Consulta: mi hijo cuando se enfada muestra mucha fuerza
Belén Ortiz explica:
Mi hijo de 13 meses, además de genio tiene muchísima fuerza. Ahora mismo lo puedo controlar, pero me da miedo cuando sea un poquito más grande y literalmente, no pueda sujetarle. En el médico, para pesarlo o simplemente tumbarlo es una odisea. En casa, aunque hemos intentado hacer las cosas jugando (aspirarle los moquitos, o ponerle la mascarilla del ventolín cuando está malito) siempre tenemos que recurrir a hacerlo a la fuerza; en el hospital, con 10 meses tuvieron que venir 3 enfermeras y yo para la mascarilla y fue horrible… lo paso muy mal, pero no hay otro modo. La cuestión es que mueve haciendo fuerza con todo el cuerpo, sobre todo la cabeza. Pero la pregunta en sí, es si debo seguir haciendo estas cosas que no quiere a la fuerza,… o hay otro modo. Sobre todo cosas que son imprescindibles. En casa lo llevo mejor, porque si le da una rabieta de genio, lo dejo que se calme llorando y le hablo hasta que se tranquiliza, pero el miedo es cuando tengo que cogerlo para que lo vea el médico, o ponerlo en la silla para irnos del parque, o tumbarlo para aspirarlo…. Muchas gracias de antemano y felicidades
Tu hijo es un peque sano con mucho carácter y muestra vigorosamente aquello que no le gusta.
Te entiendo perfectamente pues yo también he vivido las mismas situaciones con mi hijo Iván (en cambio con su hermana es todo lo
contrario). De 0 a 3 años han sido más comunes y con mucha fuerza, y pese a los juegos, y las estrategias creativas que me inventaba, acabábamos usando la fuerza, o con tres años la contundencia. Ahora que tiene casi 4 años se dan en muy pocas ocasiones.
Son situaciones que impactan pues al tener que hacer el doble de fuerza que ellos, junto a sus lloros y gritos parece que les estés matando. Entiende que éste es el carácter de tu hijo. Es un carácter que da más trabajo que otros, pero no lo temas.
Haces bien en dejar que llore, que de salida a su rabia, mientras tú te mantienes firme en que aquello que le has propuesto debe hacer.
Vuestra respuesta como padres es muy importante:
a) Si vais dejando que con el tiempo él consiga no hacer aquello que no quiere, no le hacéis ningún favor. Le estaréis dando un poder que no lo va ayudar a madurar. Como se pone tan violento, mejor no le aspiramos los mocos…; Pues vale, no te pongo en el carro así me evito la escenita…
b) En cambio si le vais dando respuestas firmes y positivas le ayudareis a ir canalizando su fuerza con respeto y amorosidad.
Firme en el sentido que aunque se ponga como un loco hay cosas que debe hacer por su bien o porque vosotros como padres así lo habéis decidido. Y positivas, en el sentido que no os enfadéis con él o chilléis, si no que lo tratéis con respeto, con gesto amoroso y tranquilo.
Mientras lo estás cogiendo con fuerza para conseguir hacer algo, intenta al mismo tiempo hablarle con suavidad (cerca del oído pues no te oirá) transmitiéndole mensajes del tipo “entiendo te moleste pero es necesario para tu salud”; “entiendo te enfade ir ahora en el carro pero ahora debes ir en él”; “sé que te molesta la mascarilla pero la necesitas para curarte”. No se lo digas enfadada, chillando ni se trata de convencerlo en ese momento. Si no de que te oiga y vaya integrando poco el mensaje que respetas su sentir, pero que igualmente debe hacerlo.
Y cuando hayas conseguido hacer lo que tenías que hacer, pese a su rabieta, disgusto, fuerza, llanto lo felicitas con abrazos y besos y le dices “Ves, ¡ ya está! No todo lo que tenemos que hacer nos gusta o es agradable. Yo también tengo que hacer cosas que no me gustan, pero que son necesarias”. “Felicidades cariño, verás como otro día no te cuesta tanto”. Con Iván yo compartía estos mensajes desde casi su nacimiento.
No lo etiquetes de niño agresivo, malo, travieso, etc. ¡No! Simplemente es un niño con carácter fuerte (igual que el que es tímido). Evita gritarle y enfadarte con él con mensajes del tipo: eres malo! Por qué te pones así! Estoy harta de tus gritos! Basta ya, que no es para tanto! Pues él aún se pondrá más agresivo conforme vaya creciendo.
Cuando tenga 2 años puede aumente sus manifestaciones de genio y fuerza, sigue manteniendo una actitud de respuesta firme y en positivo. Puede que en algunas ocasiones acabes agotada (por experiencia propia), le estás enseñando y ayudando a madurar. Por lo que cuando sea más mayor esta conducta irá a mucho menos.
Pasarás situaciones en público poco agradables, pero confía en tu instinto, en tu proceso de ser madre y no te quedes enganchada en los juicios de los demás. Ellos no están criando a tu hijo, ni lo ven en todas sus reacciones, en todas las situaciones, tú sí.
¿Disfrutaste esta entrada? Por qué no dejas un comentario abajo y continúas la conversación.
Comentarios
La verdad es que cuando suele darse un golpe, o hace algo brusco, o se pega… le suelo decir “suavito, suavito”… así no…. y luego va él y lo repite. Creo que está explorando hasta dónde puede llegar, pero el pobre mío lo prueba todo con la cabeza (no decían que lo llevan todo a la boca?? pues Santiago es a la cabeza). Si pasa junto a un mueble y se da sin querer, vuelve para atrás y va muy despacito dándose hasta llegar a donde le duele, cosa que no veo tan mal para que él mismo experimente; pero de ahí, a que se pegue cuando no le sale algo, no; verdaderamente, tienes razón, creo que hay que “encaminarlo”. Bueno, muchas gracias otra vez; ya te iré contando. Saludos!




Ufff…muchas gracias, es eso exactamentte lo que nos ocurre; verdaderamente acabo agotada, pero la verdad es que si me mantengo, y cuando acabamos, le explico, se le pasa pronto; ahora, desde que escribí, hasta hoy, hay una novedad: ha decidido pegarse!! es decir, lleva unos días que si no encaja un juguete donde quiere, o no puede hacer algo, coge el juguete y se empieza a pegar en la cabeza y si no, a darse cabezazos con la puerta o el mueble más cercano. Creo que por sentido común, no puedo decirle “no te pegues” pegándole un azote en el culo (recomendación que me han hecho)o tal vez sí….¿? de momento, no estoy dándole importancia y le distraigo con otra cosa, para que no lo haga aún más, pero temo que llegue el día que se haga daño si no se lo ha hecho ya. Creo que estoy empezando a aceptar que tengo un hijo con muuuucho carácter, a su vez es muy cariñoso… no sé,simplemente, creo que es su personalidad. Intentaré encaminar ese carácter para cosas positivas. De momento, muchas gracias por la respuesta y enhorabuena de nuevo por la web. Como buena madre primeriza, podría estar consultando dudas todos los días…jeje. Un abrazo!