a ser uno más, etc….Pues no es así exactamente: tu hijo aprenderá a adaptarse al medio, aprenderá a estar rodeado de otros niños, aprenderá a tener que compartir la educadora con otros niños, a esperar para ser atendido, en definitiva aprenderá a adaptarse. También depende de las horas que se pase el peque en la guardería (no es lo mismo 3 horas que 8 horas).
Los centros educativos para la pequeña infancia (maternal, Jardín, guardería…) actualmente suelen tener personal cualificado, buen nivel pedagógico y son una buena opción cuando no hay más opción. También son una buena opción para compartir unas pocas horas en el centro y el resto del día con mamá/papá o abuela.
Consulta: mi hijo pega a su hermana sin motivo alguno
Ana consulta:
Mi hijo de 2 años pega sin motivo alguno a su hermana de casi 4 años. Puede que pase por su lado y le pega y como sabe que donde le hace más daño es estirándole del pelo, pues lo hace. Nosotros lo ponemos a “pensar”. Sí, piensa y pide perdón a la hermana, pero al rato otra vez lo mismo. No sé como actuar para hacerlo bien. Es que ya no sé si es qur no lo hacemos bien, falla algo y no sé el que. Espero vuestra ayuda, muchas gracias.
Ana, actúais bien pero quizá necesitais más confianza en el proceso de ser padres y educar. Proceso significa que precisa tiempo, constancia de llenar gota a gota un gran bidón de agua y ¡ paciencia!
Las riñas entre hermanos son muy normales. Tu hijo pequeño siente celos de su hermana y tirándole del pelo es una manera de expresar “me molestas, quítate del medio”, y además de llamar vuestra atención exclusiva.
Haces muy bien en mostrarle a tu hijo que no es correcto pegar a su hermana, y que remedie su acción pidiéndole perdón. Pero no te desesperes porque al rato lo vuelva a hacer, pues a estas edades las cosas no se aprenden de una sola vez.
A los padres nos parece pesado tener que estar repitiendo las cosas una y otra vez, pero el aprendizaje es el resultado de un proceso, por lo tanto, ten presente que deberás repetir ésta acción (como muchas otras) durante un tiempo. (Así aprendemos los seres humanos, sino seríamos máquinas).

Combina la estrategia de ponerlo a “pensar”, con la de mostrarle que entre hermanos se dan caricias. Muestra una actitud serena y de confianza pues con ello le estarás transmitiendo el mensaje (no verbal) de “también quieres a tu hermana”.
Cuando le tire del pelo o le pegue te acercas a él, le coges la mano y le ayudas se la pase por el pelo de su hermana, mientras le dices “las caricias no hacen daño, así tu hermana no llorará porque no le haces daño, es muy divertido tener hermanos, los hermanos se deben de querer”. Pide perdón a tu hermana y dale un besito para que se calme.
Puede que en ocasiones se niegue a darle un beso de perdón (así llama más la atención). No lo riñas, no te enfades, no lo amenaces ni lo castigues. Lo dejas estar y le dices “cuando lo hagas te atendiendo” Y realmente no le prestas atención hasta que lo haga. Cuando por fin lo haga, le felicitas “Muy bien por el beso, somos una familia y las familias nos queremos. Ves ahora tu hermana se siente mejor con tu besito, y ¿tú te sientes mejor?” Y una vez solucionado ¡a jugar! Te olvidas del tema hasta la próxima vez.
Esa es la atención que necesita y que alimenta su alma: a su mamá/papá mirándole a los ojos, cercanos a él, tocándole la mano y explicándole con seguridad y serenidad lo que está bien y lo que no.
Con una sola vez no basta. Tu hijo lo seguirá haciendo durante una larga temporada. No porque no lo entienda a la primera o porque vosotros lo hagáis mal, o porque sea un niño tozudo ¡No! Si no porque le pulsa más su necesidad de llamar vuestra atención y sus sentimientos de celos. Pero si cada vez le mostráis la misma reacción, integrará el mensaje amoroso que le transmitís y le ayudará a canalizará sus celos.
Ah! Muy importante: felicitálo cada vez tenga un gesto amable con su hermana, un pequeño acercarmiento, o comparta algo con ella. Los pequeños logros y acciones positivas reconocidos por mamá y papá son los que más ayudan a crecer con seguiridad. Tiene más valor destacar lo positivo que los castigos.
Bésame mucho: cómo criar a tus hijos con amor
Sentido común, sentido del humor y sencillez. Son mis tres “S” preferidas en cuanto a criar y educar.
Pues bien, este libro rebosa estos aspectos por todas sus páginas, además de amorosidad y respeto por los más pequeños. Yo lo haría de lectura obligatoria para todos los padres y por supuesto, educadoras infantiles. No es importante lo que hacemos con los pequeños, sino cómo lo hacemos!
Desmitifica temas tan importantes como la necesidad de coger a los bebés en brazos tanto como sea necesario, la vital necesidad de acurrucarlos en nuestra cama, en nuestros regazos, cantarles, susurrarles cuando están llorosos, irascibles, temerosos tengan 1, 2, 3… años. Invalida por completo el gran temor a malcriarlos por exceso de contacto.
Enseña y muestra con un gran sentido común e incluso sentido del humor, por qué los niños pequeños hacen lo que hacen: no quieren compartir sus juguetes, pegan o muerden a sus iguales con tan sólo un año de edad, no quieren comer cuando no tienen hambre, a los dos años aún piden bracitos para volver del parque, etc
Estoy segura que la ágil lectura de estas páginas no te dejará indiferente: te habrás reído (por lo tanto relajado) y mirarás a tu pequeño (ya sea hijo/a, sobrino, alumno…) con ojos más amorosos, flexibles, tolerantes y ¡pacientes!
El autor, Carlos González es un reconocido pediatra y fundador de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna que ya lleva en su haber unos cuantos libros publicados (que también iré recomendando).
Los niños malos no existen
¿Sabías que no hay ningún niño malo en la faz de la tierra?
Ningún bebé nace siendo “malo”, ningún niño o niña de 1 año, de 3 años, de 5 años, etc. es malo ni mala.
Pero muchos padres, educadoras, abuelos, adultos en general les hacemos crecer sintiéndose malos porque les decimos sin pensarlo ¡eres malo! cuando han hecho algo que consideramos no adecuado.
Hacemos se crean y sientan malos
a) Un niño de 1 año golpea a otro en la guardería y la profesora le riñe mientras le dice ¡eres malo!
b) Una niña de tres años monta una pataleta en el supermercado porque su madre no acepta comprarle una piruleta. Su madre sofocada y furiosa le grita , ¡eres mala, pórtate bien!
c) Mi hijo de tres años, se empeña en no dar besos a sus abuelos paternos cuando vienen e a visitarlo, así que ellos le dicen eres malo porque no me quieres dar un beso.
Cuando sus abuelos se van, miro a mi hijo a los ojos y le digo “Tú no eres un niño malo. Jamás te creas que eres malo aunque te lo diga tu abuela, tu profesora, un amigo. Tu abuela se enfada porque no la besas, pero eso no significa que tú seas un niño malo”.
Al niño que le están constantemente repitiendo que es malo, encauza su conducta a ser malo: más pegón, menos obediente, más contestó, con el agravante que este mensaje negativo daña mucho su autoestima y su alma.
No son malos, hacen cosas mal hechas
Los niños malos no existen, en todo caso, existen los niños que hacen cosas mal hechas o cosas que a nosotros no nos gustan:
a) Al niño que golpea se le puede reñir diciéndole Pegar está mal hecho. A los amigos se les dan caricias, si pegas haces daño. Este mensaje le ayuda a entender sin dañar su autoestima.
b) En el caso de la pataleta en el súper el mensaje constructivo sería Estoy disgustada contigo porque te has portado muy mal en súper. Portarse mal no significa ser mala.
c) El mensaje correcto de la abuela sería me molesta no me des un beso cuando vengo a verte. Pero si mi hijo no cumple sus deseos, no es un niño malo (tal vez cabezota en esos momentos, o un niño que quiere llamar la atención de su abuela).
Herramientas para crecer con seguridad
Los niños pequeños aprenden de nuestras respuestas. Muestra a tu hijo, nieto, alumno, sobrino, amigo aquello que hace mal, pero hazlo sin dañar su alma, sin etiquetarlo de malo, sin dañar su autoestima.
Los niños necesitan aprender qué es correcto y que no, necesitan que les muestres qué pueden hacer y qué no como herramientas que le sirva para crecer con seguridad y confianza en él mismo.






