Archive para enero, 2009

Aprender ciencia construyendo juguetes caseros

Si eres una persona un poco mañosa y quieres que tus hijos aprendan ciencia a través del juego, la página Toys from Trash te enseña cómo hacer juguetes caseros para enseñar principios básicos de la ciencia. La pena es que la web  está escrita (como de costumbre) solo en inglés, aunque en su favor he de decir que la mayoría de proyectos se entienden muy bien con un poquito que sepas del idioma anglosajón.

En la recopilación encontrarás juegos de astronomía, matemáticas, física, electricidad y magnetismo, audio, etc. Especialmente interesante la sección de construir juguetes con basura, juguetes de papel, o los juguetes voladores, entre cuales he traducido el ejemplo que viene  a continuación: el pez volador.

COMO CONSTRUIR UN PEZ VOLADOR DE PAPEL

pez volador materiales Aprender ciencia construyendo juguetes caseros

Materiales:

- Tira de papel 12 cm. x 1,5 cm.
- Rotulador, lápiz o bolígrafo.
- Tijeras.

pez volador 1 Aprender ciencia construyendo juguetes caserospez volador 2 Aprender ciencia construyendo juguetes caseros

Pasos a seguir:

(1) Se hacen unas marcas en el papel como muestra la figura y se cortan hasta la mitad.

(2) Se ensamblan las puntas por los cortes.

(3) El pez volador ya funciona, solo falta decorarlo.

(4) Decóralo a tu gusto con el rotulador y recorta algunas zonas si es necesario (la cola y el lomo del pez).

(5) ¡Lánzalo al aire y a volar!

Puedes encontrar en esta web cientos de ejercicios como éste, algunos más complicados, otros más sencillos, pero todos ideales para pasar una tarde de domingo entretenida haciendo manualidades con los niños.

Visto en Microsiervos

Consulta: ¿cómo puedo enseñar a mi hijo de 16 meses a usar el váter?

ucia pregunta:

Hola!! Mi bebé tiene 16 meses y me gustaría ir enseñándole a ir al baño. Ya sabe decir cuando anda sucia pero sólo dice popo, aún no sabe distinguir la popo de la pipi. Cómo le puedo ir enseñando?

Tu peque no está preparada ni para distinguir el pipi de la caca, ni para controlar sus esfínteres, ni mucho menos para usar el váter. No lo estará hasta mínimo, mínimo los dos años de edad.

bebe caca 211x300 Consulta: ¿cómo puedo enseñar a mi hijo de 16 meses a usar el váter? El control de esfínteres depende de la maduración, proceso que va directamente ligado con la edad del niño/a.  Por lo tanto, no se puede enseñar hasta que no se esté maduro, es decir, hasta que no esté preparado (al igual que pasa con el caminar, con el escribir, etc…)

Querer enseñarles antes de tiempo no sólo es inútil, si no también les crea mucha angustia pues a nuestros peques les encanta satisfacer a papá y mamá, y se les está pidiendo algo que aunque ellos quisieran no podrían.

Esta angustia acaba en estrés para ellos y en, llegado el momento, no llegar a controlar bien el pipi o la caca.

¿Cómo le puedes ayudar?

Cuando tu peque te diga “popo” porque se nota sucia felicítala, festéjalo ”Bravo, bravo, es verdad te has hecho caca. Vámos a limpiar tu culito”. Si lo que encuentras es un pipi, le puedes decir amorosamente “Anda, aquí no hay caca si no hay pipi”.

Con esta felicitación y con esperar a que esté madura, la estás ayudando mucho. Le das cariño, seguridad y respeto.

Estoy de 35 semanas y mi bebé no gana peso

Mi amiga Esther estaba embarazada de 35 semanas. Los médicos le habían dicho que su bebé estaba bien pero que no estaba creciendo, que si en una semana más seguía sin aumentar de peso le adelantarían el parto pues parecía que no estaba recibiendo bien el alimento.

Esther estaba preocupada ¿Por qué su bebé no aumentaba de peso? ¿Como nacería? ¿Sería demasiado pequeña? Los médicos le dijeron que no se preocupara pero ella lo estaba!

Yo le dije, en vez de preocuparte que te parece si te ocupas. Conéctate con tu bebé y envíale tu energía.

embarazada concentrada Estoy de 35 semanas y mi bebé no gana peso

Fotografía: Teresa Rodríguez

Sentada cómodamente cierras los ojos y te concentras en tu respiración. Una respiración normal y suave. Pasados unos minutos te imaginas como el aire que te entra por la nariz se dirige a tus pulmones y de allí va al cordón umbilical y le llega a tu bebé.

Imagínate que el oxígeno que entra por la nariz y hace todo el recorrido hasta la placenta tiene un color (el que tú quieras), y que va llenando poco a poco la placenta de este color.

Cada vez que inspiras con suavidad te imaginas todo el recorrido hasta ver cómo Abril (así se llama su bebé) nada en una placenta llena de un oxígeno de color.

Pon conciencia que ese aire que entra en ti la está alimentando de tu amor, tu contacto, color, tranquilidad. No dejes de visualizar el recorrido del oxígeno y de ver como Abril se llena de color.

Si sólo aguantas tres minutos con esta concentración, bien venidos sean! Lo intentas hacer una o dos veces más al día. Si aguantas un poquito más de rato mejor, a más concentración, más relajación para ti y más contacto con tu bebé.

Cuando estamos embarazadas nuestros bebés no sólo se alimentan de lo que ingerimos; lo que les hace crecer es mucho más que el puro alimento.

Mi amiga decidió ocuparse del tema haciendo este sencillo ejercicio, y es que no tenía nada mejor que hacer que mimar a su criatura.

Finalmente Abril empezó a ganar un poco más de peso y nació por parto natural a las 40 semanas. Nació pequeña, pero muy sana, muy tragona y muy tranquila. Ahora tiene 6 meses, tiene un peso normal y su madre sigue diciendo que es un encanto de criatura.

Consulta: le quité el chupete y ahora usa un cuentagotas

Olivia hace la siguiente consulta:

Mi hija tiene 3 años y este año hablamos de que se está haciendo mayor y tiene que dar los chupetes a los Reyes Magos, y así lo hizo. Pero es que ahora utiliza un cuentagotas como chupete para dormir y no sé si es mejor el remedio que la causa. No consigue conciliar el sueño si no tiene algo en la boca. ¿Qué hago? ¿Le quito el cuentagotas y le doy el chupete para dormir? Gracias espero respuesta.

Olivia, yo apelaría al sentido común. Tu hija aún tiene ganas de seguir succionando y está en la edad de quererlo hacer. Como lo niños tienen un gran sentido de supervivencia y son más inteligentes y espontáneos que nosotros, tu hija ha sabido qué hacer para satisfacer su necesidad de succionar.

chupete bebe Consulta: le quité el chupete y ahora usa un cuentagotas

El chupete está diseñado para no deformar el paladar ni los dientes, así que mejor el chupete que el cuentagotas.

Como se lo dió a los Reyes Magos o te inventas una historia coherente que explique por qué tienes tú de nuevo su chupete, o se lo dejas en un rincón de su cama o en algún sitio de su habitación y cuando ella lo encuentre le dices “vaya, éste se lo dejaron olvidado los Reyes!”

Dile: “veo que aún no estás preparada para dormir sin chupete, así que como los Reyes se olvidaron éste, tómalo y úsalo para dormir. Cuando estés preparada para hacerte un poco más mayor, me lo dices y tiraremos juntas el chupete a la basura.”

El cuentagotas lo retiras de su vista, y que use un sólo chupete hasta que ella misma deje de tener ganas de succionar.

¿Cómo saber lo que siente el niño/a?

caras3 225x300 ¿Cómo saber lo que siente el niño/a?-Noelia estoy así! Me dice Daniela mientras señala la cara triste que tenemos en el “mural de las caras”. Ella sabía que algo le pasaba pero no sabía cómo decírmelo. Yo me agaché y le pregunté -¿Por qué estas triste Daniela?

En la clase de P3 (niños de 3 a 4 años) tenemos un pequeño rincón donde aparecen tres caras expresando diferentes emociones : la alegría, el enfado y la tristeza. Olga las diseñó muy sencillas y claras para que los niños relacionaran imagen con la emoción que corresponde.


Los peques se mueven por sus sentimientos (me enfado y me tiro al suelo, lloro y pataleo) pero no saben lo que sienten, simplemente actúan (llora y patalea).

El rincón de las caras con las expresiones es un recurso muy visual para que el niño identifique lo que siente: aprende a expresarlo, a ponerle nombre y a compartirlo con el adulto. De esta manera, podemos entender al pequeño y él se siente entendido por lo que creamos un clima de seguridad y confianza.

Por último, quisiera destacar que no hay emociones buenas ni malas. No premiamos la alegría ni evitamos el enfado. Simplemente aceptamos lo que el niño siente y buscamos soluciones si es necesario.

Por ejemplo, si Carla llora porque quiere ir con su mamá le explicamos que es normal.

-Carla estas triste porque hechas de menos a tu mamá  y la quieres mucho. Después del patio te vendrá a buscar.

Le damos “mimitos” e incluso los demás niños también intervienen, dándole un abrazo o un besito.

Mi hijo no quiere irse a dormir

nina llorando en cuna Mi hijo no quiere irse a dormir

Un episodio propio, con mi hijo de tres años y medio para quien le pueda servir

“-Es la hora de ir a dormir. -No quiero! -Lo sé, pero ya es tarde y ahora tienes que descansar. -Noooooo!”  No hablo más, lo cojo sin enfadarme, sin gritar, sin hacerle daño pero con seguridad y lo llevo en brazos al lavabo. Mi peque se pone agresivo, grita como si lo estuviera matando e incluso patalea en el aire y alguna coz me cae…

“-Haz pipi antes de dormir”. -Nooooo!” Le bajo los pantalones y le siento en el orinal hasta que hace pipi. Él mientras va llorando y gritando. Yo estoy a su lado pero no atiendo a sus lloros y cuando por fin hace pipi le digo cariñosamente. “-Bien, ahora verás que a gusto vas a dormir con la vejiga vacía. -No quiero dormir! (llorando)”.

En su habitación le invito a ponerse el pijama y como no colabora, sin enfadarme ni gritar lo pongo a su cama tal cual va vestido. Le doy un beso amoroso de buenas noches, apago la luz y me voy. “-Mamá, no te vayas, no me has dado el vaso de leche, no me has puesto el pijama, dónde está mi osito, mamaaaaa!!!!!!!!”

Yo no vuelvo, pero el sale enfurecido de su habitación, cuando me encuentra lo cojo y sin enfadarme lo vuelvo a llevar a su habitación.” -Es hora de ir dormir, como no estás colaborando no tienes leche, y si quieres el pijama te lo pones tú. Yo ya he intentado ayudarte y tú no has querido. Buenas noches mi amor. -Nooooo! Ven, no quiero dormir!!!!”.

Vuelve a salir enfurecido pero con menos fuerza, pues mi actitud es de constante firmeza y va intuyendo no tiene por donde salirse con la suya. “-Mama quiero leche y mi osito y el pijama… (suave y entre sollozos)”. Lo llevo a su habitación con cariño pero sin decirle nada, le ayudo en silencio a ponerse el pijama, le muestro dónde está su osito para que él mismo lo coja, lo meto en su cama y suavemente le acaricio el pelo mientras le digo amorosamente “-Osito haz compañía a Iván mientras duerme, vela por él, mímalo que está muy cansado y necesita paz”.

Cuando salgo de la habitación, él aún vuelve a decir “-No quiero dormir, no te vayas”, pero en esta ocasión sin gritar, ni llorar y con tono suave. “-Buenas noches, que descanses a gusto”. Y me voy.

Después de casi una hora, finalnina duerme Mi hijo no quiere irse a dormirmente se duerme. Aleluya!

Es una escena agotadora (aunque no son así todas las noches), pero al sentirme firme en mi posición, al no gritar, ni enfadarme, al estar serena e incluso amorosa (pues sé que por su bien él necesita límites y que mi labor es ponérselos con presencia y amor), hace que no me sienta mal conmigo misma, y esté dispuesta para la siguiente cuando venga. También es verdad, que tras la larga jornada del día hay noches que yo me siento muy cansada y mi paciencia con él es menor y mi amorosidad también….